viernes, 22 de diciembre de 2017

Críticas 181: Limp Wrist, Obediencia, Uralita y los Fibroesqueletos





Limp Wrist: “Fackades” (LP, La Vida Es Un Mus)

Oficialmente, desde 1999, que sacaron la primera cassette, este sería su segundo LP, así en vinilo, como debe ser (el primero fue en 2001). Aunque si contamos como “LP” el 12” que sacaron en 2008 (ya sea en versión normal con los temas nuevos o en versión temas nuevos + el 7” Want us dead), sería el tercero. En cualquier caso llevaban sin sacar nada nuevo desde el 2008 y ya era hora.

En esta nueva entrega, al menos en la cara A, no hay sorpresas. Tralla HC a destajo con esa voz que se come las palabras y las escupe. Aunque si que noto que hay temas un poco más calmados (no os preocupéis que no hay ninguna balada), en los que suben un poco el pie del acelerador para dar más importancia a algunos pasajes/texturas/matices que contribuyen a que no suenen todos los temas a lo mismo. Pero, no sé, a mí me gusta menos. Y noto también, quizás por estos pasajes también, un rollo un poco más Rock, que no me gusta demasiado. Pero en líneas generales siguen sonando asquerosamente Punk y sus canciones se comen a casi las de cualquier otro grupo actual.

En la cara B es donde vienen las sorpresas. Bastante terroríficas, por cierto. Son solo tres temas, pero duran lo mismo que los 8 de la cara A, o más. Juegan con la electrónica, bases ruditos y esas mierdas, pero de un modo como “en serio”, muy de cultura de Club, no sé, me parece una putísima mierda. Desde luego es una bofetada en la cara del que compra el disco. Ya que no pueden sorprender superándose a sí mismo, metiendo más tralla, lo que hacen es sorprender de esta manera. Y no sé si quieren reírse o lo hacen en serio o las dos cosas, pero vamos, que no pienso volver a poner esa cara en lo que me queda de vida. Y no es que se les de mal, pero es que ese rollo no me gusta. A ti tampoco.

Compensa, eso sí, el libreto de 40 páginas con letras, fotos y todo tipo de info.

Bueno y acabo la crítica sin haber usado ni el término “homo” ni “queer”. Bien.
Mgrtn.



Obediencia: “Erosión” (LP, La Vida Es Un Mus)          

Después de sus dos 7”s (2011 y 2014 respectivamente) para Solo Para Punks, la banda de Madrid ficha por La Vida es un Mus, que se lo come todo hoy.

Sus primeros discos me gustan bastante (de hecho me ofrecí a sacarles el primero , pero ya se me habían adelantado), tienen algunos temazos que son hits instantáneos. Pero les pongo la pega de que la grabación y/o la mezcla es demasiado sucia.  Tanto que ni la voz ni el resto de instrumentos destacaban como deberían. Cuando haces algo y te sale bien, creo que es un error camuflarlo. Y no me sirve la excusa de que “más sucio, más Punk”, ya que se puede sonar muy sucio sin necesidad de capar la voz o los riffs. Hay formas y formas de sonar sucio y lo que convierte al grupo en Punk es la agresividad, no la suciedad por la suciedad. Y, además, si te molan Penetration, escucha un disco de ellos y verás que ellos sí que sacaban el partido que se merecía a la voz y a todo.

Pero bueno, eso es parte del pasado. Este es su nuevo trabajo de 8 temas (¿no creéis que cada día se sacan cada vez LPs con menos canciones?) y aunque suene sucio, creo que todo está mucho más equilibrado y que todos los elementos relucen y brillan como deberían, sin dejar de sonar Punk. Vale que yo le hubiese dado una vuelta de tuerca más, pero me conformo, me vale.

El estilo sigue siendo el mismo. La voz de Joana, absoluta protagonista, sube y baja, se mea y se caga en Penetration y en Gorilla Angreb y hasta en la madre que te parió, mientras la música mantiene esa tensión constante, como un tigre a punto de saltar. Un tigre muy triste (uno, no tres), melancólico total.
De hecho la voz es tan poderosa que cuando alguien mete coros en Tabula Rasa o en Bajo El Temporal queda un poco en ridículo (cualquiera lo haría, no es una crítica).

Melodías desgarradas con un telón de fondo lluvioso y gris dan vida a letras deprimentes. Todos los temas molan bastante, tanto los que son más contenidos como aquellos en que le pisan más y dejan que se despeñe el coche por el acantilado a lo Thelma y Louis.

