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domingo, 20 de noviembre de 2022

Críticas 266: Genital Masticator, McNamara, Polansky y el Ardor, Rudimentary Peni

Pues hoy va la cosa de reediciones. Creo que todas ellas se podrían calificar de “imprescindibles”.



Genital Masticator: “Me voy cagar en tu puta madre” (LP, Discos MeCagoEnDios)

Si odias la música, este es va ser uno de tus discos favoritos.

Flipante LP que recupera las 191, sí has leído bien, 191 canciones, que incluía la maqueta de la banda del mismo título, que vio la luz allá por 1994.
Pero espera, que también se incluye una sesión inédita con otras 108 canciones, un directo del 93 con 107 temas y las 52 canciones de la casete que compartieron con 7 Minutes of Nausea. En total 458 canciones. ¿Cómo se te queda el cuerpo?

Cada canción de la maqueta es como un coitus interruptus de los Anal Cunt. Mis favoritas son las 52 del final, en donde reina aún más el noise y el resultado es bastante más anárquico y caótico.

En resumen, temas de apenas segundos de Grind gutural y Noise extremo ideales para levantar a todos los vecinos del edificio un domingo a las 7 de la mañana. Ya verás como te miran de otra manera en el ascensor...
Si escuchas entera la cara A te aseguran un dolor de cabeza para toda la semana.
Y si te tragas la cara B del tirón, el dolor de cabeza puede ser permanente.
El que avisa no es traidor.

Genial. 

Mgtn.




McNamara: “RockStation” (LP, Subterfuge)

21 años después, POR FIN sale esta joya en vinilo. Y es que a finales de los 90 y comienzos de este siglo, cuando se dio por muerto oficialmente el formato, hay cantidad de discos que solo salieron en CD. Pero, parece que la resurrección del vinilo no solo iba a traer cosas malas (subida de precios, atascos monumentales en las fábricas...), trae también cosas buenas como el rescate del mejor disco en el que ha participado Fabio McNamara, con permiso del “¡Cómo está el servicio... de señoras!”, por supuesto.

Me imagino que todos conocéis el disco y tampoco me voy a extender demasiado. Se trata sencillamente de una obra maestra en la que Luis Miguélez hace su magia y sabe sacar lo mejor de la Fanny.
Y, por supuesto, con unas letras delirantes, de lo mejorcito que se ha escrito en castellano. Sencillamente magistrales. Imposible quedarse con una sola.

¿De qué trata este disco? Pues aparte de que “se trata de ti, se trata de mí, se trata de blancas”, se trata de mucho más que de “pan, circo y Boogie Movie”. Petardeo supremo que roza niveles estratosféricos, mariconismo sofisticado hasta decir basta, macarrismo glam de cartón piedra, RNR y música de baile... Lo tiene todo.

Y no sobra ninguna de las 10 canciones que componen el LP.
Temas incontestables como Mi Correo Electónic
...Oh!!, Ultraceñidas, Boogie Movie, Chulo latino o Vivir en Beverly Hills brillan todos con luz propia, desprendiendo todos la misma esencia 100% McNamara.

Eso sí, prepara mínimo 27 euros para pillarte la edición básica, y 40/50 para la de lujo.

Con estos precios, la verdad es que uno espera que al menos la foto de portada (muy chula, eso sí), no esté pixelada. Pero bueno, supongo que era la calidad que había...

En cualquier caso, ¿hace falta decirlo? CLÁSICAZO que hay que tener sí o sí en vinilo.

Ave Fanix! 

Mgrtn.




Polansky y el Ardor: “Ataque preventivo de la URSS” (7”, Snap! Records / Monokord))

Sobran las palabras, ¿no?
Reedición de este ultraclásico del Punk ibérico y la Nueva Ola madrileña que sacó Spansuls allá por 1982, antes de que el grupo fichase por Ariola para grabar su único LP Chantaje Emocional.

