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miércoles, 14 de julio de 2021

Críticas 247: Descendents, Rudimentary Peni, Oily Boys

 


Descendents: “Berkeley Square Broadcast” (LP, Suicidal Records)

A la espera de catar el tan cacareado “9th & Walnut”, que contiene una grabación del 2002 en la que la formación clásica del Milo Goes to College (Milo/Bill/Lombardo/Navetta) se cepilla temas compuestos entre el 77 y el 80, aquí tenemos este pirata que recoge un directo del 85 en el que participan Milo, Bill, Lombardo y Ray Cooper (la formación del I Don’t Wanna Grow Up). Aunque, por detrás, se cascan con todo el morro, una foto de Navetta, que dejó la banda en el parón que hicieron tras grabar el primer LP.

Se trata de un directo para la radio registrado en Berkeley el 11 de septiembre del 85, en la gira de presentación del Grow Up.
Vale, puede, que con Navetta la formación sea más idónea (no nos engañemos, aunque siempre han hecho canciones geniales, con el Goes to College tocaron techo, firmando un disco perfecto en el que todos los temas son magistrales), pero yo me pregunto: ¿qué es mejor una grabación del 85 con una formación de lujo o un disco del 2002 por mucho que la formación sea la más “auténtica”?

De primeras, sin escuchar los discos, yo me quedaría con lo que grabaron en 1985 aunque sea en directo, por mucho que los temas del 2002 sean “inéditos” y composiciones primerizas, que me suelen molar más. Cuando me pille el 9th ya os diré si me como mis palabras o no...

Además es que en este disco se cepillan más de 20 temas de su mejor etapa. Clasicazos que no tienen contestación repartidos entre sus dos primeros LPs. Y sí, vale, los discos en directo pueden ser un poco bluf, pero cuando hablamos de poder escuchar nuevas tomas de temas que llevas tan dentro y, además, de tomas de la época, pues no te queda otra que pagar lo que te pidan.

Que, por cierto, no es demasiado para los tiempos que corren (17 euros me ha costado en La Negra). Lo que se agradece y mucho. Que, la verdad es que últimamente está chungo pillar un LP por menos de 20 euros. De hecho, pillarlo por 20 ya es barato...

Bueno, pues entrando en materia, debo decir que el sonido, como era de esperar, no es muy brillante y en ocasiones es un poco errático. Aunque tampoco es una mierda absoluta, que se escucha cada pirata por ahí que...
Le falta un punch y, por supuesto, edición (por eso los discos no se graban en directo y se usa un estudio, je), pero la verdad es que todos los instrumentos y las voces están bastante equilibrados y se distinguen muy bien. Sobre todo el bajo, que es lo más importante, je. Como digo, se puede echar de menos una mezcla que compacte todo, pero realmente a mí me gusta cuando los instrumentos están tan despegados los unos de los otros.

Como también era de suponer, al ser un directo, el grupo suena más rudo y el resultado es más Hard Core. Quizás, eso sí, en detrimento de las melodías vocales, que sin duda es uno de los puntos fuertes del grupo. Pero vamos, para eso ya tenemos los LPs y nunca está de más poder escuchar este testimonio de cómo eran en vivo en plena mitad de los putos 80. Aunque tampoco quiero que te imagines que es una cosa súper bruta y que Milo canta como un perro. Para nada. Simplemente digo que, comparado con los discos de estudio, suenan menos melódicos, pero no pierden del todo las melodías. De hecho, hay temas como Silly Girl o Wendy, en los que los estribillos suenan muy poperos.

Según va avanzando el disco me va gustando más, ya que mis temas favoritos (del College, por supuesto) se van desgranando poco a poco y es hacia la mitad del set cuando se los ventilan en mayor medida y cuando se vuelven más Hard Core, aunque el sonido caiga un poco.

En definitiva, un producto para solo para fans que nos muestra a unos Descendents correctos, algo más enfadados y bastante más crudos que en disco y cuyo máximo atractivo reposa en el valor que tiene el documento en sí situándolo en el contexto histórico de la banda.

Y, ahora sí tengo más curiosidad por escuchar el “9th & Walnut” y ver si, efectivamente, me como mis palabras o no.

Mgrtn.




