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miércoles, 21 de mayo de 2025

Críticas 298: Butrón, Le Prince Harry, Beta Máximo


Butrón: “
Mentira” (7”, Jarama Records) 

Nuevo grupo madrileño formado por veteranos de sobra conocidos, curtidos en mil batallas y militantes de bandas tan esenciales como DDT o Vigilante Gitano.

Con la publicación de su debut, Jarama Records sale de su zona de confort, abandonando su habitual registro Punk Pop y abrazando el macarrismo castizo.


Y es que las cuatro canciones de este 7” son muy macarras y tienen un pulso contenido que crea una tensión capaz de sostener de pie los temas como si estuviesen sujetos por un muelle gigante de acero. 


Butrón saben lo que hacen y es que la experiencia es un grado. Practican un Punk cortante, muy de navaja en mano, muy chulesco. Muy agresivo sin necesidad de dejarse la garganta o pisar a fondo el acelerador. Son canciones cortas, aparentemente sencillas, pero están cargadas de matices.

Mi favorita es “Rata”, la que abre el disco. Un pepinazo que vuela directo a tu puta cara. Como si te metiesen una hostia seca en la nariz con el canto de un libro de los gordos.

Los otros tres temas tienen más retranca y son más vacilones. Sin parecerse especialmente a Los Ilegales, sí que me recuerdan a ellos por el estilo minimalista y la mala leche. Sin adornos, sin perderse en lo superfluo, directos al turrón. Y, a la vez, son canciones perfectamente acabadas a las que no les falta nada. De hecho hasta hay espacio para partes más melódicas marca de la casa, con la carismática voz de Pelayo.


Mientras la escena de Madrid languidece y pierde fuelle frente a las ciudades de la costa este, mientras los más jóvenes disparan a ciegas perdidos en la costra más recalcitrante y aburrida o llegando tarde al ya trilladísimo Egg Punk, ¿tienen que venir los veteranos a hacer propuestas atractivas? No sé, puede que no sea todo tan catastrofista, pero, por lo menos, gracias a este disco Madrid hoy es un poco más interesante.


Mgrtn. 






Le Prince Harry: “A long way down” (LP, Teenage menguase Records)


No sé si llego un poco tarde porque este es el séptimo LP (si contamos un mini LP y un par de splits que tienen con otras bandas) o el octavo album (si contamos un CD previo). Sí que tenía en mi wishlist el nombre de la banda, pero hasta que no tocaron el otro día en Madrid no me pude pillar un disco suyo. Vamos, que han estado muy ocupados desde que empezaron allá por el 2006.


LPH en este disco (como también pudimos apreciar en el directo) se desenvuelve entre el Synth/Electro/Post Punk, el EBM y la Coldwave, abundando en sonidos oscuros y fríos. No se casan con un estilo en concreto, pasando de ritmos más orgánicos a otros totalmente sintéticos, confeccionando tanto temas más acelerados y revoltosos como otros más calmados de Synth Pop ochentero, así como un buen surtido de estilos intermedios. Sin abandonar, como digo ese tono gélido y siniestroso que es el que da cierta homogeneidad al disco. 


Hay ecos de Units, Depeche Mode, DAF, Front 242, Gary Numan, Screamers, Midnight Oil, Sisters of Mercy y un millón de bandas más de aquella época. Así que hay un poco de todo pero, como ya he dicho, manteniendo cierta identidad y un tono común que hace que el disco no parezca un recopilatorio.


En definitiva, un LP bastante entretenido (por momentos incluso elegante) que puede gustar a bakalas, góticos, punks y hasta a gente “normal”, jeje.


Mgrtn.






Beta Máximo y Ariadna Punsetes: “En Marte” (7”, Jarama Records)


Así, a lo tonto, en poco tiempo, Beta Máximo ha inundado el mercado con un puñadito de 7”s. Si no me equivoco, este sería el cuarto. El segundo que saca Jarama y también el segundo que ve la luz en formato tandem junto a Ariadna de los Punsetes (el primero lo sacaron Bora Bora y Grabaciones Bonicas en 2023).


Junto a Ariadna, BM adopta un registro Pop mucho más calmado y bastante alejado de su Punk de soniquete Egg habitual. Y aún mucho más lejos de su último “disco” digital (la entrega que mas me ha gustado), en donde se vuelve más duro, agresivo y cortante.


Lo cierto es que no creo que sea un secreto que los Punsetes no son santo de mi devoción. Me gusta la voz de ella, afectada, trágica, autista… pero el grupo se me indigesta un poco, me parecen demasiado pretenciosos, aunque reconozco que algún acierto que otro tienen.

