sábado, 15 de mayo de 2021

Críticas 243: Hambre, Kohti Tuhoa, Red Red Krovvy

 

Hambre: S/T (7”, Discos de Mierda / JGC Producciones)

Debut de esta nueva banda catalana capitaneada por, el pluriempleado y culo inquieto, Víctor de Leonor SS, Sistema de Entretenimiento, Elvis Strauss...

Cuatro trallazos de 1 minuto de Hardcore Punk sin concesiones, sin coger prisioneros, sin gilipolleces de cambios de ritmo técnicos ni punteos de jevi metal. Purito Punk a lo que da la muñeca. Zapatilla pura y dura. Simple como un cubo, pero contundente como una pedrada en la cabeza.

Para ello Víctor abandona su característica voz nasal y aniñada de siempre alcanzando un registro más rabioso. Y para aplacar tanta rabia, el contrapunto lo ponen las letras: filosofía taoísta by the face.
Los títulos sirven para hacerte una idea: Libre es el que no desea nada, El odio no disipa el odio, No hay criterio universal y Noble como caballo.

Como viene siendo habitual en Discos de Mierda hay tres portadas diferentes para que elijas la que más te guste o para que te lleves las tres si no puedes decidirte. Dos de ellas (flipantes) ilustradas por el propio Víctor y la tercera por un servidor.

No es porque haya puesto pasta para sacar este proyecto a la luz en formato, pero, en serio, me parece la putísima polla. Compra ahora antes de que vuelen las 199 copias.

Mgrtn.




Kohti Tuhoa: S/T (12”, La Vida Es Un Mus)

Esta banda finesa, de la escudería de Svart Records, fichó en el 2019 por LVEUM para ofrecernos un LP (el tercero de su carrera) espectacular y un 7”, al año siguiente, bastante potente.
Y, es también en 2020, cuando este último sello reeditó esta maravilla que nos ocupa ahora y que, originalmente, salió al mercado en formato de 7” con la etiqueta de Svart. Una reedición que, debido al éxito de ventas, se ha lanzado nuevamente en este 2021, con la portada verde esta vez.

Lo cierto es que, contando estas dos últimas de LVEUM, son 7 ya las ediciones que atesora esta joya del Hard Core actual.

La edición que nos ocupa contiene los 7 temas que se grabaron en aquella sesión, uno más que el EP original, donde no cabía. Aunque no ha sido LVEUM el primer sello en incluir ese tema extra ya que en la K7 de 2018 que sacó Headnoise Records ya venían las 7 canciones actuales en este mismo orden. De hecho, este tema ya se publicó en 2015 en una K7 que el grupo vendió en aquella gira y que incluía 14 temas en total.

Quizás sea un poco caótico este baile de números y ediciones y en el fondo tampoco importa mucho. Lo realmente importante de este artefacto es que el grupo ha vuelto a masterizar los temas a partir de la cinta original. El resultado: una salvajada de las buenas, que elimina algo el efecto “bola de ruido” para resaltar los matices de cada pedrada.

Un disco que suena muy a HC finés clásico y que, a la vez, y gracias sobre todo a la voz de la vocalista, posee un estilo muy actual, muy a lo Sial. Aunque, este disco es anterior a cualquiera de los de la banda indonesia, que conste.

Es cierto que, con la masterización, a lo mejor el disco pierde un poco su vena más Noise y que la sensación de caos no es tan asfixiante, pero creo que han hecho un buen trabajo y han conseguido que las canciones ganen incluso en brutalidad.
Suena más certero, más preciso y, por tanto, es un disco que se puede disfrutar un poquito más y que, a la vez, sigue siendo una salvajada bastante gansa.

Excelente. 

Mgrtn.



Red Red Krovvy: “Managing” (LP, Helta Skelta)

Que en Australia se han puesto las pilas en esto del Punk es ya un hecho consumado desde hace unos añitos. No dejan de salir grupos y grupos de una calidad excepcional y espero que toda esta oleada de bandas sirva para borrar de la mete de todos a grupos tan coñazo como The Saints o Radio Birdman. Entérense todos, en Australia se hace Punk de verdad, fresco, agresivo, espontáneo, borren de su memoria a esos dinosaurios tan pesados como caducos que suelen asociarse con estas tierras.

Este discazo salió el año pasado y es el segundo LP de la banda, aunque es cierto que desde 2007 llevan sacando maquetas, casettes, 7”s y compilados varios. Viene avalado por la garantía de la etiqueta Helta Skelta y además tenemos en la banda a Ash Wyat, cantante, también, en otra de mis bandas favoritísimas de la actualidad: Ubik. Los otros dos chavalines que la acompañan están también muy pluriempleados (como casi todos sus compatriotas) y, entre los tres, tocan o han tocado en bandas como Smooch, Rubber Room, Pop Singles, Synthetics, The Baby, Masses y un puñado más de nombres.

Nos presentan un Punk muy tenso en donde los momentos incómodos y rarunos se alternan con otros más convencionales, en donde la velocidad da paso a los medios tiempos angustiosos y en donde zarpazos de color colorean por momentos paisajes en blanco y negro.

Aunque, sin duda, sin desmerecer a la parte instrumental que es bastante original y valiosa, lo más llamativo y lo que coloca al grupo en la lista de mis favoritos es la voz de Ash. Por su forma de cantar se puede emparentar al grupo con otros actuales de LVEUM en donde cantan chicas también. A medio camino entre la fiereza de Sial (sin llegar a su brutalidad HC porque se quedan en terrenos más elásticos y permeables) y ese recitado a lo Efialtis (aunque en una línea bastante más agresiva y menos griega, je). Sí se acercan más a grupos como Runt, Exotica o Snob, con sus dosis de locura, afonía, rarunismo...

