martes, 10 de noviembre de 2015

La culpa de la subida del precio de los discos la tienes tú

Y aquí os copio y pego también una columna de opinión que escribí para 1 Minuto de Gloria sobre el subidón que han pegado los discos USA de importación en cuestión de meses.
Las fotos y los pies de foto son cosa de los de 1 minuto de gloria. 


La culpa de todo la tienes tú.


Hoy: La culpa de la subida del precio de los discos la tienes tú.

Hola soy Mugretone y posiblemente me recuerden de otros reportajes de investigación como El azúcar no engorda, engordas tú o Señora, puede que su hijo le sise unos céntimos al devolverle las vueltas de la compra. El tema que hoy me anima a iniciar esta sección titulada La culpa de todo la tienes tú, es el aumento desorbitado del precio de los discos. Sí los discos, esos artículos de vinilo (plástico) que algunas personas (los viejos) seguimos comprando, mientras que otras se dedican a bajarse gratis los mp3. Bueno, ya ni eso, ahora lo escuchan en bandcamp o youtube y listo. La cuestión es que como sigan subiendo los precios de esta manera, mucho me temo que al final vamos a tener que tirar todos de youtube, y van a comprar discos solo los millonarios. O, como vulgarmente se dice, “su puta madre”.

Ya antes de verano me percaté de que los precios de los discos estaban subiendo de forma alarmante. Pero fue ayer, al realizar mi último pedido a mi camello habitual, cuando me di una hostia tremenda y desperté. No puedo seguir comprando tantos discos como compraba antes. No, a estos precios. De repente nos encontramos con que un LP que normalmente te costaba unos 12 euros, ahora cuesta casi 20 euros. Y el clásico 7” de 5 euros, ya te cuesta 7,95. Y me saltaron todas las alarmas cuando una reedición como la de Suburban Lawns cuesta 33 pavos!!! Y no es vinilo doble ni nada de eso. Es sencillamente un auténtico atraco. 

La cuestión es que mientras antes te podías comprar 8 LPs con un billete de 100 euros, ahora solo te puedes comprar 5. No hablamos ya de si compras en una tienda físca, que el precio de cada LP puede llegar fácilmente a los 30 euros.
Hay que seleccionar mucho más. Se acabó eso de comprar cosas sin haberlas oído antes en internet. Ahora hay que asegurarse de que el desembolso merece la pena. Ya no basta con oír unos segundos de la primera canción (lo que hago habitualmente), ahora hay que escucharse el disco entero.

Ya antes (hace unos meses solo), cuando un LP costaba 15 euros me parecía algo caro, pero aún así, si el grupo me molaba mucho, lo pillaba. Pero ahora me he dado cuenta de que no puedo pillarme un disco de un grupo extranjero (generalmente de USA) ni siquiera a 15 euros. Ahora los que cuestan 15/17 euros (22 en una tienda física) son los baratos. Por supuesto hablo de discos nuevos (novedades) de sellos de allende los mares, que tienen que llegar por correo y esas cosas (lo que se llamaba antes importación, je).

botellero
Interesante uso para vuestros valiosos vinilos.

Por supuesto, aún se pueden conseguir en las distris discos “de fondo de catálogo” baratitos, pues se adquirieron cuando aún no habían subido los precios. Discos similares a los que hoy cuestan 20 euros, “importados” hace solo unos meses por la misma distri, siguen costando 12/15 eurillos. Y en Discogs siempre encuentras un vendedor que lo vende más barato (aunque luego hay que sumarle los gastos de envío…)
Y si te interesas por los discos de los grupos locales, los precios siguen siendo económicos. Lo que parece totalmente normal ya que los gastos de envío son menores o no existen. Y más aquellos de sellos/distris anarcopunks, que intentan mantener una política de precios muy bajos. Pero incluso en estas mismas distris “solidarias” (je), muchos discos de novedades de ultramar también comienzan a tener precios desorbitados. 

Puedo llegar a entender (y lo entiendo) que un disco en una tienda física (de esas que ya casi no quedan) sea más caro porque tienen unos gastos extra (alquiler, luz, empleados, seguro…), pero es que la subida se nota comprando directamente a las distribuidoras, que no tienen esos gastos de mantenimiento del local, porque no tienen local. Entonces, ¿son las distribuidoras unos piratas? Algunas sí, ya lo sabemos, je. Pero no todas, y el precio no lo suben las distris porque sí; si no porque cada vez los sellos les dejan más caros los discos. Y la culpa tampoco es de los sellos, porque a ellos les sale también más cara cada copia.

arte
Todo arte hecho con vinilos se revaloriza al instante.

Sigamos tirando del hilo. Tenemos que seguir recorriendo la cadena de intermediarios, para averiguar que eslabón es el que se ha roto. 