Lo cierto es que la edición original era en 12” y no me hubiese importado que esta reedición también lo fuese. Aunque entiendo que el dinero manda y, desde luego, las tres canciones caben perfectamente en formato pequeño.

Aparte del mega hit que es “Ataque preventivo”, el disco se completa con mi favorita, y la más Punk de su repertorio, “Y no usa laca”, rebautizada luego en el LP como “Negra”. Sin duda otro de esos temas políticamente incorrectos de los 80 que son inconcebibles a día de hoy. “Ya por fin lo conseguí, tengo una negra solo para mí...” Pues, eso.

Y en la cara B encontramos el tema de After Punk tenebroso “Chanrtaje emocional”, que contiene además una de mis frases favoritas del pop en castellano “devuélveme ya el rosario de mi madre”.

No hay más que decir. Todo oro puro de muchos quilates. 

Mgrtn.




Rudimentary Peni: S/T (7”, Sealed Records)

En su labor de recuperación de piezas imprescindibles y/o malditas del Punk, Sealed Records se han atrevido con los dos primeros LPs de esta seminal banda de Anarcho Punk y también con este, su primer 7” de 1981. Me imagino que la reedición del siguiente single, Farce (1982), estará al caer...

Este 7” de debut contenía (y contiene) nada menos que 12 temas. 12 patadones en la cara que pasan en un suspiro.

Sin duda, es su disco más veloz y rabioso, en el que ya se puede apreciar el magistral manejo del Punk podrido e incómodo que posteriormente desarrollarían de una manera más flemática y reptante.

Si bien, su primer LP ha servido y sigue sirviendo de espejo para un puñado de bandas actuales de Anarco Punk, este primer 7" no se queda atrás en cuanto a trascendencia. O, al menos no debería. Creo que, junto a influencias más o menos reconocidas como la de Devo o la de Void (por poner dos ejemplos que abarcan polos opuestos en el género), estamos ante una de las piezas angulares sobre las que ha crecido la escena Weird Punk. Sean o no conscientes de ello las bandas que lo practican hoy en día. La caricaturesca voz de rata cabreada, los riffs feos huyendo de lo previsible y ese aire gamberro que empapa estas 12 canciones, son todo elementos replicados hasta la saciedad dentro de este rollo. 

Y aún diré más: se trata de una obra maestra del Punk, así en general. Si buscas la palabra Punk en Wikipedia, debería aparecer adjunto un audio de este disco. 

Mgrtn.

miércoles, 14 de julio de 2021

Críticas 247: Descendents, Rudimentary Peni, Oily Boys

 


Descendents: “Berkeley Square Broadcast” (LP, Suicidal Records)

A la espera de catar el tan cacareado “9th & Walnut”, que contiene una grabación del 2002 en la que la formación clásica del Milo Goes to College (Milo/Bill/Lombardo/Navetta) se cepilla temas compuestos entre el 77 y el 80, aquí tenemos este pirata que recoge un directo del 85 en el que participan Milo, Bill, Lombardo y Ray Cooper (la formación del I Don’t Wanna Grow Up). Aunque, por detrás, se cascan con todo el morro, una foto de Navetta, que dejó la banda en el parón que hicieron tras grabar el primer LP.

Se trata de un directo para la radio registrado en Berkeley el 11 de septiembre del 85, en la gira de presentación del Grow Up.
Vale, puede, que con Navetta la formación sea más idónea (no nos engañemos, aunque siempre han hecho canciones geniales, con el Goes to College tocaron techo, firmando un disco perfecto en el que todos los temas son magistrales), pero yo me pregunto: ¿qué es mejor una grabación del 85 con una formación de lujo o un disco del 2002 por mucho que la formación sea la más “auténtica”?

De primeras, sin escuchar los discos, yo me quedaría con lo que grabaron en 1985 aunque sea en directo, por mucho que los temas del 2002 sean “inéditos” y composiciones primerizas, que me suelen molar más. Cuando me pille el 9th ya os diré si me como mis palabras o no...

