viernes, 3 de septiembre de 2021

Críticas 248: Ponys Auf Pump, Smirk, Spread Joy

Volvemos de las vacaciones de verano con un lote de discos que me compré hace un par de meses y que aún no había escuchado. Así que toca quitarles el plástico, ponerlos en el plato y hacer las críticas. Vamos hoy con tres LPs de este mismo año.



Ponys Auf Pump: “Wirt Schon Wieder” (LP, Phantom Records)

Después de una casete en 2017, otra compartida en 2019 y un LP también compartido en el mismo año, el cuarteto berlinés pone ahora en circulación este disco vía Phantom Records (Pisse, Das Das, Harry Anslinger, Lassie, I.G., Ex White...).

Estas tres mozas y su acompañante masculino le dan al Synth Punk del bueno.
Por el amplio espectro de sonido que abarcan me recuerdan un poco a Sex Crime, aunque ni están influidos directamente por Screamers, ni suenan como aquellos. Lo suyo es más “frívolo” y definitivamente menos “experimental” y corrosivo.
Pero sí abarcan, como digo, muchos subestilos dentro del mismo rollo, manteniendo milagrosamente la coherencia a pesar, incluso, del cambio de voces de un tema a otro.

Hay retazos que suenan a The Normal, otros a los Eyes y otros hasta a Rubella Ballet. En un tema podrían estar cerca de Bob y en otro acercarse a Futurisk.
De hecho, sobre todo por cantar en alemán, cualquiera de sus canciones podría aparecer camuflada en un recopilatorio europeo de grupos Synth de los 80 y pasar desapercibida.

Hay cierto colorido en toda la obra pero existe también un toque bastante oscuro reforzado por la voz grave de la cantante principal. Combinan pues cierto tenebrismo con sonidos sintéticos más nuevaoleros (y en ocasiones minimal) que Post Punk, cambiando de un extremo al otro en un abrir y cerrar de ojos.

Sin duda es el cambio de voces (e imagino que también de compositor) lo que más ayuda a marcar la línea principal que seguirá cada canción. Y digo “línea principal” ya que en el mismo tema la cosa puede ir variando de un rollo a otro.
Cuando canta la que he llamado voz principal los temas son más afectados y siniestrosos, cuando canta otra voz más chillona la cosa tira más hacía colores flúor y cierto infantilismo, y cuando canta el que supongo que es el chico la cosa se torna bastante más Punk y agresiva. Pueden pasar de la marcialidad al dibujo animado sin despeinarse, de lo más serio a los momentos más humorísticos, incluso en un mismo estribillo.

Disco muy variado pues, pero que mantiene cierta homogeneidad y no te da la sensación en ningún momento de estar ante un recopilatorio.
Me ha gustado bastante.

Mgrtn.




Smirk: “LP” (LP, Feel it Records)

Feel It Records (US) empezó su carrera hace una década, pero es en este último tramo, desde 2017, cuando está empezando a hacerse un hueco apostando por bandas actuales de Egg Punk, Weird Core y demás ruidos actuales del HC y el Punk. Apuntando alto con grupos de primera fila (al menos para mí) como Vanilla Poppers, Rik and the Pigs, Bad Noids o los inmensos Kaleidoscope, por citar solo cuatro nombres de lo que es una lista bastante extensa y cuidada. Pero creo que es con este disco de Smirk cuando realmente ha despegado, dado la popularidad del mismo. Aunque, desde luego, el que haya sido editado

también por Drunken Sailor ha ayudado bastante, ya que aunque sea un sello europeo es más potente que Feel It.

Smirk es el proyecto en solitario de Nick Vicario (Public Eye, Crisis man...) que tras sacar un par de cintas, debuta en vinilo con este LP y en breve saldrá también un 12” para, nada menos que, Total Punk.

Realmente he tenido dudas sobre si pillarme o no el disco, pero lo vi barato (raro en estos tiempos) y, por completar el pedido, me animé. Y digo que he tenido dudas porque he visto en internet como lo elogiaba gente de muy diverso pelaje y eso me ha llamado la atención. Así que, como siempre, suelo ponerme una canción a ver qué me parece, y supongo que escogía canciones diferentes cada vez porque unas veces me molaba y otras no.

Al final, tras escuchar el disco, la sensación es la misma. Hay temas que me gustan y otros que me parecen un rollo. Me pasa lo mismo que con Alien Nosejob, el proyecto en solitario de Jake de Ausmuteans: que hay temas que me flipan y otros que me parecen un coñazo infumable. Aunque también es cierto que los que me molan de AN me molan mucho más que los de Smirk. Pero he de reconocer que Smirk tienen también buenos temas.

Las canciones que más me gustan son las más marcianas, cercanas al rollito Weird, aunque siempre con un pie en el suelo, sin desmadrarse demasiado. Para ello, Nick usa algún riff feista un poco acelerado y le da un deje gamberro, desenfadado, reduciendo la duración del tema a lo estrictamente necesario. Cuando lo alarga más de la cuenta el tema acaba desinflándose.

En ocasiones suenan vagamente a una versión actual de los Spits. Menciono a los Spits porque a veces mete un teclado y más por el espíritu desenfadado que por otra cosa. Supongo que esto es lo que ha llamado la atención de la gente que no está tan mentida en los submundos Weird Punk pero que aprecia cuando salen grupos como los Chats, por ejemplo, porque tienen ese toque más “comercial”, más digerible, más 90’s también, más Spits, vamos.

Y, por último, está el tipo de canción infumable. Temas muy pesados y aburridos, en ocasiones demasiado intimistas y otras veces más áridas que una muda de serpiente en el desierto de Arizona. A veces lo combina con algo más rarito y chispeante y tampoco es cuestión de tirar el tema entero a la basura. Pero cuando es solo ese rollo el que predomina se hace insoportable. Es verdad que son los menos, pero también los más largos.

Por supuesto, me quedo con los temas más veloces y locatis, que hay alguno muy aprovechable.

Mgrtn.





Spread Joy: S/T (LP, Feel It Records)

Lo de estos chavales de Chicago ha sido llegar y besar el santo. Esta es su primera referencia y sale directamente en 12”. Ni casetes previas, ni demos en el Bandcamp, Feel It Records lo ha visto claro y aquí nos presenta su brillante debut.
Esta vez el sello no espera a que sellos como Lumpy Records, Drunken Sailor o LVEUM descubran a la banda, adelanta por la derecha y toma la iniciativa. ¡Así se hace! No se hace historia viviendo de coediciones o de las migajas que te dejan los grandes. Hay que arriesgar y apostar por grupos nuevos. A mí por lo menos es lo que me gusta. Me parece más productivo y me llena más sacar la primera referencia a una banda que sacarles algo cuando ya son “alguien”.

