sábado, 19 de septiembre de 2020

Críticas 233: Ghoulies, Kohti Tuhoa, Rudimentary Peni


Ghoulies: “Flat Earth” (7” Cuerdas Fuera)

Tras el exitoso 7” de Prison Affair, el sello catalán Cuerdas Fuera vuelve a la carga con otra pieza de Egg Punk de libro. Se trata de 8 de las 11 canciones que estos australianos han sacado este mismo año en formato “maqueta digital”.

Ya hablé largo y tendido sobre ello en mi artículo sobre Egg Punk, pero creo que toca volver a reincidir un poco en que (sea correcto o no el nombre) se trata de un estilo bastante consolidado dentro del underground Punk actual y que, mientras en un principio cada grupo sonaba de una manera, al final ha acabado creándose (como pasa con todos los estilos, porque, si no, no lo serían) un sonido con unas pautas genéricas y muy características. Vamos que la inmensa mayoría de las bandas que salen tienden a sonar muy parecidas entre sí.

Los Ghoulies, siguiendo esta tendencia, se han fijado en sus hermanos mayores y nos ofrecen un buen puñado de pepinazos en donde el Synth Punk, por un lado, y la locura raruno/robótica por otro, campan a sus anchas. Así, por su urgencia, suenan a Neo Neos, por su sonido y tipo de canción nos recuerdan a Coneheads o CCTV, por su infantilismo naif nos traen a la memoria a  los BB Eye y, sí, algún toquecillo suelto puede recordar a unos Uranium Club menos sesudos. 

Aunque si nos fijamos en la esencia, se trata de unos Spits acelerados y modernizados. 

Como ha venido pasando en todos los estilos que se ponen de moda, esto no es más que el aviso de que la gallina de los huevos (nunca mejor dicho) de oro se está acabando y es cuestión de tiempo el que, tan pronto como surgió, el estilo acabe desapareciendo, para, dentro de vete a saber cuánto años, alguien lo vuelva a recuperar (en el caso de que siga existiendo el Punk para aquel entonces). 

Así que creo que debemos disfrutar del Egg Punk (o como quieras llamarlo) mientras dure, porque realmente es de las cosas más apasionantes que han pasado dentro del Punk en los últimos tiempos y, al menos a mí, me mola bastante.


Así que, pese a su falta de originalidad (o precisamente por ello) este es un buen disco, muy bueno, para ello. Para disfrutar del estilo en su máximo esplendor. Con 8 pedradas que van directas a la cabeza. 8 pelotazos de un minuto y poco que lo ponen todo patas arriba sin tomar prisioneros. Tan absurdos como el terraplanismo que predican y divertidos como pocos, los Ghoulies son ideales para bailar sin parar en un concierto de esos de no más de 30 personas (suponiendo que se pueda volver a bailar y a presenciar un concierto de un grupo extranjero de estas características en el país).


Me gusta bastante el aire fantasmagórico con el que empiezan el disco y que aún en la segunda canción sigue presente, así en plan “somos los Ghoulies, tío, uuuuuhhhh”. Aunque luego lo pierden, pero es cierto que igual en las 8 canciones hubiese resultado excesivamente empalagoso.

Yo que tú lo compraba. 

Gracias nuevamente a Cuerdas Fuera por todo.

Mgrtn. 




Kohti Tuhoa: “Ela Touudesta” (7” La Vida Es Un Mus)

Después de volarnos la cabeza con su LP del año pasado (el tercero de su carrera), estos fineses repiten etiqueta para regresar dispuestos a reventarnos lo que queda de nuestro sistema auditivo con este EP de 5 canciones.

Mientras en su LP dejaban hueco para explorar, en algunos temas, una faceta un poco más “calmada”, más Punk, aquí, en este 7” , aunque sigue habiendo retazos de eso, se centran un poco más en el HC más veloz y sin cuartel. Aunque, desde luego, no regresan a su primera etapa, mucho más de Finlandia, con aquellas distorsiones que se comen todo.

Aquí siguen sonando enrabietados y salvajes como Sial y la voz, con esa deliciosa semiafonía (muy marca de la casa) sigue recordando a grupos como Runt e incluso Effialtis en su tema menos rápido.

Me molesta algún dibujo de guitarra demasiado jeviata, pero son muy fugaces y no me llegan a amargar el disfrute de este colosal single que suda rabia concentrada.

Genial, de nuevo.

Mgrtn.




Rudimentary Peni: “The Chances” (7” Sealed Records)

7” de una sola cara y una sola canción. Un capricho que rescata esta canción “perdida” de la mítica banda británica de los 80, que tantos orgasmos nos ha dado y que es responsable de que bandas como Institute o Kaleidoscope nos ofrezcan hoy unos discazos de Punk incómodo de los que te dejan el culo torcido.

Al parecer este tema solo fue publicado en un CD (2009) que acompañaba al libro The Haunted Head del mismísimo Nick Blinko. Y, por supuesto, esta edición en vinilo contiene unas ilustraciones, como no podía ser de otro modo, de exquisito mal gusto.

Y si quieres que el caprichito sea aún más sibarita puedes optar por la versión limitada a 300 copias en vinilo blanco. 

El tema en sí es una especie poesía gótica recitada con voz profunda y tenebrosa sobre una base tan lenta y pesada que resulta asfixiante. Si consigues que no te robe todo el oxigeno igual tienes fuerzas para levantarte y pinchar el disco otra vez. 

Puede ponerte lo pelos como escarpias o puede no decirte nada, eso ya es cosa tuya. A mí me hipnotiza y me gusta bastante. Es como cuando te recreas en tu propio sufrimiento y en el fondo estás tan a gusto que no quieres salir de ahí.

Solo para fans. O no…

Mgrtn.





jueves, 3 de septiembre de 2020

Críticas 232: Arse, Patti, Set Top Box

Vamos hoy con tres discos del sello alemán ERSTE THEKE TONTRÄGER, que la verdad es que no hace más que sorprendernos con discazos. Para mí está ya a la altura de Lumpy Records en cuanto a calidad y a la par con LVEUM en cuanto a cantidad de discos que saca cada año y a lo variado de las nacionalidades de los mismos.