Todo apunta a que son sobre todo los discos que vienen de USA los que han pegado ese subidón. Subidón que, por otro lado, en mayor o menor medida, empieza a contagiar a productos europeos y, dentro de poco, a los nacionales (si no está pasando ya mismo, ya que un mercado global como el que poseemos se contagia muy fácilmente de este tipo de enfermedades). Pero bueno, parece que el origen de la subida está en los Estados Unidos de América. Un vistazo al mercado de divisas empieza a arrojar luz sobre el tema. Un vistazo y un pequeño soplo de mi amigo Paco (Blondes must die) que está muy acostumbrado a importar discos de aquel país. Es cierto que hace un año (y dos y tres y más) el dólar estaba por los suelos y que con nuestros euros podíamos comprar ventajosamente en USA. Ahora la moneda americana ha subido y ya no está tan barata. Empezamos a encontrar culpables…

No obstante, la subida del dólar no es tan exagerada como para justificar el desorbitado incremento de los precios de los vinilos. Prueba de ello es que otros productos americanos no han experimentado un subidón tan espectacular. Y nos basta echar un vistazo a la página de Discogs para encontrar siempre la copia más barata de un disco (nuevo y o no tan nuevo) en USA. A precios bastante jugosos, por cierto.

porta-muffins
Vinilos y muffins pronto serán inseparables.


Entonces, la subida debe ser consecuencia de las tarifas del servicio de correos americano. Servicio que ha subido ligeramente los precios últimamente. Ya tenemos aquí a otro de los culpables. De hecho, es cierto que antes solía pedir cantidad de discos a USA a través de Discogs y que, desde hace ya un tiempo he dejado de hacerlo porque los gastos de envío suben mucho y no me compensa. Pero estoy hablando como comprador individual, que compra un solo disco a un vendedor X. Si encargas más de un disco, como hacen las distris que, de hecho, encargan muchos, el gasto es asumible. Y más si se lo pillas a una distri de allí y no a un vendedor particular. Vamos que te llevas un buen lote de vinilos.

No puedo dejar de dedicar unas líneas a las tarifas postales ibéricas. Culpables desde hace mucho de cargarse el pequeño comercio. Sin lugar a dudas un lastre para esta industria (y otras muchas) siempre ha sido el elevado precio del servicio de Correos España (viva). Mientras que en otros países enviar un paquete es relativamente barato, aquí te meten unas clavadas de lujo y muchas veces hasta te sale mejor contratar un servicio de mensajería privado. Ahora diréis que los precios de aquí no afectan a los de la importación, pues lo que cuenta es la tarifa USA. Pues bien, sí afectan porque, muchas distris de aquí se dedican a cambiar discos (no solo a “comprar”) y tienen que enviar sus paquetes desde España. No obstante, es verdad que Correos ha sido siempre muy caro y que, aunque afecta sin duda al precio final, no es el responsable directo de esta supersubida del PVP de los discos. Esto ha sido así toda la vida y hace solo unos meses el precio de los discos era bastante más económico. 

Cuando hablamos de importación no podemos olvidarnos de una palabra maldita: Aduanas. He aquí otro de los culpables. Y es que, según me vuelve a confirmar Paco, no solo han subido los precios, si no que ya no te pasan una. Sin duda este es uno de los factores que más puede contribuir a la subida que nos ocupa. Sumado a las subidas del dólar y de los servicios postales americanos, vamos despejando la incógnita. Pero algo se nos escapa. Ni el dólar ha subido tantísimo, ni las tarifas y aranceles postales son tan duras para una distri que encarga, como ya he dicho, un puñado de discos y no uno solo. Algo se nos escapa.

Dirigimos entonces la mirada al origen de la cadena, las fábricas de vinilo. Hace poco, cuando el vinilo sobrevivía de milagro, impulsado únicamente por el underground y los DJs de las discotecas (permítanme que lo dude, ya que solo lo utilizan para consumo propio), cuando pensábamos que aquello tenía los días contados, había un número muy reducido de fábricas en todo el mundo. Pero la demanda no era mucha y todo funcionaba correctamente. Mandabas a fábrica un vinilo y te lo tenían listo, embalado en casita, en 3 semanas. Ahora, puedes tirarte esperando 6 meses (eso me contó el otro día Pablo de Rumble Records). Aunque el plazo en mis experiencias últimas no ha pasado de dos o tres meses (que ya es mucho). 