Aunque, por supuesto, las similitudes están más próximas a Ubik por motivos obvios. Eso sí, suenan bastante más ásperos, desprendiéndose de la frivolidad impostada de aquellos.

No sé si se sigue usando la expresión, pero “me mola cantidubi”. Sobresaliente.


Mgrtn.

jueves, 22 de abril de 2021

Críticas 242: Danny Lacoste, Sistema de Entretenimiento, Elvis Strauss, Mystic Inane

 


Danny Lacoste: “Confidencial” (7”, Discos de Mierda, Discos Anormales, JGC Producciones)

Podría intentar hacer una crítica de este disco pero, sinceramente, al ser mi disco, me saldría algo parecido a un texto promocional. Así que lo mejor es copiar y pegar directamente la promo.

Si lo intentase, supongo que, siendo objetivo, debería usar palabras como: estridente, cara muy dura, exagerado, pretencioso, broma, gato maullando de dolor...
Me resulta bastante elocuente un comentario que he leído en la entrada que le dedicó Tremendo Garaje al disco: “sounds like a midget”. Jajaja.

Aunque para no ser tan duro conmigo mismo también podría rescatar comentarios como “This is great. Fucking Funny too” o “Totally insane... great”.

Pero bueno, copio y pego el texto promocional como he dicho:

Danny Lacoste es un pijo punk madrileño con una clara meta en la vida: VACILAR. Tras su paso por míticas (y no tan míticas) formaciones punk en donde ha chuleado de lo lindo a diestro y siniestro, ahora se desnuda para ofrecernos este disco en solitario, su trabajo más íntimo y personal.

“Confidencial” es una obra, como todas las suyas, descarada y rebosante de frescura, en donde no faltan altas dosis de sentido del humor. En ella, Danny nos muestra su lado más “romántico”, cantando por primera vez al amor, con esa sensibilidad pop que se había esforzado en ocultar en sus anteriores bandas.

Punk y Pop se dan la mano o, mejor dicho, se dan de leches, durante seis temas en donde no falta algún guiño al Rap o al Dub. Algo así como si Manolo Cabeza Bolo cantase temas de Hombres G. Melodías desafinadas cantadas con una voz estridente y caricaturesca y con unas letras llevadas al límite, que parodian hasta el absurdo las canciones de amor y desamor de toda la vida.

Mientras que su maqueta se grabó solo con voz y guitarra, en esta grabación, Danny incorpora una caja de ritmos de 8 bits como batería. Vuelve a grabar alguno de los hits de su maqueta e incorpora también temas nuevos para deleite de sus fans.

O lo odias o lo amas, no hay término medio posible. Tú decides.

La edición está limitada a 150 copias y tiene 3 portadas diferentes. Las 50 primeras YA HAN VOLADO!!! Iban firmadas y con un marcapáginas de regalo con el posado veraniego 2020 de Danny Lacoste. Pero aún puedes conseguir una de las 100 siguientes.

Bandcamp.




Sistema de Entretenimiento / Elvis Strauss (7”, JGC Producciones, Discos Banana).

Ya comentamos hace algún tiempo el anterior vinilo de Sistema de Entretenimiento, que fue otro Split, en aquella ocasión con los bacalas y geniales ECM. Y entre medias han sacado una casete, que lo sepas.

A estas alturas ya sabrá todo el mundo que SDE no son otros que Leonor SS (favoritísimos de esta casa) dándole al Arcade Punk. Pues bien, esto del Arcade Punk consiste básicamente en temas electro Punk que recuerdan por su sonido a videojuegos clásicos. El sonido es muy 80’s y podría ser una mezcla bastarda entre Sigue Sigue Sputnik, Los Nikis y Enrique y Ana. Y Leonor SS, por supuesto; con su descaro y desparpajo característico.

Mientras que en su 7” anterior las melodías de voz se me antojaban un poco 60’s, aquí van perdiendo o pierden totalmente aquella referencia y se acercan más al Punk y todo apesta a la década de los 80. En algún tema recuerdan un poco a los Paraíso de Makoki.

En definitiva, 4 temazos, todos buenos, bajo el título de “canciones bélicas para jóvenes” que incitan a dar saltitos con esos ritmos entrecortados, con esas pequeñas explosiones de videojuego sincopadas y con ese derroche de vitalidad juvenil.

En la otra cara nos enfrentamos a Elivis Strauss, otro de los proyector del polifacético y culo inquieto Víctor SS (aka Skiper). Vamos, que todo queda en casa.

Pese al nombre y a que en la portada se juega con las letras imitando el primer LP de Elvis Presley, no se trata de un proyecto de Rockabilly (que la verdad, me hubiese flipado, porque seguro que también molaría mazo). Lo que tenemos aquí son cinco canciones de Punk aniñado y fresco al estilo Leonor SS/Webelos /Larsen que son gloria bendita. Y digo Webelos porque realmente hay algún tema que lo oigo y pienso: “joder, pero este tema... yo he estado ahí, no es mío, pero en sueños lo he tocado alguna vez”. Paisajes y pasajes conocidos, pues; tanto como regresar al hogar por navidad. Y pese a no aportar nada nuevo, consigue que los temas suenen igual de frescos que si hubiesen sido compuestos en 1981. Algo muy complicado a día de hoy, que está todo más sobado que un billete de 5 euros.

Por batería usa también lo que creo que es una caja de ritmos o alguna movida programable y entre eso y la voz es cierto que uno de los temas podría haberse colado en la cara de Sistema de Entretenimiento y no hubiese desentonado en absoluto. Eso sí, en general son temas más oscuros y definitivamente menos saltarines y dulces que los de la otra cara. Algún retazo pasivo/agresivo a lo Familia Real en las guitarras y una actitud bastante más violenta y feroz.

Me flipa!!! 

Mgrtn.