Discazo. Acaba y te lo quieres poner otra vez sí o sí.
No acepte imitaciones. Obediencia solo hay unos.

Mgrtn.




Uralita y los Fibroesqueletos: “Nociones sobre amianto” (7”, Lurleen Lumpkin / Malicia / Sociedad Fonográfica Subterránea / Collector Series / Sweet Grooves)

Trío de Granada que nos visitó hace poco y aproveché para pillarme su reciente primera referencia.

Sería un hipócrita si no reconociese que me siento identificado al oír este tipo de grupos, ya que siguen un camino bastante similar al que llevábamos Webelos hace ya… 20 años, cágate. Punk bastante mongoloide echándole mucha cara dura y con una insana pasión por Desechables. De hecho hasta hacen el Quiero pasarlo bien (que nosotros incluimos en nuestra primera maqueta y luego volvimos a grabar en el disco de despedida). Lo que pasa que la hacen un poco a su manera.  Bueno, nosotros siempre hemos hecho las versiones a nuestra manera también, aunque no las de Desechables ya que no hacía falta quitar punteos y partes complejas, jajaja. Pero me refiero a que el riff no es el mismo que el original, no sé si cambian una nota o les falta una o qué, pero no es igual. Y claro, las comparaciones son odiosas…

Las otras tres canciones me gustan, pero les falta un poco de pegada. Los efectos de la guitarra le restan crudeza y fuerza, además de que se va por senderos un poco rockabillies para mi gusto, y la mezcla resulta demasiado apelmazada, pese a que los instrumentos se distinguen perfectamente. Pero no sé, es como si hubiesen echado una capa de azúcar glass por encima.

La voz me gusta, pero le falta también un poco de fuerza. Yo gritaría más o, si no quiere dejarse la garganta, pondría un tono impostado más grave, echándole más morro y más teatro.

Creo que con lo que tienen, sacándole más partido y echándole más cara podrían llegar a firmar una aberración bastante guapa, si se desmelenan del todo y dejan de contenerse. En cualquier caso es un buen disco de debut. Y mola que aún haya grupos así, que le echen morro y se atrevan a tocar las narices a todos esos musiquitos de conservatorio que se saben las notas por sus nombres y todo, jeje.

Mgrtn.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Críticas 180: Maraudeur, Massicot, Statches

Sobre chicas en el Punk y algo sobre Suiza.

Vamos hoy con un monográfico sobre grupos suizos. Pero toca antes una reflexión. Los que no estéis interesados, podéis pasar directamente a las críticas.

No voy a decir que son “grupos de chicas” o “grupos con chicas” porque realmente son categorías absurdas.
Pero la verdad es que no sabe uno cómo acertar. ¿Menciono que en los grupos hay mayoría de féminas o que son todo chicas en su caso? ¿O no lo digo?
Si lo digo me dirán que qué importa el sexo de sus componentes (eso pienso yo), pero si me lo callo habrá quien piense que estoy ocultándolo deliberadamente para quitarles mérito a las mujeres.
No sé, me parece absurdo llegar a tener que plantearme esto, yo directamente no lo diría. Para mí nunca ha habido diferencias entre los grupos por el sexo de sus componentes: me gusta o no me gusta, punto.
En cualquier caso, ya lo he dicho, venga, arrojad piedras.

Lo que sí es indudable, y esto sí me gusta mencionarlo, es que las voces femeninas son un “instrumento” distinto a las voces masculinas y aportan otro “tono”, otro “color” al asunto: ya griten o susurren, canten flamenco o Heavy Metal. ¿En eso coincidimos? ¿O tampoco?

Y quizás me estoy planteando ahora todas estas cosas, un poco al hilo de lo que sucedió en el concierto de Maraudeur (uno de los grupos que comento hoy) hace unos días en Madrid. Podéis leer mi crítica del “desastre”en 1 Minuto de Gloria.

La cuestión es que entiendo que mucha gente esté muy quemada con el machismo imperante en la sociedad (y no es para menos), pero creo que una cosa es luchar contra las injusticias y otra muy distinta ponerse unas gafas con las que solo se ven injusticias, aunque no existan. Y no digo que en la “escena” Punk no exista machismo (ningún sector de la sociedad está libre de ello), pero creo que precisamente en esta escena musical en concreto (al menos en Madrid que es lo que me toca vivir día a día) no se mide a las chicas, sean de grupos o estén entre el público, con una vara distinta. ¿Que aún queda mucho por hacer? Sin duda, pero creo que una cosa es poner el dedo en la llaga y otra muy distinta es ver la llaga donde no la hay.