Así que ahora nos encontramos con que, como el vinilo está de moda otra vez, las fábricas están colapsadas. No dan abasto. Y ese puede ser el problema. Cuando solo hacíamos vinilos tres chalados, podíamos elegir entre un puñadito de fábricas repartidas por el globo terráqueo y todo iba sobre ruedas. Ahora que la demanda es muy superior, tenemos el mismo ramillete de fábricas. No hay más. Como mucho una o dos nuevas, que sustituyen a las que han desaparecido. Eso sí, todas te hacen esperar meses. Parece lógico. Tiene prioridad la multinacional que quiere prensar 50.000 copias de una reedición de Pearl Jam. De hecho, cuando llegas tú con tu pedido de 300/500 míseras copias de un 7” les haces encima una putada. Ocupar las máquinas para un pedido tan cutre no les merece la pena. No al precio de antes. El precio que antes les parecía correcto, ahora es una birria. Parece también lógico que se decidan a inflar sus precios.

manufactureras del vinilo
Estas jornaleras del plástico no cobran en especias.


Pero… esperad, yo he mandado hace una semana a fábrica un single y la verdad es que no me sale mucho más caro que hace unos años. Puede que hasta más barato. Así que he ido a mirar precios en las webs de las fábricas habituales y he preguntado a los colegas del sector y, francamente, las fábricas no han subido los precios excesivamente. Algo sí, pero sin pasarse. Ha subido mucho el tiempo de entrega, pero los precios más o menos se mantienen. ¿Qué cojones pasa aquí? Mi teoría se acaba de ir por el retrete. No puedo culpar a las fábricas de ser el agente que nos faltaba en la ecuación y culpabilizarlos de la subida de precios tan brutal a la que nos enfrentamos. 

¿La culpa no la tienen ni las distris, ni los sellos, ni las fábricas? Y el aumento en las tarifas de correos, aduanas y en el mercado de divisas no justifica el que ahora los discos cuesten un 75% más que antes. 75%!!!! (Sí, he hecho una regla de tres). ¿Por qué coño han subido tantos los precios de los discos? 

Es indudable que cualquier pequeña subida en la cadena se nota en el PVP final. Pero, ¿tanto como para que los precios suban un 75% ¿Y que encima suceda así de repente? De la noche a la mañana. Hay un factor que se nos escapa. Un agente oculto que ha dado un empujón brutal. 

Igual no hay que buscar al culpable entre los agentes de la cadena con capacidad para decidir sobre qué margen quieren llevarse. Igual tenemos que acudir al final de la cadena, el último eslabón. Ese que se limita a pagar lo que le dicen. El comprador último. Tú. Recuerda el título de la sección: “La culpa de la subida del precio de los discos la tienes tú”. Pues sí. Tú eres el responsable.

porta vinilos
Una vendedora deshaciendose de los discos que no venderá.


Puedes echar la culpa a otros. Pero estás a punto de leer porque tú, y solo tú, eres el máximo responsable. Puedes intentar echar la culpa a los hipsters, que han vuelto a poner de moda el vinilo, convirtiéndolo en un artículo de lujo, además. O puedes ir más allá y descubrir la mano negra de las multinacionales, que han creado en los hipsters esa necesidad. En ellos y en la mayor parte de los consumidores de la industria discográfica. Incluido tú. Vale sí, tú y yo hemos comprado vinilos desde siempre, incluso cuando parecía que iba a desaparecer. No nos dejamos influir por las modas (je). Pero precisamente por eso somos los culpables de este folletín. Por eso mismo tú eres culpable. 

Si no hubieses apoyado el vinilo siempre, incluida la época de vacas flacas, todas las fábricas (hoy abarrotadas) que quedaban en el mundo habrían desaparecido para siempre. Y hoy las grandes corporaciones del sector no tendrían donde fabricar su nuevo caramelito. Podemos divagar sobre lo “novedoso” (o no) de ese caramelito (ahora lo hago), o sobre las maquiavélicas intenciones de las multinacionales, pero tú les has estado guardando la cama. Tú y ese puñadito de gilipollas (entre los que me incluyo, claro). Somos los putos responsables de que ahora tengamos que pagar 20 euros por un vinilo USA y, en breve lo mismo (o más) por uno de un grupo de tu pueblo. 

A la vista está que el nuevo artículo de lujo que se han sacado de la chistera las multis no es tan nuevo. Tenían el caramelito delante de sus narices y lo conocían a la perfección. Un artículo 100% capitalista (que dirían muchos), un artículo fetiche del consumismo, hoy convertido en artículo de lujo. Un artículo lo suficientemente hermoso y obsoleto, como para encumbrarlo como producto vintage de moda. Basta con empaquetarlo bonito y… SUBIR EL PRECIO. ¡Tachán! Ahí lo tienes. Ahí tienes el subidón de precio. Ese empujón brutal que se nos escapaba. Ese empujón que tú y solo tú has propiciado.

