viernes, 22 de mayo de 2020

Críticas 227: Egg Punk, Prison Affair, Cereal Killer

Entre pitos y flautas, este año voy lento con el blog. Estamos ya a finales de mayo y esta es solo la segunda entrada.
Ya decidí antes del confinamiento que iba a estar un tiempo sin comprar discos para poder escuchar todos los que tenía aún por escuchar de años anteriores (y por tanto no reseñables aquí, que esto es un blog de “actualidad”). La cosa se ha alargado porque eran muchos discos (de hecho aún me queda un taquito).

Al final, con los deberes casi acabados y con un mono del copón me he decidido a hacer un primer pedido a La Negra. Tengo pendiente el segundo y también otro a Flexi Discos. Discos nuevos que ya me están llegando y por tanto puedo avanzar con el blog.

Vamos hoy con dos discos que más de uno calificaría, sin pestañear, de Egg Punk. De hecho, el de Prison Affair se anuncia desde su sello con esa etiqueta sin ningún reparo.
Pero, ¿existe realmente el Egg Punk? Permitidme antes de pasar a las críticas una…


REFLEXIÓN SOBRE ESO DEL EGG PUNK




Pongamos un poco en antecedentes a los que no saben de qué estoy hablando o a los que no están muy seguros. De hecho, dudo mucho que alguien pueda estar seguro al 100% de este asunto.
Lo cierto es que los grupos que se supone que son los pioneros de este “nuevo” Punk llevaban ya casi una década en el panorama musical funcionando (desde el 2012 primera referencia de los Lumpy and the Dumpers) sin necesidad de la etiqueta cuando, en 2017, surge el meme que comenzó con esta movida.



Un meme que hace referencia a la nueva estética gráfica usada por algunos grupos Punk del momento en contraposición a la tradicional de tachuelas, cadenas y riguroso blanco y negro, que se ha venido usando desde el siglo pasado y que continúa usándose. La cadena contra el huevo. Hasta ahí todo bien.

Posteriormente aparecerán más memes, todos bastante cómicos, en donde se vuelve a incidir en la parte  estética, esta vez haciendo alusión al tipo de persona y/o a la vestimenta que llevarían los Egg Punks (más nerd) en contraposición a la más clásica y macarra de los Chain Punks. Si buscáis en google os saldrán unos cuantos. Más o menos son del estilo del que he creado yo con Urkel y Mr.T para ilustrar esta reflexión.

Creo que hasta aquí podemos estar todos de acuerdo, ¿no? Si no lo habéis visto aún en vuestra ciudad basta con echar un vistazo a los grupos que vienen de fuera.
Unos cuantos Punks prefieren seguir fieles a la tradición (qué poco Punk, por cierto, seguir una tradición) y llevar el uniforme de chalequitos de pinchos (hasta en verano) mientras continúan con sus portadas y carteles llenos de calaveras y demás tópicos.
Otros optan por llevar un estilo más “moderno”, de pantalones altos, aspecto nerd y prefieren una imagen gráfica más en sintonía con las últimas tendencias de este siglo (apuntarse a las modas también es bastante poco Punk, pero al menos no llevan aún un uniforme único y hay más variedad).

A partir de aquí, la cosa se complica. Entre medias de todos estos memes de cachondeo, a mediados del 2018, surge el famoso gráfico con los espectros entre Chain Punk y Egg Punk, ilustrado con nombres de bandas.





Un gráfico que si lo analizamos según el criterio estético que acabamos de mencionar podría ser casi valido. Y digo “casi” porque hay determinados grupos con una estética demasiado Chain para estar en la zona Egg (por ejemplo). No obstante hay una clara intención de llevar la división también al terreno musical. Al final es cierto que estética y música tienden a converger…
La cosa es que cuando surge este croquis la gente empieza a preguntarse qué cojones es eso del Egg Punk. Y, en internet, comienzan a correr ríos y ríos de “tinta” para intentar buscar una explicación.

A ver, se trata de una clasificación que ha hecho un tío normal que está al día del Punk que se hace últimamente, nada más. No lo ha redactado Darby Crash desde el infierno ni ningún otro dios del Punk (que por otro lado no dejan de ser tíos normales también). No hay que tomarlo como dogma de fe. Pero parece que así se lo han tomado unos cuantos. Ni siquiera está impreso, es un puto gráfico hecho con rotulador, Jajaja. ¿En serio somos tan gilipollas de empezar a buscarle a esto una explicación? Parece que sí.