 




 

Arse: “Good Big” (7”, Erste Theke Tonträger / Grupo)

 

Desde Sidney nos llega este trío para presentarnos su tercera referencia, tras un 12” de debut y un 7” Split  compartido con Party Dozen, grupo con el que comparten un miembro. Los tres tocaban juntos en un grupo llamado Snakeface hace unos 10 años y dos de ellos en Parades, más o menos por la misma época.

 

Practican un Post Punk HC bastante aplastante y con altas dosis de oscuridad.

La parte HC viene definida por la crudeza del sonido y la rudeza de la voz más que por la velocidad propia del género. De hecho, pese a que a veces le pisan, el disco suele mantenerse en una velocidad de paseo que contribuye a que el producto final gane peso.

La parte Post Punk navega entre la tiniebla y lo anómalo. Creando un producto demente que en ocasiones se torna cuerdo o, al revés, un disco cuerdo que se sumerge en la demencia en algunos fragmentos.

 

Las partes en las que aceleran el invento me gustan, pero quizás estén un poco forzadas, ya que el disco es pura tensión. No obstante, a pesar de que estiran la cuerda, no llega a romperse. Y, además, estos fragmentos contribuyen a darle un poco vidilla.

 

A veces me recuerdan un poco a Institute por esa sensación incómoda que produce en el oído una canción muy tensa con las aristas sin pulir.

 

En definitiva, cuatro canciones de atmósferas muy densas en donde falta el oxígeno casi siempre.

 

Mgrtn.

 

 

 


 


 

Patti: “Good Big” (LP, Erste Theke Tonträger)

 

Estos tipos de Oakland (ahora en NY), tras un par de casetes y un 7” en 2018, el año pasado nos presentaron, este, su primer LP.

 

Supongo que más de uno los catalogaría de Egg Punk, por sonar raritos y por ser de ahora, pero lo cierto es que creo que está fuera de lugar y mucho en este caso. Creo que encajarían mucho mejor bajo la etiqueta de No Wave. Y es cierto es que determinados riffs pueden sonar a Uraniun Club (como reza el texto promocional), pero creo que es algo injusta esa comparación, ya que su sonido es mucho más de finales de los 70 y primeros 80.

Tienen ese toque Funk que tan fuerte pegó entre las vanguardias del Punk de aquella época, acercándolos mucho más a formaciones como Contortions que a Uranium Club en mi opinión.

 

La atmósfera de todo el disco destila una peste a esa época por los cuatro costados y creo que carecen del toque “actual”, de esa revisión que se hace ahora del “rarunismo” que abunda en el mongolismo (impostado o verdadero), en el ruido y en el cacharrismo. Cuántos ismos…

 

Así, encontramos cierto primitivismo digital (sobre todo en las voces) que me recuerda un poco a Primite Calculators (válgame la redundancia) y unas estructuras y caminos por donde ya transitaron bandas del estilo de Essential Logic, por ejemplo.

Veo pues más acertadas las comparaciones con Minutemen o Suburban Lawns (también en el texto promocional del sello) que cualquier otra con grupos actuales.

Y es cierto que las bandas actuales también ponen (conscientemente o no) sus ojos en los grupos de aquel periodo pero, como he dicho, Patti beben directamente de las fuentes, obviando los filtros y lenguajes actuales.

 

En total son 15 canciones en donde las matemáticas campan a sus anchas con esa cuadrícula invisible que sirve para crear canciones tan bailables como crudas. Algo así como trogloditas trabajando en la NASA.

 

La cara A es quizás algo más ágil y la B algo más sesuda, pero en general están todos los temas bastante bien, consiguiendo configurar un disco redondo y ultra recomendable.

 

El que tenga oídos, que oiga.

 

Mgrtn.

 

 






Set-Top Box: “TV guide test LP” (LP, Erste Theke Tonträger)

 

Set-Top Box se define como un “proyecto de grabación en la sala de juntas de Tee Vee Repairmann and the Gang”. En la foto de perfil de Discogs aparece un maromo solo (envejecido con la app de Facebook) y no hay insert en el LP ni información en el texto promocional del sello sobre si se trata de una banda o de un solo individuo. Aunque por las voces puede que sean varios… Lo que sí es seguro es que el producto nos llega (cómo no) desde Australia.

 

El LP recoge, en la cara A, una casete de 2018 y se supone que los temas de la cara B son nuevos. Aunque uno de ellos ya aparecía en la cinta del tour compartido con sus compatriotas R.M.F.C. que se ha convertido en 7” este mismo año, añadiendo algún tema más. No sé si será la misma toma o se habrá vuelto a grabar.

 

Sería de necios negar las comparaciones con Devo y con Polysics que se hacen, pues efectivamente suenan a ese rollo, aunque para nada son una fotocopia. De hecho, huyen bastante del concepto de “canción” al uso (Devo hacían canciones con mayúsculas) para centrarse más en crear estructuras más propias de un Mecano (el juguete de construcción, no el grupo) que de un grupo de “Rock”.

Eso sí, no puedo compartir la comparación con Screamers (que he leído en algún sitio), pues estos son bastante más azucarados que los californianos y el tono general del disco es bastante humorístico. Les falta malicia y su “rarunismo” es otro distinto, más marciano en el sentido espacial del término. Más rayos láser y menos óxido y carcoma. Más digital y menos analógico.

Sí que me atrevería a decir que en algún tema (como Data Lost) están más cerca de unos Units.

 

Se trata pues de un producto de Synth Punk bastante locatis en donde las maquinitas se pelean con los juguetes electrónicos en un tono bastante frío pero, como ya he dicho, bastante azucarado también. Un ejercicio de retrofuturismo naif que, si bien no destaca por su peligrosidad, sí lo hace por esa locura y ganas de desparramar.

 

Un disco muy entretenido que, pese a su alto grado de locura, es bastante fácil de escuchar. Pasa en un suspiro y se te queda una sonrisa en la cara. Mola bastante.

 

Mgrtn.

lunes, 27 de julio de 2020

Críticas 231: Fried E.M., Sial, Soakie

Vamos hoy con un “monográfico”. Tres LPs, tres, de La Vida Es un Mus, que son una puta locura. Tres discazos que han salido este 2020. No iba a ser todo malo este año, ¿no?