Vale, una cosa es el vinilo de Pearl Jam del que hablamos antes y otra el nuevo disco de Last Sons of Krypton, que solo conocen tres colgados. El primero se mueve por otras vías, otros canales de distribución, tiene otro precio. Sí y no. Esto no es como la Cocacola y la marca blanca que sabe a jabón y por eso cuesta la mitad. Aquí el artículo no es Pearl Jam, ni Last Sons of Krypton, aquí el artículo es el vinilo. Y eso, amigo, es un trozo de plástico que ha subido de estatus y da igual si grabas en él a la Filarmónica de Boston o un pedo de tu vecino de arriba. La cuestión es que las grandes multinacionales fabrican donde los sellos pequeños (no hay otras fábricas), al final acaban compartiendo ese canal, y por ende los de distribución. Parece que la teoría de los diferentes canales hace agua… Pero lo más importante no son los canales, lo realmente significativo es que las multis se lo comen todo y el precio que marcan ellos de venta al público, acaba mandando en el mercado. Ellos están poniendo el precio del vinilo, igual que Cocacola marca el precio de su producto.
En EEUU, por primera vez, las ventas de vinilos superan a las descargas digitales de pago. El vinilo (no hace falta decirlo a estas alturas), además de no ser pirateable en su mismo formato, ofrece un valor añadido (varios, de hecho) con respecto a los mp3. Portada bonita y en grande, insert con las letras, encanto vintage, tacto, olor, magia… Todos ellos atributivos que un frío mp3 no posee. Más que nada porque es algo inmaterial. Un mp3 no se puede tocar, ni mirar. ¿Y es ahora cuando se dan cuenta las multinacionales del sector? No, ya lo sabían desde siempre. Lo que pasa es que les salía mucho más barato vender CDs (más económicos de fabricar) y encima ponerlos más caros que los vinilos, por aquello de las nuevas tecnologías y los sonidos “limpios”. Después, descubrieron que vender mp3 era aún más ventajoso. El coste de fabricación era cero. Pero toparon con la piratería. Como también habían topado durante el reinado del CD; lo que pasa que a mayor escala. Y no salían las cuentas. Si miraban para adelante, todo era pirateable en cuestión de meses. La solución no estaba en lo digital. Así que han mirado para atrás y ¡zasca!, redescubrieron el vinilo. El mismo artículo que ellos se habían encargado de devaluar y llevarlo casi a la extinción. Pero que tú (puto culpable) te encargaste de mantener con tu feo vicio de coleccionar discos.

En efecto, el vinilo no se extinguió como sí hicieron los dinosaurios. El vinilo sobrevivió gracias a La Resistencia. Nada que ver con los franceses que lucharon contra el régimen nazi, ni con aquella encabezada por Donovan y Julie durante la invasión de los lagartos visitantes de V. Esta resistencia se compone de personas como tú. Personas que no luchaban por la libertad, como los otros. Personas que, paradójicamente, tras autoretratarse muchos como “anticomerciales”, han querido mantener a toda costa su pasión por ese artículo retro (hoy vintage), y han propiciado, sin saberlo, uno de los movimientos más comerciales y rastreros del capitalismo actual. Y precisamente hoy, cuando el mundo se empieza a plantear si el sistema capitalista estará obsoleto. Gracias a ti, no han quebrado las pocas fábricas que han servido a las multinacionales para relanzar el vinilo y convertirlo en un artículo de lujo. Un artículo que ahora te toca pagar un 75% más caro. Por tu culpa, por tu culpa, por tu puta gran culpa.
El culpable de la subida de los precios del vinilo eres tú. 

mgrtn

Funtastic Dracula Carnival 2015

Mientras saco tiempo para poder comentar un puñadito de discos que tengo en la lista de espera, copio y pego una crítica sobre el Funtastic 2015, que hice para nuestra web amiga 1 minuto de gloria


10-11/10/2015 Funtastic Dracula Carnival. 10º Aniversario (Benidorm)



Un año más, un Funtastic más. Y como todos los años, viajé de nuevo hacia Benidorm para ver a un grupo Punk al que no podía renunciar. A mí lo del garagismo me la pela bastante, ya sabéis, pero como en las anteriores ediciones siempre hay un grupo de Punk que me obliga a viajar hasta el New York del Mediterráneo (sin duda una de mis ciudades favorita del mundo). Mientras en otras ocasiones fueron No talents, New Bomb Turks, Teengenerate, los Kids o Loli and The Chones, en este caso la banda que me hizo hacer las maletas eran nada más y nada menos que los Pagans. El resto del cartel (quitando a los Ass Draggers), me importaba más bien poco. Es más, el hecho de que los cabezas de cartel fuesen los Sonics me echaba mucho para atrás. Pero había que rendir culto a los de Ohio…

Y, ¡oh sorpresa!, el domingo por la noche, cuando los Sonics cerraban el festival con The Witch todos coincidimos en que habían dado un conciertazo, a pesar de ser unas momias, y que habían molado bastante más que los Pagans (lo que queda de los Pagans, si se les puede llamar así). Y no digamos ya si lo comparamos con el “concierto” que dieron Ana Curra y sus mercenarios-desentierra-cadáveres… No, no me voy a pasar al garage, tranquilos. Pero al César lo que es del César. Vayamos por partes.