Personalmente, cuando lo vi, intenté buscarle una explicación, sí. Me apasiona el Punk y muchos de los grupos mencionados allí e intenté buscarle un significado.
Estéticas a un lado, analizando desde el punto de vista musical el espectro propuesto está claro que a la derecha (según lo miramos) se sitúa a los grupos más “suaves” y a la izquierda a los más “extremos”. Cuanto más a la izquierda más HC y más distorsionado y más extremo. Lo que no queda tan claro es el límite propuesto para separar ambos “estilos”. Hay grupos Egg que son musicalmente mucho más extremos que otros Chain. Y, decididamente, la mayor parte de los grupos que aparecen (ya sean Egg o Chain) son grupos ya bastante “hardcorizados”. Prácticamente todos menos los últimos del extremo de la derecha.

Si abordamos el análisis fijándonos ya no en la distorsión y/o velocidad y sí en el estilo más o menos tradicional o más o menos “arty”, sí que observamos que los grupos Egg tienen ese toque raruno casi todos, mientras que los Chain son fieles a un sonido más clásico. Pero no es el nivel de rareza el que manda a la hora de fijar quién es más Egg o más Chain. Los grupos parecen colocados más a la derecha cuanto menor es su nivel de brutalidad. Vamos que se está jugando con dos parámetros en un gráfico lineal cuando necesitaríamos claramente un gráfico con un eje de abscisas y otro de coordenadas. Y aún así no sería nada sencillo. He visto algún intento y es un despropósito total.

En cualquier caso, como ya he dicho, se la ha dado demasiadas vueltas a una cosa que hizo un tío con un rotulador. Tiene su lógica, pero falla en algunos puntos.
No obstante parece que el nombre de Egg Punk ha calado. Así que ahora toca plantearse la siguiente cuestión.


¿Tiene razón de ser esta etiqueta?

Vale, quedamos en que cuanto más serio, más bestia y más distorsionado sea el grupo, es Cadena, siempre que siga un estilo tradicional. Si mete sintetizadores, es algo mongoloide y/o bumorístico y un poco arty o raro, estamos hablando de Huevo.
Pero, ¿esto es suficiente para que el Egg sea un estilo musical o un sub estilo del Punk?

Musicalmente yo no creo que exista el Egg Punk como estilo. Es más bien un adjetivo, como pude ser goofy, que también se suele aplicar bastante a estos grupos.
Aunque exista un denominador común, esa intención de romper un poco con los riffs tradicionales, estamos hablando de bandas que practican distintos estilos de Punk que ya existían desde hace mucho. Y tanto ese toque raro como ese toque goofy ya lo tenían muchos grupos Punk a finales de los 70.
Estamos hablando de grupos que hacen (o que mezclan) Synth Punk, Art Punk, Post Punk, No Wave, Avant Punk, HC Punk, HC...

Vamos que no inventan nada nuevo. No hay estilo que valga.
Y más si tenemos en cuenta que, aunque podemos agrupar a determinadas bandas que llevan un rollo parecido, estamos hablando de cuatro o cinco (tirando por la bajo) estilos diferentes.


Si no es un estilo, ¿podría ser una escena?

Es verdad que durante la década que acabamos de finiquitar se ha ido desarrollando un “nuevo” Punk. Han surgido pequeñas escenas locales en USA (Indiana, Missouri…) y en Australia y, posteriormente, se ha extendido a todo el globo. Un “nuevo” Punk que surge con esa premeditación de sonar “raro” y distinto y que supone una ruptura con respecto al rollo más revival y conformista que le precede. Unos componentes estéticos, un vestuario más nerd, unos dejes y unas maneras en común que hace que podamos hablar de “escena”. Una escena con distintos estilos musicales, eso sí.

Una escena en donde se impone una estética, como acabo de decir, más nerd. Una estética que rompe claramente con la de chalequitos con tachuelas y modas del siglo pasado. Una escena articulada desde el ya mítico canal de Jimmy (hoy Anti) y gracias a la difusión de sellos como Lumpy Records. Una escena con una parte gráfica muy definida por el duotono y los dibujos infantiloides, deformes, aberrantes…
Y es verdad que esta escena necesitaba un nombre y al final parece que en algunos círculos se impone este.
Un nombre, eso sí, con mucho más gancho, qué duda cabe, que “nuevo Punk” (de hecho, de nuevo tiene poco), “Punk del siglo XXI” o “Jimmy’s Generation”, por ejemplo.