Oily Boys: “Cro Memory Grin” (LP, Static Shock Records)

Con la garantía de SSR nos llega el primer LP de esta banda de Sydney, que tiene también editados un par de 7”s (2014 y 2020) y otro par de cassettes (2012 y 2017).
En Australia, este mismo disco, ha sido editado por Cool Death Records.
Y, como viene siendo habitual, sus miembros están pluriemepleados en otras bandas: Low Life, Orion, Taipan, M.O.B., WRX
...

El disco es tan agresivo como un cuchillo sin apenas filo cortándote la abdomen y tan tóxico que puedes morir por envenenamiento antes de llegar al último corte.
Intercala momentos de HC Punk bastante veloces (los menos) con otros mucho más densos y espesos (los más) pero igualmente demoledores.

La tensión, que se mantiene durante todo el minutaje, es de esas que podrían cortarse con una navaja, pero la atmósfera está tan viciada y es tan sólida que posiblemente no puedas ni abrirla. Es como estar encerrado en un bloque de gelatina confeccionada a base de alquitrán y lava.

Sudor pegajoso, actitud malsana y guturalidad extrema se dan cita en este producto tan obsceno como pringoso.
Mola bastante en general, aunque en algún momento se me antojan algo jeviatas. Aún así, bastante recomendable si tienes ganas de experimentar cómo es un descenso a los infiernos en condiciones.

Mgrtn.




Rudimentary Peni: “Great War” (LP, Sealed Records))

En pleno 2021 surge esta pieza grabada “algunos años atrás, antes de una de sus misteriosas pausas”. Esa es toda la información con respecto a la grabación de Great War. Atendiendo a eso de las “pausas” y fantaseando un poco, podría pensarse que se trata de un LP perdido que se grabó a finales de los 80 o quizás a mediados de los 90, pero todo apunta a que se trata de una grabación bastante más cercana, de la primera década de este siglo.

La portada, y todo el arte, lo cierto es que es una puta maravilla como casi todo lo de Blinko. Y el contenido musical no está nada mal. En efecto, no es el Death Church y las baterías permanecen muy enterradas, pero el sonido es bastante potente, aún así.
Suena muy guarro pero es verdad que es un tipo de suciedad brillante, más digital, más prefabricada. Más “mecánica”, más “deshumanizada” si lo prefieres, como reza la hoja promocional.

Las guitarras se lo comen todo como termitas, arañando y levantando el óxido de la superficie. Es cierto que unas baterías más presentes podrían darle más empaque, pero a lo mejor rompían con la atmósfera de ejercito de termitas tecnológicas avanzando a mandíbula batiente.

La oscuridad, la muerte, los ritmos militares, la marcialidad arrogante, la grandilocuencia, la miseria del siglo XX, los esqueletos en las cámaras de gas abandonadas, el Punk trepidante y el Death Rock espeso... todo está aquí, reptando en este disco. Un LP que nos presenta unos Rudimentary Peni más modernizados, más robóticos, menos opacos, pero muy capaces de narrar el avance inexorable de las tropas en la Gran Guerra.

Siguen resultando incómodos, que es su seña de identidad, pero al perder ese calor humano, lo son de otra manera. Quizás sean más molestos que incómodos. No te dejan con la sensación de que existe un hueco que no llenan a propósito para joderte vivo. Ahora llenan el hueco con ruido.

En cualquier caso, a mí me gusta bastante.
Para lo demás, ahí sigue estando el Death Church.

Mgrtn.

lunes, 6 de agosto de 2012

Holiday in Canberra



Resurrection Fest. 3/4 Agosto 2012. Viveiro.

Odio los festivales. Odio las aglomeraciones de público. Odio tragrar polvo (benditas bandanas que nos salvaron la vida usándolas a modo de mascarilla). Odio tener que pasar frío por la noche si vas en manga corta. Y odio la alternativa de, para no pasar frío, tener que llevar sudadera a los conciertos y cargar con ella. Y tampoco es que me entusiasme el Hard Core Metal ese en el que los grupos tocan temas de 6 minutos con voces guturales, distorsiones de guitarra monstruosas y baterías infernales con cuadruple bombo, por mucha tralla y velocidad que le metan. Para mí es demasiado Metal. Vamos que a mí me gusta el Hard Core Punk y cuanto más Punk mejor (lease: Middle Class, Adrenalin O.D., y si son Circle Jerks o Zero Boys, mejor aún). Así que en un festival como este en el que el 95% de los grupos eran super metálicos yo no pintaba nada, lo sé. Pero el hecho de que justo el viernes empezaba las vacaciones y de que tocaran Descendents me animó. Ayudó también que al cartel se sumasen Dead Kennedys, Good Riddance y, sobre todo, Anti Flag. Así que tras convencer a tres pardillos para ir el viernes (el jueves no podía porque aún trabajaba) y en avión (en coche no hubiese ido, no aguanto los viajes tan largos), allí nos plantamos.