Mystic Inane: “Natural Beauty” (7”, La Vida Es Un Mus / Cleta Patra Records).

Vuelve esta gran banda de Nueva Orleans, tras cuatro años sin sacar nada. Desde que LVEUM decidió compilar sus tres singles, uno de Lumpy Records (2015) y 2 de Negative Jazz (2014 y 2015), no habían dado señales de vida y, por tanto, la recopilación parecía que sería su epitafio. Pero aquí están de nuevo y de qué manera, con cuatro temazos que quitan el hipo.

Cuatro temazos que se me antojan más agresivos que cualquiera de sus predecesores. Mantienen el feísmo y el sonido incómodo y tenso de siempre, pero quizás le meten algo más de zapatilla, sobre todo en la cara A, donde se muestran más HC que nunca.

En la cara B, los temas son menos veloces pero mantienen los niveles de incomodidad y molestia al máximo. No solo estiran la goma elástica, tensándola hasta casi romperla, también apuntan (más que antes), maneras desestructuradas a lo Weird Punk (Egg Punk, si lo prefieres). Es verdad que siempre han sonado rarunos (y han sido un poquito Egg), pero tiraban más hacia el estilo de Institute (por ejemplo), más gris, más tenso, mientras que ahora, en la cara B al menos, empiezan a mostrar un rarunismo más loco, más colorido.

No sé si llegan un poco tarde para desplazarse tan a la derecha en el gráfico del Egg Punk (ejem), cuando ellos estaban dos puntos (ejem, otra vez) más hacia la izquierda, pero en este 7” son capaces de ir desplazándose hacia allí de una forma lógica y fluida, en tan solo 4 temas y sin traicionar su estilo de siempre. Y, desde luego, es pronto para juzgar su supuesta transición hacia el lado “happy”, basándonos solo en 2 temas un poco más coloridos que el resto. Vamos que tranquilos, que de momento no parece que se vayan a pillar un teclado y a ponerse a imitar a los Coneheads. Como mucho, se quedan en terreno lumpiano...

Pajas mentales aparte, me parece un 7” muy bueno en donde no dan puntada sin hilo, ofreciendo cuatro temas bastante originales y capaces, todos ellos, de sobresalir por encima de lo que se está haciendo ahora en este campo, que es un poco repetición de lo de hace 5 años y empieza a oler ya.

Sobresaliente alto. Mgrtn.

martes, 23 de marzo de 2021

Críticas 241: Morbo, Haiboku


 Morbo: “¿A quién le echamos la culpa?” (LP, Cintas Pepe / CD, Cósmica! / k7, Trilce Discos)

Los dos temas que nuestra banda peruana favorita coló en el Matado Por La Muerte 3 sirvieron de aperitivo temprano (que ya ha pasado más de un año) para este nuevo lanzamiento.
De hecho, vuelven a usar esas dos canciones (En el cubil y Ninguna solución), junto a otras diez nuevas, para dar forma a este larga duración que sale en vinilo de la mano de Cintas Pepe, en CD gracias a Cósmica y en K7 por cortesía de Trilce Discos.

Puede que se trata de su disco más elegante hasta la fecha. Y es que, mucho ha llovido (10 años exactamente) desde aquel podridísimo “De baja calidad” (LP, Cintas Pepe) que nos voló la cabeza. Y mucho más desde su primera grabación registrada en 2003 en aquella cinta compartida con Tres Teztikulos. Son muchos años ya en la carretera, pero los Morbo siguen incombustibles, reinventándose a sí mismos, pero sin perder en absoluto su esencia.

Y cuando digo que no pierden su esencia es porque siguen sonando a Morbo por todos lados y mantienen ese sonido a podrido que les caracteriza, liderado por esa voz tan asquerosamente Punk de la que siempre hacen gala.
También he dicho que es su disco más elegante ya que el sonido es más refinado, más limpio, pero sin perder agresividad y descaro. Así, sobresalen algunos dibujos de guitarra y algunas escalas de bajo que reflejan las tablas que se consiguen tras llevar tanto tiempo haciendo el mongolo.

Se puede decir también que suenan muy compactos y potentes en un disco donde destapan también su faceta más RNR y en donde se abren musicalmente, “pecando” incluso, a veces, de Post Punkies. Y es, quizás, en el último tema (Ponte a trabajar) en donde experimentan más a gusto fuera de su zona de confort y se marcan una pieza muy chula bastante ochentera, de ritmo skatalítico y aires nuevaoleros.

En definitiva, 10 temas propios y un par de versiones (Los York’s y Zcuela Crrada) que configuran un disco bastante fácil de escuchar y muy pegadizo que no deja de servir también, como todos sus trabajos anteriores, para mortificar a tus vecinos.

Punk del bueno. Como siempre.
Gracias por mandarme una copia, chicos. Mgrtn.





Haiboku: “敗北” (7”, Rock SVB Discos) / Haiboku: “Un nuevo poder” (7”, Rock SVB Discos)

Siguiendo con los discos de Rock SVB que me ha mandado Sandro, me quedaban por comentar estos dos de los mexicanos Haiboku.

El primero es de 2017 y el segundo de 2019.

Practican un Hard Core bastante primario y agresivo que, si no fuese por algún punteillo suelto que nos sitúa en la edad de la guitarra eléctrica, podría haberse facturado en la edad de piedra.
Bastante influidos por el HC japonés más seco y atonal, tienen ese delicioso toque que crea cierta incomodidad en el oído educado en la música occidental.

Las canciones son pedradas en la cabeza tan fugaces como llenas de ira. Cargadas de ritmos trogloditas con tendencia al caos, pero sin llegar a caer definitivamente por el precipicio.