Quizás la etiqueta Devo Core, usada también por muchos, puede competir con la de Egg Punk en cuanto a tener gancho se refiere. Aunque yo no acabo de verlo. Lo cierto es que siempre he protestado de que a cualquier grupo un poco rarito con un sinte se le asocie al instante con Devo cuando, muchas veces, no se parece en nada. Y, de hecho, en esta escena, si bien hay unos cuantos grupos que podría llevar un rollo tipo Devo, creo que no son suficientes como adoptar el término. Además los que más se parecen a nuestros mongoloides favoritos quizás sean los menos "core" de todos...

¿Podríamos, entonces, quedarnos con Huevo para referirnos a esta escena? Podríamos, aunque es cierto que si le preguntas a tres personas distintas, posiblemente obtengas tres respuestas distintas. Y es que, aceptar una nomenclatura que intenta englobar a grupos musicalmente demasiado dispersos entre sí, podría ser un problema a la hora de entendernos.
Por eso se está tendiendo a denominar Egg solo a los grupos situados más a la derecha del gráfico y a desvincular a aquellos que suenan más HC y se van acercando a la línea divisoria con el Chain. 
Vamos, que parece que lo del huevo está más claro con los grupos con ese toque más robótico, más synth, por así decirlo. Que suelen ser también los grupos menos serios y más coloridos. Más "Devo", sí, pero menos "Core". O, vamos, los que imitan directamente a los Coneheads que ya empiezan a ser unos cuantos.
En este terreno acotado no hay tantas dudas y es más fácil entendernos si hablamos de Egg Punk.






Egg Punk is dead.

Por desgracia, como ha ocurrido siempre en todas las manifestaciones artísticas, una escena muy diversa, al final tiende a homogeneizarse. Y es lo que está ocurriendo ya con esta. Últimamente surgen cada vez más grupos en este rollo que suenan mucho a otros grupos, digamos cabeza de cartel o digamos directamente a grupos de Andy Peterson o de Mark Winters, por citar dos de los más prolíficos e influyentes gurús del “movimiento”. De hecho los dos discos que comento más abajo van por este camino.

Ojo, tampoco estoy diciendo que los pioneros de esta movida hayan sido tremendamente originales. Ya lo he dicho antes: son todo estilos que ya existían. Puedes encontrar a cantidad de bandas de finales de los 70 que ya sonaban así o muy parecido. Y lo mismo en los 80 o a principios de los 90. Incluso en los primeros años de este siglo. Vamos, que en este caso, igual la gallina sí fue antes que el “huevo”, je.
Eso sí, las producciones de cada época, las tendencias, los dejes, la estética de las portadas, la influencia del vecino y la copia por la cara llevan a crear un determinado sonido, si no “original”, sí representativo de cada escena.
Vamos que aunque todo venga de finales de los 70 y primeros 80, es cierto que hay un ramillete de grupos que suenan "actuales" y suenan Egg Punk. Y cuánto más se siga imitando, plagiando, a los Coneheads, más sucederá esto y más diferencia habrá entre los grupos de ahora y los que inventaron el cotarro. Sobre todo porque se está copiando un modelo muy concreto y reproduciéndolo en cadena (en huevo en este caso, je) hasta que al final se desvincula de sus raíces y se crea un sub-estilo perfectamente pautado. Pero, por otro lado, bastante repetitivo y sin la riqueza y variedad que aportaba el Punk "raro" de los 80.

En cualquier caso, independiente de si existe o no el Egg Punk como estilo musical diferenciado, no cabe duda de que se ha creado una escena con determinada identidad en la que lo más importante era la espontaneidad y eso creo que se está empezando a perder. Por lo que acabo de decir antes, por limitarse a copiar a los que llegaron a mediados de la década pasada. La creatividad va desapareciendo poco a poco, pero, por suerte, aún existen bandas geniales en esta escena. Bandas, algunas, que corren el riesgo (o tendrán la suerte) de quedar fuera de la escena como no empiecen a ajustarse a los grilletes que ya se han fraguado.

Así que, visto de esta manera, paradójicamente, creo que la aceptación del término Egg Punk para englobar todo esto no es más que el principio del final, o directamente el final.
Ha pasado como con La Movida: cuando se empezó a llamar Movida, es cuando se acabó.

Igual me equivoco y aún le quedan muchos años a esto. Pero ¿a costa de qué? ¿De fotocopiar la fotocopia de la fotocopia de la fotocopia? Veremos…


Conclusión: Ninguna.