Y es que hay personas que, no sé si por la comodidad de no moverse de su entorno o qué, prefieren buscar enemigos dentro del Punk, cuando el auténtico enemigo (no digo que aquí no los haya dentro) está fuera.

Toda mi vida he tocado en grupos, he asistido a conciertos, he comprados discos, he escuchado música… tanto con chicos como chicas, sin hacer distinción alguna. Y a ellas (y son unas cuantas), compañeras de grupo o de correrías varias, jamás las he oído quejarse de machismo o de trato desigual dentro del Punk.
Y sí las he oído quejarse de ello en otros ámbitos de la vida: en el trabajo, en clase, cuando van de compras, en un restaurante, en la calle… pero nunca dentro del Punk.
Y repito que no estoy negando que aún queden cosas por hacer dentro de la escena al respecto, pero el enemigo está mucho más presente fuera.

En casi todos mis grupos han tocado chicas, a veces han sido mayoría, a veces minoría, a veces hemos sido dos y dos, pero casi siempre han estado ahí y jamás hemos tenido ningún problema como grupo. No se nos ha tratado diferente porque hubiese mujeres en la banda.
La única vez que tuvimos un problema al respecto fue una vez que nos echaron de un cartel de un festival cuando descubrieron que Las Cruces no éramos 4 tías, si no dos chicas y dos chicos.
Dijeron claramente que nos echaban porque había dos chicos y preferían usar el espacio para programar a otro grupo solo de chicas. Supongo que las chicas de la banda no valían nada para estas personas y no merecía la pena “visibilizarlas” en su “superfestival”.
Por suerte fue un incidente aislado.

Aunque supongo que habrá quien diga que no puedo opinar al no ser mujer y que mi opinión no vale, o vale menos. Eso es sexista y personalmente creo que si eres parte del problema debes serlo también de la solución, pero no echándote a un lado para no estorbar, si no aportando en positivo. Pero bueno, no voy a entrar en eso ahora, que al final les “robo protagonismo” a las chicas con mis lamentos masculinos.

Y vuelvo a lo de antes. A veces, el grado de corrección política, otra veces la aplicación de determinadas “normas” autoimpuestas por algunos colectivos, supone pasarse de frenada y lo único que se consigue es división. Cuando creo que está muy claro que a todos nos interesa la unidad.
Y no hablo de unidad a cualquier precio, a costa de hacer la vista gorda y dejar pasar injusticias. No hay callarse nunca ante las injusticias. Hablo de unidad de verdad, afrontando el problema juntos en la escena, todos. No creando un nuevo problema donde no lo había solo para colgarse una medalla.

Así no vamos a ninguna parte. Y ya me conozco la respuesta: “no te has enterado de nada”. Lo que pasa es que siempre que me dicen eso, luego nunca me explican el asunto. Sueltan la frase y ya está. A veces seguida de un insulto, claro, eso que no falte.
Así no me enteraré nunca de nada. O igual es que tampoco se han enterado los que dicen haberlo entendido pero no saben explicarlo.

Pero bueno, vamos con los discos. Como decía son tres grupos suizos. Dos de ellos nos han visitado recientemente. Y creo que todos son perfectos herederos (o herederas) del espíritu de aquellas Kleenex/Lilliput que tanto reivindicaron las Riot Grrrls de Olimpia en los 90. Ahora toca el turno de que sean sus propias (o propios)compatriotas las que las reivindiquen, ¿no?
Aunque realmente desconozco si las reivindican o no, pero no cabe duda de que su música sigue unos parámetros iniciales muy similares: jugando con el rollo naif, el minimalismo  y el “art-punk”.






Maraudeur: “S/T” (LP, Bruit Direct Disques)

Tras un flexi (7”) y un Split (10”) el año pasado, este sello francés se atreve con el debut en 12” de este conjunto de Ginebra que toca sin guitarra y con dos bajos. Y con batería y sinte, que conste.

Canciones muy cuidadas, en apariencia sencillas, que juegan unas veces con el ElectroPunk, otras con el Art-Pop y siempre de un modo naif y sin renunciar a las melodías.
Ritmos rotos y riffs raros pero siempre tratados con un mimo especial y casi siempre conteniendo el pie del acelerador. Medios tiempos pues que se debaten entre lo frío del sintetizador, lo aséptico y quirúrgico del estilo y la calidez humana que aportan los componentes de la banda en su ejecución.