Tampoco quiero decir que estos chavales sean completos desconocidos, dos de los chicos vienen de formaciones como Negative Scanner o Human Beat, por citar un par de sus bandas. Para ella, Briana, la cantante, sí que parece ser esta su primera experiencia en un grupo.

El disco empieza con una canción que nos suena mucho a Wire y, por ende, al estar cantada por una voz femenina, a Elastica (jeje). Un poco Yummy Fur también, pero lejos de su complejidad y bastante más “Pop”. Pero es el toque a lo Wire el que vuelve una y otra vez empapando el disco de banderas rosas.

Estructuras sofisticadas y raritas, aunque esquemáticamente simples, creadas con guitarras limpias e hirientes que se alzan sin miedo a caer sobre la tranquilidad que te da el colchón de un bajo sólido y una batería casi minimalista.
Arquitectos Post Punk al servicio de una voz brillante, quizás excesivamente complaciente (y absurdamente “sexy”) pero con aristas suficientes para sobresalir y con algún que otro recurso secreto que ayuda a deshomogeneizar el conjunto en determinadas canciones.

Tienen temas más fríos y estáticos, y otros más revoltosos y gamberros. Me quedo con estos últimos, que son los que más te hacen mover los pies y los que ayudan a que el 12” no sea excesivamente serio y a que el oyente caiga en el aburrimiento. Pero en general el disco entero está bastante bien.

Un brillante debut con canciones muy cortas que, al ser solo 10, hacen que el disco se pase volando y tengas que ponerlo una y otra vez.

Mola. 

Mgrtn. 

miércoles, 14 de julio de 2021

Críticas 247: Descendents, Rudimentary Peni, Oily Boys

 


Descendents: “Berkeley Square Broadcast” (LP, Suicidal Records)

A la espera de catar el tan cacareado “9th & Walnut”, que contiene una grabación del 2002 en la que la formación clásica del Milo Goes to College (Milo/Bill/Lombardo/Navetta) se cepilla temas compuestos entre el 77 y el 80, aquí tenemos este pirata que recoge un directo del 85 en el que participan Milo, Bill, Lombardo y Ray Cooper (la formación del I Don’t Wanna Grow Up). Aunque, por detrás, se cascan con todo el morro, una foto de Navetta, que dejó la banda en el parón que hicieron tras grabar el primer LP.

Se trata de un directo para la radio registrado en Berkeley el 11 de septiembre del 85, en la gira de presentación del Grow Up.
Vale, puede, que con Navetta la formación sea más idónea (no nos engañemos, aunque siempre han hecho canciones geniales, con el Goes to College tocaron techo, firmando un disco perfecto en el que todos los temas son magistrales), pero yo me pregunto: ¿qué es mejor una grabación del 85 con una formación de lujo o un disco del 2002 por mucho que la formación sea la más “auténtica”?

De primeras, sin escuchar los discos, yo me quedaría con lo que grabaron en 1985 aunque sea en directo, por mucho que los temas del 2002 sean “inéditos” y composiciones primerizas, que me suelen molar más. Cuando me pille el 9th ya os diré si me como mis palabras o no...

Además es que en este disco se cepillan más de 20 temas de su mejor etapa. Clasicazos que no tienen contestación repartidos entre sus dos primeros LPs. Y sí, vale, los discos en directo pueden ser un poco bluf, pero cuando hablamos de poder escuchar nuevas tomas de temas que llevas tan dentro y, además, de tomas de la época, pues no te queda otra que pagar lo que te pidan.

Que, por cierto, no es demasiado para los tiempos que corren (17 euros me ha costado en La Negra). Lo que se agradece y mucho. Que, la verdad es que últimamente está chungo pillar un LP por menos de 20 euros. De hecho, pillarlo por 20 ya es barato...

Bueno, pues entrando en materia, debo decir que el sonido, como era de esperar, no es muy brillante y en ocasiones es un poco errático. Aunque tampoco es una mierda absoluta, que se escucha cada pirata por ahí que...
Le falta un punch y, por supuesto, edición (por eso los discos no se graban en directo y se usa un estudio, je), pero la verdad es que todos los instrumentos y las voces están bastante equilibrados y se distinguen muy bien. Sobre todo el bajo, que es lo más importante, je. Como digo, se puede echar de menos una mezcla que compacte todo, pero realmente a mí me gusta cuando los instrumentos están tan despegados los unos de los otros.

Como también era de suponer, al ser un directo, el grupo suena más rudo y el resultado es más Hard Core. Quizás, eso sí, en detrimento de las melodías vocales, que sin duda es uno de los puntos fuertes del grupo. Pero vamos, para eso ya tenemos los LPs y nunca está de más poder escuchar este testimonio de cómo eran en vivo en plena mitad de los putos 80. Aunque tampoco quiero que te imagines que es una cosa súper bruta y que Milo canta como un perro. Para nada. Simplemente digo que, comparado con los discos de estudio, suenan menos melódicos, pero no pierden del todo las melodías. De hecho, hay temas como Silly Girl o Wendy, en los que los estribillos suenan muy poperos.

Según va avanzando el disco me va gustando más, ya que mis temas favoritos (del College, por supuesto) se van desgranando poco a poco y es hacia la mitad del set cuando se los ventilan en mayor medida y cuando se vuelven más Hard Core, aunque el sonido caiga un poco.

En definitiva, un producto para solo para fans que nos muestra a unos Descendents correctos, algo más enfadados y bastante más crudos que en disco y cuyo máximo atractivo reposa en el valor que tiene el documento en sí situándolo en el contexto histórico de la banda.

Y, ahora sí tengo más curiosidad por escuchar el “9th & Walnut” y ver si, efectivamente, me como mis palabras o no.

Mgrtn.




Oily Boys: “Cro Memory Grin” (LP, Static Shock Records)

Con la garantía de SSR nos llega el primer LP de esta banda de Sydney, que tiene también editados un par de 7”s (2014 y 2020) y otro par de cassettes (2012 y 2017).
En Australia, este mismo disco, ha sido editado por Cool Death Records.
Y, como viene siendo habitual, sus miembros están pluriemepleados en otras bandas: Low Life, Orion, Taipan, M.O.B., WRX
...

El disco es tan agresivo como un cuchillo sin apenas filo cortándote la abdomen y tan tóxico que puedes morir por envenenamiento antes de llegar al último corte.
Intercala momentos de HC Punk bastante veloces (los menos) con otros mucho más densos y espesos (los más) pero igualmente demoledores.

