martes, 5 de diciembre de 2017

Críticas 179: Mala Leche, Fried EM, Gibbous

Vamos hoy con tres singles, tres pequeñas joyas editadas por Lumpy Records, uno de los sellos más importantes del momento que mide el pulso del Punk en este puto planeta. O lo que viene a ser lo mismo de St. Louis y alrededores, jeje.

Igual lo que le falta a Lumpy Records es desvincularse un poco del ámbito local, pero la verdad es que mientras en St. Louis sigan existiendo grupazos de este calibre cumple bien su labor de recoger toda la mierda que allí se cuece.

En cualquier caso, tanto en la América profunda como en el resto del país y en gran parte de Europa y Australia tenemos que decir que la cosa se ha recuperado mucho desde hace un par de años (ya que antes estaba todo muy matarile). Y de qué manera. No dejan de salir grupazos. 

¿Estamos ante una nueva edad de oro? Lógicamente una edad de oro un tanto underground, ya que los medios no se hacen eco del asunto, ni los grandes festivales programan Punk a cascoporro (directamente no existe para ellos) como pasó en el 77 o en los 90. Pero mejor, ¿no?  







Fried E.M. : S/T (7", Lumpy Records)

Métele a una batería carvenícola con los parches poco tensos una velocidad HardCore. Coge a un cantante en proceso de convertirse en perro con la garganta destrozada, pero que le de rollito. Añade un bajo de esos que se tienen en pie para darle cuerpo al asunto. Y por último consigue un guitarrista que toque rápido y dale una guitarra que suene sucia pero sin pasarse. Después intenta conbinar notas que no peguen mucho entre sí y copia algún riff a Zero Boys. Ahí lo tienes.

Supongo que la referencia a Lumpy and The Dumpers es inevitable. No solo por ser de la misma ciudad y tener el disco en Lumpy Records, si no porque parece que uno de los ex guitarristas de los Dumpers toca aquí. Y según he leído en alguna parte el propio Martin (Lumpy) toca la batería. Pero no sé si dar mucha credibilidad al tema ya que solo lo mencionan en un catálogo mientras en el resto (incluso en discogs) lo obvian y en los créditos del disco los nombres son otros. Aunque por la foto interior podría ser, pero tengo serias dudas. No obstante soy muy mal fisonomista. 

La cosa es que el disco está de puta madre. 5 temazos de tralla perruna.

Mgrtn.






Gibbous: "Mortal Crust" (7", Lumpy Records)

Seguimos en St. Louis con el proyecto en solitario de Andy Peterson de Lumpy and the Dumpers. Vamos que todo sigue quedando en casa.

El 7" contiene dos canciones y salió en el 2015, pero lo traigo aquí porque ha sido reeditado este mismo año. Cambia el color de la "portada" que ahora es blanco y antes era marrón.

Andy se despacha dos temazos de Synth Punk bastante sucio que suena a la fuerza a los Spits y a algo a Ausmuteants, pero bastante más guarro todo. 

El tema (temazo) que da título al disco juega a los marcianitos con un sintetizador y una machacona caja de ritmos y lo lleva hasta ambientes muy oscuros. Muy siniestroide incluso.
El de la cara B, No Elevators, es el más Spits por la voz que recuerda bastante al Black Car de aquellos. Lo único que aquí el fulano mete hasta un saxofón. 

Mola.

Mgrtn.





Mala Leche: S/T (7", Lumpy Records)

Barrabasada de la buena. Me flipa. Y cómo no, también desde St. Louis.

Mala Leche sacaron dos cassettes el año pasado, una con cuatro temas y la otra con cinco, en este 7" se recogen ambas, una en cada cara. 

Los chavales cantan en español (no precisamente de España) y lo hacen como si fuesen unos payasos (tengo dudas de si canta solo uno o varios). Y cuando me refiero a como unos payasos no me refiero a haciendo payasadas (que también) si no a esa voz que ponen los payasos como soltando todo el aire a la vez y como si tuviesen algo en la boca que les impide vocalizar. Vamos que no se entiende una mierda, pero tranquilo que vienen las letras.