Al final se trata de entendernos entre todos y si se adopta el nombre, habrá que hacerlo de modo unánime. Cosa que, de momento, aún no se ha conseguido, ya que, solo lo han adoptado unos cuantos. Y, entre los que usan el término, pese a que hay cierto consenso entorno a determinados grupos y sonidos, se sigue discrepando a la hora de incluir a esta o aquella banda. Por no hablar de las personas que no saben de qué cojones estamos hablando aquí…

Yo, personalmente, me quedaría solo con la parte estética en donde la clasificación es más clara. Y seguiría llamando a las cosas por su nombre, ya sea No Wave, Synth, Art, Post Punk, Hard Core o lo que sea. O como me gusta decir a mí Punk raruno.

Y después de esta chapa, vamos con estos dos discos que paso a criticar mientras aún sea algo fresco. (je).


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Cereal Killer: “Beginning and end of Cereal Killer” (LP, Drunken Sailor)

No, no se trata del último disco de los Dumpers, ni tampoco es un disco de la escudería de Lumpy Records. Pero, no cabe duda, de que la portada no solo está en esa línea si no que copia descaradamente aquella estética. Tampoco es algo de ahora, los Cereal Killer comenzaron su carrera en el 2015 y tras un single con una portada de otro rollo, han adoptado a este bicharraco y esta estética en sus posteriores trabaos (otro 7” y un par de casetes).

Parece que el nombre del disco da a entender que este, su primer LP, será también el último. Cosa bastante probable si tenemos en cuenta que la grabación data del 2017. Y aunque el vinilo salió el año pasado no parece que la banda haya tenido más actividad desde hace tres años.

Pero, ¿quién se oculta tras este artefacto? ¿Unos jovencitos australianos flipados con los Lumpy? Sí y no.
Sí están totalmente fascinados por ellos ya que la música, como era de esperar, practica ese HC arrastrado y perruno con ciertas dosis de rareza a lo Void que tanto les mola a los de Saint Louis. Y, por si había alguna duda, encima sale el cantante con una camiseta de Lumpy and the Dumpers en una foto interior…
Pero tampoco son unos advenedizos cualquiera. En el grupo tenemos, nada más y nada menos, que a Billy Gardner de Ausmuteans. Uno de los grupos clave de la década pasada y con una trayectoria tan antigua (2012) como la de los Dumpers.

Bien, pues aquí, Billy deja a un lado el Synth Punk agridulce de Ausmuteans para centrarse en el HC. Comparte grupo con Zane Gardner (supongo que  su hermano) con el que también tocaba en Vertigo.
Cuando escucho este tipo de grupos siempre se me viene a la cabeza una enorme pelusa que el cantante acaba tragándose por arrastrase tanto por el suelo. No me preguntéis por qué.

Está clara, como ya he dicho, la influencia (o copia) de los Lumpy y es algo que no acaba de gustarme del todo (como ya he explicado en el texto anterior a las críticas). No me gusta que se fijen tanto en ellos pero, lógicamente, la música me encanta.
Aunque por otro lado también suenan más personales en algunos momentos. Y tienen algunos pasajes realmente magistrales con sello propio. Pero, sin duda, lo que menos me gusta es cuando en un par de canciones se van un poquito a terrenos más heavy/pesados. No demasiado, no os alarméis.

En cualquier caso es un disco bastante compacto lleno de trallazos. Muy gamberro y a la vez muy serio. Vamos que mola bastante.

Mgrtn.





Prison Affair: “S/T” (7”, Cuerdas Fuera)

Bueno pues ya tengo en mis manos el 7” de moda del confinamiento. Lo que empezó siendo una “demo” en casete de tres temas, Cuerdas Fuera lo ha convertido en un E.P. de cuatro temas.
Al principio, desde Tremendo Garaje (un saludo), se “fantaseó” medio en broma con la idea de que Mat Williams (Liquids, Coneheads, Dagger, The Fritz…) se había venido a vivir a Barcelona y había montado este grupo. Y realmente la idea no era demasiado absurda ya que el artefacto en sí suena 100% al Punk que se hace en Indiana desde hace ya unos añitos. Especialmente al rollito Coneheads, que parece que es lo que más ha calado por estos andurriales ibéricos. Y, aunque no llega a ser una fotocopia, es evidente que la influencia es mucha.