Fried E.M.: “Modern World” (LP, La Vida es Un Mus)


En su momento, ya nos hicimos eco por aquí del excelente 7” de debut de esta banda para Lumpy Records en 2016. De hecho este LP (tras una casete intermedia para su tour del año pasado) también ha salido en Lumpy. LVEUM se lo ha agenciado, con bastante tino para la “edición europea” como viene haciendo ya con los discos de los Dumpers. Vamos, que tontos no son…

Cuando sacaron el 7” había muy poca información (yo creo que de forma premeditada) y solo determinados rumores apuntaban a que la banda (también de St. Louis) tenía algún miembro de Lumpy and the Dumpers e incluso se apuntaba a que el mismísimo Martin Meyer pudiese estar a cargo de la batería. Ahora, pese a que en el insert no aparece nada sobre los miembros (solo está claro que Bugman, el nuevo Darby Crash, está en el grupo), alguien se ha tomado la molestia de actualizar el perfil de Discogs y ya aparece, sin tapujos, Meyer como miembro oficial del grupo.

En este LP fusilan 10 temas de HC Punk a medio camino entre el clasicismo de unos Zero Boys sin tanta melodía (vuelven a plagiar/homenajear un riff de ellos, o igual es el mismo del single previo, ya que repiten dos temas de aquel vinilo) y el toque raruno a lo “Egg Punk” característico de la zona. Aunque, si nos ponemos tontos, tampoco es algo que no hiciesen también en su época unos Void, por ejemplo. Así que igual nos podemos quedar en 1982 si lo preferís. Pero no podemos cerrar los ojos a las tendencias del Punk de estos últimos años y menos en el puto epicentro de la movida.

Sea como sea, el caos y la suciedad propia de unos Germs pegándose con algún grupo de la escudería Lumpy y la voz perruna con bastante personalidad hacen el resto. Un disco redondo (en todos los sentidos), muy disfrutable, con mucha energía y mucha mala leche.

Muy recomendable.

Mgrtn.





Sial: “Tari Pemusnah Kuasa” (LP, La Vida es Un Mus)


Pues ya está aquí el nuevo de Sial. Tercera referencia para los de Singapur (cuarta si contamos la casete previa), tras su maravilloso 12” de 2017 y su brillante 7” de 2018.

Tras un inicio apoteósico con tambores tribales comienza la batalla sin cuartel en la que se comen con patatas al enemigo (y a quien haga falta) con 8 pepinazos del mejor Hard Core Punk del momento.

Como ya venían anunciando en su trabajo anterior, van arrinconando un poco las velocidades extremas y concediendo mayor protagonismo a los fragmentos más “calmados” de tensión absoluta. Tensión que, añadida a los brutales gritos de la cantante (en malayo, como siempre) y a ese sonido tan sucio, tan crudo, tan viscoso, tan grave, tan oscuro, marca de la casa, se torna en insoportable. Como una puta bomba de relojería (muy primitiva, eso sí) justo en los dos últimos segundos a punto de estallar.

Decir que es una putísima maravilla es quedarse corto. Es una orgía caníbal en una caverna del paleolítico en la que cada salpicadura de sangre arrastra un zumbido semejante al de un millar de abejas asesinas sobrevolando tu cabeza.

Posiblemente su mejor disco hasta la fecha. Y eso que el listón estaba muy muy muy muy alto. Una auténtica gozada.

Matrícula de honor.





Soakie: S/T (LP, La Vida es Un Mus)


De St. Louis nos fuimos a Singapur y ahora, como no podía ser de otra manera, el siguiente punto en la escala es Australia. Y es que allí se está cociendo el 40% del Punk actual más interesante.

Soakie son de Melbourne y cuenta entre sus filas con Nellie Pearson de los también recomendadísimos Ubik. Ya sabéis que al final todo queda en casa. Pocas son las bandas actuales que no compartan miembros con otras bandas de la escena.

Se trata de su LP de debut tras una casete que salió hace un par de años.

Los siete temas del 12” no tienen desperdicio: Hard Core Punk que ataca a los ojos, pero que no pierde cierto aire vacilón.
Sin duda, lo más llamativo es la voz que pasa de un registro a otro sin despeinarse. Pasa del tono infantil de niña caprichosa a la rabieta máxima de bestia infernal destrozando sus cuerdas vocales.

Tanto por su sonido como por sus letras queer y feministas puedes guardar perfectamente este disco entre otros actuales de “Neo Riot Grrrl”.
Y es que la escena que comenzó hace ya unos añitos en Londres con bandas como Good Throb, Frau o Woolf no cabe duda de que ha encontrado su contestación en Australia de una manera natural y con una calidad que poco o nada tiene que envidiar a sus predecesoras (ya sean londineses o de Olimpya si nos trasladamos a los orígenes del movimiento en los 90).
Bandas como esta, Cold Meat, Ubik o BB and The Blips están firmando unos discazos que quitan el hipo.

Para mi gusto estos discos y otros de bandas como Ausmuteans, Enzyme, Priors, Aborted Tortoise, Cereal Killer… y el centenar de grupos que salen cada cinco minutos de allí, sitúan a Australia en su mejor época Punk. Lo siento pero Radio Birdman y los Saints me parecen una mierda muy gorda que de Punk tienen poquito.

Volviendo al disco de Soakie: es una puta locura que no puedes dejar escapar. Una montaña rusa en donde la siguiente bajada es más salvaje que la anterior.

Sobresaliente.

Mgrtn.

viernes, 10 de julio de 2020

Críticas 230: Finale, Mármol, Nueva Generación




Finale: “Visión de futuro” (LP, Flexidiscos, Discodrome Records)

Bueno, por fin tengo en mis manos el LP de debut de los valencianos Finale. Un disco que se llevaba anunciando desde hace unos meses y que realmente creía que estaría listo cuando tocaron en marzo (el último concierto que ha habido en Madrid con el rollo del coronavirus) y me llevé un gran chasco al ver que la supuesta gira de presentación se llevaba a cabo sin el LP disponible.

Ya comenté, cuando hice la crítica del Matado Por la Muerte 3, que Finale eran, para mi gusto, los más sobresalientes no solo de la nueva hornada de grupos valencianos (que suelen estar casi todos de puta madre), si no del panorama nacional.
Y no es algo que piense yo solo, ya que sus fans surgen como setas y parece haber unanimidad. Y es que la fórmula que utiliza el grupo contenta tanto a los nostálgicos del Punk ibérico 80’s como a los que buscan nuevas sensaciones y se han visto seducidos por la riquísima escena internacional actual (llámala Egg Punk o llámala X).