La fiesta de presentación del viernes nos la saltamos, pese a la curiosidad que podía tener por ver a gente de Headcoats y Headcoatees haciendo lo mismo de siempre bajo el nombre de Masonics (ninguna). Nos llamó más la atención salir a cenar tranquilamente por el paseo marítimo y ver como los ancianos ingleses disfrutaban de grupos tributo a Abba o a Rod Stewart, mientras los ancianos españoles disfrutaban con imitadores de Francisco. Y es que, en el fondo el Funtastic de este año iba un poco de eso: de ancianos y de grupos tributo. Y es que cada vez somos más viejos y no parece que los jóvenes se interesen por las músicas facturadas entre 1954 y 1966…

El sábado la fiesta empezaba pronto. Ya desde las 2 de la tarde se podía disfrutar de actividades en la misma sala del festival. Algunos grupos de cantautores (Felón y su Mierdofón, por ejemplo), el ya clásico Wheelie Bag a los platos o una sesión de Aerobic (sí, lo has leído bien), amenizaban la tarde hasta que Ana Curra se encargó de cerrar el set, antes de dar paso a los conciertos de la noche, los importantes, vamos.

Lo de Ana Curra fue de traca, la verdad. En su momento, cuando presentó El Acto por todo lo alto y decidí no acudir al evento, me dieron remordimientos. Pero tras lo del Funtastic no me arrepiento en absoluto de la decisión que tomé. No soy quien para juzgar si fulano desentierra el cadáver de mengano para exhibirlo por ahí y agradar (o disgustar) a los fans. Un concierto de los Germs sin Darby Crash, es un poco como una actuación de Maria Jesús y su acordeón, sin Maria Jesús (por poner un ejemplo muy de Benidorm). Por fortuna esto no es tan terrible, ya que en ningún momento se anuncia como un concierto de Parálisis Permanente. Pero la cosa es que las canciones de la banda fueron las que se interpretaron. Tanto las compuestas a medias por Ana y Eduardo, como las más emblemáticas que son las compuestas por Eduardo y Canut. Francamente, a mí esto de los grupos tributo me parece un chiste. Y a pesar de todo el cariño que tengo a la figura de Ana Curra, esto no deja de ser eso, un grupo tributo. Y encima un grupo de los malos, no un grupo tributo de esos que calcan los temas (al menos Michael Graves en Misfits imitaba muy bien a Danzig). Destrozar así las canciones con las que hemos crecido me parece insultar a los fans de la banda. Meter solos de teclado que no existen en el original, y que encima sonaron farfiseros a más no poder, quizás no sea lo más grave. No si piensas en Los Flechazos haciendo Jugando a las cartas en el Cementerio, je. Lo más grave es que el grupo no se sepa las canciones y vayan más perdidos que los de la serie Lost. Y lo peor es que las voces son terribles. Era como ver a unos borrachos envalentonados en un karaoke a las 5 de la mañana. Y ya cuando el guitarrista cantó Esto no es, quisimos que se nos tragara la tierra. Aunque, por otro lado, hicieron que la letra de la canción cobrase sentido: “Esto no es nada divertido, sabes que me ponen enfermo estos asuntos, sabes que no soporto tus juegos y tus inventos, te he dicho mil veces ya que yo odio tus experimentos”. Voy a obviar lo de “ese polvo blanco” y lo de los bailecitos tipo el de Los Pajaritos. Sin duda lo mejor fue el plato ese electrónico que aporreaba Ana de vez en cuando y se comía todos los instrumentos. Pero bueno, hay que reconocer que le echaron ganas y que tenían mucha energía, y presupongo que todo se ha hecho con el máximo cariño e ilusión. Pero está claro que no se puede agradar a todos los fans con esto. Lo siento.


El shock de lo que acabábamos de presenciar nos hizo regresar al hotel para reponer fuerzas. Fuerzas con las que encarar el festival propiamente dicho, que comenzaba justo en ese momento. Por desgracia, nos perdimos a Ton Ton Macoutes. Lo siguiente que vi, me gustó (menos mal). Aunque hay que decir que ya me tenían ganado porque en la banda militan Lili e Iwan de No Talents. Y todo lo que haga Lili para mí va a misa. Chrome Reverse acaban de estrenarse este año con un 7” y son un grupo que le da al Trash RNR cincuentero. La voz de Lili me recordó bastante a mis adoradas Trashwomen. Sin duda una de las actuaciones más destacables del Funtastic.

Después tocaron los Monsieurs, que también fueron bastante Trash. Un par de féminas metiendo caña a la guitarra y la batería y un fulano feo cantando con una sudadera con flecos, que debutaron con LP el año pasado, pero ya bastante talluditos como los anteriores. Se me antojaron una especie de Hunx and his Punx, o de los primero No Bunny, por combinar RNR con melodías ramonianas, pero en un rollo de más peso, con más octanaje y definitivamente menos maricón. No estuvieron mal, aunque no los vi enteros. De hecho no vi a casi ningún grupo entero, porque si no acabas hasta la polla.