Además es que en este disco se cepillan más de 20 temas de su mejor etapa. Clasicazos que no tienen contestación repartidos entre sus dos primeros LPs. Y sí, vale, los discos en directo pueden ser un poco bluf, pero cuando hablamos de poder escuchar nuevas tomas de temas que llevas tan dentro y, además, de tomas de la época, pues no te queda otra que pagar lo que te pidan.

Que, por cierto, no es demasiado para los tiempos que corren (17 euros me ha costado en La Negra). Lo que se agradece y mucho. Que, la verdad es que últimamente está chungo pillar un LP por menos de 20 euros. De hecho, pillarlo por 20 ya es barato...

Bueno, pues entrando en materia, debo decir que el sonido, como era de esperar, no es muy brillante y en ocasiones es un poco errático. Aunque tampoco es una mierda absoluta, que se escucha cada pirata por ahí que...
Le falta un punch y, por supuesto, edición (por eso los discos no se graban en directo y se usa un estudio, je), pero la verdad es que todos los instrumentos y las voces están bastante equilibrados y se distinguen muy bien. Sobre todo el bajo, que es lo más importante, je. Como digo, se puede echar de menos una mezcla que compacte todo, pero realmente a mí me gusta cuando los instrumentos están tan despegados los unos de los otros.

Como también era de suponer, al ser un directo, el grupo suena más rudo y el resultado es más Hard Core. Quizás, eso sí, en detrimento de las melodías vocales, que sin duda es uno de los puntos fuertes del grupo. Pero vamos, para eso ya tenemos los LPs y nunca está de más poder escuchar este testimonio de cómo eran en vivo en plena mitad de los putos 80. Aunque tampoco quiero que te imagines que es una cosa súper bruta y que Milo canta como un perro. Para nada. Simplemente digo que, comparado con los discos de estudio, suenan menos melódicos, pero no pierden del todo las melodías. De hecho, hay temas como Silly Girl o Wendy, en los que los estribillos suenan muy poperos.

Según va avanzando el disco me va gustando más, ya que mis temas favoritos (del College, por supuesto) se van desgranando poco a poco y es hacia la mitad del set cuando se los ventilan en mayor medida y cuando se vuelven más Hard Core, aunque el sonido caiga un poco.

En definitiva, un producto para solo para fans que nos muestra a unos Descendents correctos, algo más enfadados y bastante más crudos que en disco y cuyo máximo atractivo reposa en el valor que tiene el documento en sí situándolo en el contexto histórico de la banda.

Y, ahora sí tengo más curiosidad por escuchar el “9th & Walnut” y ver si, efectivamente, me como mis palabras o no.

Mgrtn.




Oily Boys: “Cro Memory Grin” (LP, Static Shock Records)

Con la garantía de SSR nos llega el primer LP de esta banda de Sydney, que tiene también editados un par de 7”s (2014 y 2020) y otro par de cassettes (2012 y 2017).
En Australia, este mismo disco, ha sido editado por Cool Death Records.
Y, como viene siendo habitual, sus miembros están pluriemepleados en otras bandas: Low Life, Orion, Taipan, M.O.B., WRX
...

El disco es tan agresivo como un cuchillo sin apenas filo cortándote la abdomen y tan tóxico que puedes morir por envenenamiento antes de llegar al último corte.
Intercala momentos de HC Punk bastante veloces (los menos) con otros mucho más densos y espesos (los más) pero igualmente demoledores.

La tensión, que se mantiene durante todo el minutaje, es de esas que podrían cortarse con una navaja, pero la atmósfera está tan viciada y es tan sólida que posiblemente no puedas ni abrirla. Es como estar encerrado en un bloque de gelatina confeccionada a base de alquitrán y lava.

Sudor pegajoso, actitud malsana y guturalidad extrema se dan cita en este producto tan obsceno como pringoso.
Mola bastante en general, aunque en algún momento se me antojan algo jeviatas. Aún así, bastante recomendable si tienes ganas de experimentar cómo es un descenso a los infiernos en condiciones.

