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jueves, 6 de octubre de 2022

Críticas 263: KLS, Primer Régimen, Spread Joy

KLS: “Noisehits” (12”, El Club del Silencio, Los Manises, Realmente Bravo, Krimskramz, Bar Marfil, Plug in the Gear, Borx Records, Ojalá Esté mi Bici, Naife, Sun Post, Discos Delejos, Ramal, Cul de Sac, Distro Comu)

Lo cierto es que no conocía la existencia de esta banda de Benicarló hasta que vinieron a tocar en verano a Madrid. No pude asistir al show (de lo cual me arrepiento muchísimo), pero sí le pedí a mi amigo Julián, que no se pierde uno, que me pillase los discos.

Desde el 2014 han sacado un 10”, cuatro 7”s y un par de 12”s.
Comento aquí su penúltimo disco, del 2021, pero que sepáis que han sacado en este mismo año un nuevo 12”, esta vez un compartido con Martí Guillem.

Según parece la banda comenzó haciendo algo un poco más de género y “estándar”, pero se han ido especializando en un sonido absolutamente demencial en donde el Hard Core más desestructurado y roto (tanto que ya no se puede considerar HC) se da cita con el Noise más violento y caótico.

A base de cambios loquísimos de ritmo, paradas técnicas sorpresivas, acoples infernales, gritos de desesperación y mucho cabreo jazzístico consiguen sonar como sonaría un robot con los circuitos destrozados en pleno ataque esquizofrénico.
Y es que es muy de agradecer ese soniquete retrofuturista, a máquina rota con todas las piezas fallando a la vez, a salón de videojuegos en el que revientan todas las consolas mientras saltan chispas por todas partes.

Pero lo más sorprendente es que una banda con tanta técnica pueda llegar a sonar tan caótica. Hacen del caos un arte, sin duda.

En definitiva, seis canciones, de las cuales solo dos pasan del minuto de duración, en donde hay más chicha y más ideas que en la discografía completa de los Rolling Stones.

Sencillamente alucinante. En mi top 5 actual. 

Mgrtn.


Primer Régimen: “1983” (7”, Discos Enfermos)

Esta banda de Bogotá se estrenó en 2017 con un 7” y, al año siguiente, sacó un LP. Este mismo año volvemos a tener noticias suyas gracias a este 7” que se atreve a sacar Discos Enfermos. Y, ojo, porque el sello catalán ha aprovechado también para reeditar el primer EP.

Estos colombianos practican un HC Punk OI! bastante de libro pero muy eficaz y definitivamente ganador. Ya sabes lo que vas a encontrar: cazurrismo, malas pulgas, pesimismo, denuncia, garganta destrozada, palabros grandilocuentes... y canciones tan simples como sólidas.

Auténticas pedradas en la cabeza para corear a grito pelado pese a que las melodías no son especialmente pegadizas. Con una base rítmica bastante brillante que sabe lucirse en los interludios y mantenerse machacona para que no puedas dejar de bailar.

Hay espacio para la velocidad y los cambios de ritmo (de los fluidos y naturales, nada de sorpresas) pero, sin duda, los temas más brillantes del disco son los medios tiempos que abren ambas caras. Ambos temas, de tintes muy oscuros y querencia por el Post Punk. Muy buenos.

Se nota cierta evolución si lo comparamos con el primer 7” (que también aproveché para pillarme en el exitoso concierto que dieron hace unos meses en Madrid), en donde se muestran con muchos menos matices y en donde se limitan a hacer el bruto a piñón fijo, sin delicadezas, sin irse por las ramas.

Ambos 7”s están bastante bien y recomiendo los dos, pero si solo vas a pillar uno, pues creo que este último es bastante más rico e interesante. Aunque si te gusta el cazurrismo puro y duro por la patilla, píllate el primero sin dudarlo.

Mgrtn.



Spread Joy: “II” (LP, Feel It Records)

Tras su excelente debut el año pasado con su primer LP también para Feel It, aquí regresan estos chavales de Chicago con su segundo larga duración.

Spread Joy siguen creando estructuras Post Punk con ecos minimalistas y guitarras limpias, alternando canciones más veloces con otras más calmadas. La voz de Briana sigue repiqueteando entre lo sexy (lo que menos me gusta) y lo irritante, ofreciendo por el camino otros, muy distintos, registros.