Combinan por tanto clasicismo con modernidad en un claro ejercicio de Punk a la yugular.
Lo primero que llama la atención, desde luego, es la voz. Gritos desquiciados, sin llegar a tirar de garganta, contenidos en la nasalidad de unos Larsen o unos KGB. En un rollo muy aniñado, como corresponde al estilo, y bastante mongoloide. De hecho creo que llega al límite en algunos pasajes en los que la teatralidad igual es excesiva, acentuando el ya de por sí antipático tono. Todo ello con un color que no carece de personalidad propia, lo que hace que no sea una simple copia o un revival trasnochado.

La guitarra mola bastante, con un sonido agudo destartalado, con muy poca distorsión, bastante punzante. Tanto que casi hace daño al oído. Entre esto y lo molesto de la voz, la verdad es que consiguen un producto excesivamente desagradable, por lo que parece raro que cosechen tantos fans, aún fuera del circuito de amantes del ruido. Y creo que la clave se encuentra en el bajo y la batería que, desde casi el anonimato (al ser mucho menos llamativos) contribuyen a dar forma y solidez (y por tanto a acercar el productos a oídos más acostumbrados a “lo estándar”) a unas canciones que sin esa base rítmica serían un esqueleto tembloroso a punto de caer al principio. Vamos que tocan de puta madre.

Y para el final me dejo lo mejor. Creo que son los esquemáticos punteillos, que adornan las canciones aquí y allá, los que marcan la diferencia y consiguen convertir un producto bueno en uno excelente. Punteillos raquíticos que abundan en lo raruno que recuerdan unas veces a Uranium Club y que encajarían perfectamente en la escudería Lumpy Records. En una canción me suenan incluso a una especie de Dead Kennedys modernizados. Hay influencias, eso está claro, pero también mucho toque personal y talento. Y es que es complicado sonar tan destartalado y a la vez tan matemáticamente preciso.

En total son 12 canciones bastante estridentes que, por esa misma estridencia, pueden resultar un poco repetitivas. No obstante lo solventan bastante bien, ya que tras una cara A en la que los temas suenan demasiado similares, comienzan la cara B con una baladita (Rata valenciana) que rompe con la linealidad reinante. Es la canción que menos me gusta, pero creo que es necesaria para dar un respiro a tanto desquicie.

Lo difícil viene ahora: hacer un segundo LP que no sea el mismo y que sea, si no mejor, al menos igual de bueno.

Uno de los discos del año, sin duda. Sin nada que envidiar a otros discazos internacionales que están subiendo el nivel este año a niveles casi estratosféricos (permaneced atentos al blog, que en las próximas entradas vienen curvas).

Sobresaliente alto.

Mgrtn.




Nueva Generación / Mármol: “Slipt” (7”, In My Heart Empire, Walking Is Still Honest, Ultrakultur, Colilla Records, Andalucía Uber Alles, Muerte a Tipo, Veganismo Es Respeto, Malditos Vinilos, Tormenta de ideas, Senseless Acts Of Anger, Discos Enfermos)

Split compartido por estos dos grupos nacionales amantes de las melodías y editado, como viene siendo habitual en la escena anarco punk, por tropecientos sellos.

No sé si es la cuarta o la quinta referencia de Nueva Generación (no sé si el 7” de 2019 es anterior o posterior a este Split del mismo año).
Lo cierto es que me flipó el 7” de debut (2015) de estos murcianos, pero el LP me dejó un poco frío porque me parecía que era demasiado pop y que dejaban de lado su vena más Punk y veloz. Así que no he comprado el material intermedio. Me he decidido a comprar este single porque era un compartido con Mármol y tenía ganas de pillar algo suyo.

Continúan en una línea muy parecida a lo que hacían cuando les dejé de seguir. Ese rollo de Punk tristón con mucha melodía, con un sonido muy nostálgico al estilo Observers, aunque más de andar por casa (es imposible estar al nivel de los de Portland) y en castellano. Y es de agradecer que sigan fieles a sus inicios y no se hayan dejado seducir por nuevas modas, sobre todo porque esta onda melancólica parece como ha pasado casi por completo, como si fuese hace mil años, y ya no hay casi bandas haciéndolo.

Desde su primer trabajo pensé que estaban algo verdes y que la voz no llegaba a unas melodías que requieren tener un oído privilegiado. Pero su sonido más rápido y algo destartalado me gustó bastante y lo compensaba. Por eso el LP no me gustó tanto, porque al ser más calmado, más popero, creo que sus carencias les dejaban un poco en la cuneta.
Y ahora, han pasado unos añitos, y la verdad es que han mejorado y es bastante más grato escuchar este tipo de canciones. La voz podría ser mucho mejor, pero creo que ha crecido.

Firman aquí dos canciones suaves, aunque no necesariamente lentas, con ese corte triste de melodías amargas y que suenan mucho a Accidente. Y es que los madrileños siempre han tirado mucho del rollo Observers también. Por supuesto la voz no llega a los límites de Accidente (de hecho sería ridículo en una voz masculina), pero el tipo de melodía vocal recuerda muchísimo a ellos. Puede que algunas frases también.
Dos canciones que la verdad es que me gustan bastante y son muy pegadizas y fáciles de escuchar. Creo que me voy a poner el LP de nuevo para darles otra oportunidad…

Como ya he dicho, de Mármol tenía ganas de pillar algo tras oír por encima su bandcamp. Y me quedé con las ganas un día, cuando fui a pillar su 7” del año pasado al que había echado el ojo en una distri, en un concierto, y justo se acabaron en mis narices.

Aparte de un par de casetes y este Split, tienen un 7” y un 12”. Y lo cierto es que, pese a que su estilo es otro, estos bilbaínos pegan bastante bien con NG en la otra cara. Comparten enteramente con ellos ese gusto por las melodías tristes, aunque para nada siguen el rollito Observers y se sumergen en terrenos más oscuros.

Un estilo definitivamente más Post Punk, muy británico, aunque no tan marcado como por ejemplo en el 7” que sacaron también en 2019. Al menos en su primer tema, que es más “popero”. Eso sí, tiene mucha fuerza y es muy sólido.
El segundo tema es bastante más oscuro. Es bastante más “de género” con ese aire depresivo, ese bajo poderoso que abre el tema y esos dibujos de guitarra que arrancan la piel como picotazos de un cuervo.