El idioma en el que gritan podría ser japonés perfectamente, como el nombre del grupo (que significa “fracaso”). Está bastante logrado fonéticamente y en el primer 7” realmente tengo dudas de si cantan en aquel idioma o se lo están inventando.
En el segundo disco, que sigue la estela del primero pero con un sonido un poco más depurado y menos cavernoso, sí que cantan en español, pero imitando la tonalidad nipona.

Artefactos bastante interesantes ambos. Tan gamberros como cuidados. 

Mgrtn.

sábado, 27 de febrero de 2021

Críticas 240: Alambre de Puas, Maldicion, Ignorantes

Después de un receso de dos meses, vuelvo a la carga, aunque creo que iré con bastante calma este año, al menos durante los primeros meses.

Me suelo tomar este descanso a principios de año porque me doy un palizón en diciembre haciendo la crítica de todos los discos que aún tengo por escuchar para que puedan entrar en el ranking de lo mejor del año.
Luego, estoy un tiempo sin comprar novedades y me dedico a los discos “antiguos”, no comentables en el blog. Aprovecho para comprar cosas que me faltan y para escuchar discos que tengo acumulados aún por escuchar, que son bastantes.

Y la verdad es que tengo una pila bastante grande de discos por escuchar fechados entre 1956 y 2019, así que, como ya he dicho, estos primeros meses iré con bastante calma. De hecho no pensaba empezar tan pronto con novedades, pero un paquete que me ha enviado mi amigo Sandro (MIL GRACIAS) con los lanzamientos más recientes de su sello (Rock SVB) es lo que me ha despertado del letargo.

Vamos hoy con tres de ellos y, en la siguiente entrada, comentaré los que me faltan junto a lo nuevo de los Morbo.



Alambre de Púas: “Venganza” (K7, Rock SVB Discos)

Este grupo chileno ya sacó en 2019 una casete para el mismo sello y, el año pasado, repitió con esta otra cinta que tiene una portada chulísima.

Practican un Hard Core Punk bastante simple (como debe ser) en donde le dan mucha más importancia al sonido podrido que a la velocidad, aunque también hay temas veloces.
La verdad es que gracias a la distorsión que le meten suenan a mierda rebozada en basura, a óxido, a gargajos con sangre, a cristales rotos muy sucios en donde se refleja una rata muerta.

La voz, cargada de rabia contenida, no se queda atrás y está más rota y más podrida de lo que puedas imaginar. De hecho, no solo no se queda atrás, si no que se convierte en la absoluta protagonista. Eso, sí, al cantante, que debe hacer gárgaras con alambre de púas (je), le doy un añito más antes de que tenga que pasar por el quirófano,

Coge el pútrido sonido de Pack, añádele la tirantez de los temas más tensos de Rudimentary Peni, quítale cualquier artificio innecesario y multiplícalo todo hasta rozar la caricatura y ahí lo tienes. Un brillante ejercicio 110% Punk.

Muy buenos. Mgrtn.




Ignorantes: “Larga vida a la inconsecuencia” (7”, Rock SVB Discos)

También desde Chile nos llega el último artefacto de este dúo que, desde el 2015, acumula en su haber 4 o 5 casetes previas entre albúmenes, EPs, splits y recopilatorios.

Ya en la intro se encargan de avisar de que no hay innovación sonora ni progreso en el manejo de los instrumentos y que tampoco lo habrá en sus posteriores lanzamientos. Así

que, como se puede apreciar, tienen las cosas muy claras. Evolucionar es de jevis, es lo que pienso yo.

Practican un Punk de sonido acartonado no excesivamente veloz pero muy machacón y bastante abrasivo. Una batería muy simple y primitiva se encarga de encarrilar el asunto, mientras la guitarra consigue un sonido sucio e hipnótico que mola un montón.
Aunque, sin duda, es la voz, rota y desagradable en grado sumo, la que acaba de dar color (marrón oscuro) al producto.

En definitiva, Punk con mayúsculas, destartalado, muy básico y muy sincero. Molan!!!! 

Mgrtn.




Maldición: S/T (7”, Rock SVB Discos)

Este disco es más antiguo. Fue prensado por primera vez en 2017 por Tobi Records en 7”, el mismo año que salió también en casete de la mano de Misfortune (sellos chilenos ambos). No obstante, en 2019 Rock SVB lo reeditó cuidando mogollón, como siempre, las portadas en serigrafía y las ya habituales funditas de tela también serigrafiadas.

Se trata de la única referencia de esta ruidosa banda de Santiago de Chile. Seis cortes de Hard Core crudo, veloz y sanguinario. No toman prisioneros.

Suenan, además, muy oscuros, muy a mazmorra. Y, aunque es cierto que la guturalidad del cantante y los agudos de la guitarra quedan amortiguados por el abuso de efectos y todo el eco que arrastran las canciones, eso contribuye a darle ese toque terrorífico y mohoso que, sin duda, es el punto fuerte del disco.

Algunos pondrán la pega de que no sé sabe ni en qué idioma cantan, como suele pasar con todos estos productos de tratamiento sonoro tan extremo. Para mí no representa un problema. Cuando escucho este tipo de música no lo hago por las letras, si no por el placer de sentir como el ruido golpea mis tímpanos. Para los interesados, vienen las letras en el interior de la carpeta. Y, sí, cantan en castellano, je.

Buena bofetada para joder a tus vecinos a cualquier hora del día. Mgrtn.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

LO MEJOR DEL 2020

Qué duda cabe de que lo mejor del 2020 han sido los lanzamientos discográficos. Parece que este año los grupos, al no poder tocar en directo, se han dedicado todos a sacar discos. Y la verdad es que estamos en condiciones de decir que el Punk atraviesa por un buen momento.