Quizás la influencia de Wire está menos presente en este disco, pero hay canciones como Repetition o Chatter en donde vuelve a saltar al primer plano. Y puede que se empiece a entrever un rollito un poco más B52 en ocasiones (la voz incluso llega a hacer un guiño muy descarado en el último tema), o puede que ya estuviese también allí en el primer LP (me lo tengo que repasar). Lo que es indiscutible es que hay bastantes ecos de la época británica en la que Esential Logic y Gang of 4 daban rienda suelta a su creatividad.

Siguen alternando, como ya he apuntado arriba, temas más veloces y revoltosos en donde se muestran completamente infantiloides y divertidos, sobre todo cuando la voz se torna en una caricatura; con otros más “serios”. Pero en líneas generales el disco goza de una uniformidad conciliadora, pese a los innumerables saltos y los, ya comentados, múltiples registros vocales.

Un disco bastante entretenido y brillante, aunque me gustó un poco más el primero, supongo que por la novedad.

Mgrtn.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Críticas 248: Ponys Auf Pump, Smirk, Spread Joy

Volvemos de las vacaciones de verano con un lote de discos que me compré hace un par de meses y que aún no había escuchado. Así que toca quitarles el plástico, ponerlos en el plato y hacer las críticas. Vamos hoy con tres LPs de este mismo año.



Ponys Auf Pump: “Wirt Schon Wieder” (LP, Phantom Records)

Después de una casete en 2017, otra compartida en 2019 y un LP también compartido en el mismo año, el cuarteto berlinés pone ahora en circulación este disco vía Phantom Records (Pisse, Das Das, Harry Anslinger, Lassie, I.G., Ex White...).

Estas tres mozas y su acompañante masculino le dan al Synth Punk del bueno.
Por el amplio espectro de sonido que abarcan me recuerdan un poco a Sex Crime, aunque ni están influidos directamente por Screamers, ni suenan como aquellos. Lo suyo es más “frívolo” y definitivamente menos “experimental” y corrosivo.
Pero sí abarcan, como digo, muchos subestilos dentro del mismo rollo, manteniendo milagrosamente la coherencia a pesar, incluso, del cambio de voces de un tema a otro.

Hay retazos que suenan a The Normal, otros a los Eyes y otros hasta a Rubella Ballet. En un tema podrían estar cerca de Bob y en otro acercarse a Futurisk.
De hecho, sobre todo por cantar en alemán, cualquiera de sus canciones podría aparecer camuflada en un recopilatorio europeo de grupos Synth de los 80 y pasar desapercibida.

Hay cierto colorido en toda la obra pero existe también un toque bastante oscuro reforzado por la voz grave de la cantante principal. Combinan pues cierto tenebrismo con sonidos sintéticos más nuevaoleros (y en ocasiones minimal) que Post Punk, cambiando de un extremo al otro en un abrir y cerrar de ojos.

Sin duda es el cambio de voces (e imagino que también de compositor) lo que más ayuda a marcar la línea principal que seguirá cada canción. Y digo “línea principal” ya que en el mismo tema la cosa puede ir variando de un rollo a otro.
Cuando canta la que he llamado voz principal los temas son más afectados y siniestrosos, cuando canta otra voz más chillona la cosa tira más hacía colores flúor y cierto infantilismo, y cuando canta el que supongo que es el chico la cosa se torna bastante más Punk y agresiva. Pueden pasar de la marcialidad al dibujo animado sin despeinarse, de lo más serio a los momentos más humorísticos, incluso en un mismo estribillo.

Disco muy variado pues, pero que mantiene cierta homogeneidad y no te da la sensación en ningún momento de estar ante un recopilatorio.
Me ha gustado bastante.

Mgrtn.




Smirk: “LP” (LP, Feel it Records)

Feel It Records (US) empezó su carrera hace una década, pero es en este último tramo, desde 2017, cuando está empezando a hacerse un hueco apostando por bandas actuales de Egg Punk, Weird Core y demás ruidos actuales del HC y el Punk. Apuntando alto con grupos de primera fila (al menos para mí) como Vanilla Poppers, Rik and the Pigs, Bad Noids o los inmensos Kaleidoscope, por citar solo cuatro nombres de lo que es una lista bastante extensa y cuidada. Pero creo que es con este disco de Smirk cuando realmente ha despegado, dado la popularidad del mismo. Aunque, desde luego, el que haya sido editado

también por Drunken Sailor ha ayudado bastante, ya que aunque sea un sello europeo es más potente que Feel It.

Smirk es el proyecto en solitario de Nick Vicario (Public Eye, Crisis man...) que tras sacar un par de cintas, debuta en vinilo con este LP y en breve saldrá también un 12” para, nada menos que, Total Punk.