No pude disfrutar su música a gusto en el concierto por el ridículo incidente ese del que he hablado antes, pero en disco me estoy desquitando. Y aunque yo le metería algo más de caña, puedes escucharlo vuelta y vuelta media docena de veces que no te cansa.

Mgrtn.



Massicot: “Morse” (LP, Elt Mon Cul C’est Du Tofu?)

Se trata, entiendo, porque realmente es un poco complicado saber qué disco es este, que no viene reseñado ni en Discogs, de una reedición de este mismo año del LP titulado “Morse”, editado en el 2015. Al menos son las mismas canciones y las fechas de la grabación coinciden.

Morse es su segundo disco, que sacaron tras un mini LP (12”) editado en 2013. Tienen un 10” del año pasado, más reciente, pero este es el único disco que vendían en el concierto. Concierto que comentaré en algún momento en 1 Minuto de Gloria. Concierto al que no asistieron, por otra parte, esas personas que la liaron en Maraudeur (dos días antes) y que tanto hablan de “escena”. Y es que si Maraudeur son parte de esa “escena”, Massicot también lo son, ya que comparten no solo su residencia en Ginebra, si no un estilo musical bastante similar.

De hecho los postulados de partida son casi idénticos a los de Maraudeur: Art-Punk, maquinitas y un tratamiento naif de todo ello. Pero se diferencian de sus vecinas en que estas son mucho más experimentales, no hacen concesiones a las melodías pop y se tiran de cabeza al mundo de los ruiditos. Vamos que estas te pueden volver loco y hacer que te explote la cabeza y las otras son más “inofensivas”.

Viendo como vimos en el concierto sus instrumentos (el bajo era una guitarra de primera comunión de esas enanas con tres cuerdas de bajo) y la colección de pedales que tenía la guitarrista creo que puedo apreciar mucho más el mérito de sus canciones. Y es que, sonidos que yo hubiese atribuido a un sintetizador o alguna maquinita rara, los consiguen con bajo y guitarra (también tenían una violinista que ahora no está en la banda) a base de mezclar efectos de pedales a determinadas (y secretas) frecuencias y en un orden que sin duda han tenido que descubrir a base de meses y meses de pruebas.

Mucho más arties que Maraudeur entonces, apuestan por construir canciones deconstruyéndolas y dotándolas de una miríada de soniditos inquietantes, chirriantes, disonantes y hasta feos. Son por tanto también bastante más preciosistas y complejas que sus compatriotas. Que no te engañe que el hecho de que el disco sea ideal para escuchar durante una merienda de leche con galletas.

Me encantan sobre todo los temas más entrecortados, en los que recuerdan a Erase Errata enviando sus canciones en morse a un gran ordenador de esos antiguos que ocupaban una habitación entera. Y es que el título del disco está muy bien elegido, desde luego.

Estamos sin duda ante una pequeña gran obra de arte cuidada al detalle. Una frikada de lujo, si lo prefieres. Uno de los descubrimientos de este año para mí.

Mgrtn.




The Staches: “Placid Faces” (LP, Les Disques Bongo Joe)

Y no nos movemos de Ginebra. En esta ocasión tenemos a dos chicas (que tocan ambas en mil bandas más) y un par de mancebos (que parece que solo tocan en este grupo). Aunque no me queda muy claro si la banda reside actualmente en Alemania o no, en cualquier caso parece que son suizos.

Este es su segundo LP que salió el año pasado (el primero es del 2014) y se lo compré a las Maraudeur en su concierto. Solo con ver la portada en serigrafía sabía que me iba a gustar.

Practican una especie de Synth Punk Pop Lo Fi con alguna pizca de Garage y musicalmente están bastante más cerca de Maraudeur que de Massicot.
Aunque también tienen temas en donde predomina la experimentación y se busca adrede sonar raro, pero no llegan a abandonar nunca esa vena de pop naif plagado de melodías dulces. Salvo en una canción que canta uno de los chicos, donde se tiran directamente a la piscina del Punk rápido y  sin concesiones.

Me recuerdan, a parte de a Maraudeur, a las francesas Decibelles. Canciones imaginativas, sin complejos, sin reglas, pero sometidas por otra parte a la “tiranía” que marca el sonar “bonito”. No acaban de romper la baraja del todo, y aunque decidan jugar con sus reglas, solo lo hacen con corazones y picas (y por supuesto con todos los comodines que puedan, que no son pocos). Permanecen pues contenidos, a posta claro, dentro de un campo que dominan y en el que se sienten cómodos.