Después llegó el plato fuerte de la noche, Howlin’ Pelle & his Loyal Royals. El cantante de los Hives, acompañado de los más brillantes músicos suecos del momento, dio una lección de saber estar, con un repertorio homenaje a Little Richard. Sí, vale, otro grupo tributo. Odio los grupos tributos. Pero joder, brillaron por encima de todos y nos hicieron vibrar con temas que están grabados a fuego en nuestros cerebros desde que éramos unos bebés. Vamos que me gustaron mucho.

La cosa iba bastante bien. Ya habíamos olvidado la actuación de Curra y parecía que el festival despegaba. Pero Nikki Corvette, acompañada de los Romeos (no los de “mi vida rosa”), nos devolvió de una bofetada a la cruda realidad. Este otro grupo tributo, esta vez en la categoría de “grupo tributo a mí mismo” resultó bastante coñazo. La imagen sabíamos que no sería la de finales de los 70, pero confiábamos en la voz. ¿Cuándo la perdió? ¿Dónde? Bastante chasco. Nos dio tiempo a salir pronto y descansar los oídos un rato. Quizás al final mejoró la cosa, pero lo dudo.

Y llegó el ansiado momento de ver a los Pagans. El grupo que me había hecho comprar las entradas de esta edición. Uno de mis grupos favoritos, aunque hay que reconocer que tampoco son tan famosos como para que sean cabeza de cartel de uno de los días, en un festival en el que tocan muchas viejas glorias bastante más famosas y destacables. Si Crypt no hubiese desempolvado la discografía de la banda en los 90, convirtiéndoles en super estrellas de la noche a la mañana, los Pagans hubiesen tenido la misma repercusión que cualquier otro grupo desconocido KBD…
En cualquier caso, allí estaban. Lo primero que vimos es que aquellos no eran los Pagans, era Mike Hudson, su ego tremendo y un puñado de gentecilla detrás de unos instrumentos. Otro puto grupo tributo. Ya iban cuatro a lo largo del día… A ver, el fulano es un personaje y tiene pinta de ser un gran hijo de puta. Eso mola. También moló que antes de tocar pidiese a la organización la pasta por adelantado y nos enseñase el sobre, demostrando que si no “los pagan”, no hay Pagans. Y la anécdota de que casi le detiene la policía por mear desde la terraza del hotel presagiaba algo muy bueno. La cosa pintaba bien, pero luego llegó el momento de defender las canciones. Lo cierto es que sus temas suenan bastante podridos y descacharrados y me hubiese conformado con muy poquito, bastaba con escoger un repertorio ganador y pisar el acelerador. El concierto empezó bastante bien y la gente se animó desde el minuto cero. Había ganas. Y comenzar con Not now, No Way fue echar toda la carne al asador. Sonaron temas imprescindibles como Dead end America, Street where nobody lives o What’s this shit called love?, que brillaban entre temitas lentos (demasiados) y algo coñazo. Lo que hizo que el concierto fuese perdiendo interés. Además acabar con un Six and change tocado a cámara lenta, no ayudó en absoluto a llevarse un buen sabor de boca. No sé, si al menos hubiesen sido los Pagans originales podríamos decir aquello de “yo los vi”.

El domingo la fiesta comenzó a medio día en otra sala. Una hamburguesería llamada Rockstar que es ya una localización imprescindible del festival a la hora de celebrar conciertillos con grupos fuera de cartel. Ya me habían dicho unas cuantas veces, personas diferentes, que el grupo que mola en Valencia se llama Power Balance, pero siempre se me olvidaba. No obstante, cuando Paloma Borbone me dijo que no podía perdérmelos y, además, les tenía a un tiro de piedra del hotel, no me lo pensé dos veces. Para mí fueron el grupo revelación y dieron posiblemente el mejor concierto de todo el festival, pese a no tocar con los mayores en la sala grande. Cuatro punks juveniles que destacaron entre tanto vejestorio y tanta momia, que consiguieron a golpe de desparpajo, caradura y sentido del humor meterse al público en el bolsillo. Por aquello del tecladito (y la caradura) me recordaron bastante a los Rizillos, pero estos llevan un rollo más agresivo, menos new wave. Aunque sí que es verdad que algunos temas, cuando retiran el pie del acelerador, suenan más infantiles y un poco a Piolines. Estoy deseando que graben algo. Grupazo, en serio. Putos amos. A los Ramona nos los perdimos porque era ya la hora de comer. Un tema que oímos mientras nos alejábamos de la sala, no sonaba del todo mal.