Realmente he tenido dudas sobre si pillarme o no el disco, pero lo vi barato (raro en estos tiempos) y, por completar el pedido, me animé. Y digo que he tenido dudas porque he visto en internet como lo elogiaba gente de muy diverso pelaje y eso me ha llamado la atención. Así que, como siempre, suelo ponerme una canción a ver qué me parece, y supongo que escogía canciones diferentes cada vez porque unas veces me molaba y otras no.

Al final, tras escuchar el disco, la sensación es la misma. Hay temas que me gustan y otros que me parecen un rollo. Me pasa lo mismo que con Alien Nosejob, el proyecto en solitario de Jake de Ausmuteans: que hay temas que me flipan y otros que me parecen un coñazo infumable. Aunque también es cierto que los que me molan de AN me molan mucho más que los de Smirk. Pero he de reconocer que Smirk tienen también buenos temas.

Las canciones que más me gustan son las más marcianas, cercanas al rollito Weird, aunque siempre con un pie en el suelo, sin desmadrarse demasiado. Para ello, Nick usa algún riff feista un poco acelerado y le da un deje gamberro, desenfadado, reduciendo la duración del tema a lo estrictamente necesario. Cuando lo alarga más de la cuenta el tema acaba desinflándose.

En ocasiones suenan vagamente a una versión actual de los Spits. Menciono a los Spits porque a veces mete un teclado y más por el espíritu desenfadado que por otra cosa. Supongo que esto es lo que ha llamado la atención de la gente que no está tan mentida en los submundos Weird Punk pero que aprecia cuando salen grupos como los Chats, por ejemplo, porque tienen ese toque más “comercial”, más digerible, más 90’s también, más Spits, vamos.

Y, por último, está el tipo de canción infumable. Temas muy pesados y aburridos, en ocasiones demasiado intimistas y otras veces más áridas que una muda de serpiente en el desierto de Arizona. A veces lo combina con algo más rarito y chispeante y tampoco es cuestión de tirar el tema entero a la basura. Pero cuando es solo ese rollo el que predomina se hace insoportable. Es verdad que son los menos, pero también los más largos.

Por supuesto, me quedo con los temas más veloces y locatis, que hay alguno muy aprovechable.

Mgrtn.





Spread Joy: S/T (LP, Feel It Records)

Lo de estos chavales de Chicago ha sido llegar y besar el santo. Esta es su primera referencia y sale directamente en 12”. Ni casetes previas, ni demos en el Bandcamp, Feel It Records lo ha visto claro y aquí nos presenta su brillante debut.
Esta vez el sello no espera a que sellos como Lumpy Records, Drunken Sailor o LVEUM descubran a la banda, adelanta por la derecha y toma la iniciativa. ¡Así se hace! No se hace historia viviendo de coediciones o de las migajas que te dejan los grandes. Hay que arriesgar y apostar por grupos nuevos. A mí por lo menos es lo que me gusta. Me parece más productivo y me llena más sacar la primera referencia a una banda que sacarles algo cuando ya son “alguien”.

Tampoco quiero decir que estos chavales sean completos desconocidos, dos de los chicos vienen de formaciones como Negative Scanner o Human Beat, por citar un par de sus bandas. Para ella, Briana, la cantante, sí que parece ser esta su primera experiencia en un grupo.

El disco empieza con una canción que nos suena mucho a Wire y, por ende, al estar cantada por una voz femenina, a Elastica (jeje). Un poco Yummy Fur también, pero lejos de su complejidad y bastante más “Pop”. Pero es el toque a lo Wire el que vuelve una y otra vez empapando el disco de banderas rosas.

Estructuras sofisticadas y raritas, aunque esquemáticamente simples, creadas con guitarras limpias e hirientes que se alzan sin miedo a caer sobre la tranquilidad que te da el colchón de un bajo sólido y una batería casi minimalista.
Arquitectos Post Punk al servicio de una voz brillante, quizás excesivamente complaciente (y absurdamente “sexy”) pero con aristas suficientes para sobresalir y con algún que otro recurso secreto que ayuda a deshomogeneizar el conjunto en determinadas canciones.

Tienen temas más fríos y estáticos, y otros más revoltosos y gamberros. Me quedo con estos últimos, que son los que más te hacen mover los pies y los que ayudan a que el 12” no sea excesivamente serio y a que el oyente caiga en el aburrimiento. Pero en general el disco entero está bastante bien.

Un brillante debut con canciones muy cortas que, al ser solo 10, hacen que el disco se pase volando y tengas que ponerlo una y otra vez.

Mola. 

Mgrtn.