Aunque sea a nivel más underground y más subterráneo que nunca, llevamos ya unos cuantos años en que no dejan de salir grupazos y discazos; sobre todo si hablamos de Estados Unidos y de Australia. Aunque tampoco podemos cerrar los ojos a las bandas inglesas, a las alemanas o, si nos venimos a España, a la nueva explosión valenciana. Paradójicamente, en Madrid (y en casi todo el territorio nacional), la escena sigue envejeciendo y muriendo poco a poco. Esperemos que la pandemia no acabe de rematarla completamente, ya que la única forma que teníamos de nutrirnos de esta nueva ola eran los conciertos de bandas de fuera.

Pero dejemos el pesimismo y centrémonos en la buena noticia: la proliferación de grupos Punk gracias a la cantidad de jovencitos que están haciendo cosas maravillosas. Tanto es así que, cada año, cada vez que hago esta lista, estoy más convencido de que hay un montón de discos que desconozco, que no he podido comprar aún o que no he encontrado, que seguramente entrarían en el ranking. Y no solo discos, hay cantidad de maquetas digitales y/o demos que solo salen en casete que podrían entrar en mi lista sin problemas y desbancar a casi todos los presentes. Y eso que los de este año son todos excepcionales y me flipan. No sé si es que cada año salen más y más grupos o que al tener todo mayor visibilidad en Internet, da esa impresión.

Una visibilidad muy positiva, pero que, por otro lado, llega a ser abrumadora, la verdad. La proliferación de canales de YouTube o páginas de Facebook al estilo del ya mítico canal de Jimmy, hace que haya un bombardeo diario de información y una saturación de nuevos lanzamientos imposible de asimilar como dios manda.

Gracias a que no me gusta escuchar música en el ordenador, he decidido, desde hace ya tiempo, centrarme en los discos que salen en vinilo, tanto para escuchar y “asimilar” en casa, como para comentar en este blog, reconozco que chapado a la antigua. Como ya he dicho muchas veces, solo uso Internet para escuchar las cosas muy por encima y añadir lo que más me impacta a mi wishlist. Después, semanas o meses más tarde, cuando los encuentro y cuando puedo, me compro los discos. Por eso, muchas veces, comento aquí discos del año pasado (o de hace dos). Mucho más tarde que los canales que se dedican a comentar lanzamientos digitales de rabiosa actualidad, justo en la misma semana en la que se cuelgan en Internet (muchas veces cuando ni ha salido el vinilo a la venta).

Y la verdad es que no estoy en contra de estos canales, de hecho me gustan bastante y estoy muy viciado y atento a no perderme nada. Aunque solo los use para escuchar los segunditos de rigor para hacerme una idea de qué va el tema y descubrir grupos y enterarme de lanzamientos. Sinceramente, creo que estos canales cumplen una labor colosal y soy bastante fan, como digo, de unos cuantos.

Pero, por un lado, creo que este tipo de inmediatez y de “ansía” por ser el primero en hacerse eco de un disco o una demo, en el fondo perjudica un poco a las ventas del disco físico (si es que hay formato físico). Me explico: es cierto que, al aparecer a la vez en mogollón de canales, se le da un impulso inicial cojonudo al producto, pero cuando ha pasado un mes (o mucho menos), ante la avalancha de nuevos lanzamientos diarios, parece que el disco es ya prehistoria. A veces, el vinilo acaba de aterrizar en las tiendas cuando nos da la impresión de que ya no es “novedad”. Y es que, más allá del lanzamiento, el disco físico tiene una vida mucho más larga. ¡¡¡Tiene que venderse!!! Y eso lleva (con suerte y si se vende) un par de años, si hacemos una media realista. Un año, si lo saca un sello puntero o se trata de un grupo popular.

Y con esto no estoy criticando nada, ya que todo esto es fruto de una evolución lógica de las comunicaciones contra la que sería estúpido luchar y que, además, es muy positiva en muchos otros sentidos. Estar enterado de algo que sucede en Texas en tiempo real es, sin lugar a dudas, algo alucinante.

Tampoco pretendo colgarme una medalla por comentar los discos estrictamente en vinilo y, al hacerlo más tarde, recordar así que aún están a la venta (y que seguirán a la venta durante un tiempo todavía largo). Simplemente los comento cuando los compro, cuando me llegan y cuando me apetece escucharlos. Se trata solo de una reflexión en voz alta sobre las ventajas e inconvenientes de la celeridad con la que sucede todo en internet, que en casos como este, pone de manifiesto que en realidad, en el “mundo real”, las cosas van más despacio. O, dicho de otro modo, el “mundo real” ya es el que marca Internet y lo de los formatos físicos está quedando solo para los dinosaurios que seguimos comprando (y vendiendo) discos, libros, cómics y esas cosas que ocupan espacio en las estanterías.

Pero no me enrollo más. Vamos con los que considero los mejores discos que he comentado este año aquí. Consciente, como he dicho, de que se me escapan muchos. Así que, como suele decirse: no están todos los que son, pero son todos los que están.

(Todos son del 2020 menos los que llevan un asterisco, que son del 2019)

LO MEJOR DEL 2020



Neon: S/T (12”, Square One Again Records) *

Cold Meat: “Hot and Flustered” (LP, Satic Shock Records / Helta Skelta Records) 

Sial: “Tari Pemusnah Kuasa” (LP, La Vida es Un Mus)




Finale: “Visión de futuro” (LP, Flexidiscos, Discodrome Records) 

Algara: “Enamorados del control total” (7”, La Vida Es Un Mus) 

Mr. Wrong: “Create a place” (LP, Water Wing Records)




Soakie: S/T (LP, La Vida es Un Mus)

Judy and the Jerks: “Friendships formed inb the pit” (LP, Neck Chop Records) * 

Fried E.M.: “Modern World” (LP, La Vida es Un Mus)

Dadar: “I’m a töch” (7”, Goodbye Boozy) *




Mención especial merece el recopilatorio VVAA: Co-Beat 20 (Uña Negra Records / F.A.P.U.R), que si hubiese salido en vinilo (o en una puta cinta) sin lugar a dudas ocuparía el puesto número 1 este maldito 2020.