Por un lado me congratula ver que los grupos españoles se empiezan a hacer eco del la escena “Egg Punk”, exista o no la etiqueta. Aunque también es verdad que grupos “raritos”, con o sin sintetizadores hemos tenido desde siempre. Pero es cierto que, ahora, en vez de fijarse en grupos del siglo pasado se empiezan a fijar en los grupos actuales americanos.
Hay bandas como Sandré que, sin ninguna intencionalidad de mirar hacia el extranjero, pueden sonar perfectamente a huevo (imagina simplemente que son de Indiana). Hay otras que incluso han salido en el canal de Jimmy como Triple Ente o Sistema de Entretenimiento, aunque carecen del toque raruno pertinente. Y también hay bandas como Finale que no se molestan en ocultar que les mola Uranium Club.
Y, ahora, tenemos este disco, que no solo suena a aquello si no que se promociona desde Cuerdas Fuera como “Egg Punk”. Incluso la gráfica de la portada nos sitúa deliberadamente en territorio huevo. Eso sí, según fuentes del propio grupo, ellos odian esa etiqueta.

Por otro lado, me gusta menos que el disco suene demasiado a grupo de Mark Winters: hay una intención clara de sonar así, eso es un hecho.
Aunque, tampoco nos flipemos, son miles los grupos que han copiado a los Ramones y ni se acaba el mundo ni por ello dejan de molar (algunos).
No olvidemos que todos los grupos del mundo han copiado a alguno anterior. Desde Little Richard (desde aquí mi homenaje al único Dios que ha tenido la música “moderna”), todos los grupos han copiado a alguien. De hecho, incluso el propio Richard tenía sus “influencias”, ¿no?

Pajas mentales aparte, sigamos con el 7” que nos ocupa. Sí, ya hemos quedado en que suenan a Coneheads (y satélites). Cualquiera un poco “enterado” puede verlo y creo que desde que salió la demo ya se ha dicho muchas veces.
Practican pues ese Synth Punk mongólico y engañosamente pueril de los de Indiana, pero le dan un toque más cacharrero y Lo Fi. En la cara B la voz cambia y se vuelve más robótica y fría, menos de dibujos animados (como sucede en la cara A) y es aquí quizás donde vemos  más el sello personal del genial Stephen Hawking Experience (cuyo responsable forma parte del grupo).

Cuatro temas en total bastante divertidos y ágiles que parecen creados por robots disfuncionales que van soltando tuercas pero que consiguen sostener la canción hasta el final de un modo milagroso. Cuatro canciones ideales para saltar y para pasar un rato de desenfreno juvenil.

En definitiva, muy sanos, muy directos y muy disfrutables. Se lo recomiendo a todo el mundo, a ver si se empezamos a darnos cuenta de que el Punk puede (y debe) ser mucho más que guitarritas con sonidos duros.

Muy bueno.

Mgrtn.

martes, 17 de marzo de 2020

Críticas 226: Sandré, Super Busty Samurai Monkey, X2000

Llevo dos meses y medio sin actualizar el blog porque he procurado no comprarme discos nuevos hasta que acabe de escuchar todos los que tengo en lista de espera (generalmente dejo en lista de espera los discos que no son novedades y por tanto no los publico en el blog). Voy muy lentamente con esta labor (tengo discos comprados hace dos años sin abrir...), pero poco a poco voy avanzando algo. De todos modos alguno he comprado recientemente en conciertos y aquí los reseño.
La verdad es que tengo mono de discos nuevos y de seguir con las críticas. Espero que esto del coronavirus acabe pronto y pueda seguir comprando. Así soy de consumista...



Sandré: “Ave muñón” (LP, Mama Vynila, B-Core, Snap! Clap! Recs)

Desde que hace unos meses la gente empezó a brasear en Facebook con el vídeo de “No”, y tras comprobar que pese al nombre no era otro grupo de pop de moda, me enfrenté a un gran dilema: ¿molan o no molan? No cabe ninguna duda de que este tema en cuestión es un pepinazo incontestable, pero ¿son solo un grupo con un temazo o hay algo más que rascar? En un primer momento no investigué demasiado porque tienen algo que hace que me caigan mal de entrada. No sé si es algo relacionado con la música o si es algo extramusical, no he conseguido saber aún qué es. Posiblemente sea algo de la voz que resulta antipática de entrada, pero la verdad es que me suelen gustar las voces antipáticas y el descaro. La cosa es que tardé unas semanas aún en escuchar más canciones. Cuando por fin me metí en su bandcamp, porque la gente seguía dando la brasa, descubrí que el resto de las canciones no tenían esa urgencia y ritmo frenético, pero tenían otras cosas bastante interesantes. Eso sí, me seguían cayendo igual de mal.