Y después de una siestecita, volvimos a la sala Ku, a nuestro entrañable ovni, a seguir viendo a los viejunos mirando a grupos aún más viejunos. Ass Draggers abrían la noche. Casi nada. Había muchas ganas de verles y más después del pinchazo de los Pagans. Al final optaron por un set corto de 20 minutos en el que tocaron sus correspondientes 20 canciones. Quizás la promesa de tocar 40 temas en poco más de media hora era demasiado ambiciosa. Y más teniendo en cuanto que habían ensayado solo tres veces después de un siglo sin tocar. Y encima con batería nuevo. Y a pesar de que se notaba que este no se sabía del todo las canciones, metieron caña por un tubo y nos devolvieron a 1996 con su Punk RNR anfetamínico, demostrando una vez más que lo mejor que hizo Jerry García por el RNR fue morirse. Un placer, sin duda, revivir aquella etapa dorada y más de la mano del único grupo español que consiguió grabar para Crypt.

Muck and the Mires nunca me han hecho mucha gracia y no entiendo la fascinación que siente mucha gente por ellos. Aproveché para descansar un poco en el hotel, llegando a tiempo para ver la mitad del show de Lo-Lite. Si los Ass Draggers nos habían devuelto al Crypt más Punk, con estos regresamos al Crypt más artie. Sonaron contudentes y más que correctos escupiendo la pelusa del ombligo que le comían en su momento a Jon Spencer. Muy emotivo reencontrarse con ellos.

A los Grys Grys les cogí manía nada más conocer su existencia. Así que pasé olímpicamente de ellos. La diferencia entre un hippie y un beatnik es solo que uno no se corta el pelo y el otro lleva boina. Flat Duo Jets eran uno de los platos más esperados del festival y cumplieron con lo que se esperaba de ellos. A mí tampoco me mataron. Pero al menos son un buen grupo de RNR. Contrariamente a otros Funtastics, este festival estaba siendo mucho más rocker que garagero.

Pero quedaban por tocar los Sonics. Los garageros tenían la revancha asegurada con el grupo que más aman en el mundo mundial, con el grupo que lo empezó todo. Bueno, pues estos señores, ya ancianos, y el teclista hasta con parkinson, les dieron una patada en toda la boca, ofreciendo un show de RNR puro y duro. Sí, por supuesto que sonaron sus clásicos (Strychnine, Witch, Cinderella, Psycho…), pero también bastantes temas de su nuevo disco, que, contra todo pronóstico, son bastante cañeros y destilan RNR por los cuatro costados. Pese a ser los más viejos del festival, metieron caña por un tubo (gracias a que el batería debía tener 60 en vez de 70) y la voz se conservaba en perfecto estado*. Mejor que nunca diría yo. ¡Qué gritos! Eché en falta, eso sí, una versión 50’s tipo Roll Over Beethoven o un Good Golly Miss Molly , aunque al final optaron por Keep a Knockin (tema con el que acabó también Holly Pellé su show). Gran concierto contra todo pronóstico, ya que todo apuntaba a que iba a ser un poco orquesta de pueblo. Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas…
En resumen, sensación agridulce por lo de los Pagans, pero buen sabor de boca final por los Sonics y por haber descubierto que hay futuro para el Punk en este país con gente como los Power Balance.
Y algo que no me gustó nada fue lo de que la gente fumase dentro de la sala. ¿Qué pasó? ¿Qué la sala pasa de respetar la ley? Putos fumadores, podéis moriros todos y dejarnos en paz de una vez.
Y agradecer una vez más el trabajazo de Paloma y Varo. Funtastic por muchos años.

Mgrtn.

 * Y tan en perfecto estado, pues resulta que no era el cantante original. Me siento un poquito estafado. Grrrrrr.



martes, 6 de octubre de 2015

Críticas 134: Red Dons, AVT, Frau




AVT: Lo queremos todo. (7”, Discos Regresivos, 1 Minuto de Gloria, Grabaciones Corruptas y Andalucía Über Alles)


Debut de compra obligatoria de este cuarteto madrileño con gente de Rumanía, Morroplastia, Ejército de Desertortes, Bit Of… en cuya edición han participado grandes instituciones del Punk nacional, como podéis ver).
Las guitarras de Eva y Jaime saltan descacharradas dando pinceladas agudas de caos con un sonido muy acertado, mientras el bajo de Chus dirige contundente toda la canción para que no se vayan a la mierda. Creo que está bastante conseguido y es una buena definición de lo que debe ser el Punk. Aunque yo prefiero una sola guitarra (o ninguna), he de reconocer que, dado que ambos son bastantes malos, el resultado final queda muy chipén y vacilón.
Hay dos tipos de canción en el disco (tres en sus directos), dependiendo de quién cante. Cuando canta Jaime (2 canciones en el 7”) los temas son más serios, no solo por el sonido y los acordes usados (menos alegres), también en las letras, que se muestran críticas y “sociales”. Me recuerdan un poco, así en disco (en directo no tanto), un poco a Nueva Generación, sobre todo el primer tema (Sería mejor no despertar) que tiene melodías algo más melancólicas. Quizás las voces se quedan un poco cortas a la hora de hacer melodía, pero lo suplen bien doblándolas.
Cuando canta Eva (los otros dos temas del disco) los temas son más alegres, más saltarines (como es ella). Y no solo por su voz más estridente y alborotadora, también por usar acordes más alegres. Y también en las letras, que son más humorísticas e infantiles (me recuerdan un poco a las que hacían Perturbados). Me quedo con ganas de oírla cantar a ella uno de los temas más serios.
Y cuando canta Chus (ninguno en el single) el grupo abandona la alegría y la melodía para meterse de lleno en temas super brutos, de esos de cantar a grito pelado y dejar a la gente sin aliento.
Cómpralo, no seas idiota.
Mgrtn.