La tensión, que se mantiene durante todo el minutaje, es de esas que podrían cortarse con una navaja, pero la atmósfera está tan viciada y es tan sólida que posiblemente no puedas ni abrirla. Es como estar encerrado en un bloque de gelatina confeccionada a base de alquitrán y lava.

Sudor pegajoso, actitud malsana y guturalidad extrema se dan cita en este producto tan obsceno como pringoso.
Mola bastante en general, aunque en algún momento se me antojan algo jeviatas. Aún así, bastante recomendable si tienes ganas de experimentar cómo es un descenso a los infiernos en condiciones.

Mgrtn.




Rudimentary Peni: “Great War” (LP, Sealed Records))

En pleno 2021 surge esta pieza grabada “algunos años atrás, antes de una de sus misteriosas pausas”. Esa es toda la información con respecto a la grabación de Great War. Atendiendo a eso de las “pausas” y fantaseando un poco, podría pensarse que se trata de un LP perdido que se grabó a finales de los 80 o quizás a mediados de los 90, pero todo apunta a que se trata de una grabación bastante más cercana, de la primera década de este siglo.

La portada, y todo el arte, lo cierto es que es una puta maravilla como casi todo lo de Blinko. Y el contenido musical no está nada mal. En efecto, no es el Death Church y las baterías permanecen muy enterradas, pero el sonido es bastante potente, aún así.
Suena muy guarro pero es verdad que es un tipo de suciedad brillante, más digital, más prefabricada. Más “mecánica”, más “deshumanizada” si lo prefieres, como reza la hoja promocional.

Las guitarras se lo comen todo como termitas, arañando y levantando el óxido de la superficie. Es cierto que unas baterías más presentes podrían darle más empaque, pero a lo mejor rompían con la atmósfera de ejercito de termitas tecnológicas avanzando a mandíbula batiente.

La oscuridad, la muerte, los ritmos militares, la marcialidad arrogante, la grandilocuencia, la miseria del siglo XX, los esqueletos en las cámaras de gas abandonadas, el Punk trepidante y el Death Rock espeso... todo está aquí, reptando en este disco. Un LP que nos presenta unos Rudimentary Peni más modernizados, más robóticos, menos opacos, pero muy capaces de narrar el avance inexorable de las tropas en la Gran Guerra.

Siguen resultando incómodos, que es su seña de identidad, pero al perder ese calor humano, lo son de otra manera. Quizás sean más molestos que incómodos. No te dejan con la sensación de que existe un hueco que no llenan a propósito para joderte vivo. Ahora llenan el hueco con ruido.

En cualquier caso, a mí me gusta bastante.
Para lo demás, ahí sigue estando el Death Church.

Mgrtn.

viernes, 2 de julio de 2021

Críticas 246: Rubber Room, F.A.N.T.A, Neon Bone



F.A.N.T.A: “El paciente cero” (7”, Jarama 45RPM Recs.)

Nueva referencia de Jarama, lo que siempre es una buena noticia. Y, si además, es una nueva referencia de F.A.N.T.A, pues doble buena noticia.
Dos temitas nuevos de los catalanes que saben a poco en este 7” de la serie Farina Club, dedicada a los grupos nacionales y que incluye siempre un posado con algún modelo chulo de automóvil.

Ya el título, “Paciente Cero” (muy acertado para estas épocas pandémicas), me parece genial. Y la canción que da título al 7” no defrauda tampoco. Unos F.A.N.T.A más calmados, más adultos, demuestran que tras 20 años en la carretera ya no son los chiquillos alocados que flipaban con los Ramones pero que siguen (y seguirán) siendo eternos adolescentes que flipan con los Ramones y que, además, por el camino, han ido cogiendo otras referencias.

Paciente Cero no es tan acelerado como la inmensa mayoría de su repertorio, pero tiene mucha fuerza y el hecho de que sea una “canción bonita” no les resta el gamberrismo, marca de la casa.
Un tema bastante redondo, muy bien acabado, simple, sin aristas y muy pegadizo, como todo lo suyo. Y, yo no sé si es que a mí todo me suena a Airbag o es que los malagueños suenan a todo, pero las melodías me parece que encajarían perfectamente en algún disco intermedio de aquellos.

En la cara B se marcan una versión de los Queers (I never got the girl) con letra en castellano. Un medio tiempo también del rollo “bonito”. Yo nunca tuve a nadie como tú.

Pues lo dicho, un buen 7” con dos temas que saben a poco, sobre todo cuando son tan agradables de escuchar y tan pegadizos.

Mgrtn.




Neon Bone: “I wanted you to know” (7”, Jarama 45RPM Recs.)

Y otro referencia más de Jarama, que últimamente sacan los discos a pares.

Neon Bone es el nombre que utiliza este “joven” teutón para su “banda” que, por lo que se ve en la foto, a veces sí tiene otros miembros, aunque sea para los directos.
Lleva sacando discos desde el 2010 y, además de un par de cassettes, tiene, nada más y nada menos, que cuatro LPs y ocho 7”s, contando este último.

Como en la crítica de F.A.N.T.A de aquí arriba tengo que volver a mencionar a los Ramones y a los Queers. Y es que, aparte de ser marca de la etiqueta, es bastante difícil hacer algo de Pop Punk sin que contenga ecos o referencias a estos grupos.

Y sí, en este caso podría mencionar a más grupos de los 90 del rollito Lookout o similares, y puede que lo haga... Pero lo primero que me ha venido a la cabeza han sido los Queers. Al escuchar Put it on a rest. El dibujo de guitarra me ha recordado bastante al Yummy Yummy Punk Rock Girls. Aunque, en el fondo, es mucho más Mr. Experience, tanto el dibujillo como la canción entera.

Y parte de la melodía vocal de Why did you go away, concretamente cuando dice esa frase, me ha recordado también a los Ramones. Aunque luego el tema se despega bastante de esa pincelada más grave (afectada) y se torna más alegre y es bastante más 90’s.

El tema que abre y da título al disco es bastante certero. Sin duda es el hit, aunque los demás no se quedan atrás. Un tema veraniego, con cierto toque de melancolía y con todos los usos y abusos del género. Suena a Parasites, pero también a mil grupos más y a Neon Bone, por supuesto.

Y cierra el vinilo, demostrando que sus referencias no se quedan en los 90, con una versión de los Springfields (Island of dreams, 1962), que se lleva completamente a su estilo punk popero. Bastante acertado porque vete tú a competir con las tres voces de estos fulanos... Aún así, sale bien parado.

En resumen, otro disco delicioso más con la garantía Jarama, que trae siempre exquisiteces actuales para los nostálgicos de aquella época, pequeñas dosis de buen gusto, gominolas altamente azucaradas, piezas muchas veces recónditas en las que, lo reconozco, no habría reparado, si estos chicos no las sacan.

