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viernes, 17 de junio de 2022

Críticas 258: Batallón de Mariquitas, Good Times RNR Compilation 3



VVAA: “Batallón de mariquitas” (CD, Sexy Star)

Recopilatorio pirata que recupera grabaciones de valor incalculable de los pioneros ibéricos del transformismo, travestismo y “mariconismo”; haciendo una de las labores de arqueología más concienzuda que he visto, buceando entre cassettes de gasolinera llenas de polvo y vinilos limitadísimos de los 70 y primeros 80.

Artistazas todas de alto nivel con el hándicap de tener que abrirse camino en una época difícil, actuando casi siempre en garitos clandestinos, cuando no solo no existían los derechos del colectivo LGTBI, si no que no existían ni las siglas.

A pesar de que musicalmente este CD no tiene nada que ver con el Punk, he querido hacer la crítica porque me parece un discazo increíble y tiene, ya lo he dicho, un valor incalculable como pieza de arqueología.
Además, es un disco muy muy divertido. Pese a que el grueso de los temas musicalmente no me interesan demasiado (Cuplé, Copla o estilos aflamencados), el tono es siempre muy picante y refrescante y las letras son sencillamente brutales. Y es que, por muy mal que lo pasaran al salir del armario, a la vista está que estas reinas de la pluma no perdían el sentido del humor.

Así, por ejemplo, encontramos tres temas de Violeta la Burra, sin duda una de las más descaradas y rompedoras. No solo reconoce ser “la más puta” del cabaret, si no que se marca uno de los mejores (el mejor para mí) temas del disco, “moraleja”. Una canción de aires morunos (de ahí lo de MORAleja) en donde Violeta nos confiesa que: “No me gusta por delante, me gusta más por detrás, por detrás de las palmeras me la tienes que endiñar”.

La mítica y muy prolífica Otxoa, desde Bilbao, mete tres temas también. Mi favorito es “La Purillos” que en el estribillo dice: “Caballero, caballero deme usted una fumadita de su puro, que me muero. Caballero, caballero, deje usted que con mi mano me deleite con su habano, por que un puro es lo que quiero”.

Aunque, sin duda, cuando canta “Y que me perdonen los de la censura, pues sé que conmigo la tienen muy dura” es cuando pone los puntos sobres la íes.

Tres temas también los de Paco España, que fue el travesti más popular de Madrid del momento. Sus temas también son transgresores y divertidos, pero tienen además un componente reivindicativo que convierten sus canciones en auténticos himnos. Creo que los títulos hablan por si solos: “Libérate”, “Achúchame” y “Guerra para mi cuerpo”.

Reivindicativo también, y sin perder el humor, tenemos a Pierrot, que en uno de sus tres temas dice: ”No contemplo que me contemplen como si fuere un anormal.... Yo pienso que es muy normal ser un homo... homosexual”.
Además su estilo se aleja del folclore ibérico, con muchas influencias extranjeras: ya sean del rollo Can Can o de casino de Las Vegas.

La otra artista que aporta también tres temas a este recopilatorio es Esmeralda de Sevilla que debutó ya en 1950 en la feria de abril. Prefiere apostar por el humor menos grueso jugando con la similitud fonética de palabras como “marisquera” y “mariquita” en dos de sus temas, pero suelta la bomba al final: “Desde que era pequeñita me gustaba un pollón, me sentía mariquita que alegría, que emoción. Que me gustan los soldados que tengan un buen paquete y un capullo colorado que me entre en mi chochete... Miren señores este cuerpo y estas piernas, cuando veo unos cojones me da la cabeza vueltas”. Una de las letras más cachondas, sin duda.

Completan el disco temas sueltos de Félix Granada (que canta la canción que da título al CD), Antonio Amaya (muy rollito Raphael y quizás el tema menos pícaro y humorístico), Rafael Conde “El Titi” (Autor del himno Libérate”) y Johnson (que homenajea al mítico club El Molino, epicentro de toda esta movida en Barcelona).

Y dejo para el final dos de los temas más bizarros.
“EL Rap del Marciano” de Antonio Vargas, la canción más moderna musicalmente hablando. Una barrasada de funk setentero bastante casposo como base sobre la que Antonio rapea cosa fina. “La tierra es ideal, un paraíso natural, es el sitio que me pone y que prefiero para mariconear”.
Y “El pijón” de Escamillo, uno de los artistas de la pluma más censurados, que nos deja una letra sin ningún desperdicio: “La comadrona asustada gritó con voz de loro, este niño tiene tres piernas o la pija como un toro. Soy el pijón. Ni el cipote de Archidona puede lucir la corona que en mi chorra llevo yo
... Don Pijote de la Mancha todos me suelen llamar”.