Así que cuando vinieron a tocar a Madrid decidí ir a verles para salir de dudas. El concierto no me disgustó pero no pude evitar tener la misma sensación de que me caían gordos. No obstante me fijé más en las canciones (en el bandcamp paso de una a otra sin dejar que acaben) y me convenció bastante la excelente labor del batería y así como sus composiciones obtusas acompañadas de letras que en ocasiones rozan el surrealismo. Así que me llevé el disco a casa, previo pago, para darle unas escuchas en profundidad.

Ya en casa el disco me gustó bastante de primeras. Me parece bastante original, fresco y descarado. Me gusta sobre todo ese aire destartalado de algunos pasajes y, en general, la sensación de estar pisando un terreno extraño, casi alienígena, pero familiar a la vez. Se muestran en ocasiones bastante infantiles, incluso mongólicos y otras veces se tornan más sesudos, aunque sin abandonar casi nunca esa pose naif impostada y el sentido el humor.

No sé si es premeditado o no pero algo hay del Punk que se hace ahora con toques arties y/o rarunos, pero no llegan a emparentarse ni con Uraniun Club ni con Cruelster ni con BB Eye ni con Sauna Youth… Vamos que no copian descaradamente (como hacen otros y luego van de originales, je). Y no digo que no copien (que no lo sé), digo que al menos no se les nota o al menos no conozco o no he caído en a quién copian. Y digo que no llegan a emparentarse con ningún grupo del “Egg Punk” raruno y alrededores porque tienen ramalazos también del pop actual y de otros estilos. Pero sobre todo porque tienen personalidad propia, que eso es lo más importante.

La voz me gusta, pero no siempre. Aunque hay que reconocer que la mete muchas veces en sitios impensables y que frasea de formas muy imaginativas que solo se le ocurren a alguien sin mucha experiencia. Y eso está de puta madre porque la gente que sabe música y esas cosas ya viene con el defecto de serie y no se atreven a hacer ciertas cosas por no ser “académicas”.

Con las letras me pasa lo mismo: a veces se me atojan algo vulgares, pero otras veces alcanzan niveles sublimes.

Eso sí, en disco el tema estrella “No”, no me ha impactado tanto como en el vídeo. No sé si se trata de otra toma u otra mezcla distinta (o que ya me lo conozco y ha perdido el factor sorpresa), pero suena menos potente y agresivo. No obstante, al ser algo más agudo y destartalado, suena más uniforme con el resto de las canciones. Y, ojo, no deja de ser un hit.

En definitiva: me siguen cayendo mal por algo que aún se me escapa, pero el disco me gusta bastante y os lo recomiendo a todos los que busquéis algo diferente más allá de lo de puto-siempre. Tampoco inventan nada, pero al menos lo que hacen no está tan sobado y no les da miedo construir en terrenos quebradizos.
Mgrtn.




Super Busty Samurai Monkey: “VIII” (8” Autoedición)

¿Conoces esa sensación cuando te compras un disco que parece la hostia, con una portada bonita y además en un formato superchulo y llegas, lo pinchas y te sientes total y absolutamente defraudado porque además te ha costado una puta pasta? Vale, pues multiplícalo ahora por mil.
Así es como te sientes tras “oír” esta nueva entrega (posiblemente la última) de SBMS.

Vale que ya habían hecho experimentos anteriores similares, pero este se lleva la palma porque directamente no es que suene peor, es que “no suena”.

A ver, el disco es, a primera vista, una golosina. Limitado a 20 o 30 copias, ahora no recuerdo. Es además un 8” y en formato cuadrado. Está “impreso” sobre un trozo de plástico blanco a una cara. En la otra cara se han dedicado a “serigrafiar” su logo con spray rosa. La portada está muy bien y no solo porque salgan tetas. Aunque es cierto que vuelven a recurrir a lo del casco y la tía en pelotas, pero bueno, puede entenderse como una seña de identidad del grupo. ¿No hacen Pennywise siempre la misma portada? Pues eso. Además, la carpeta está manufacturada a mano, válgame la redundancia. Vamos que está impresa en un cartón fino y la han pegado ellos mismos con pegamento. DIY por un tubo. Eso sí, prepara 20 euros, que estas cosas limitadas salen caras.