Muchas gracias. 

Mgrtn.




Rubber Room: “Chemical Imbalance” (7”, Cuerdas Fuera)

Y seguimos de enhorabuena en lo que a referencias de sellos españoles se refiere. En esta ocasión es Cuerdas Fuera quien vuelve a dar en la diana con este artefacto.

Ha costado que saliese esta mierda en vinilo, pero al final ha sido posible. Y es que Rubber Room es uno de esos proyectos que ves un día en internet y que piensas que tiene que salir en vinilo sí o sí. Un proyecto que, como decenas de ellos, se queda en el bandcamp y/o en youtube y fin de la historia.

Sí, ya sé que hoy en día la música se consume de otra manera, que no hace falta que se edite en un formato físico para que “exista”. Y que, de hecho, posiblemente las reproducciones en internet superen con creces a las del disco y, por tanto, es más importante que esté online a que esté en un trozo de plástico. Pero me pilla ya muy mayor esto y si no hay un vinilo de por medio no me convence.

También es un filtro que me pongo para no volverme loco, porque con la cantidad de grupos que salen a la semana no tengo tiempo material para escucharlos todos.

En cualquier caso, este EP sí consiguió salir en un formato físico antes de que lo rescatase Cuerdas Fuera, ya que ha sido editado, nada menos que, cuatro veces en cassette por distintos sellos entre el 2019 y el 2020. Aunque, como ya he dicho muchas veces, sacar las cosas en cinta a estas alturas de la película tampoco me convence, je. Y, no, no me creo un romántico empedernido, sé perfectamente que soy solo un cascarrabias.

Pues después de estas pajillas mentales, llegamos al momento en el que Yvette consigue que estas cuatro canciones salgan por fin en vinilo para mi satisfacción personal y la de un puñadito de personas más.

Rubber Room es el proyecto paralelo de Kel Manson (de los increíbles Gee Tee) y de Adam Ritchie (de los no menos increíbles Red Red Krovvy, cuyo LP comenté hace poco por aquí). Y claro, ¿qué se puede esperar de un proyecto en donde están involucrados estos dos? Pues eso...

Cuatro temas muy cortitos de Lo Fi Weird Sythn Punk rabioso, sucio y absolutamente mongoloide. Una putísima maravilla en donde el ruido compite con los sonidos retrofuturistas por tener el protagonismo. Con un Adam cantando como un perro con rabia sobre unas bases muy locas, a veces en equilibrio precario y, otras veces incluso, atreviéndose con algunas líneas más melódicas.

En uno de los temas recuerdan, precisamente por esas melodías del sinte, a los Ausmuteans, pero el conjunto del disco suena más a una mezcla entre los Monitors y los Reatards haciendo Egg Punk. O, mucho más fácil y cercano, a unos Gee Tee muy cabreados grabando primeras tomas en plena resaca, usando una consola de videojuegos ochenteros y un montón de basura rescatada de un vertedero.

Con todo lo que se está cociendo últimamente en Australia, un artefacto como este no podría haber salido de otra parte del mundo. Eso sí, parece un proyecto de entretenimiento que se quedará simplemente en esto. Y más viendo lo atareados que están con sus respetivos grupos, sobre todo Adam que está pluriempleado en un buen puñado de bandas a la vez. Pero al menos tenemos este vinilo para que quede testimonio físico de esta barrabasada de auténtico lujo.

Sobresaliente. 

Mgrtn.

domingo, 27 de junio de 2021

Críticas 245: Manolo Kabezabolo, No Picky, Satélite

Seguimos con productos nacionales. Hoy tenemos dos reediciones de auténtico lujo y el segundo LP de Satélite. 


Manolo Kabezabolo: “Ya hera ora” (LP, Kasba Music) Pelos como escarpias. Al volver a escuchar estos temas.

En 1989 España era lo que era, una democracia joven con muchísimo tufo aún a décadas pasadas. Muerta y enterrada La Movida, aquel destello de modernidad que nos ayudó a sacudirnos mucha mierda viejuna, aún quedaba toda una herencia carpetovetónica que olía a rancio. Pero ya se había abierto el camino hacia la modernidad. Ya no había vuelta atrás. Y es en este contesto, cuando este joven cantautor de Zaragoza saca su primera maqueta, grabada de aquella manera en estricto directo. Artefacto que no se comercializó y que fue pasando de colega a colega a base de grabaciones caseras con doble pletina.

Poco después, en 1992, en la España de los JJOO y de la Expo, de Cobi y de Curro, mientras se ponía de manifiesto lo modernos que éramos y lo catetos que seguíamos siendo, Manolo Kabezabolo saca su segunda maqueta apadrinado por Berlín Records, esta vez sí con un precio de 400 pesetas (pero donde se anima a hacer duplicados también). Una cassette con 26 temas que incluye un directo de ese mismo año y algunos cortes antiguos grabados en el 89 que no estaban en la primera maqueta.

Poquito a poco, las maquetas, sobre todo la primera, están en todas partes y Manolo comienza a dejar de ser el secreto mejor guardado de la capital del Ebro para comenzar a hacerse “famoso” en la escena nacional en un momento idóneo.
Nuestro superhéroe del Punk retrata de manera magistral todo aquello en sus canciones. La España de “El cambio social”, del “Terrorismo Controlado”, un país en donde aún mandaban mucho los “Militares subnormales” y en donde la droga, el caballo, aún hacía muchos estragos
... Una fecha clave en la que “Tú vida cambió”. La tuya, la mía, la de Manolo, por supuesto y la de mucha gente que nunca jamás lo sabrá.

Y es que, cuando empezaron a circular esas cintas que sonaban a rayos en donde cantaba un tío que claramente estaba borracho, que no veía ni el micrófono y que aporreaba la guitarra pasándose por el forro conceptos como ritmo, tono, afinación, armonía... el Punk en estado puro volvió a ocupar el papel que le correspondía.

Además, trascendió incluso lo que era la escena Punk y llegó prácticamente a oídos de cualquier joven español interesado en la música “independiente”. Adelantándose a lo que ya se estaba cociendo a nivel internacional: el regreso del Punk al primer plano de la actualidad musical en todo el mundo.
Bueno, quizás Manolo no estuviese en primer plano, pero sin duda, estaba ahí y triunfó por méritos propios. Y en una época en la que aún no existía internet y mover un producto físico de estas característica suponía un esfuerzo adicional además al tener que grabar los fans las cintas de una en una.