PD.

Si no te suena ningún grupo o solo uno o dos de ellos, quizás deberías hacértelo mirar. Seguir escuchando discos del siglo pasado está muy bien (yo lo hago casi a diario), pero no tener ni puñetera idea de lo que se hace hoy es síntoma de que, en el fondo, a ti no te gusta el Punk, simplemente sientes morriña de cuando eras joven y escuchas una y otra vez aquellos discos de tus tiempos mozos.

Y no me vale eso de que si son grupos “muy raros”. Hoy en día, si tienes conexión a Internet no hay ningún grupo raro. Todo lo tienes al alcance en un par de clicks.

A por el 2021... 

Mgrtn.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Críticas 239: Astaron, Hekate, Special Interest

Vamos con la última tanda de críticas antes de que acabe el año para que estos vinilos de última hora puedan “concursar” en mi lista de lo mejor de 2020, que publicaré el mismo 31 de diciembre, como es habitual.

Una última tanda que me ha quedado muy oscura sin haberlo planeado.




Astaron: S/T (LP, Sealed Records)

Austria, 1985, Angie y Martina forman este dúo de Post Punk oscuro. La verdad es que tenían unas pintas geniales, como Madonna en sus primeras pelis, pero en un rollo bastante más gótico. En sus tres años de vida como grupo sacaron un par de casetes, un maxi en 12” (editado post mortem en el 89) y este LP del 88 que ahora rescata de la tumba Sealed Records. Eso sí, en esta reedición del 2020, al LP original le cambian la última canción de la cara A por un tema del 87.

Aunque el disco empieza con unas baterías secuenciadas muy machaconas y animadas, acaba transformándose en una pieza de Post Punk bastante tranquilo en lo que a velocidad se refiere, aunque, de vez en cuando, le pisan un poquito más.
Un compendio de 11 temas muy oscuros, sin espacio alguno para el color, en donde predominan las voces lánguidas y los ecos de antiguas letanías. Salvando las distancias y para que te hagas una idea: voces del rollo “voces en la Jungla” de nuestros Monaguillosh,

A veces se tornan más industriales y otras abundan en el minimalismo y en la experimentación. De hecho me parece que la “batería” de uno de los temas es una pelota de baloncesto rebotando rítmicamente contra el suelo. Lo que no abandonan nunca es esa oscuridad solemne que envuelve todos los surcos.

Lo más destacable, sin lugar a dudas, por encima de sintetizadores, cajas de ritmo, sonidos de flauta o reproducciones de ruidos al revés, son los juegos de voces en donde mezclan cánticos ancestrales con la más absoluta vanguardia del momento.

Un disco muy variado pero que no pierde la negra homogeneidad, en el que están enterradas muy gratas sorpresas y alguna que otra excentricidad muy interesante.

Mgrtn.




Hekatē: “Μέρες Οργής” (LP, La Vida Es Un Mus)


Desde Atenas nos llega este cuarteto de chicas para presentarnos su puesta de largo, nada menos que en 12” y en LVEUM. Esto es lo que se llama comenzar con buen pie, ¿no?

Para empezar, se hace raro que un vinilo de 12” con tan solo 8 temas (como viene siendo más que habitual en el sello) vaya a 33 RPM, cuando nos tiene acostumbrados a las 45 RPM. Supongo que “no cabía” a 45, pero por los pelos. La culpa, imagino, que la tiene el último corte de casi 5 minutos, que sube el minutaje de manera exagerada.

Pero entremos ya en materia.
Por si no fuese suficiente pista el que grupo se llame como la diosa griega, creo que empezar con el instrumental MMXX (2020, para los analfabetos), así, escrito en números romanos, creo que pone desde el inicio las cartas sobre el tapete.

Estas “brujas” nos presentan 8 canciones de Post Punk de corte feminista muy cuidado. 8 canciones preñadas de oscuridad que nos retrotraen al instante a tétricos bosques medievales, o mucho más antiguos, en donde se celebran rituales paganos que se pierden en la noche de los tiempos.

Un Post Punk, que sin duda es deudor de la primera ola del movimiento (la de finales de los 70), pero que, sin abandonar la “pureza” del estilo, se empeña en no caer en los tópicos de siempre, salvo aquello meramente imprescindibles.
Vamos que el sonido del bajo sigue siendo la pieza clave del conjunto, pero no se dedica a fusilar los riffs de toda la puta vida. Un bajo que, ante la falta de guitarra, lleva, además, casi el doble del peso habitual.

Un Post Punk que, como ya he dicho, suena incluso más antiguo que el propio estilo: suena a aquelarre del medievo. Pero que, a la vez, tiene unos teclados muy 80’s que, de vez en cuando, modernizan de golpe y porrazo todo el producto. Unos teclados que, sumados al poderoso bajo, hacen que no echemos de menos la guitarra.

Un producto de calidad, bastante sólido, en donde abundan los medios tiempos pero en donde también hay hueco para temas algo más animados y energéticos.

Me gusta especialmente la voz de la cantante. Y no solo porque cante en griego (que tiene una sonoridad estupenda), también porque tiene ese estilo muy marca de la casa, muy de LVEUM cuando en el grupo canta una chica. Un rollo Efialtis (por citar a otro grupo griego de la misma etiqueta), pero menos afónico y más sereno.

Además me encandila la facilidad con la que pasa de recitar salmos a cantarlos con una solvencia muy luminosa, elevando los agudos hasta el firmamento nocturno, mientras, abajo queda esa hoguera chisporroteante que forman el resto de instrumentos.