Precioso todo hasta aquí, ¿no? Bien, pues para el carro que ahora viene lo feo. Pones el disco y el sonido es una mierda terrible. Mucho más de lo que cabía esperar ante un proyecto tan casero.
Después de tener que limpiar con alcohol los pegotes de pintura rosa que han caído en la cara en donde están los surcos toca la tarea de disponerte a “escucharlo”. Hay que subir el equipo mucho para poder oír algo por lo bajito que suena, pero eso supone que los petardazos que pega el artefacto de vez en cuando (cada 3 segundos) se amplifiquen y sea prácticamente imposible escuchar decentemente las canciones. Súmale que encima la producción es muy casera también y que además meten mucha suciedad añadida. Y mira que me gustan los discos de noise aberrantes, pero esto no hay por donde cogerlo, en serio…

Por un lado: de puta madre, porque es una pieza casi exquisita y tiene su encanto que sea además un timo. Pero por otro lado: es una pena no poder escuchar estas canciones como dios manda porque molan. He tenido que irme al bandcamp para poder escucharlas, con lo poco que me gusta eso. Para colmo lo tienen programado para que después de X escuchas no puedas seguir adelante sin pagar. Llamo desde aquí a que al menos a los pringados que les hemos comprado el disco (por fetichismo, sí,  pero por apoyarles también, je) nos den una descarga gratuita con los temas en mp3.

Vamos ahora con las canciones.
Si tuviese que hacer la crítica solo con el disco podría decir que son ruidos molestos sin ton ni son, que en ocasiones parece que son cañeros y en otras parece que han grabado una copla antigua debajo de un montón de mierda.
Oyéndolo en internet puedo profundizar un poco más: son 6 temas de electro punk bastante variaditos en donde el minimalismo, las maquinitas, el ruido y el folklore tradicional se pelean dentro de una batidora estropeada.
Las letras como siempre: escasas (generalmente es solo una frase repetida), pero muy acertadas e hijoputescas.
Aunque aprecio los temas más saltarines y locatis, creo que tienen más fuerza los temas más oscuros y calmados. De hecho “No” me parece una genialidad. Rompen completamente con su rollo para hacer un tema muy de principio del siglo pasado, así como en plan piano de cine mudo. Sin duda, mi favorito.

Para mí puede que sea su mejor trabajo. Molaría una edición en vinilo en condiciones.

Mgrtn.






X2000: S/T (7”, Byllepest Distro)

En el bandcamp del sello pone que son suecos y en discogs pone que noruegos. Podría decir que son escandinavos y evitar problemas, pero teniendo en cuenta que Göteborg está en Suecia nos vamos a quedar con esto, ¿no? Posiblemente el error venga de que la distri que mueve el disco es noruega.

Me pillé el 7” tras el concierto que dieron en Leganés en un gran recital de Punk de seis bandas, no carente de problemas de sonido, pero eso es otra historia. Mi agradecimiento desde aquí a la organización por traernos grupos como este.

X2000 nos presentan su primera referencia recién sacada del horno con nada menos que 8 canciones. Practican un HC urgente y descarnado que abunda en sonidos macabros y desangelados. Lo cierto es que tienen mucho estilo, muy en la línea de Institute o Kaleidoscope si atendemos a esa sensación incomoda que provocan en el oído, pero definitivamente bastante más veloces, brutos y podridos.

Destaca sobre todo el sonido de la guitarra con un pedal excesivo que “cristaliza” los riffs y consigue crear una atmósfera bastante fantasmagórica que sobrevuela como un manto de niebla sobre una base de caos controlado y primitivismo.

Aunque no acaban de lograr del todo que las canciones se diferencien. Suena un poco a la misma canción todo el rato. Eso sí, mola mucho el sonido y en un disco tan corto no se hace pesado. Habrá que ver cómo funcionan en un LP…

También me flipa la voz, ”fea” pero alucinante, al estilo Institute también, pero tirando más de garganta. Además las letras están en castellano ya que el cantante es sudamericano. Vienen las letras en el insert por si aún así no las entiendes, jeje.

Excelente y terrorífico debut.
Mgrtn.

lunes, 30 de diciembre de 2019

LOS MEJORES DISCOS DE LA DÉCADA


LOS 30 MEJORES PUTOS DISCOS DE LA DÉCADA 2010-2019


Y ahora vamos con los mejores de la década, desde el 2010 hasta diciembre de 2019. Y entiendo como década la década de los “10”. A mí eso de que la década acaba en el 2020 no me convence.

Todos son 12” excepto aquellos que vienen señalados como 7”.