El disco es bastante escuchable y creo que puede ser del agrado de mucha gente, ya sean fans de Life Without Buildings o de Bikini Kill.

Mgrtn.



martes, 5 de diciembre de 2017

Críticas 179: Mala Leche, Fried EM, Gibbous

Vamos hoy con tres singles, tres pequeñas joyas editadas por Lumpy Records, uno de los sellos más importantes del momento que mide el pulso del Punk en este puto planeta. O lo que viene a ser lo mismo de St. Louis y alrededores, jeje.

Igual lo que le falta a Lumpy Records es desvincularse un poco del ámbito local, pero la verdad es que mientras en St. Louis sigan existiendo grupazos de este calibre cumple bien su labor de recoger toda la mierda que allí se cuece.

En cualquier caso, tanto en la América profunda como en el resto del país y en gran parte de Europa y Australia tenemos que decir que la cosa se ha recuperado mucho desde hace un par de años (ya que antes estaba todo muy matarile). Y de qué manera. No dejan de salir grupazos. 

¿Estamos ante una nueva edad de oro? Lógicamente una edad de oro un tanto underground, ya que los medios no se hacen eco del asunto, ni los grandes festivales programan Punk a cascoporro (directamente no existe para ellos) como pasó en el 77 o en los 90. Pero mejor, ¿no?  







Fried E.M. : S/T (7", Lumpy Records)

Métele a una batería carvenícola con los parches poco tensos una velocidad HardCore. Coge a un cantante en proceso de convertirse en perro con la garganta destrozada, pero que le de rollito. Añade un bajo de esos que se tienen en pie para darle cuerpo al asunto. Y por último consigue un guitarrista que toque rápido y dale una guitarra que suene sucia pero sin pasarse. Después intenta conbinar notas que no peguen mucho entre sí y copia algún riff a Zero Boys. Ahí lo tienes.

Supongo que la referencia a Lumpy and The Dumpers es inevitable. No solo por ser de la misma ciudad y tener el disco en Lumpy Records, si no porque parece que uno de los ex guitarristas de los Dumpers toca aquí. Y según he leído en alguna parte el propio Martin (Lumpy) toca la batería. Pero no sé si dar mucha credibilidad al tema ya que solo lo mencionan en un catálogo mientras en el resto (incluso en discogs) lo obvian y en los créditos del disco los nombres son otros. Aunque por la foto interior podría ser, pero tengo serias dudas. No obstante soy muy mal fisonomista. 

La cosa es que el disco está de puta madre. 5 temazos de tralla perruna.

Mgrtn.






Gibbous: "Mortal Crust" (7", Lumpy Records)

Seguimos en St. Louis con el proyecto en solitario de Andy Peterson de Lumpy and the Dumpers. Vamos que todo sigue quedando en casa.

El 7" contiene dos canciones y salió en el 2015, pero lo traigo aquí porque ha sido reeditado este mismo año. Cambia el color de la "portada" que ahora es blanco y antes era marrón.

Andy se despacha dos temazos de Synth Punk bastante sucio que suena a la fuerza a los Spits y a algo a Ausmuteants, pero bastante más guarro todo. 

El tema (temazo) que da título al disco juega a los marcianitos con un sintetizador y una machacona caja de ritmos y lo lleva hasta ambientes muy oscuros. Muy siniestroide incluso.
El de la cara B, No Elevators, es el más Spits por la voz que recuerda bastante al Black Car de aquellos. Lo único que aquí el fulano mete hasta un saxofón. 

Mola.

Mgrtn.





Mala Leche: S/T (7", Lumpy Records)

Barrabasada de la buena. Me flipa. Y cómo no, también desde St. Louis.

Mala Leche sacaron dos cassettes el año pasado, una con cuatro temas y la otra con cinco, en este 7" se recogen ambas, una en cada cara. 

Los chavales cantan en español (no precisamente de España) y lo hacen como si fuesen unos payasos (tengo dudas de si canta solo uno o varios). Y cuando me refiero a como unos payasos no me refiero a haciendo payasadas (que también) si no a esa voz que ponen los payasos como soltando todo el aire a la vez y como si tuviesen algo en la boca que les impide vocalizar. Vamos que no se entiende una mierda, pero tranquilo que vienen las letras.