A veces, cuando la voz cae en espiral y el teclado la sigue, esa sensación de vértigo me recuerda a las maravillosas Subtonix. Aunque las griegas prefieren quedarse en un terreno más clásico y menos artístico y alocado que las californianas.
Y, en cuanto a sonoridad y estilo (quitando también la parte más experimental), tampoco andan muy lejos del disco que he comentado arriba de las austriacas Astaron: mezclando modernidad ochentera con voces lánguidas de otras eras.

El cierre del disco, más que una canción es una especie de psicofonía con ecos de unos tiempos en que los dioses campaban por la tierra: una guerra lejana, un mercado antiguo, unos monjes cantan en un monasterio olvidado... Una collage sonoro que finaliza en nuestra era con sonido de armas automáticas y sirenas.

De hecho el disco se podrían resumir de la misma manera: el mundo antiguo y el moderno, unidos por la oscuridad.

Pero, si lo tuviésemos que definir con una sola palabra, creo que nos lo han puesto a huevo: magia.

Mgrtn.




Special Interest: “The passion of” (LP, Night School)
Y seguimos con Post Punk de tonos oscuros, aunque, esta vez, en un rollo bastante más electrónico, gamberro y petardo.

Este cuarteto de Nueva Orleans debutó en 2016 con una demo, para, dos años después, sacar su primer LP (en Raw Sugar Records), que se reeditó en 2019 también en casete y nuevamente en 12” de la mano, esta vez, de Anxious Music.
Este año, han vuelto a la carga con este “The passion of”. Yo tengo la versión de Night School, pero simultáneamente ha salido otra versión con el logo de la siempre brillante escudería Thrilling Living. 
En sus filas cuentan con Nathan de bandas tan de putísima madre como Patsy y Mystic Inane. Todo un lujo.

Como ya he adelanto al principio de la crítica, lo suyo es el Electro Post Punk oscuro con un acusado tono de frivolidad tanto estética como sonora.
Ritmos programados muy bailables y machacones sirven de base para que toda una suerte de sonidos ochenteros pululen por el disco al servicio de una poderosa voz femenina que alterna la calma con la rabia, según se lo vaya pidiendo el tema. 
Son una especie de Rubella Ballet modernizadas, pero bastante más agresivas y oscuras.

Hay espacio para la experimentación, para el gamberrismo, para ponerse siniestrosas, para que los sintes trabajen en espiral y también para líneas melódicas más mesetarias. Pero, por encima de todo, hay espacio para el descaro y para reivindicar con orgullo (y violencia) la transexualidad y la no conformidad de género.

Comparándolo con su primer LP, quizás este segundo pierda algo de punkitud y de rabia y abunde más en los tonos oscuros que ya apuntaban algunas de sus canciones del 2018. Pero, a pesar de ser un poco más adulto, aún contiene bastantes dosis de locura y de mala leche para irritar a los vecinos.

Muy buen trabajo. Mgrtn.

martes, 22 de diciembre de 2020

Críticas 238: Airbag, Dadar, Research Reactor Corporation

 


Airbag: “Discotecas” (10”, Sonido Muchacho)

Siempre es una buena noticia un nuevo lanzamiento discográfico de nuestro trío malagueño favorito, responsables de parte de la banda sonora de las vidas de unos cuantos. Y es que es cierto que entre LP y LP pasa tanto tiempo que aunque saquen un par de singles entre medias con un par de caras B inéditas, a los fans se nos hace eterno. Así que cuatro temas completamente nuevos, así de repente y con el disco anterior todavía bastante reciente, es un notición para celebrar. Un regalo de navidad muy de puta madre, la verdad.

Como bien sabéis todos sus seguidores, cada disco de Airbag implica una cierta evolución, cambios (que a veces no entran a la primera). Supone un riesgo, sí, pero así, mirando siempre hacia delante, evitan el hacer siempre el mismo LP y convertirse en una caricatura de sí mismos, como les pasa a muchas grupos que llevan haciendo eso desde los 90. Las fórmulas se agotan. Y Airbag saben mejor que nadie que hay que introducir pequeños (o grandes) cambios para no caer en la repetición y, por consiguiente, en la perdida de calidad. Los Spits, por ejemplo, jamás grabarán un disco como el primero por mucho que se empeñen en repetir la fórmula una y otra vez.

Pues bien, al ser este un disco de transición entre álbumes, se permiten el lujo de incumplir la regla de la evolución, de ofrecer algo distinto, y se dedican a mirar hacia atrás. Cosa, que tratándose solo de 4 temas, está bastante bien porque, por un lado, contenta a los fans de base que aún parecen un poco resentidos con el último cambio (sin duda uno de los más grandes) y, por otro lado, demuestran que, como en los directos, son capaces de pasar de un “estilo” a otro de los de su catálogo, sin despeinarse y ofreciendo siempre calidad.

Es indudable que el paso que dieron en el último LP está ahí para quedarse y que el grupo posee una madurez (por muy eternos adolescentes que sean y serán siempre) de la que no se van a desprender ahora. Pero también es cierto que los cuatro cortes de este disco podrían situarse entre Manual de montaña rusa y Gotham te necesita.

Hay melodías que nos retrotraen incluso hasta el Alto Disco (su obra cumbre para mí), pero a lo que más me suena es a las canciones del Gotham. Más a aquellas que aún conservaban cierto rollo de su etapa anterior, pero también un poco a las más arriesgadas de aquel LP, las que supusieron un salto evolutivo más grande.

Joder, si hasta acaban con un instrumental como antaño (aunque le metan unas líneas de voz al final).