Mgrtn.




Rudimentary Peni: “Great War” (LP, Sealed Records))

En pleno 2021 surge esta pieza grabada “algunos años atrás, antes de una de sus misteriosas pausas”. Esa es toda la información con respecto a la grabación de Great War. Atendiendo a eso de las “pausas” y fantaseando un poco, podría pensarse que se trata de un LP perdido que se grabó a finales de los 80 o quizás a mediados de los 90, pero todo apunta a que se trata de una grabación bastante más cercana, de la primera década de este siglo.

La portada, y todo el arte, lo cierto es que es una puta maravilla como casi todo lo de Blinko. Y el contenido musical no está nada mal. En efecto, no es el Death Church y las baterías permanecen muy enterradas, pero el sonido es bastante potente, aún así.
Suena muy guarro pero es verdad que es un tipo de suciedad brillante, más digital, más prefabricada. Más “mecánica”, más “deshumanizada” si lo prefieres, como reza la hoja promocional.

Las guitarras se lo comen todo como termitas, arañando y levantando el óxido de la superficie. Es cierto que unas baterías más presentes podrían darle más empaque, pero a lo mejor rompían con la atmósfera de ejercito de termitas tecnológicas avanzando a mandíbula batiente.

La oscuridad, la muerte, los ritmos militares, la marcialidad arrogante, la grandilocuencia, la miseria del siglo XX, los esqueletos en las cámaras de gas abandonadas, el Punk trepidante y el Death Rock espeso... todo está aquí, reptando en este disco. Un LP que nos presenta unos Rudimentary Peni más modernizados, más robóticos, menos opacos, pero muy capaces de narrar el avance inexorable de las tropas en la Gran Guerra.

Siguen resultando incómodos, que es su seña de identidad, pero al perder ese calor humano, lo son de otra manera. Quizás sean más molestos que incómodos. No te dejan con la sensación de que existe un hueco que no llenan a propósito para joderte vivo. Ahora llenan el hueco con ruido.

En cualquier caso, a mí me gusta bastante.
Para lo demás, ahí sigue estando el Death Church.

Mgrtn.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Críticas 233: Ghoulies, Kohti Tuhoa, Rudimentary Peni


Ghoulies: “Flat Earth” (7” Cuerdas Fuera)

Tras el exitoso 7” de Prison Affair, el sello catalán Cuerdas Fuera vuelve a la carga con otra pieza de Egg Punk de libro. Se trata de 8 de las 11 canciones que estos australianos han sacado este mismo año en formato “maqueta digital”.

Ya hablé largo y tendido sobre ello en mi artículo sobre Egg Punk, pero creo que toca volver a reincidir un poco en que (sea correcto o no el nombre) se trata de un estilo bastante consolidado dentro del underground Punk actual y que, mientras en un principio cada grupo sonaba de una manera, al final ha acabado creándose (como pasa con todos los estilos, porque, si no, no lo serían) un sonido con unas pautas genéricas y muy características. Vamos que la inmensa mayoría de las bandas que salen tienden a sonar muy parecidas entre sí.

Los Ghoulies, siguiendo esta tendencia, se han fijado en sus hermanos mayores y nos ofrecen un buen puñado de pepinazos en donde el Synth Punk, por un lado, y la locura raruno/robótica por otro, campan a sus anchas. Así, por su urgencia, suenan a Neo Neos, por su sonido y tipo de canción nos recuerdan a Coneheads o CCTV, por su infantilismo naif nos traen a la memoria a  los BB Eye y, sí, algún toquecillo suelto puede recordar a unos Uranium Club menos sesudos. 

Aunque si nos fijamos en la esencia, se trata de unos Spits acelerados y modernizados. 