Dicho esto, en este proyecto, bastante más transparente y sencillo, más de andar por casa y algo más colorido, no me desagrada en absoluto el resultado. La voz mola y la música es bonita, cercana al Tonti Pop de los 90, aunque la combinación de ambas cosas arroja, inevitablemente, un toque más frío. Me vale.


A ver, no es 100% mi rollo, pero creo que puede gustar a bastante gente.

Nuevamente agradecer, como siempre, a jarapa Records por si encomiable labor y por mantenerme siempre al día de sus aventuras.


Mgrtn.

domingo, 29 de septiembre de 2024

Críticas 291: Campamento Rumano, Beta Máximo, Hakan



Campamento Rumano: “Amenaza de paz” (12”, Discos Banana, JGC Producciones, Bowery Records)

Tras los dos 7”s anteriores, aquí tenemos la nueva referencia de la banda de Bilbao/Madrid. Tocaba ya un 12”, ¿no?
Lo primero debo quitarme el sombrero ante el título, “Amenaza de paz” me parece sencillamente magistral.

Lo cierto es que me preguntaba qué tal funcionaría la propuesta en formato larga duración. Y es que practican un Mongo Punk excesivamente sencillo y la voz tira siempre del mismo registro. Pensé que igual podría resultar un poco monótono, pero la verdad es que han sabido salir más que airosos.

Primero porque hacen un poco de “trampa”: al final sólo vienen 7 temas (2 más que en los EPs) y la diferencia de duración no es tanta. De hecho, el disco pasa en un suspiro. ¿Qué cabrían todas las canciones en un 7”? Pues yo creo que sí...
Y, segundo, utilizan un montón de arreglos distintos que ayudan a crear un producto más rico y diverso del que se esperaba.

Y es que, en efecto, aunque la base sigue siendo la misma: un Punk mongoloide simple y bien cuadrado (como han hecho siempre The Spits, aunque sin parecer a ellos, eso sí); al final son los arreglos los que marcan la diferencia. La culpa la tienen unos teclados bastantes acertados y otras movidas bastante de puta madre de las que hablaré más adelante.

Cuando escuché el principio de la primera canción (en internet, desde el móvil y sin prestar la suficiente atención) pensé que se habían pasado un poco al Egg Punk y es que me pareció que tenía un toque Egg. Eso o que, como no dejan de salir grupos idénticos de ese rollo, ya todo me suena a la “ovofotocopia” que nos invade.

Luego, ya con más calma, comprobé que había más del Synth Punk de Sistema de Entretenimiento (por ejemplo) que de Egg.
Y al escuchar ya el segundo tema, que es un poco Los Reactors, la cosa volvió a su sitio, dejando claro que sus influencias están en los grupos de la costa oeste de finales de los 70 y primeros 80.

Por si quedaba alguna duda, los arreglos de saxo e incluso de xilófono (o de sinte con ese sonido), se encargan de confirmarlo. Y, concretamente, el tufillo que desprenden gran parte de los temas nos trae ecos del siempre genial Geza X. De ese exquisito Weird Punk engañosamente infantil del que sin duda beben muchos grupos actuales sabiéndolo o sin saberlo. Vamos que los Campamentos beben claramente de la fuente, del manantial primigenio.

En definitiva, un disco redondo que se hace corto, al que no le sobra ningún tema. Muy disfrutable si te gusta todo aquello y/o el Punk sencillo y divertido.
Si buscas algo más sesudo o poético, este no es tu grupo. Aunque supongo que por el nombre de la banda ya lo habías adivinado.

Mgrtn.





Beta Máximo: “Ataque Frontal” (7”, JGC Producciones / Discos Banana) / Sencillos 22- 24 (7”, Jarama 45RPM Records)

No contento con uno, el marciano responsable de esta peculiar one man band nos ataca frontalmente con un par de 7”s: sus debuts en vinilo, tras un montoncito de casetes y lanzamientos digitales previos. Además, cada disco contiene seis temas. Así que aquí tienes 12 canciones para que tu plato conozca por fin a este fulano.

Los temas de Ataque Frontal son nuevos y grabados expresamente para el 7” de JGC y Banana, mientras que los chicos de Jarama recopilan canciones previamente grabadas y que ya aparecieron, o bien en cinta o bien en el bandcamp, durante los dos años de vida que lleva el proyecto.
A destacar la excelente portada de Skip’o’Neal del primer 7”. Eso sí, no te pienses que vas a encontrar a un grupo de Dungeon Metal, je.