Se que te la pela el sistema de selección que he elegido, pero me gusta explicarlo un poco aunque sea para mí. Para asegurarme de que estoy siguiendo unas “reglas” y que no me hago trampa, je. Así que te puedes saltar el siguiente párrafo e ir directo a la lista si no te interesa el tema.

1.     Solo cuento como “disco” los vinilos (nada de CDs, ni de cassettes, ni mucho menos bandcamps). Puedes llamarme purista, clásico, nazi… Me da igual, para mí eso es un disco.
2.     Para esta lista he seleccionado LPs y EPs, ya sea en formato de 12” o de 7”. Y entiendo por EP aquel que contenga 4 temas o más. Aunque un single tenga dos temazos geniales lo considero un “sencillo” y no un EP. No estoy eligiendo las mejores canciones, si no los mejores discos.
3.     Cada grupo solo puede tener un disco (el que más me guste, claro) en la lista. De lo contrario la lista estaría compuesta casi exclusivamente por discos de Cocaine Piss, de Lumpy and the Dumpers y de Ausmuteants.
4.     Algunos discos de los que incluyo no salieron en los rankings de cada año y ni siquiera están comentados en el blog porque los he descubierto/comprado más tarde de su fecha de salida. Así por ejemplo si me pillo un disco del 2015 hoy, no lo comento en mi blog en pleno 2019 porque considero que ya no es actual, pero puede molarme mucho y entrar en el ranking de lo mejor de la década.
5.     Otros vinilos, con el tiempo, han cambiado de posición con respecto al ranking inicial en el que los incluía y han subido posiciones pasando a estar por encima de otros que les precedieron en la lista de su mismo año.
6.     No incluyo recopilatorios ni reediciones. Si incluyese recopilatorios, por ejemplo, el disco de Lumpy que saldría en la lista sería el “Collection” que recopila los primeros singles de la banda en lugar del “Huff the sack”. También aparecería la compilación en 12” de los cassettes de Mystic Inane, pero no aparece nada de este grupo ya que no tienen ningún LP “normal”.





TOP 10




COCAINE PISS: “The Pool” (Hypertension records, 2015)

LUMPY AND THE DUMPERS: “Huff my sack” (Lumpy Records, 2016)

WOOLF: “The right way top play” (La Vida Es Un Mus, 2012)

LEONOR SS: “Demasiado guapos para el Punk” (7”) (Discos de Mierda, 2010)

MÁRTIRES DE UGANDA: “Vacaciones en San Blas” (Polla Rabo records, 2016)

RUNT: “Position of power” (La Vida Es Un Mus, 2017)

SIAL: S/T (La Vida Es Un Mus, 2017)

THE MINNEAPOLIS URANIUM CLUB: “Human Exploration” (Fashionable Idiots, 2015)

POWER BALANCE: S/T (8”) (Discos la Rata que Caga)

MOZART: “Nasty” (7”) (Irong Lunk Records)



TOP 11-30

AUSMUTEANTS: “Band of the future” (Aarght Records, 2016)

THE SECRET PROSTITUTES: "Nevermind the KBD this is ADD" (Bad Hair Life Records, 2010)

INSTITUTE: “Catharsis” (Sacred Bones, 2015)

GIRLSPERM: “gSp” (Thrilling Living Records, 2017)

KALEIDOSCOPE: “After futures…” (La Vida Es Un Mus, 2019) 

ANXIETY: S/T (La Vida Es Un Mus, 2016)

AQUARIUM: S/T (Lumpy Records, 2017)

GOOD THROB: “Fuck off” (White Denim, Superfi Records, Sabermetric, 2014)

ACCIDENTE: "S/T" (LP, Blondes Must Die, Walking is still honest, Heart Empire, La Agonía de Vivir, Veganismo es respeto, 2013)

FRAU: “Demo” (LP) (Dead Beat Records, 2014)

ACRYLICS: S/T (Neck Chop Records, 2016)

SKULL CULT: S/T (Erste Theke Tonträger, 2017)

BAD DOCTORS: “Burning City” (FDH Records, 2014)

COLD MEAT: “Pork Sword Fever” (7”, Static Shock Records)

KOMPLIKATIONS: “Step Forward” (Rockstar, 2012)

HYSTERESE: S/T (Search for a name Records, 2011)

KRIMEWATCH: “Demo” (7”; Lookin’ Out Records, 2016)

SECT: S/T (Discos Enfermos, 2012)

NOSFERATU: “Solution A” (La Vida Es Un Mus, 2019)

ISS: “Endless Pussyfooting” (State Laughter, 2017)



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