Pues eso. Una puta maravilla. 

Mgrtn.




VVAA: “Good Times RNR Compilation vol. 3” (2LP, Legless / Erse Theke Tonträger / Under The Gun Records)

Radiografía bastante completita (aunque, lógicamente, por cuestiones de espacio, faltan bastantes bandas) de la escena actual Weird/Egg Punk (y alrededores), con los grupos haciendo versiones, la mayoría de ellas de artistas bastante ajenos al rollo y, por ende, sorprendentes.

Ya sabes, los grupos que suelen aparecer en el canal de Tremendo Garaje y otros similares nacidos de la locura que empezó Jimmy hace ya unos añitos y que parece no tener fin.
Así pues: Punk loco y raruno, amigos y familiares (digamos en una vena más tradicional) o bandas que, directamente, pasaban por allí.

Y es que, aunque el grueso de los grupos tiene ese toque weird de ahora, también se cuelan otros que tiran más hacia sonidos más clásicos y algún que otro pesado que está a un paso del puto heavy metal, Jajaja.

Así podemos ver a “estrellas consolidadas” como Gee Tee, M.A.Z.E., Research Reactor Corporation, Powerplant, Buck Biloxi, Erik Nervous, Dangus Tarkus o Set Top Box... compartiendo surcos con los “nuevos talentos” que llegan a la escena como los geniales Snooper, Real People, Pensioner o Landlords.

Bandas que tienen ya un buen puñado de 7”s y hasta algún LP, mezcladas con bandas que acaban de estrenarse con un 7” o que solo tienen alguna cassette (o ni eso).
Nuestro país está bien representado por dos bandas catalanas: Prison Affair (el único grupo que tiene el honor de colar dos temas, uno de ABBA y otro de Kiss) y nuestros queridos Sistema de Entretenimiento, que se llevan una versión de Décima Víctima completamente a su terreno de Arcade Punk, despojándola de su seriedad de un plumazo.

Lo bueno suele ser eso, que los grupos se llevan a su terreno las versiones y que, como ya he dicho, suelen ser versiones de grupos muy alejados del rollo, como por ejemplo Judas Priest, Chuck Berry, Funkadelic o Neil Young.

Algunos grupos se muestran un poco “tramposos” y cogen versiones más del rollo, como Billiam que tira de Mecano LTD, asegurándose de que es imposible fallar con eso, o Connie Voltaire (de los inmensos Neos Neos, por cierto) que directamente se marca un tema de los Liquids. Otros cogen temas de esos tan redondos y acojonantes que aceptan cualquier estilo, como el caso de 1800 Mickey que tira del 99 Red Ballons de Nena. Así cualquiera, aunque le podría haber sacado más partido y haberse alejado un poquito más del original. Otros, sin embargo arriesgan bastante más, con mejores o peores resultados.

Lo que menos me gusta, como supondréis, son los grupos más roqueritos con sus punteos de mierda y sus estilos setenteros infumables. De hecho, hay un momento al principio de la cara B que solo hay grupos de ese palo y se te cae el alma a los pies porque rompe bastante con la frescura que suele desprender el disco. Prefiero no dar nombres.

Y acabo con un repaso a los temas que más me han llamado la atención.
La versión de M.A.Z.E. de los Rats es simplemente deliciosa.
Snooper tratan un tema de los Beatles también de una forma muy naif y aderezándola con unos toques raritos muy chulos.
Los Landords lo tenían fácil, sí. Porque se cogen el 1-2-X-U de Wire.
Spodee Boy consiguen uno de los temas más cañeros del disco versionando a Stickmen With Rayguns.
Set Top Box triunfan con su versión de Thought Criminals (tontos no son), pero lo que realmente me conquista es el sampler de La Macarena que cuelan en la intro y al final.
Gee Tee nos dejan con el culo torcido pasando a Chuck Berry por su batidora locatis de Mongo Synth Punk.
Curiosamente los dos grupos que eligen temas de Circle Jerks les dan un toque fantasmagórico bastante curioso, por supuestos son los Ghoulies y los Gobs.
Liquid Face hacen una adaptación quizás demasiado fiel de un tema de Screamers (esto sí es jugar con trampa) pero la aceleran y la engorrinan un poco y da el pego, pese a que la voz igual queda demasiado enterrada en la mezcla.
The Caveman consiguen llevarse al Telephatic Love de los Wipers a la playa, con un sonido casi ramoniano. Cuando la melodía es buena
...
Por supuesto Connie Voltaire que, como ya dije, se queda con un tema de The Liquids. 