En la cima de su popularidad, el sello de Punk GOR se animó a sacar el primer mítico CD del maño en 1995. Una primera edición (que atesoro con un cariño especial) que incluía nada más y nada menos que 30 temazos del que, por aquel entonces (para mí al menos) era el summum del Punk, un ídolo y un ejemplo a seguir. Y eso, a pesar de ser un “cantautor”, que , a priori, es algo bastante opuesto al Punk. Pero él era y será siempre el más Punk.

Y es que realmente te hacía pensar aquello de “si él puede hacerlo, yo también”. Ese es el auténtico mensaje del Punk de toda la vida y es cierto que si se cumple esta máxima con

alguien es con Manolo. Ponte tú a tocar las canciones de los Sex Pistols o Dead Kennedys con punteos y todo, je...
Pero una cosa es la pericia (o falta de pericia) musical y otra el talento y la gracia con la que se hacen las cosas. Y, ahí, Manolo es inigualable. Nadie lo ha hecho como él. Hacer de su principal defecto su mayor fortaleza... es un puto genio.

Inmediatamente, el CD se retiró de circulación por los putos derechos de autor de las 7 versiones que contenía el disco.
Recuerdo que la tragedia se mascaba ya cuando en un concierto oí a Manolo que decía “voy a tocar la los Pistols hoy, porque luego no me la van a dejar tocar”. Se refería al concierto en el que iba a telonear a los de Rotten (sí, tanta era su popularidad), pero que luego se acabó suspendiendo porque no se vendieron suficientes entradas anticipadas.

La cosa es que el CD volvió a salir ese mismo año en una segunda edición censurada que contenía solo 23 temas.
Y es esta edición la que ahora nos ocupa, ya que es la que ha sido reeditada en este vinilo para conmemorar sus 25 años, que en realidad son 26.

¿Qué molaba más la primera con las versiones de Sex Pistols o el descacharrante Véndemelo de Judas Priest? Sí, pero oye, que les jodan a las sociedades de autores y a toda esa mierda. Además aquí están sus temas, sus originales, sus incunables. Historia del Punk ibérico de pata negra.

Este artefacto recogía (y recoge) un montón de temas de las maquetas, pero la novedad era que estaban grabados con distorsión. Lo cierto es que los temas perdían por un lado la magia de esa guitarra gangosa de las maquetas, pero también es cierto que adquieren mayor fuerza y que todo el gracejo y la personalidad de Manolo está ahí, sin perder un ápice de autenticidad.

Clasicazos como El aborto de la gallina, Reptil-gusano, Un papel morao, Póngame un DYC, Sid Vicious Song, Otro pirulo, No puedo soportar... están todos aquí y volver a escucharlos de nuevo me ha puesto la carne de gallina. Y es, por mucho tiempo que llevase sin oír estos temas, me los sé todos de memoria de principio a fin. Son canciones que tengo ahí dentro para siempre y me imagino que a muchos de vosotros os pasará lo mismo.

Vale que igual es solo un tema generacional y sí que conozco a gente muy joven que escucha estas canciones ahora y que no acaban de pillarle el rollo, ni entienden la importancia que tuvo este señor en su momento. Pero estoy seguro de que también habrá chavales que no le conozcan que se sentirían fascinados por un producto tan asquerosamente Punk y a la vez tan entrañable y plagado de inocencia.

La cosa es que, por fin, se hace justicia y podemos escuchar estos temazos en vinilo. Ahora solo falta que alguien se anime a editar también en este formato las maquetas.

Gracias por todo, Manolo. 

Mgrtn.




No Picky: “Vampira, malísima y seductora” (LP, Wild Punk Records)

Aquí tenemos otra reedición de un disco con motivo, también, de un 25 aniversario. En este caso no se trata de los 25 años que han pasado desde que se publicó este disco por primera vez, si no del cuarto de siglo de vida de la banda.

Y es que el primer disco de estos malagueños (Here comes... Vibroboys!!!) salió en 1999, pero es cierto que no es tan representativo de la banda como este que ahora se reedita: aún cantaban en inglés y les tiraba aún mucho el Hard Core melódico.
Es en este “Vampira, malísima y seductora” cuando el grupo encuentra su estilo, pasándose al castellano y siguiendo la estela Punk Pop que ya en los 90 habían iniciado un puñado de grupos nacionales.

Una escena muy rica y fructífera que recuperaba a los Ramones, a los Nikis y a los Vegetales y que los pasaba por el filtro más enérgico de los 90. Una escena que se inició en la primera mitad de los 90 en Castellón gracias a Shock Treatment y a sus hermanos pequeños de Depressing Claim y que tímidamente empezó a extenderse por toda la península hasta que, a principios de siglo, el epicentro se traslada (gracias precisamente a este disco que nos ocupa) a Málaga.

Agotada ya la escena de Castellón, que estaba a otras cosas más roqueroides desde hacía años y palideciendo la escena madrileña, que pese a tener supervivientes muy notables comenzaba también a cambiar de rumbo, era el momento ideal para mirar hacia Andalucía. Y es que en 2002, cuando este CD irrumpe en la escena, con el estilo del grupo ya consolidado, suma fuerzas con el primer disco de sus paisanos, y primos hermanos, Airbag (Mondo Cretino, 2000) y Málaga pasa a convertirse en la capital del Punk Pop patrio. Porque, realmente, estos dos discos tienen una calidad indiscutible, muy superior a la media de lo que se hacía en otras ciudades en ese momento.

No en vano, el disco de Airbag empieza con la frase “Sábado de desmadre, tocan No Picky en el badulaque”.

Para mí, Vampira está a la altura de los dos primeros discos de Airbag (los maestros del género), del primero de Shock Treatment (los dioses y padres del asunto) y de los primeros de Depressing Claim y Fast Food (que me volaron la cabeza). Forma parte de ese pequeño club de discos perfectos a los que no les sobra ningún tema y que te sabes de memoria de principio a fin de tantas veces que los has escuchado.
(Sí, no he mencionado el segundo de Shock Treatment porque creo que ese disco no tiene igual).

Sin duda es un producto de una época y eso se nota. Una época con sabor a aquellos 90’s cuando Lookout Records reventó e impuso, junto a Epitaph, las normas del nuevo Punk melódico que iba a arrasar en medio mundo. Una época que en España (siempre llegamos tarde) se alargó más en el tiempo, hasta bien entrado el siglo XXI, cuando en California ya estaba más que acabado el invento.

Una época que todos los que la vivimos la disfrutamos de lo lindo. Y un estilo que reconozco que acabé cogiendo manía debido a la saturación que había y a la copia de la copia de la copia (lo típico). Pero, a pesar de ello, siempre ha habido discos que por mucha manía que le cogiese al rollo, destacan entre todos y siempre han sido y serán inmensos para mí. Discos como este.