Dos temas muy disfrutables y muy pegadizos. La única pega es que me chirría un poco cuando cambian un acento de lugar en una palabra para encajar la métrica.

Si hay algo que trasmiten Mármol, sin duda, es sinceridad.

Mgrtn.

lunes, 29 de junio de 2020

Críticas 229: Algara, Cold Meat, Powerplant

Inmersos ya en la “nueva normalidad” (a ver cómo acaba todo esto), se me vuelven a acumular los discos. He hecho un par de pedidos grandes de discos nuevos de este mismo año y alguno del año anterior que se me había pasado. Así que espero actualizar el blog más a menudo y con cierta regularidad.

Eso sí, mientras siga sin haber conciertos y mientras eso de viajar a una ciudad extranjera (y visitar todas las tiendas de discos) siga siendo una incógnita, tendré que seguir tirando únicamente de pedidos por internet y de tiendas locales. Pero bueno, por suerte o por desgracia, discogs es una fuente inagotable, aunque te prive del placer de ensuciarte los dedos (que, por otro lado, con esto del Coronavirus, pues quizás sea mejor, ¿no?).





Algara: “Enamorados del control total” (7”, La Vida Es Un Mus)

Empezamos con una de esas sorpresas agradables que te encuentras muy de tarde en tarde. Se trata de la primera referencia de este ¿dúo? de ¿Barcelona? Lo cierto es que un halo de misterio (imagino que premeditado) acompaña a este lanzamiento que carece incluso de texto promocional en la web de LVEUM. Según se puede leer por ahí están preparando un LP ya en formación cuarteto. Si es cierto, esperemos que no la caguen, porque la verdad es que este 7” está de puta madre.

Ochenterismo oscuro a tope en esta obra en la que es difícil no mencionar a Aviador Dro como referencia. Ya no solo porque el disco es un manifiesto andante de la lucha obrera (especializada o no), si no porque la aguja tiene que hacer un esfuerzo por romper el hielo de los surcos. La frialdad es tal que se puede hablar de figuras de hielo más que de canciones. Y lo consiguen gracias al minimalismo reinante durante las cuatro canciones del 7” y a esa caja de ritmos machacona y ultra simple (para mí lo mejor del disco, sobre todo cuando meten esos golpes secos y estridentes).

Pero son figuras de hielo que se empiezan a derretir según llegan a nuestro oídos. Hay una parte “orgánica”, con un sonido más cálido, que a golpe de bajo y a pinceladas de guitarra aportan el calor suficiente para ello.
Una guitarra y un bajo que apestan a After Punk (o Post Punk si lo prefieres) por los cuatro costados y que tienen una líneas melódicas tan oscuras como deliciosas. Igual aquí toca mencionar a Décima Víctima…

Por último, encima de todo, una voz bastante chulesca que recita consignas políticas y que combina esa frialdad imperante con unas mínimas y tímidas melodías que consiguen que no se escarchen por completo las palabras.

Genial.

Mgrtn.





Cold Meat: “Hot and Flustered” (LP, Satic Shock Records / Helta Skelta Records)

El año pasado descubrí, comprando solo por la portada (y fiándome de la etiqueta SSR, je), su 7” del 2018  (tienen un par de ellos más y una casete) y la verdad es que me flipó. Así que en cuanto vi que este año sacaban LP, no lo dudé ni un segundo.

Los australianos siguen fieles a su sonido Post Punk agresivo y a su querencia por la nueva escena Riot Grrrl inglesa. Y es que la voz de la cantante es de esas afónicas que molan mogollón. Se encuentra a medio camino entra la voz de Efialtis y la de Runt: áspera y concisa, contenida y salvaje. Una auténtica pasada.
La música que acompaña tan deliciosas afonías es machacona como una serie de martillazos en la cabeza recién levantado y tan enervante y rítmica como una gota de agua calentorra cayendo constantemente cada segundo sobre la frente.

Se nota cierta evolución, eso sí. El sonido es bastante mejor y más “controlado” como corresponde a un LP. Pierden algo en velocidad y sobre todo en locura y agudos, pero ganan en firmeza y en oscuridad. Es más “amable”, sí, pero, a cambio, tiene esa contención añadida que lo hace desquiciante.

En definitiva: 10 pedradas muy pulidas pero igual de asesinas.

Creo que el resultado es impecable y que podemos estar hablando desde ya de uno de los discos Punk de este maldito 2020. Te será difícil sacarlo del plato, créeme.

Sobresaliente alto.

Mgrtn.





Powerplant: “People in the sun” (LP, Erste Theke Tonträger / Dreamland Syndicate)

Este disco se editó el año pasado y, tras agotarse, se ha vuelto a reeditar (creo que también el año pasado). La verdad es que lo llevaba viendo en tiendas de discos (Berlín, Tokyo, Madrid…) durante un tiempo y siempre reparaba en la portada y pensaba “esto puede ser una mierda horrible o algo maravilloso”. Un día me decidí a escuchar algo y debí escuchar una canción de las lentas y se me quitaron las ganas.
Luego, cuando empezó a sonar el nombre más de la cuenta por algunos sitios, les cogí un poco de manía por eso mismo (así de snob soy). Me parecía que iban a hacer del grupo algo así como los nuevos Coneheads a los que también he cogido algo de manía porque son muy “populares” y le gustan a un montón de gente que ni siquiera está metida en el mundillo (a garajeros por ejemplo, jeje).
No obstante, decidí darles una nueva oportunidad por si me estaba perdiendo algo y esta vez sí me gustaron. Debí escoger una canción de las rapiditas. Así que, como iban a tocar en Barcelona le pedí a un amigo que iba a ir que me pillase una copia. Pero llegó la pandemia y se suspendió todo. Y, ahora que he vuelto a hacer pedidos, pues al final me lo he acabado pillando. Supongo que todo esto es suda la polla, pero ahí queda y os lo habéis tragado entero.