Canciones alegres, coloridas, muy de ir a la playa, con esos dejes surferos y ese tono melancólico marca de la casa... canciones que esta vez sí entran a la primera, porque, como ya he dicho, en este vinilo no hay novedades que asimilar. Es como si fuesen descartes del Gotham, pero no porque sean peores, si no por el tipo de canción.
Canciones que ya te suenan, pero que a la vez son nuevas. Y con las letras geniales como siempre, contándote historias con las que es imposible no identificarse si tienes más o menos su edad y sus gustos. Tanto es así que hasta resulta raro que no hubiesen mencionado antes en una canción a Winnie Cooper!!!

Por poner una pega (siempre tengo que poner alguna) creo que estas cuatro canciones cabrían perfectamente en un 7”, y a 45 RPM, sin perder potencia (no hace falta ponerlo a 33). De hecho, en el anterior 7” ya venían 3 temas.
De acuerdo que un 10” supone un valor añadido y es una golosina más jugosa, que mola (o molaba hace unos años) más que un 7”, pero eso supone que el precio final sea el doble: 15 euros un 10”, 7/8 euros un 7”.

Personalmente, prefiero que el minutaje se adapte a los formatos si eso supone un ahorro para mi bolsillo. Y no lo digo por ser un tacaño (que lo soy), sino porque así puedo comprarme más discos.

Pues eso, que me gustan mucho las canciones y se me hace muy corto el disco. Como siempre, mil gracias, chicos.


Siempre vuestro, Mgrtn.




Dadar: “I’m a töch” (7”, Goodbye Boozy)

Llevaba ya un tiempo detrás de este 7”, que es el segundo del grupo y que salió el año pasado. Este año ha salido una casete que, junto a otra del 2017 y a los dos 7”s mencionados, componen toda la discografía de la banda hasta el momento.
Una banda italiana compuesta por las
3⁄4 parte de Shitty Life y cuyos miembros han estado y están en un buen puñado de grupos paralelos.

Son gente muy obsesionada con la escena Punk de la segunda mitad de los 90, todo el rollito Lo Fi vía Rip Offs Records que tan bien caló en Italia durante aquellos tiempos y coleó con buena salud durante la primera parte de este siglo. Recordemos bandas como Grabbies, Nerds, Le Trottole, Usurpatore Max... Una época dorada para el Punk más mongolo y gamberro.
No obstante, en Dadar se puede decir que dan un paso más allá y se adentran en el mundillo del Egg Punk, gracias a la inclusión de un teclado y a ese gusto por sonar desestructurados. Conclusión a la que es fácil llegar teniendo en cuenta que el disco salió en 2019 y lo petó en los canales Egg de internet (si tener 2.500 visitas en el canal de Anti significa petarlo, claro).

Pero, en el fondo este disco podría haber salido perfectamente en 2004, antes de que se acuñase el término Egg Punk y, por supuesto nadie habría hablado del tema. Y digo esto, porque su propuesta musical no dista demasiado de la de, por ejemplo, Mr. California, por citar una banda muy relacionada con aquella escena Lo Fi, compañeros todos de sellos y tropelías.

O, por citar a otra banda que circulaba por aquellos primeros 2000, las canciones de Dadar tampoco se despegan demasiado del estilo musical que practicaban los Monitors: mongolismo con tecladitos con cierta querencia por el retrofuturismo y lo feísta.
De hecho, pienso que tienen más un pie allí que en el St. Louis de esta última década (que quizás exprimen algo más el rarunismo).

El disco tiene dos temas propios bastante chulos y una versión de los Fhedolts, banda de Post Punk oscuro y frío, de esas que se llaman seminales. Parte de aquel The Great Complotto que aconteció en Pordenone entre el 79 y el 88 y que tanto se reivindicó en los primeros 2000, por las bandas italianas, orgullosas de su herencia KBD.

Y, si esperas unos segundos, hay un bonus track que bien podría ser la canción que ensaya día y noche con el casiotone ese vecinito hijoputa de 12 años en el piso de arriba.
Sí, también es una versión, pero dejo que la averigües tú. Para ello, eso sí, vas a tener que pillarte el disco, que este tema no sale en el Bandcamp ni el Youtube, jeje.

Mgrtn.




Research Reactor Corporation: “The Collected Findings of the RRC” (LP, Erste Theke Tonträger)

Desde aquí hago un llamamiento para que, dado que cada vez es más común sacar 12” a 45RPM, se ponga la puta velocidad del disco en algún sitio y no haya que estar adivinándolo. Que para los que tenemos el sistema de cambiar la gomita no es solo darle a un botón.

Pues dicho esto, vamos con lo que interesa.
RRC son una banda australiana bastante gamberra y muy locatis que durante el 2018 y el 2019 sacaron tres casetes (una en directo) y, este año, se estrenan en vinilo con un split en 7” compartido con Freakess y con este 12” que recoge parte de sus grabaciones anteriores. Existe una versión australiana que edita Televised Suicide y esta otra, que es la versión europea con la portada azul en lugar de amarilla, que corre de la mano de nuestra querida etiqueta (y ya imprescindible) ETT.

El disco lo componen 13 temas de Punk mutante, agresivo, inconexo, marcianoide y retrofuturista.
Es inevitable hacer referencia a Coneheads y quizás un poco a Uranium Club en algún pasaje (además de a bastantes grupos de Synth Punk), pero aún así, estos tíos personalizan bastante su fórmula y se la llevan a las alcantarillas para ensuciarla, además de darle un toque muy gamberro y mongoloide.

La voz perruna campa a sus anchas sobre una guitarra aguda que suena de lujo, con esa distorsión suave pero podrida a la vez; mientras una suerte de soniditos molestos, que parecen sacados de una consola rota de un ovni, contribuyen al caos generalizado.
Así que es la base rítmica la que se encarga de la tarea menos divertida, pero quizás la más importante, la de poner un poco de orden y estructurar las canciones.

Divertido, feroz, mongolo, podrido... lo tiene todo. ¿Se puede pedir más? Yo creo que no. 

Mgrtn.