Y es que, 19 años después, este disco sigue sonando igual de fresco y, aunque sea producto de una época como acabo de decir, es capaz de trascender a todo aquello y hoy suena de putísima madre y sigue estando vigente. Y ¡de qué manera!

La única pega que le pongo es que quizás grabaron demasiadas versiones: Ramones, Swinging Madallions, Esqueletos y una que compuso Diego de los Pirañas, que después grabarían ellos mismos también). 4 versiones en un discos de 12 temas y 1 bonus track, quizá sea excesivo. Eso sí, son todas impecables y tampoco sobra ninguna. Solo digo que podían haber metido, además, más temas suyos.

En cualquier caso es un disco perfecto plagado de melodías flipantes, mucha caña y mogollón de nombres de chica, cementerios, vampiros y esa sangre que corre a raudales y que tan bien queda plasmada en este vinilo de color rojo intenso.
Vamos, que a pesar del tener el CD original, me ha sido imposible resistirme a esta reedición (justicia vinílica que se llama, cuando se recupera un clásico que no llego a salir en este formato).

Y es que aquellos colmillos que vosotros me clavasteis, consiguieron enamorarme hasta hoy. Os quiero, chicos.

Mgrtn.




Satélite: “Otra era” (LP, Flexidiscos, 1 Minuto de Gloria, No Thanks!)

Cinco años han pasado ya desde que esta banda madrileña sacase su demo de presentación, que un año después se convertiría en su primer LP.

El título de este, su segundo LP, Nueva era, está muy bien colocado porque el disco salió hace unos meses, en esta nueva era post confinamiento, en este mundo extraño que nos toca vivir ahora, mientras intentamos volver a una “normalidad” que sin duda será distinta a todo lo de antes. Aunque, en realidad, hace referencia a sentirse de otra era, a no estar en el momento ni en el lugar correctos y la canción que da título al disco (y todas las demás) fueron grabadas en 2019, antes de esta movida, je. Pero vamos, que está muy bien colocado, ¿no? 

En cualquier caso, el disco también nos muestra una nueva era para la banda. Y es que se puede apreciar una evolución notable.

A ver, siguen haciendo Post Punk, del oscuro y siguen sonando a Satélite. Pero es indudable que es un disco bastante más maduro, más adulto si lo preferís. Un disco de consolidación, que se dice.
Aparte de un mayor dominio de los instrumentos y de un sonido más compacto y “profesional”, el cambio más palpable es el que ha sufrido la velocidad. Los temas se tornan todos más calmados y los ramalazos más Punk de su disco anterior, esos ataques de furia más anárquicos y violentos apenas tienen aquí reflejo. Tan solo en Nuevas Maneras podemos observar un poco de todo aquello: es el tema más veloz (al menos en una parte) y, por momentos, suenan un poco desmadejados. Pero no llegan a alcanzar los niveles Punk de antaño.

El resto del disco nada en un estado calmo, que ya venía apuntado en el LP anterior en muchos temas, y que la verdad es que les queda bastante de puta madre y hace que las tinieblas por las que han apostado se desarrollen de un modo más natural. Imaginad un paisaje rural del medievo en donde se ha realizado un aquelarre por la noche. Está amaneciendo y la niebla comienza a disiparse. Puede ser ese “Amanecer” que da título a uno de los temas. ¿Cómo os imagináis esos jirones de niebla? Pues tal y como los han dibujado: evolucionando lentamente. Si imagináis eso mismo a cámara rápida se rompe toda la magia.

Las influencias son obvias y palpables. Sigue habiendo mucho de Siouxsie y demás bandas británicas de la época. Pero es inevitable mencionar también a Décima Víctima. No solo por las letras en castellano, que ya estaban presentes antes, si no por tanto medio tiempo “bonito” y unas melodías vocales más claras y limpias.

El bajo se sostiene de pie solo, pero aún así la batería, con momento imaginativos muy chulos, nos ofrece un colchón bastante estable que la guitarra usa cama elástica para, a base de saltos, ir perfilando las canciones con pinceladas certeras. Todo ello con un riguroso sonido 80’s muy de libro, con sus usos y abusos.

Y dejo la voz para el final ya que es la que acaba de dar personalidad a la banda y hace muy identificable su sonido. Atrás deja Raya los gritos prolongados etéreos, casi atmosféricos y un tanto onomatopéyicos (para una supuesta raza alienígena). Como toda la banda, se calma más, y canta de un modo más reposado, menos estridente. Creo que la voz encaja ahora mucho mejor y las melodías fluyen con mayor naturalidad dentro de la canción.

Se pierde ese toque salvaje y un tanto caótico en aras de una armonía oscura, letanía del amanecer de esta nueva era.
Lo que si permanece es ese toque exótico, oriental, árido, misterioso
...

Un disco muy disfrutable que te sumerge en un "estado hipnótico" como dicen en una de las canciones. Enhorabuena, chavalas. 

Mgrtn.

lunes, 14 de junio de 2021

Críticas 244: Prison Affair, Generador, Cromo

 Vamos hoy con tres 7”s nacionales de reciente publicación. Eso sí, cada uno de su padre y de su madre.



Cromo: “En otro lugar” (7”, Flexidiscos, Youthanasia, Andalucia über Alles, Walking is still honest, Tormenta de Ideas Records, Oliendo fuerte)

Lo cierto es que encontrarse “ahora” (el disco es de 2020) con artefactos así, a estas alturas de la película, se me antoja un poquito “anocrónico”. Y no sé si son imaginaciones mías o qué pero en la “escena Punk global” cada vez resulta más complicado encontrarse con un grupo de reciente creación que no sea del rollito Egg/Weird, del palo HC/D-Beat o que pueda clasificarse como Post Punk por H o por B.

Y no digo que no salgan grupos de otros estilos y que no queden aún irreductibles aldeas galas que resisten al invasor (quizás el sur de España sea una prueba palpable de ello), pero llevábamos una temporadita en la que los modos y las modas reinantes han desterrado casi completamente los otros estilos. No digamos ya los que estuvieron en auge en las temporadas inmediatamente anteriores.

Y es que Cromo practican un Punk de melodías melancólicas y oscuras, un rollo que fue muy popular hace ya 15 años y que se convirtió en la tendencia de moda, pero que ahora ha quedado completamente olvidado. De acuerdo que todavía hay bandas de ese rollo, pero son los supervivientes de todo aquello, grupos (como por ejemplo Accidente o Rotten Mind) que ya tienen una carrera a sus espaldas.