Sin duda lo más llamativo es la voz y deja un poco en segundo plano lo demás, pero lo cierto es que la parte de los instrumentos es la mejor. Punk a destajo con mucho rostro y ese toque feista marca de la casa. Por citar a los dos grupos emblemáticos de la escena, podemos decir que Mala Leche son una especie de Coneheads cabreados haciendo versiones de los Dumpers. Punk gamberro y muy rabioso, amortiguado en parte por el frío de los sintetizadores y los efectos de guitarra. 

Ambas caras están muy bien, pero si tengo que elegir me quedo con la primera, que compila la primera maqueta, que suena más rabiosa.

Odio el circo y los payasos (como todo el mundo, ¿no?), pero si sé que allí dentro van a tocar estos tíos me sacó la entrada anticipada con tres meses de adelanto. 

Mola mazo.

Mgrtn.

martes, 28 de noviembre de 2017

Criticas 178: The Smiths, Rotten Mind








Rotten Mind: “S/T” (LP, Lovely) / “Still searching” (7”, Lovely) /  “Things I can see” (7”, Lovely)

Tras un glorioso debut en forma de LP en 2015 este, sin duda, es el año de estos suecos, ya que no solo sacan su segundo LP si no dos referencias más en forma de single. Todo ello bajo la misma etiqueta: Lovely.

Curiosamente es el segundo LP el que no tienen título (o se titula igual que la banda, lo mismo me da que me da lo mismo) y no el primero que se tituló “I’m alone even with you” y que, como ya he dicho, se trata de su glorioso debut en donde marcaron las pautas a seguir: Melodías muy pegadizas y potentes con una marcada melancolía y punk muy potente y veloz.
Lo primero que se te viene a la cabeza es The Vicious. No sé si el cantante le copia descaradamente o es cosa del acento sueco y/o de la tristeza que derrocha la voz mientras se medio rompe en sus lamentos al borde de la afonía. Vamos que son, como me dijo mi amigo Javi: “son como The Vicious pero más Hard Core”. Igual “más rápido” diría yo.
Lo segundo que se te viene a la cabeza son los también suecos Data Control, que también tienen el acento sueco y esa rotura de voz. Y que curiosamente sacaron su LP de debut también en el 2015. Y esto ya no lo dijo Javi, pero lo digo yo: “son como Data Control pero menos Hard Core”. Y la diferencia no estriba tanto en la velocidad (que los Data Control tienen temas mucho más lentos la mayoría de las veces), como en la actitud sonora. Definitivamente Rotten Mind son menos rudos, menos HC.

Bueno pues si en el primer disco eran como The Vicious pero más rápidos, en el segundo resulta que ya son iguales (jaja) ya que bajan un poco la velocidad y ahora, más o menos, tocan a la misma velocidad que lo hacían ellos. Bueno, no creo que sea algo premeditado, supongo que se trata de la “madurez” con la que se afronta un segundo disco, menos obsesionados con la velocidad y más con la calidad.
De hecho, según avanza el disco, van tocando un poco más lento que la banda de Robert y Sara, para parecerse quizás a… la otra banda de Robert y Sara: Masshysteri (Jeje). Venga, no voy a ser tan malo.  Pobres, a lo mejor ni siquiera se plantearon imitarles, y yo aquí contínuamente comparándoles… pero es indudable que suenan mucho a ellos por la voz sobre todo y el sonido de una de las guitarras. La otra guitarra tiene más distorsiones y chorraditas y eso también ayuda a despegarse algo de la comparación.

De Data Control ya no hay mucho rastro, solo ese ligero deje en la voz. Su toque HC del principio desaparece ya, y se abandonan al mundo de las melodías tristonas y alienantes.

Quizás este segundo disco sea “mejor” y tenga temas más redondos pero, sin duda, el primero impresiona más y no le faltan hits (quizás sea más fácil señalar los hits incluso). Además se les daba muy bien pisar el acelerador un poquito más y distanciarse un poco de los putos Vicious.

Este “S/T” me gusta también bastante: se trata de un disco brillante y con  canciones de gran calidad. Y es una lástima que suenen tan “viciousos” porque las comparaciones son odiosas. Aunque igual si no sonasen así no me gustarían tanto. No sé. En cualquier caso, me parece un disco muy adictivo de esos de escuchar vuelta y vuelta sin parar toda la tarde.

Los dos singles son temas extraídos del LP, como se hacía antiguamente, con una cara B con una canción inédita. Vamos que pagas 5 euros solo por una canción si ya tienes el disco grande. Vamos que si llego a mirarlo bien en vez de comprar compulsivamente a ciegas, igual no me los pillo. Grrrr.