Lo primero es felicitar a la organización por hacer un festival de 3 días con grupos de categoría (me gusten o no, he de reconocer que el cartel era muy bueno) y por hacerlo a unos precios increiblemente baratos. 56 euros por tres días me parece un precio de lo más enrrollado. Además, el recinto esta muy bien y Viveiro es un pueblo muy simpático (lástima que esté a 100 km del aeuropuerto más cercano, pero no se puede tener todo). Y un detalle también a tener en cuenta, es que a pesar de la cantidad de gente (se habla de 30.000 personas el sábado) en ningún momento tuvimos que agunatar colas gigantescas ni para entrar, mear, beber ni para nada... Así que desde aquí mis felicitaciones a los responsables.

Vamos al grano. Permitidme, eso sí, que comente los grupos de modo desordenado y así entenderéis mejor el título ese de "Holiday in Canberra".
Vamos a hablar de Dead Kennedis, así con "i", porque realmente aquello que vimos no fueron Dead Kennedys. Yo ya les había visto en Madrid con Brandon Cruz sustituyendo a Biafra, hará unos 10 años. La verdad es que me lo pasé muy bien y Cruz aprobó con nota. Me gustó incluso más que el concierto de hace un par de años de Jello Biafra con los Guantanamo School of Medicine. Aunque tampoco tanto como para repetir otra vez sin Biafra. Pero vamos, como ya he dicho, yo fui a ver a Descendents, y DK eran un añadido jugoso, nada más. Al menos eso es lo que eran para mí, pero cantidad de gente había venido el sábado solo a ver a DK (el número de punkies aumento considerablemente en el reciento el sábado), y me preocupaba el hecho de que tocasen en el escenario pequeño de la carpa, en lugar de en el grande. Temía que no cupiesemos todos en la carpa y que en la avalancha muriesen unos cuantos. No sé si tocaron en ese escenario por capricho de la banda, por cuestión de horarios o simplemente porque no tenían la categoría suficiente (que si hubiesen tenido con Jello). La cuestión es que al final no hubo avalanchas y cupimos todos en la carpa, sobre todo tras tocar los primeros temas, momento en el cual una parte del público abandonó su sitio "preferencial" y dejó espacio a la gente que estaba situada lejos. 
Sí, ya vamos a lo de "Holiday in Canberra". Y es que esa fue la canción que tocaron en lugar de Holiday in Cambodia. Era parecida, pero no era la misma. También tocaron "Viva las Vergas", "Too drunk too fat", "Calimotxo Überalles", "Mi lumbago Warrior" (que dolor de espalda por cierto...), "Nazi Punks, fuck you", "Bleed for Mitch"... y todas las chorradas que se os ocurran del estilo. El "nuevo" cantante (sustituyó en el 2003 a Cruz), Jeff Penalty, fue un paquete de cuidado. Parecía un dibujo animado intentando imitar a Biafra en plan agudo (a los graves no llegaba) y encima no se sabía las canciones. Tampoco Mr. Peligro a la batería estuvo muy acertado, y en general la banda flojeó un poco. Vale que fue el único grupo 100% Punk de todo el festival (el único tema cercano al HC que tocaron fue MTV Get off the Air), y que fue uno de los pocos grupos grandes en los que no se formó un circle pit porque la gente bailaba pogo desordenadamente todo el rato (como debe ser en el Punk); pero yo a DK les exijo algo más. Si hubiesen venido con Biafra y la hubiesen cagado no me hubiese importado (después de todo ya sabéis que soy super fan del caos y de los grupos que no ensayan), pero si voy a ver a DK sin Biafra, exijo que el cantante imite la voz a la perfección (no que lo intente malamente) y que todo suene en su sitio, acercándose lo máximo a lo que fueron DK. No fue lo que vimos, desde luego. Un fraude total, vamos. Culpa del grupo, desde luego. Aquí no vale culpar al mal sonido ni a las condiciones climáticas ni nada. Concierto mierdero. Para colmo (que poca vergüneza), hicieron dos bises. El segundo decidimos ni siquiera verlo. En resumen: pantomima de caricato.