Y de acuerdo que las canciones de Cromo no se pueden tampoco encasillar en ese estilo al 100% ya que no gastan guitarras limpias y tiran mucho de melodías más clásicas, más del siglo XX. Pero sí es cierto que tienen mucho deje y que hubiesen sido absorbidos por aquella movida de haber salido unos años antes. Además, qué demonios, me apetecía hacer esta reflexión, jeje.

Y, ojo, no lo digo como una crítica. De hecho, me parece estupendo que un grupo se desmarque de las modas y decida apostar por algo “demodé”, siendo o no consciente de ello. Tampoco voy a criticar a los grupos que se apuntan a “lo último”, porque si criticase a esas bandas tendría que renegar del 95% de mis grupos favoritos. Y tú de los tuyos. Piénsalo...

Pero volvamos a los Cromo. Son una banda de Murcia y son gente de grupos como Sabotaje o los alucinantes Bici Hardcore entre otros... Pero es cuando descubres que en la banda hay un miembro de Nueva Generación cuando las piezas empiezan a encajar, ya que ambas bandas comparten ese gusto por las melodías tristonas, muy a los Observers.

Eso sí, quizás en Cromo las comparaciones no sean tan obvias como lo eran en NG y la impronta del castellano y las voces más graves le dan un toque ibérico tosco que hace que el producto se desparasite un poco de las maneras yanquees y/o escandinavas, más propias del estilo. Vamos que quizás se asemejen en ese sentido más a bandas como Tipex, aunque no precisamente por la voz, pero sí por otros detalles.

Si le sumamos lo que comentaba antes, que tienen mucho deje clásico también, al final tenemos un producto que no suena original, pero que sabe combinar de una manera simple y efectiva todo lo que les gusta para parir unos temas de pop redondos y ganadores, que funcionan muy bien a la velocidad Punk.
Y es ese gusto por las melodías añejas y el pop, además de lo oscuro de la propuesta, lo que me hace acordarme de vez en cuando de los Misfits. Por esto mismo, me producen una sensación parecida a la que me produjeron en su día White Wires, aunque ambos grupos no se parezcan demasiado.

En definitiva, son seis canciones en total que entran a la primera con una facilidad increíble. Hits instantáneos todos, sin que ningún tema destaque por encima de los otros.

Muy buen disco. En serio. 

Mgrtn.



Generador: “A Go-Go Volumen 2” (7”, Ghost Highway Recordings)

Extraños compañeros de cama genera (nunca mejor dicho) esto del RNR. Y es que, a pesar de que son todos personajes (a los que estimo mucho) que se llevan moviendo dentro de la “órbita” durante muchos años ya, no les hacía asociados en un proyecto en común. Tal vez porque tengo más asociados a Jesús y Ana a otro tipo de sellos y a Marco le tengo muy encasillado en cosas más rocosas y duras.

En cualquier caso, aquí tenemos cuatro temas nuevos de Generador que, grabados durante la pausa pandémica, continúan su carrera discográfica, añadiéndose así a su LP (2019) y a su 7” de debut (2018). Eso sí, no busques el “A Go Go volumen 1” que no existe, jeje.

Escuchando el tema que abre el disco, Psicofonía en la tumba de Johnny Cash, he pensando que poco tengo ya que añadir nuevo a otra crítica del grupo, sobre todo desde que la parejita ha vuelto a la senda que rastrillaron a base de bien con Baby Horror. Vamos que es un tema de RNR crampiano a dos voces con mucha melodía pop. Un gran tema, eso sí, que versa sobre cómo Cash debe estar revolviéndose en su tumba tras ver la interpretación de Joaquin Phoenix en la película sobre su vida. Eso es dar en el clavo y lo demás, tonterías.

Y cuando ya me imaginaba que todo iba a seguir por ahí, ¡zasca!, los Generador nos sorprenden con Rancho Nocturno. Creo que es la primera vez que se marcan un instrumental, adentrándose además en terrenos fronterizos y “rancherizos”.

Las sorpresas, y el Tex Mex, continúan en la cara B con A Go Go, donde se sumergen de lleno en los 50, pero esta vez sin sus habituales barnices punkpoperos y/o psychocrampianos. Se trata de una versión de Las Bruscas cantada con acento mexicano y todo. Eso sí, se la llevan a su terreno y consiguen que siga sonando por tres de los cuatro costados a Baby Horror/Generador,

Y el disco finaliza con Hija de Puta, el tema más fresco y rapidito, en donde vuelven a combinar todo el cocktail de estilos que dominan y hacen su magia. Si te escuchas la letra está muy claro que se le dedican a alguien y tengo mis sospechas, pero son solo sospechas y casi prefiero que ni me las confirmen ni me las desmientan.
Lo bueno de la música es que, una vez que sale a la luz una canción, deja de pertenecer a los compositores para pertenecer a los fans y cada uno hace sus interpretaciones de las letras. ¿O no?

Pues, lo dicho, otro cromo más creado en el rancho de los Horror para completar el álbum. Colecciónalos todos.

Mgrtn.



Prisson Affair: “Demo II” (7”, Erste Theke Tonträger)

Pues ya tenemos aquí la segunda demo de esta banda catalana de Egg Punk en vinilo. Las dos demos salieron en 2020 en cassette con unos meses de diferencia por cortesía de La parca. La primera, como ya sabréis, la editó en 7” el sello de Barcelona Cuerdas Fuera y, ahora, le toca el turno a esta segunda maqueta, pero con la etiqueta alemana ETT. Sin duda todo un lujazo que nos llena de orgullo “patrio” y satisfación, el que un sello tan cojonudo como este se fije en grupo de aquí. ¿La próxima referencia saldrá en USA o en Australia?

Que la portada sea casi idéntica que la anterior, con el mismo muñequito, pero cambiando el color y un poco el fondo (muy del rollo Descendents cuando aparece Milo en la cubierta, pero manteniendo una estética “huevo” de ahora) me llevó a pensar que era el mismo disco en una segunda edición, pero en seguida descubrí que no.

Las similitudes no se quedan solo en la portada ya que en lo musical es bastante parecido a la primera grabación, pero sí es cierto que no son idénticas en absoluto. En esos 5 meses de distancia entre una y otra, su música sigue sonando Weird Punk a saco y las referencias a Coneheads siguen muy en primer plano. Pero es cierto que el disco es algo más sesudo y que, al menos al principio tira bastante hacia Uruanium Club también, eso sí, sin abandonar en ningún momento el tono festivo, locatis y gamberro.