Bueno pues los nuevos Coneheads no son otros que un tal Theo Zhykharyev tocándolo y cantándolo casi todo, con algún colega colaborando en cosas puntuales en canciones sueltas.
Y cuando digo “nuevos Coneheads” no me refiero a que suene como ellos (para eso están ya Prison Affair, cuyo disco comenté en la entrada anterior). Me refiero a que también hace Synth Punk (aunque con otros sonidos y otros modos) y a que también empieza a ganar cierta popularidad entre sectores que están un poco alejados del “rollo” actual. Porque, de hecho, sonar, suena más a Ausmuteans que a Coneheads.
Podría hablar de “los nuevos Ausmuteans” entonces, porque también ellos se han hecho populares fuera del circuito (bastante más, de hecho)… Pero es verdad que siempre han estado con un pie fuera y han “aspirado” a más desde el minuto cero. Vamos que en su caso sí me parece normal (y no me da rabia) que la gente les adore fuera de la escena porque su música va más allá.

Como ya he dicho, este LP salió en 2019 tras una casete y un puñadito de 7”s previos y, este año, acaba de salir un 7” para Static Shock (casi nada).

Se trata de un LP bastante correcto plagado de líneas de sintetizadores que tiene momentos apoteósicos y alguno un poco más calmado y coñazo. Pero en líneas generales la mayoría de las canciones son bastante buenas.
A veces son temas muy Punk, muy salvajes que podrían emparentarse con grupos de la escudería Lumpy Records y otras veces (la mayoría) desarrolla unas melodías más clásicas y dulces con ecos 80’s que recuerdan también mucho a los temas más “de estadio” de los Ausmuteans. A veces también se me viene a la mente Digital Leather (es inevitable con tanta carga de sintes).  
Eso sí, según va avanzado el disco, y sobre todo en la cara B, todo se vuelve más frío y británico (la tierra tira), tanto que en algún momento nos viene a la memoria Joy Division.

Le haya cogido manía o no (creo que se me ha pasado), es  un disco muy disfrutable, de estos de ponerlo vuelta y vuelta una mañana entera. Y, la verdad, recapacitando, creo que es bastante comprensible que guste fuera del “rollo” porque, igual que pasa con Ausmuteans, su música trasciende el pequeño circuito al que va destinado un sello como E.T.T. Etiqueta magistral, sin duda, pero dedicada a un público minoritario.
No me extrañaría, de hecho, que el fulano acabase fichando por algún sello más grande.

Mgrtn.

miércoles, 10 de junio de 2020

Críticas 228: Alien Nosejob, Voidiots, Co-Beat 20




Alien Nosejob: “Suddlenly everything is twice as loud” (LP, Anti Fade /Drunken Sailor)

Si en la entrada anterior hablábamos de Cereal Killer, banda paralela de Billy Gadner de Ausmuteans, hoy nos toca hablar del proyecto en solitario de su compañero de banda Jake Robertson. Se trata de uno más de sus múltiples proyectos como Hierophants, Teather Towel, Drug  Sweat y un puñadito más.

Este es el segundo LP del grupo que, desde 2017, ha cosechado también cuatro singles.
Es un grupo que suele gustar a la gente por lo inmediato, colorido y melódico del asunto. Vamos, al menos yo veo a cantidad de peña que suele compartirlo en redes sociales diciendo aquello de “menudo temazo” o “mola mazo”. Y me lo han recomendado por varias vías. Algunos temas me han gustado mucho y otros los he visto demasiado “tradicionales”. Pero me han insistido tanto, que al final me he pillado el disco.

El disco es lo que esperaba, lo verdad. Suena bastante popero en todo momento, pero es cierto que tiene tres o cuatro tipos de canción. Las que suenan más a Ausmuteans (sin duda uno de los más grandes grupos de la década pasada), donde suele meter un sintetizador y las que son algo más agresivas y tienen toques raritos son las que más me gustan. No descubre la pólvora, pero hay temas de Synth Punk, Weird Punk o de Punk a secas bastante redondos y contundentes.

Cuando se pone más ramoniano y más clasicote me aburre un poco. Aunque le salva cierta impertinencia vocal en algunas. Pero cuando las canciones se vuelven excesivamente blanditas (alguna incluso en plan balada) y demasiado 60’s (con cierto tufillo hippy), no me gusta nada.

Un disco variadito, pues, con unos cuantos hits muy aprovechables y con otros temas que se los dejo a los fans incondicionales.

Mgrtn.





Voidiots: “1982” (7”, Disco Banana)

Discos Banana, tras ofrecernos joyas como el tercer volumen de Matado por la Muerte y el debut de Campamento Rumano (son miembros de este grupo también) vuelve a la carga con este vinilo que nos ofrece el regreso de Mikel Biffs con su nueva banda.
El que tuviese su momento de gloria en los 90 con bandas como Pop Crash Colapso y Safety Pins regresa, tras varios proyectos salteados de apenas una referencia cada uno, con este nuevo grupo. Le acompaña Iñaki, otro clásico de aquella época que también tocó en Safety Pins y otros grupos populares como Señor No, Lobo Eléctrico, Teen Dogs…

Se trata del segundo 7” de Voidiots. Desconocía que existiese uno previo, que al parecer salió en 2017 en UK y según Discogs se etiqueta como “electronic” y “minimal”. Intrigado quedo.
Pero vayamos con este disco. Biffs vuelve a hacer gala de sus conocimientos de Punk KBD y nos ofrece 4 temas bastante variaditos en donde se dan cita el Punk clásico, sin etiquetas, con el Post Punk, la Nueva Ola y un montón de etiquetas “wave” más.

Tras una primera canción de Punk del de toda la vida, bastante caliente, el disco se empieza a tornar más frío y aséptico, con otros tres temas que abundan en teclados de un rollo  más ochentero y oscuro, llegando incluso a sonar Coldwave y, en algún momento, se puede apreciar ese toque electrónico del que hablábamos antes. Vamos que lo de “1982” no es solo un número. El disco podría perfectamente haberse grabado en Inglaterra en esa fecha.

Cuatro canciones bastante redondas y muy cuidadas. Calidad y nostalgia a partes iguales.

Muy bueno.

Mgrtn.







VVAA: Co-Beat 20 (Uña Negra Records / F.A.P.U.R )


No comento nunca discos que no tienen formato físico, más que nada porque no son “discos” y porque no suelo escuchar cosas en el ordenador. De hecho comento casi única y exclusivamente vinilos; rara vez hago una crítica de un CD o de una cinta. Pero creo que con este recopilatorio merece la pena que haga una excepción porque tiene algunos temazos cojonudos. Además me lo he grabado en CD-R, con su carátula y todo, para que sea un “disco”, jeje.