Saltamos ahora al viernes (lo de DK fue el sábado) para comentar el que, para mí gusto, fue el mejor show del festival: Suicidal Tendecies. En los primeros 90 fui muy fan de esta gente y la verdad es que aunque ya no lo soy, aún tenía dentro ese gusanillo y les recuerdo con bastante cariño. Aún me acuerdo de aquel mítico concierto en el campo de Rayo que tocaron con Metallica y The Cult... qué tiempos.
La verdad es que pensé que me iba a aburrir un poco. Que disfrutaría de 2 o 3 canciones y que luego estaría contando los minutos para ver a los siguientes (Descendents). Pero no fue así. Lo disfruté bastante, pese a que tocaron muchos temas jevilongos y poco de su etapa más HC. Y pese a que alargaban las canciones hasta la saciedad. Vale que alargues War in my head, por ejemplo, tres minutos más de la cuenta, pero no hagas lo mismo con todas las canciones... Pero vamos, la verdad es que le metieron caña por un tubo y sonó todo de puto lujo. He de reconocer que la mayoría de los grupos que tocaron en ese escenario (el grande) sonaron todos muy bien y tocaron también muy bien. At the gate o Hatebreed, sin ir más lejos, así lo hieron. Lo que pasa es que no me gustan una mierda. Sin embargo los ST tiene ese toquecillo Funk Metal que no tenían los demás que hace que se me hicieran ya no solo soportables, si no imprescindibles, por aquello de que no fuesen todos los grupos iguales.
Como guinda de la actuación de los ST (y esto hace que les perdone que no tocasen "I saw your mommy"), dejaron que se subiese el público al escenario en la última canción y allí nos congregamos unas 300 personas dando brincos, mientras los músicos seguían tocando (como podían) en aquella marabunta. Muy divertido y gran sabor de boca en mi reencuentro con aquellos ídolos de juventud...

Tras la actuación de ST, les tocó el turno a Descendents, que cerraban esa noche. Para ser honestos, ningún grupo podría haber tocado tras ST y salir airoso, por mucho que Milo lo intentase bajando al foso en la primera canción para agitar a las primeras filas. Y es que, tras la tralla de ST, con dos superguitarras con distorsiones de estas que lo llenan todo solo con dar una nota al aire, Descendents no tenían nada que hacer con una sola guitarra con distorsión a lo HC melódico. Imposible. Por si fuera poco, el técnico pinchó y ofreció un sonido más pobre de la cuenta. En las primeras filas no se oía una mierda: todo superbajito. Me dio mucha rabia. Me pasó algo parecido a cuando vimos a Loli and the Chones en el Funtastic. Tenía unas ganas terribles de verles y de hacer el bruto en primera fila hasta abrirme la cabeza. Pero es que en primera fila sonaba fatal y muy bajito, y era casi imposible seguir las canciones. Sin los watios suficientes no generas la adrenalina que se requiere en ese momento y te quedas frío.
Así que, en algún momento sacrifiqué las primeras filas por ir un poco más atrás y oír más volumen. Pero tampoco es que fuese la leche. Así que me resigné e intenté diusfrutar, como pude, de las canciones.
El repertorio no fue la leche, pero no estuvo mal. Pegaba más un set centrado en su primer disco, con los temás más violentos y rápidos, pero estuvo muy repartido entre todos los discos y etapas, y los temas más melódicos y poperos quedaban muy mariquitas tras haber estado escuchando a grupos de HC y Metal extremo. Podrían haber sido un soplo de aire fresco, pero el sonido pobre no ayudó en absoluto.
Yo ya les había visto en Madrid en los 90 y tampoco me habían volado la cabeza (de hecho me enteré de poco porque fui con fiebre) y quería quitarme un poco la espinita. Pero tampoco lo conseguí este fin de semana. Además no tocaron lo que se dice muy bien. Como en el caso de DK (aunque mucho menos vergonzoso) parecían por momentos una banda haciendo versiones de Descendents, en lugar de los míticos Descendents. 
Al menos escuchamos (a volumen bajito...) Hope, I Like Food, Kabuki Girl, I'm Not a Loser, I don't Wanna Grow up y Suburban Home (momento álgido) por sus intérpretes originales. Poco más puedo decir. Quizás algún día me quite esta doble espinita en una sala de mediano aforo...