Still Searching, no cabe duda, es un temón, de esos quizás un poquito más lentos, pero con mucha intensidad.
La cara B es una canción en sueco, una versión de sus compatriotas ochenteros Garbochock. Suena más vacilona y peligrosa que el original pero quizás no se desprende del tufillo clásico como para que me diga realmente algo distinto.

Things I can see es también una canción muy buena, también de las que no son super rápidas, pero bastante potente y enérgica. El toque melancólico está muy presente también, pero en este tema en concreto compite con un aire más pop, más alegre, que la verdad es que combina, curiosamente, bastante bien.
La cara B es directamente una puta mierda, que no les pega nada y que llega a ser más aburrida que la original. Se trata del I’m wating for the man de la Velvet. Como digo más coñazo aún y la voz además se encuentra a años luz…

En resumen: pasa de los 7”s y céntrate en el LP que está de puta madre.

P.D.
Colgaré una crítica del concierto que dieron en Madrid el otro día en 1 Minuto de Gloria.
Mgrtn.




The Smiths: “The Queen is dead” (5LP, Box set Deluxe Edition, Warner Bros)

A priori estoy a favor de que cualquier sello/grupo saque lo que le de la gana al mercado. Quien quiere lo compra y quien no, pues no. Pero claro, cuando sale un artículo así, que evidentemente tiene un precio muy elevado, me crean una necesidad que no existía y me veo en la obligación de desembolsar la pasta. Diferente es la típica reedición, de vez en cuando, del Never mind the bollocks, (que se compone del LP y, como mucho del 7”) que me la compro  sin pestañear por 20 euros y listo. Pero esto de lanzar un articulo tan goloso y tan caro…

Realmente mi disco favorito de los Smiths es el primero. Y estaba contento con tener una copia del The Queen is dead en vinilo y otra en CD, pese a existir más de 100 ediciones diferentes del disco. Pero hay que reconocer que este disco es su obra maestra (me guste más el primero o no). Entiendo que se hayan volcado con esta edición y que piensen que la gente va a responder mejor a este que a cualquiera de los otros LPs o  incluso a un recopilatorio a todo lujo. Y realmente me la pela el formato con caja de lujo y todo la pesca, porque lo que lo hace especial es el material extra que incluye. Mi afán completista me obliga a tenerlo. Total que he puesto 85 eurazos sobre la mesa, previo encargo a la tienda para que lo pidan, claro, y lo he pagado a tocateja. Me lo estuve pensando unas semanas, pero piqué…

Prefiero pillarme 5 vinilos de 5 grupos diferentes y pagar lo mismo o más, que pillar las dichosas cajitas de un mismo grupo. Me he gastado mucho más dinero este verano, por ejemplo, en cualquier tienda de discos de Japón, pero en discos de distintos grupos, que parece que te compras más cosas… Parece como que gastarte este pastón en un solo artículo (aunque incluya 5 LPs) es demasiado. Y más cuando lo abres y ves que en la mayoría de las caras de los vinilos vienen tres canciones solo. Joder, aprentándolo un poco hubiese cabido en cuatro vinilos, puede que hasta en tres… Bueno la cosa es que este capricho de las cajitas lo suelo hacer solo con grupos que me molan muchísimo. Ya tenía la caja de 7”s de los Smiths, la de los Cramps, la de Dangerhouse, Sex Pitols, Hombres G…. Y poco más. También es verdad que este tipo de artículos solo salen cuando el grupo es superventas, porque si no no sale rentable. Y es que si se empezasen a sacar cajas de grupos en plan The Vicious, Rip Offs, Gorilla Angreb, Teengenerate… al final sería mi ruina más absoluta. Vamos, lo que decía al principio: me crea una necesidad y lo tengo que comprar. Una puta mierda, joder. Soy una víctima del capitalismo más salvaje.

Ahora que me he desahogado un poco (y no me ha servido de nada llegar a la conclusión de que soy un borrego que compra lo que le echan), vamos con lo que contiene la dichosa cajita: Se trata de 5 LPs dentro de una lujosa caja en riguroso blanco y negro (queda mejor que en el verde oscuro original), distribuidos en 3 carpetas dobles. Por supuesto todos los vinilos con un gramaje de este gordo que te cagas. Ah, también existe una versión caja con CDs para los “pobres”. Y no, no quiero saber lo que tiene porque no quiero crearme esa necesidad también.