Roach Fever convierten un tema demasiado garajón como es el Melvin de The Belles en algo bastante caótico y chulo.
Y, cierra el disco, Nick Normal que aprovecha el riff a lo I hate music de Mad del Thorn in my side de Poison Idea para convertirlo en un tema de Synth No Wave, sorprendentemente sin cambiar demasiado.

No diré que este GGRC III es un disco imprescindible, pese a que están muchos de los artistas del Punk actual más interesante, porque son todo versiones y se trata más bien de un capricho (y no precisamente barato, al ser doble).
Pero sí es un disco muy entretenido con momentos mágicos.

Mgrtn.

lunes, 29 de junio de 2020

Críticas 229: Algara, Cold Meat, Powerplant

Inmersos ya en la “nueva normalidad” (a ver cómo acaba todo esto), se me vuelven a acumular los discos. He hecho un par de pedidos grandes de discos nuevos de este mismo año y alguno del año anterior que se me había pasado. Así que espero actualizar el blog más a menudo y con cierta regularidad.

Eso sí, mientras siga sin haber conciertos y mientras eso de viajar a una ciudad extranjera (y visitar todas las tiendas de discos) siga siendo una incógnita, tendré que seguir tirando únicamente de pedidos por internet y de tiendas locales. Pero bueno, por suerte o por desgracia, discogs es una fuente inagotable, aunque te prive del placer de ensuciarte los dedos (que, por otro lado, con esto del Coronavirus, pues quizás sea mejor, ¿no?).





Algara: “Enamorados del control total” (7”, La Vida Es Un Mus)

Empezamos con una de esas sorpresas agradables que te encuentras muy de tarde en tarde. Se trata de la primera referencia de este ¿dúo? de ¿Barcelona? Lo cierto es que un halo de misterio (imagino que premeditado) acompaña a este lanzamiento que carece incluso de texto promocional en la web de LVEUM. Según se puede leer por ahí están preparando un LP ya en formación cuarteto. Si es cierto, esperemos que no la caguen, porque la verdad es que este 7” está de puta madre.

Ochenterismo oscuro a tope en esta obra en la que es difícil no mencionar a Aviador Dro como referencia. Ya no solo porque el disco es un manifiesto andante de la lucha obrera (especializada o no), si no porque la aguja tiene que hacer un esfuerzo por romper el hielo de los surcos. La frialdad es tal que se puede hablar de figuras de hielo más que de canciones. Y lo consiguen gracias al minimalismo reinante durante las cuatro canciones del 7” y a esa caja de ritmos machacona y ultra simple (para mí lo mejor del disco, sobre todo cuando meten esos golpes secos y estridentes).

Pero son figuras de hielo que se empiezan a derretir según llegan a nuestro oídos. Hay una parte “orgánica”, con un sonido más cálido, que a golpe de bajo y a pinceladas de guitarra aportan el calor suficiente para ello.
Una guitarra y un bajo que apestan a After Punk (o Post Punk si lo prefieres) por los cuatro costados y que tienen una líneas melódicas tan oscuras como deliciosas. Igual aquí toca mencionar a Décima Víctima…

Por último, encima de todo, una voz bastante chulesca que recita consignas políticas y que combina esa frialdad imperante con unas mínimas y tímidas melodías que consiguen que no se escarchen por completo las palabras.

Genial.

Mgrtn.





Cold Meat: “Hot and Flustered” (LP, Satic Shock Records / Helta Skelta Records)

El año pasado descubrí, comprando solo por la portada (y fiándome de la etiqueta SSR, je), su 7” del 2018  (tienen un par de ellos más y una casete) y la verdad es que me flipó. Así que en cuanto vi que este año sacaban LP, no lo dudé ni un segundo.

Los australianos siguen fieles a su sonido Post Punk agresivo y a su querencia por la nueva escena Riot Grrrl inglesa. Y es que la voz de la cantante es de esas afónicas que molan mogollón. Se encuentra a medio camino entra la voz de Efialtis y la de Runt: áspera y concisa, contenida y salvaje. Una auténtica pasada.
La música que acompaña tan deliciosas afonías es machacona como una serie de martillazos en la cabeza recién levantado y tan enervante y rítmica como una gota de agua calentorra cayendo constantemente cada segundo sobre la frente.