El segundo concierto que más me gustó fue el de Anti Flag. Al menos estos no defraudaron. También es verdad que fueron de más a menos, ofreciendo un set incial de cargase la pata abajo y que después fueron apagándose poco a poco. Pero la primera parte fue sencillamente acojonante. Entre tanta guitarra heavy, estos sí fueron un soplo de aire fresco de Punk y, además, con melodía!!! Cómo se agredecen las canciones con estribillos coreables cuando llevas los oídos cargados de sonidos gutuales y bombos/ametralladora que te taladran el cerebro, jeje. 
Les sobró el buen rollito y el colegueo de hermandad, así como las proclamas en favor de la igualdad y contra el racismo. Nadie en su sano juicio es racista, y menos en un festival de estos. Predicar a los conversos es taaaaan estúpido... Tampoco me gustó lo de que continuamente se refiriesen a nosotros como "Resurrection Fest" (costumbre que adoptaron también muchas otras bandas). Pero bueno, lo importante es que sonaron de lujo y nuestro oídos agradecieron sus melodías y sus canciones de 3 minutos (menos mal).
Gran show, que tendrían que haber sido un poco más corto para ser más redondo, y del que tendrían que haber suprimido la versión de los Clash. Y no solo porque Should I Stay or should I Go está super manoseada, si no porque se la cargaron de mala manera, llevándosela hacía su lado más HC melódico, en lugar de explotarla desde su faceta más a lo Rancid... 
Pero bueno, que en líneas generales muy bien, y allí nos dejamos la garganta cantando lo que fue el estribillo más esperado de todo el festival, el de You gonna die for the goverment. 

Good Riddance también estuvieron muy bien. Lo cierto es que llegamos a la mitad y quizás por eso, al no hacérsenos largo, nos moló tanto. Generalmente siempre que les he visto han tocado con grupos del rollito Fat y ellos siempre han sido lo más duros, los menos melódicos; pero en este festival eran justo lo contrario: uno de los grupos más melódicos entre tanto metal gutural. Lagrimita cuando le dedicaron un tema al recientemente fallecido y amigo suyo personal Tony de No Use For a Name y mucha entrega. Me gustaron más que las otras veces que les he visto, y eso que en sala los conciertos siempre son mejores que en festivales con escenaruios gigantescos...

Un grupo que no me molaba una mierda y me sorprendió mucho fueron Municipal Waste. Todo el mundo anda flipado con esta banda y la verdad es que quitando algún arrebato HC para mí son una banda de Trash Metal a toda hostia, o de Speed Metal si lo prefieren. Pero entre que las canciones duran poco,  la parafernalia que llevan (caricaturesca a más no poder) y el entusiasmo de sus fans, me parecieron un grupo de lo más sano y enrrollado y la verdad es que fue inevitable meterse al cIrcle pit a hacer un rato el gamba y participar en el amago de Wall of Death que se llevó a cabo. Muy divertidos.

Against me! no me gustaron nada, me parecieron un poco Bon Jovi, la verdad. No entiendo porque la gente anda tan entusiasmada.  
S.A. y Berri Tarrak me parecieron fuera de lugar y un chiste por muy bien que sonasen/tocasen, que eso no lo niego. Y el resto de grupos o no los vi o me parecieron horribles (no es mi estilo, lo siento) como Glassjaw o Suicide Silence (bendito silencio).
Me quedé con las ganas de ver a MXPX, H20 y algo de curiosidad por Converge, pero tocaron el jueves, o viernes muy pronto, y no llegamos.

Nota para el festival. 
Pinchazo brutal para DK y no tan brutal para Descendents. 
Y el resto de los grupos: grandes shows, aunque como ya digo las distorsiones de guitarra amuralladas e infernales no son lo mío... De hecho me voy a poner ahora un disco de Über, necesito HC sin distorsión en vena YA!!!!

MGRTN.