Se trata de una recopilación de 31 “bandas” (creo que todas de la Rioja y alrededores). La mayoría meten dos temas, algunas solo uno. Y pongo “bandas” entres comillas porque realmente no son grupos al uso. Son grupos que se han creado durante el confinamiento y sospecho que, la mayoría de ellos, sin visos de continuidad. Además son “autobandas” como  reza el texto promocional. Es decir, grupos de una persona o dos, que han grabado desde sus casas como han podido. Así que no esperes calidad sonora. Tampoco esperes calidad de la otra, jeje, porque como también dice el mismo texto se trata de “aberraciones musicales”. “Música de mierda para andar por casa” como pone en la portada, vamos.

A ver, hay de todo, pero me ha sorprendido gratamente el alto nivel de aberración y de frikismo. Creo que el hecho de contar con pocos medios o con ninguno (a veces ni los instrumentos) es lo que ha despertado el ingenio de los participantes y, una vez abandonado el pudor inicial, se han tirado a la piscina y han creado en el más amplio sentido de la palabra.
Creo que lo que le falta a toda la música del siglo XXI es precisamente eso. Desde los 90 no hay una revolución musical importante ni nada excesivamente creativo. Nos hemos anquilosado y nos limitamos a copiar estructuras, riffs, estilos, ideas… y lo hacemos con los mismos instrumentos, con las misma técnicas de grabación (más o menos digitales y modernas, pero las mismas)… No se pude producir un ruptura total si no partes de cero. Y esto de empezar en tu casa, sin poder salir, sin nadie más que tú en el grupo, esto de renunciar a todas las comodidades y cachivaches ya establecidos por real decreto en los grupos de Punk (o de cualquier estilo), es lo que al final acaba arrojando resultados sorprendentes. O, si os da reparo ese adjetivo al hablar de estas cagarrutas porque no consideráis que sean “canciones”, cambiadlo por  inesperados. Resultados inesperados.

A veces muy logrados e imaginativos y otras veces menos. No cabe duda de que la gente con más medios (de los tradicionales) en su casa y con más reparos a la hora de aberrar, al final no se despegan tanto de lo que sería una canción de un grupo “normal”. Pero sí hay unas cuantas maravillas que realmente me han llegado. Y lo han hecho porque, independientemente de las guitarritas y todo eso, este es el espíritu que debería guiar siempre al Punk. Ese “no saber hacer” y a la vez ese “pero me la pela”.

De hecho, me ha recordado bastante al recopilatorio “Vaya Mierda” que sacamos en Hillside hace unos años  con 13 grupos en un 7” a cual más aberrante e insufrible (aún me quedan copias de la segunda edición si alguien quiere). A un buen puñado de los grupos que aparecen aquí les hubiese fichado para aquella compilación con los ojos cerrados, y alguno sobrepasa con creces mis expectativas y merecerían estar en otro disco titulado “Mucho más mierda todavía”.

Mi primera sensación al escucharlo fue: “joder, esto es la polla”. Y la segunda fue: “pero vamos a ver, si es que no conozco ni un nombre. Es imposible. No puedo estar tan desconectado. No puede existir esta escena subterránea en mi propio país y que no me haya enterado". Luego empecé a leer que eran grupos formados durante el confinamiento y me relajé un poco. Eso sí, seguí disfrutando y alucinando con los temas que más me han taladrado el cerebro. Pero vamos con los grupos, ya.

La película empieza con un temazo de PAYASA. Electro Punk entre Sigue Sigue Sputnik y Chute de Esperma.

Luego tenemos dos temas de CHORIZO, que se marca un par de temas clásicos de Punk veloz pero en el que las baterías se sustituyen por panderetas, la guitarra es de las “españolas” (creo) y  un sinte da por culo haciendo sus pinitos “dance” de vez en cuando, mientras la voz hace el mongolo de una manera tan desinhibida como hijoputesca.

SEXO DE JARDÍN de repente, se marcan un tema de pop bastante cachondo (en ambos sentidos) que me ha recordado a un cruce entre Yo y Mi Circunstancia con Ojete Calor.

MIERDA LENTA se ponen muy densos y pesados a la vez que industriales pero sin quitarse las zapatillas de estar en casa. Una especie de Throbbing Gristle One Man Band dentro de una hormigonera.

DISKILLO es uno de mis favoritos. Lo que empieza como una romería nos acaba sumergiendo en un caos de estilos de corta y pega en el que se dan cita samplers de El Coche fantástico, Cantores de Hispalis o Expediente X, acoples y bases a lo Esplendor Geométrico, baterías que deben ser cajas de zapatos, algún cencerro y una voz arrítmica cagándose en Cristo y otras lindezas. Una maravilla estos dos temazos.

ENEMIGO DE LA HIGIENE es Punk agropecuario con punteillos de esos de jevi épico. Creo que triunfarían en el Viña Rock. Definitivamente no es lo mío. Aunque el primer tema tiene un toquecillo a lo Pignoise que no me disgusta.

CALVONSO también es de mi preferidos. Me recuerda mucho a dos proyectos míos de hace años: Kostratu y Tochotronic. Uno era punk calimotxero y otro bacalao muy chungo y muy mal hecho. Esta canción me recuerda a ambos juntos. Reconozco la caradura y la desfachatez desde el primer segundo. Sobre una base tan veloz como cutre, mete unos guitarrazos y canta de una forma tan arrítmica como maravillosa. Además la letra es muy buena. La frase “Soy roller derby” me parece que ha marcado un hito. Hay un antes y un después de esto.

THE TOXIC ROCKER se marca un tema de Rockabilly muy rollo Cramps pero con una voz más barriobajera y un estilo más cañí.

1.1.1.11.1 es bastante experimental. Ruidos de diverso pelaje, una especie de chelo tocado al revés y unas bases muy sucias con un toque industrial muy guapo. Me mola bastante. Aunque igual el latido de corazón final no lo hubiese hecho tan largo.

CLARA PINYA rompe con todo lo anterior. Clara canta (los demás berrean o recitan), se defiende tocando y lo suyo es el Punk Pop. El primer tema es una versión en castellano de un tema de Green Day. Vamos que no te lo esperas para nada.