Y aunque, como ya he dicho, son sólo dos años de vida (bastante prolíficos, eso sí) los que tiene el proyecto, lo cierto es que se puede apreciar una evolución considerable. Empezaré, por ello, comentando primero el disco que recopila los temas “antiguos”, pese a que, cronológicamente, salió un poco antes el otro.

En Sencillos 22-24 nos encontramos con un Beta Máximo mucho más popero. De hecho, el que lo saque Jarama no es baladí.
Son temas de Synth Punk Pop veloz con melodías muy pegajosas. Temas que van acercándose, según va avanzado el disco (sobre todo en la cara B), en cuanto a sonoridad y urgencia, al actual Egg Punk, pero sin la vena Weird necesaria para entrar de lleno en el género.

Vamos que son canciones de Pop sencillo y divertido bastante chiclosas y aceleradas con letras un tanto mongólicas y un sinte retro futurista muy protagonista sobrevolando por encima de todo.

Destaca, por ser el tema más diferente, “Te veo el diecisiete”, en donde BM muestra su vena más intimista y la melodía de voz roza el Indie o, directamente, se mete de cabeza en él. Pese a no ser mi rollo y que de primeras me quedo con las 5 canciones restantes, he de reconocer que es bastante melancólica y pegadiza y que, al final, igual es la que te apetece ponerte otra vez.

En Ataque Frontal cambian las tornas. BM, como la portada ya avanza, se endurece bastante, abandonando el Pop. Pero tranquilos, como ya he dicho antes, no se vuelve Heavy. Ni siquiera en “Duros como el Metal”, aunque dura, lo que se dice dura, es un rato.

El disco es bastante más homogéneo y cañero que el de Jarama. Aunque la esencia sigue siendo la misma: Synth Punk melódico, acelerado y saltarín.
Pero las bases se tornan más mecánicas y machaconas y la voz, definitivamente más áspera y más dura. También las letras cambian de tercio y abandonan el mongolismo y los enamoramientos, para ofrecernos un estilo más adusto y
... ¿existencialista?

canciones definitivamente más agresivas que sus temas previos, pero sin abandonar las melodías y la parte divertida, y en definitiva la esencia.

Tú eliges: ¿Te gusta más popero o más duro?
Aunque tampoco tienes que elegir y te puedes pillar los dos, que seria lo suyo.

Mgrtn.


Hakan: “EP#2” (7”, Jarama 45RPM Records)

Otro pildorita de Punk Pop cortesía de los chicos de Jarama, que ahí siguen en la brecha y fieles a sus principios. Incluso en estos tiempos en los que las plataformas y esas mierdas hacen que cada día sea más difícil vender un puto 7”...

Hakan son un trío de Bérgamo que empezó su andadura en 2015 y que tienen a sus espaldas 4 LPs y dos 7”s, contando este que comento aquí que es su último trabajo hasta la fecha.

Y pese a que son de este siglo y este EP es de este mismo año, lo cierto es que si metes el disco en una carpeta fechada a mediados de los 90, nadie lo pondría en duda.
Así que ya sabes por donde van los tiros. Punk Pop noventero rollo Lookout, Honest Don’s, Dr. Strange Records
...

Los italianos nos ofrecen 6 canciones de factura impecable y melodías exquisitas, la mayoría bastante cortas, alternando entre medios tiempos más melancólicos y temitas más rápidos y revoltosos.

Más de una canción me ha recordado, en los dos primeros segundos, a los Queers, pero he desechado la idea enseguida y mi mente ha volado hacia grupos más melancólicos del Canadá de aquellos años, para, inmediatamente después volver a los EEUU, a las playas de California.

Como los temas son cortos, enseguida viene otro con un aire retro muy Highschool 50’s. Muy de cómo se veían los 50 en los 90, vamos.
En ocasiones, muestran pequeños ramalazos de los Ramones más puros, despojándoles de toda la cobertura noventera con la que les revisitaban los grupos de aquel entonces, pero sólo para volver a zambullirse de lleno en los 90 o para entrar en la banda sonora de una serie de Hanna Barbera.

Muchas sensaciones, muchas influencias, pero no te creas que en plan batiburrillo. Todo está perfectamente colocado y el producto final resulta bastante homogéneo y creíble.

Lo dicho, canciones redondas para recordar una etapa que nos devuelve a tiempos mejores. 

Mgrtn.