Como ha venido pasando en todos los estilos que se ponen de moda, esto no es más que el aviso de que la gallina de los huevos (nunca mejor dicho) de oro se está acabando y es cuestión de tiempo el que, tan pronto como surgió, el estilo acabe desapareciendo, para, dentro de vete a saber cuánto años, alguien lo vuelva a recuperar (en el caso de que siga existiendo el Punk para aquel entonces). 

Así que creo que debemos disfrutar del Egg Punk (o como quieras llamarlo) mientras dure, porque realmente es de las cosas más apasionantes que han pasado dentro del Punk en los últimos tiempos y, al menos a mí, me mola bastante.


Así que, pese a su falta de originalidad (o precisamente por ello) este es un buen disco, muy bueno, para ello. Para disfrutar del estilo en su máximo esplendor. Con 8 pedradas que van directas a la cabeza. 8 pelotazos de un minuto y poco que lo ponen todo patas arriba sin tomar prisioneros. Tan absurdos como el terraplanismo que predican y divertidos como pocos, los Ghoulies son ideales para bailar sin parar en un concierto de esos de no más de 30 personas (suponiendo que se pueda volver a bailar y a presenciar un concierto de un grupo extranjero de estas características en el país).


Me gusta bastante el aire fantasmagórico con el que empiezan el disco y que aún en la segunda canción sigue presente, así en plan “somos los Ghoulies, tío, uuuuuhhhh”. Aunque luego lo pierden, pero es cierto que igual en las 8 canciones hubiese resultado excesivamente empalagoso.

Yo que tú lo compraba. 

Gracias nuevamente a Cuerdas Fuera por todo.

Mgrtn. 




Kohti Tuhoa: “Ela Touudesta” (7” La Vida Es Un Mus)

Después de volarnos la cabeza con su LP del año pasado (el tercero de su carrera), estos fineses repiten etiqueta para regresar dispuestos a reventarnos lo que queda de nuestro sistema auditivo con este EP de 5 canciones.

Mientras en su LP dejaban hueco para explorar, en algunos temas, una faceta un poco más “calmada”, más Punk, aquí, en este 7” , aunque sigue habiendo retazos de eso, se centran un poco más en el HC más veloz y sin cuartel. Aunque, desde luego, no regresan a su primera etapa, mucho más de Finlandia, con aquellas distorsiones que se comen todo.

Aquí siguen sonando enrabietados y salvajes como Sial y la voz, con esa deliciosa semiafonía (muy marca de la casa) sigue recordando a grupos como Runt e incluso Effialtis en su tema menos rápido.

Me molesta algún dibujo de guitarra demasiado jeviata, pero son muy fugaces y no me llegan a amargar el disfrute de este colosal single que suda rabia concentrada.

Genial, de nuevo.

Mgrtn.




Rudimentary Peni: “The Chances” (7” Sealed Records)

7” de una sola cara y una sola canción. Un capricho que rescata esta canción “perdida” de la mítica banda británica de los 80, que tantos orgasmos nos ha dado y que es responsable de que bandas como Institute o Kaleidoscope nos ofrezcan hoy unos discazos de Punk incómodo de los que te dejan el culo torcido.

Al parecer este tema solo fue publicado en un CD (2009) que acompañaba al libro The Haunted Head del mismísimo Nick Blinko. Y, por supuesto, esta edición en vinilo contiene unas ilustraciones, como no podía ser de otro modo, de exquisito mal gusto.

Y si quieres que el caprichito sea aún más sibarita puedes optar por la versión limitada a 300 copias en vinilo blanco. 

El tema en sí es una especie poesía gótica recitada con voz profunda y tenebrosa sobre una base tan lenta y pesada que resulta asfixiante. Si consigues que no te robe todo el oxigeno igual tienes fuerzas para levantarte y pinchar el disco otra vez. 

Puede ponerte lo pelos como escarpias o puede no decirte nada, eso ya es cosa tuya. A mí me hipnotiza y me gusta bastante. Es como cuando te recreas en tu propio sufrimiento y en el fondo estás tan a gusto que no quieres salir de ahí.

Solo para fans. O no…

Mgrtn.