ASSEATER es otro proyecto de los que me molan mazo. Dos temas de 29 y 19 segundos respectivamente de ruido y cachondeo. En el primer tema me recuerdan a Esplendor Geométrico, con ese toque experimental/industrial, pero quizás con una mano ocupada para comerse un bocadillo de chorizo. El segundo es más gamberro aún y predominan el ruido y los gritos.

ELQUENO QUENO (gracias por pasarme esta joya) son un dúo que se marcan un par de temas de Punk con mucha mala leche. La voz en el primer tema es un poco Manolo Kabezabolo y en el segundo es más personal y mola bastante la manera que tiene de recitar tan rápido, casi sin despeinarse.

MORCILLA TERRORÍFICA también se marcan dos temas muy cortitos como los de Asseater. Es un rollo cantautor Punk con voz y guitarra sin distorsión.  Me gusta bastante la flauta que mete en el segundo tema y cómo lo corta a los 11 segundos tras equivocarse y cagarse en dios.

FETVM se nota que tenía(n) medios porque es lo que mejor suena y no falta ningún instrumento. Lleva(n) un rollo After Punk tipo Paralíticos pero con un sonido bastante más duro.

POTORRE DE PERRE se ve que han escuchado muchos discos de La Trinca, jajaja. Lo cierto es que es difícil encasillarles en un estilo. Imaginad el taller de Gepeto (no sé porque me ha venido esa imagen) con varios relojes de cuco sonando por ahí, alguien cortando remolacha, un borracho con una armónica y una voz todo el rato soltando chorradas.

HOMELESS BLOWJOB es uno de los platos fuertes. Un par de canciones, más curradas que la mayoría, con unas bases electrónicas que se mueven entre el tecno oscuro y la horterada, muy del rollo Luis Miguelez. Las voces muy Almodóvar y McNamara.

FUEGO EN LA SANGRE ni se molestan en recortar los 20 segundos que tardan hasta que arranca la primera canción. Por las voces que se oyen parecen ser dos. Batería bastante destartalada en algunas ocasiones que suena a cajas de zapatos, cacerolas y un globo desinflado como bombo. Y una voz gritando por ahí de fondo. Me encanta que no tengan guitarra. Punk, sin lugar a dudas.

JiMMY MUELAS graba con mejores medios y con todos los instrumentos; bastante completito. Punk veloz y contundente, con un mensaje serio que entre tanto “voy en patines y hago croquetas” o “asturiano, fabada en tu ano” queda un poco fuera de lugar, jeje.

LAS CASTAÑAS DE JOSE LUIS es otro experimento con samplers de películas de navajeros y trozos de Grind Core cortados con una voz haciendo el subnormal que pasa por la fase gutural hasta llegar al falsete incluso.

MUERTOS EN CONTAINERS ENTERTAIMENT son los más jeviatas y suenan relativamente bien a la par que usan estructuras lógicas y todo bastante standard. No es mi rollo para nada, aunque no les falta una dosis de cachondeo importante.

POTA DE MARMOTA creo que ya debía tener pensado el nombre desde hace tiempo. Aunque lo cierto es que te esperas algo muy calimotxero y luego, tras el sonido de un rebaño de ovejas, te encuentras con un proyecto de electrónica con ramalazos muy ochenteros y dejes oscuros con una voz soltando lindezas. En el segundo tema el registro cambia bastante y se vuelve más Punk. Desaparece cualquier tipo de percusión y usa una guitarra con una distorsión chatarrera mientras entre sonidos guturales una voz “canta” la letra.

JUANKAR BOKAKOSTRA parece el único que se ha atrevido a cantar  sobre la cuarentena. El hecho de que use un tema de los Ramones para empezar y esa base de casiotone me recuerda mucho a Nazis from Mars. Aunque, cuando te esperas que aparezca una voz femenina y relativamente dulce, te encuentras con una voz de maromo bastante macarra. La segunda canción ni la acaba. Me gusta que se publiquen tantas canciones así, cortadas de un tajo.

FREE TANGAX IN THE KITCHEN IN DA JAUS es, sin duda, uno de los proyectos más ocurrentes y ganadores. “El sonido de los espárragos al freír” es, eso mismo, unos espárragos friéndose. Luego con una cuchara y un vaso hace una pequeña base rítmica mientras una voz femenina nos va recordando eso de “el sonido de los espárragos al freír”. En el segundo tema la cosa no cambia demasiado, esta vez se trata del sonido de las patatas al freír. Me quito el sombrero. Aunque es cierto que no son las típicas canciones que quieras volver a oír muchas veces. Pero solo la desfachatez de enviar esto me parece magistral.

RENNETAZO EN EL OJO interpreta su tema con una trompetilla de juguete alternada con la voz que muestra su asco por los policías de balcón. Muy a lo Manolo Kabezabolo al principio del tema.

ROLL directamente ni te lo esperas. Ya no solo la canción es en “inglés” si no que tiene un deje nirvanero cosa fina. Toca con todos los instrumentos.

LA NANA CRAZY canta sobre pañales repletos de mierda que hay que cambiar ya, mientras se acompaña de un sonajero. Sospecho que la situación debía ser real con bebé incluido.

FERNANDO POR CIERTO hace hip hop.

KOLO APOYPAIO le dan al metal ruidoso. Se ve que tenían de todo en casa o un programa de esos que lo simulan. Ojo porque en el bandcamp aparece también como un tema de Fernando Por Cierto.

CULO DE RATA te conquista llamado a sus canciones “primera” y “segunda”. El sonido es el más pobre porque suena muy bajito. Hay una batería de fondo y una guitarra por ahí. Instrumentales, sin mucho más. Estos salen en el bandcamp pero no en la contra del supuesto CD para construirte tu mismo.

PAULALÍTIKA Y LA FLAUTA MÁGICA. No esperes la ópera de Mozart del mismo nombre, se trata más bien de una chica tocando el Resistiré del Dúo Dinámico con la flauta. Así a modo de ensayo, como cuando te estás aprendiendo la canción para la clase de música del cole, con paradas y errores y esas cosas. Muy vecinita de 6 años dando por culo a todo el edificio a la hora de la siesta.

Y todo acaba con un Bonus Track en donde alguien canta una especie de nana porno sobre una base que incluye latigazos y el sonido falso de cascos de caballos. Al dejar de cantar suena una flauta dulce.

Pues como veis, aberración de la buena. Gracias por ofrecernos estas cosas.


Mgrtn.