Se nota cierta evolución, eso sí. El sonido es bastante mejor y más “controlado” como corresponde a un LP. Pierden algo en velocidad y sobre todo en locura y agudos, pero ganan en firmeza y en oscuridad. Es más “amable”, sí, pero, a cambio, tiene esa contención añadida que lo hace desquiciante.

En definitiva: 10 pedradas muy pulidas pero igual de asesinas.

Creo que el resultado es impecable y que podemos estar hablando desde ya de uno de los discos Punk de este maldito 2020. Te será difícil sacarlo del plato, créeme.

Sobresaliente alto.

Mgrtn.





Powerplant: “People in the sun” (LP, Erste Theke Tonträger / Dreamland Syndicate)

Este disco se editó el año pasado y, tras agotarse, se ha vuelto a reeditar (creo que también el año pasado). La verdad es que lo llevaba viendo en tiendas de discos (Berlín, Tokyo, Madrid…) durante un tiempo y siempre reparaba en la portada y pensaba “esto puede ser una mierda horrible o algo maravilloso”. Un día me decidí a escuchar algo y debí escuchar una canción de las lentas y se me quitaron las ganas.
Luego, cuando empezó a sonar el nombre más de la cuenta por algunos sitios, les cogí un poco de manía por eso mismo (así de snob soy). Me parecía que iban a hacer del grupo algo así como los nuevos Coneheads a los que también he cogido algo de manía porque son muy “populares” y le gustan a un montón de gente que ni siquiera está metida en el mundillo (a garajeros por ejemplo, jeje).
No obstante, decidí darles una nueva oportunidad por si me estaba perdiendo algo y esta vez sí me gustaron. Debí escoger una canción de las rapiditas. Así que, como iban a tocar en Barcelona le pedí a un amigo que iba a ir que me pillase una copia. Pero llegó la pandemia y se suspendió todo. Y, ahora que he vuelto a hacer pedidos, pues al final me lo he acabado pillando. Supongo que todo esto es suda la polla, pero ahí queda y os lo habéis tragado entero.

Bueno pues los nuevos Coneheads no son otros que un tal Theo Zhykharyev tocándolo y cantándolo casi todo, con algún colega colaborando en cosas puntuales en canciones sueltas.
Y cuando digo “nuevos Coneheads” no me refiero a que suene como ellos (para eso están ya Prison Affair, cuyo disco comenté en la entrada anterior). Me refiero a que también hace Synth Punk (aunque con otros sonidos y otros modos) y a que también empieza a ganar cierta popularidad entre sectores que están un poco alejados del “rollo” actual. Porque, de hecho, sonar, suena más a Ausmuteans que a Coneheads.
Podría hablar de “los nuevos Ausmuteans” entonces, porque también ellos se han hecho populares fuera del circuito (bastante más, de hecho)… Pero es verdad que siempre han estado con un pie fuera y han “aspirado” a más desde el minuto cero. Vamos que en su caso sí me parece normal (y no me da rabia) que la gente les adore fuera de la escena porque su música va más allá.

Como ya he dicho, este LP salió en 2019 tras una casete y un puñadito de 7”s previos y, este año, acaba de salir un 7” para Static Shock (casi nada).

Se trata de un LP bastante correcto plagado de líneas de sintetizadores que tiene momentos apoteósicos y alguno un poco más calmado y coñazo. Pero en líneas generales la mayoría de las canciones son bastante buenas.
A veces son temas muy Punk, muy salvajes que podrían emparentarse con grupos de la escudería Lumpy Records y otras veces (la mayoría) desarrolla unas melodías más clásicas y dulces con ecos 80’s que recuerdan también mucho a los temas más “de estadio” de los Ausmuteans. A veces también se me viene a la mente Digital Leather (es inevitable con tanta carga de sintes).  
Eso sí, según va avanzado el disco, y sobre todo en la cara B, todo se vuelve más frío y británico (la tierra tira), tanto que en algún momento nos viene a la memoria Joy Division.

Le haya cogido manía o no (creo que se me ha pasado), es  un disco muy disfrutable, de estos de ponerlo vuelta y vuelta una mañana entera. Y, la verdad, recapacitando, creo que es bastante comprensible que guste fuera del “rollo” porque, igual que pasa con Ausmuteans, su música trasciende el pequeño circuito al que va destinado un sello como E.T.T. Etiqueta magistral, sin duda, pero dedicada a un público minoritario.
No me extrañaría, de hecho, que el fulano acabase fichando por algún sello más grande.

Mgrtn.