La primera carpeta, que aunque sea abierta tienen cerrada una de las ventanitas contiene solo un vinilo que es, como no podía ser de otro modo, una reedición remasterizada del LP original del 86 (vamos que llegan tarde un año para eso del 30 aniversario). Mejor sonido y esas cosas con las que algunos no comulgaran (para eso tienes el disco original, si lo querías igual) y bla bla bla. Ninguna sorpresa.

La segunda carpeta es la que han llamado Adiotinal Recordings y sin duda es el plato fuerte. Me encanta escuchar otras versiones de los temas míticos de mis grupos favoritos. Se trata de las demos de 8 de los 10 temas del disco (falta The Queen is dead y Vicar in a tutu), en su inmensa mayoría casi idénticas a los temas finales que se plastificaron, pero con algunas variantes curiosas. Curiosas solo para los muy fans, claro. Si no eres ultrafan, he de reconocer que son totalmente prescindibles. De hecho ninguna de las demos supera a los temas definitivos (por eso son demos, no?).
Eso sí, el sonido y la voz son magistrales en todo momento. Vamos que podrían ser artes finales, como quien dice. De hecho el There is a light that never goes out debía ser ya una toma final, ya que en lugar de “demo” lo llaman “take 1”. La versión no difiere en exceso de la que todos conocemos; si eso lo más diferente es el pasaje final como más orquestado y presente.
Los temas que más se alejan de los originales son Never had no one ever, con pasajes un poco coñazos Y el siempre genial Bigmouth strikes back, con unos arreglos mas feos y grises, pero interesantes.
The Queen is dead no aparece como demo, pero si como versión extendida de 6 minutos y medio.
Y el bloque se completa con 4 caras B de los singles. Vamos que ya las tenía.

Sensación un poco de cabreo al llegar este punto porque realmente no hay grandes diferencias con los temas que vieron la luz en el 86 y ya que pagas tanta pasta te esperas poder disfrutarlo un poco más. Pero que las demos iban a ser muy parecidas ya lo sabía, porque tengo un par de piratas con demos y realmente todas son casi como los temas acabados ya. Lo que me ha hecho levantarme a buscar esos discos y descubrir que tres de los temas aquí incluidos ya los tenía en aquellos discos. Creo que son los mismos por la descripción y fechas, vamos. Y no me voy a poner a escucharlos con lupa tampoco. Al menos estos tienen un mejor sonido y un remasterizado y esas cosas oficiales que no tienen los discos piratas. Porque eso sí, del sonido y la calidad no me puedo quejar ni un pelo. Todo suena de lujo y está cuidado al detalle.

Vamos con la tercera carpeta, a ver si no encontramos otra vez las mismas canciones casi idénticas. Aunque en los directos suelen clavar también mucho los temas, pero siempre se despegan más del original. Y, más o menos así es.
Bajo el título de Live in Boston nos encontramos con un directo del 86 con un repertorio de 13 temas que abundan en las canciones del The Queen is dead con algunas concesiones anteriores.
Sonido casi perfecto, pero con un toque más incisivo que los vinilos anteriores. El repertorio no se presta a momentos de aceleración ni de excesivas variaciones, pero encontramos  grandes pasajes como en Rubber Ring/ What she said o  The Queen is dead en donde se muestran bastante más enérgicos que en estudio y siempre te topas con alguna parte en que le dan un aire diferente a las canciones. Echo en falta, eso sí, una toma en directo del Some girls y del Frankly Mr. Shankly. Me imagino que las 13 seleccionadas eran las mejores tomas y han desechado las que les saldrían algo regular o tuviesen algún fallo.
Por otra parte, Morrisey apenas habla entre tema  y tema, pero oírle, tan distante, a medio camino entre la timidez y la soberbia, felicitar al público por “tener buen gusto” cuando le aplauden hace que se te escape una sonrisita.

En definitiva, el disco es considerado una obra de arte por crítica y público y no seré yo quien les contradiga. De ti depende quedarte con la copia normal, que ya tendrás por ahí, o invertir una pasta en este objeto que musicalmente va dirigido solo a fans muy fans de la banda (o a cumpleañeros muy afortunados: es todo un regalazo), pero que estéticamente es además un objeto decorativo y una preciosidad para enseñar a las visitas,. Una preciosidad que suena y todo (eso no lo hace un jarrón) y suena de lujo, además.
La verdad es que se me cae la babilla cada vez que lo veo colocado en la estantería.


Mgrtn.