Quizás me guste más que el anterior porque no es un “homenaje” tan descarado a Coneheads y hay más influencias y cosecha propia. Eso es bueno porque, como ya advertí anteriormente, esto del Egg Punk lleva ya más de un año repitiéndose como el ajo. Aunque creo que, quitando un poco la paja, es decir los grupos que no aportan nada nuevo, es un estilo más versátil que muchos otros y admite numerosas lecturas, con lo cual aún hay camino por explorar, al menos durante lo poco que le quede a la escena antes de que se imponga otra tendencia. Aunque tampoco quiero ir de profeta e igual, precisamente por esa versatilidad, tenemos todavía rollito para rato.

Sea como sea, mis felicitaciones a la banda. Muy buen disco. 

Mgrtn.

sábado, 15 de mayo de 2021

Críticas 243: Hambre, Kohti Tuhoa, Red Red Krovvy

 

Hambre: S/T (7”, Discos de Mierda / JGC Producciones)

Debut de esta nueva banda catalana capitaneada por, el pluriempleado y culo inquieto, Víctor de Leonor SS, Sistema de Entretenimiento, Elvis Strauss...

Cuatro trallazos de 1 minuto de Hardcore Punk sin concesiones, sin coger prisioneros, sin gilipolleces de cambios de ritmo técnicos ni punteos de jevi metal. Purito Punk a lo que da la muñeca. Zapatilla pura y dura. Simple como un cubo, pero contundente como una pedrada en la cabeza.

Para ello Víctor abandona su característica voz nasal y aniñada de siempre alcanzando un registro más rabioso. Y para aplacar tanta rabia, el contrapunto lo ponen las letras: filosofía taoísta by the face.
Los títulos sirven para hacerte una idea: Libre es el que no desea nada, El odio no disipa el odio, No hay criterio universal y Noble como caballo.

Como viene siendo habitual en Discos de Mierda hay tres portadas diferentes para que elijas la que más te guste o para que te lleves las tres si no puedes decidirte. Dos de ellas (flipantes) ilustradas por el propio Víctor y la tercera por un servidor.

No es porque haya puesto pasta para sacar este proyecto a la luz en formato, pero, en serio, me parece la putísima polla. Compra ahora antes de que vuelen las 199 copias.

Mgrtn.




Kohti Tuhoa: S/T (12”, La Vida Es Un Mus)

Esta banda finesa, de la escudería de Svart Records, fichó en el 2019 por LVEUM para ofrecernos un LP (el tercero de su carrera) espectacular y un 7”, al año siguiente, bastante potente.
Y, es también en 2020, cuando este último sello reeditó esta maravilla que nos ocupa ahora y que, originalmente, salió al mercado en formato de 7” con la etiqueta de Svart. Una reedición que, debido al éxito de ventas, se ha lanzado nuevamente en este 2021, con la portada verde esta vez.

Lo cierto es que, contando estas dos últimas de LVEUM, son 7 ya las ediciones que atesora esta joya del Hard Core actual.

La edición que nos ocupa contiene los 7 temas que se grabaron en aquella sesión, uno más que el EP original, donde no cabía. Aunque no ha sido LVEUM el primer sello en incluir ese tema extra ya que en la K7 de 2018 que sacó Headnoise Records ya venían las 7 canciones actuales en este mismo orden. De hecho, este tema ya se publicó en 2015 en una K7 que el grupo vendió en aquella gira y que incluía 14 temas en total.

Quizás sea un poco caótico este baile de números y ediciones y en el fondo tampoco importa mucho. Lo realmente importante de este artefacto es que el grupo ha vuelto a masterizar los temas a partir de la cinta original. El resultado: una salvajada de las buenas, que elimina algo el efecto “bola de ruido” para resaltar los matices de cada pedrada.

Un disco que suena muy a HC finés clásico y que, a la vez, y gracias sobre todo a la voz de la vocalista, posee un estilo muy actual, muy a lo Sial. Aunque, este disco es anterior a cualquiera de los de la banda indonesia, que conste.

Es cierto que, con la masterización, a lo mejor el disco pierde un poco su vena más Noise y que la sensación de caos no es tan asfixiante, pero creo que han hecho un buen trabajo y han conseguido que las canciones ganen incluso en brutalidad.
Suena más certero, más preciso y, por tanto, es un disco que se puede disfrutar un poquito más y que, a la vez, sigue siendo una salvajada bastante gansa.

Excelente. 

Mgrtn.



Red Red Krovvy: “Managing” (LP, Helta Skelta)

Que en Australia se han puesto las pilas en esto del Punk es ya un hecho consumado desde hace unos añitos. No dejan de salir grupos y grupos de una calidad excepcional y espero que toda esta oleada de bandas sirva para borrar de la mete de todos a grupos tan coñazo como The Saints o Radio Birdman. Entérense todos, en Australia se hace Punk de verdad, fresco, agresivo, espontáneo, borren de su memoria a esos dinosaurios tan pesados como caducos que suelen asociarse con estas tierras.

Este discazo salió el año pasado y es el segundo LP de la banda, aunque es cierto que desde 2007 llevan sacando maquetas, casettes, 7”s y compilados varios. Viene avalado por la garantía de la etiqueta Helta Skelta y además tenemos en la banda a Ash Wyat, cantante, también, en otra de mis bandas favoritísimas de la actualidad: Ubik. Los otros dos chavalines que la acompañan están también muy pluriempleados (como casi todos sus compatriotas) y, entre los tres, tocan o han tocado en bandas como Smooch, Rubber Room, Pop Singles, Synthetics, The Baby, Masses y un puñado más de nombres.

Nos presentan un Punk muy tenso en donde los momentos incómodos y rarunos se alternan con otros más convencionales, en donde la velocidad da paso a los medios tiempos angustiosos y en donde zarpazos de color colorean por momentos paisajes en blanco y negro.

Aunque, sin duda, sin desmerecer a la parte instrumental que es bastante original y valiosa, lo más llamativo y lo que coloca al grupo en la lista de mis favoritos es la voz de Ash. Por su forma de cantar se puede emparentar al grupo con otros actuales de LVEUM en donde cantan chicas también. A medio camino entre la fiereza de Sial (sin llegar a su brutalidad HC porque se quedan en terrenos más elásticos y permeables) y ese recitado a lo Efialtis (aunque en una línea bastante más agresiva y menos griega, je). Sí se acercan más a grupos como Runt, Exotica o Snob, con sus dosis de locura, afonía, rarunismo...

Aunque, por supuesto, las similitudes están más próximas a Ubik por motivos obvios. Eso sí, suenan bastante más ásperos, desprendiéndose de la frivolidad impostada de aquellos.

No sé si se sigue usando la expresión, pero “me mola cantidubi”. Sobresaliente.


Mgrtn.