 


FRAU: “Mira” (7”)

Tras su maqueta en cassette que fue editada después en un 12” por Dead Beat y el posterior 7” que sacaron bajo la etiqueta de Static Shok, las chicas de Frau se lanzan a la autoedición, rechazando las ofertas que les llueven de los sellos más prestigiosos del planeta, con este nuevo 7” de cuatro temas.
No hay muchas novedades, ya que practican un estilo, que pese a que pueda parecer lo contrario, es bastante encorsetado. Cuatro canciones plagadas de acoples, guitarras locas, voces irritantes al borde la afonía, ritmos incómodos y caos sonoro, que siguen conservando el encanto infantil de mis queridísimas Raooul. Cuatro escupitajos de urgencia Punk que pasan en un suspiro dejándote con el culo torcido y con la sensación que experimentan las víctimas del timo del tocomocho. Cuatro frutas prohibidas colgando de un árbol raquítico, tan ácidas como venenosas.
Y he dicho antes lo de estilo encorsetado, porque en cuanto se salgan un poco de la caótica afonía delimitada por apenas tres directrices rítmicas y sonoras, el grupo ya no sería Frau. Y quizás ahí radique el encanto de este tipo de grupos, que como el Punk más puro, están condenados a desaparecer casi al instante de su formación. O bien a cambiar el estilo si no quieren caer en la repetición y perder, por tanto, el factor sorpresa que tan frescamente nos golpea el olfato, como una bofetada con un pescado crudo en plena cara. En ese sentido quizás tenga más futuro el otro grupo de la cantante, Good Throb, que juega con una gama un más amplia de gamberradas para no repetirse tan fácilmente. Y ya no digamos grupos como Coathangers, que pueden estirar mucho más el chicle gracias a su vena melódica. Aquí, desde luego, melodías cero.
Disfrutemos pues, mientras dure, de uno de los grupos más Punk, insultantes y viscerales del momento. Y qué mejor manera de hacerlo que adquiriendo este precioso artefacto con título en español, supongo que gracias a Nuria, la bajista. Por cierto, gracias Nuria, por enviarme la copia.
Mgrtn.






Red Dons: The dead hand of tradition (LP, Taken by surprise records)

Esperadísimo tercer disco de una de las bandas más importantes del Punk actual. Los de Portland vuelven a ofrecer un producto brillante y sin fisuras. Mientras que su primer LP fue la continuación lógica de Observers (se le podría considerar incluso el tercer disco de aquellos), y en su segundo larga duración conseguían distinguirse de la banda madre, con un disco más sucio y un poco menos fácil, ahora regresan para ofrecernos un disco más limpio que el anterior y también más maduro (sí más aún) y más calmado. Quizás esa sea la diferencia más acusada, la falta de velocidad en gran parte de los temas, que, por otro lado, no pierden en lo que intensidad y calidad se refiere. Red Dons firman un disco muy emotivo, con las fuertes dosis de melodía y melancolía a las que nos tienen acostumbrados, con temas redondos y con cierto eco a los Misfits más seriotes en algunos momentos. Y por supuesto, sigue sonando a Observers por todos lados. Vamos que es ideal para escuchar una tarde lluvia. Intensidad abrumadora, una voz flipante (como siempre) y ejecuciones tan impecables como contundentes.

Como contundente fue el concierto que ofrecieron hace unos días en el Wurlitzer Ballroom (23 septiembre 2015), en su tercera visita ya a la capital del reino, ante una sala llena y expectante que demostró lo que se les quiere y se les aprecia por aquí. El concierto fue ganado en intensidad y, tras una primera parte un tanto monótona, comenzaron a sacar la artillería pesada para acabar con todo el mundo revolucionando en un gran pogo final.
Después acompañé a los chicos de 1 Minuto de Gloria en una entrevista de casi dos horas en la que pudimos charlar de todo. Atentos a cuando la cuelguen (vagos).
Grandes.
Mgrtn.