Sin duda lo más llamativo es la voz y deja un poco en segundo plano lo demás, pero lo cierto es que la parte de los instrumentos es la mejor. Punk a destajo con mucho rostro y ese toque feista marca de la casa. Por citar a los dos grupos emblemáticos de la escena, podemos decir que Mala Leche son una especie de Coneheads cabreados haciendo versiones de los Dumpers. Punk gamberro y muy rabioso, amortiguado en parte por el frío de los sintetizadores y los efectos de guitarra. 

Ambas caras están muy bien, pero si tengo que elegir me quedo con la primera, que compila la primera maqueta, que suena más rabiosa.

Odio el circo y los payasos (como todo el mundo, ¿no?), pero si sé que allí dentro van a tocar estos tíos me sacó la entrada anticipada con tres meses de adelanto. 

Mola mazo.

Mgrtn.

martes, 28 de noviembre de 2017

Criticas 178: The Smiths, Rotten Mind








Rotten Mind: “S/T” (LP, Lovely) / “Still searching” (7”, Lovely) /  “Things I can see” (7”, Lovely)

Tras un glorioso debut en forma de LP en 2015 este, sin duda, es el año de estos suecos, ya que no solo sacan su segundo LP si no dos referencias más en forma de single. Todo ello bajo la misma etiqueta: Lovely.

Curiosamente es el segundo LP el que no tienen título (o se titula igual que la banda, lo mismo me da que me da lo mismo) y no el primero que se tituló “I’m alone even with you” y que, como ya he dicho, se trata de su glorioso debut en donde marcaron las pautas a seguir: Melodías muy pegadizas y potentes con una marcada melancolía y punk muy potente y veloz.
Lo primero que se te viene a la cabeza es The Vicious. No sé si el cantante le copia descaradamente o es cosa del acento sueco y/o de la tristeza que derrocha la voz mientras se medio rompe en sus lamentos al borde de la afonía. Vamos que son, como me dijo mi amigo Javi: “son como The Vicious pero más Hard Core”. Igual “más rápido” diría yo.
Lo segundo que se te viene a la cabeza son los también suecos Data Control, que también tienen el acento sueco y esa rotura de voz. Y que curiosamente sacaron su LP de debut también en el 2015. Y esto ya no lo dijo Javi, pero lo digo yo: “son como Data Control pero menos Hard Core”. Y la diferencia no estriba tanto en la velocidad (que los Data Control tienen temas mucho más lentos la mayoría de las veces), como en la actitud sonora. Definitivamente Rotten Mind son menos rudos, menos HC.

Bueno pues si en el primer disco eran como The Vicious pero más rápidos, en el segundo resulta que ya son iguales (jaja) ya que bajan un poco la velocidad y ahora, más o menos, tocan a la misma velocidad que lo hacían ellos. Bueno, no creo que sea algo premeditado, supongo que se trata de la “madurez” con la que se afronta un segundo disco, menos obsesionados con la velocidad y más con la calidad.
De hecho, según avanza el disco, van tocando un poco más lento que la banda de Robert y Sara, para parecerse quizás a… la otra banda de Robert y Sara: Masshisteri (Jeje). Venga, no voy a ser tan malo.  Pobres, a lo mejor ni siquiera se plantearon imitarles, y yo aquí continuamente comparándoles… pero es indudable de que suenan mucho a ellos por la voz sobre todo y el sonido de una de las guitarras. La otra guitarra tiene más distorsiones y chorraditas y eso también ayuda a despegarse algo de la comparación.

De Data Control ya no hay mucho rastro, solo ese ligero deje en la voz. Su toque HC del principio desaparece ya, y se abandonan al mundo de las melodías tristonas y alienantes.

Quizás este segundo disco sea “mejor” y tenga temas más redondos pero, sin duda, el primero impresiona más y no le faltan hits (quizás sea más fácil señalar los hits incluso). Además se les daba muy bien pisar el acelerador un poquito más y distanciarse un poco de los putos Vicious.

Este “S/T” me gusta también bastante: se trata de un disco brillante y con  canciones de gran calidad. Y es una lástima que suenen tan “viciousos” porque las comparaciones son odiosas. Aunque igual si no sonasen así no me gustarían tanto. No sé. En cualquier caso, me parece un disco muy adictivo de esos de escuchar vuelta y vuelta sin parar toda la tarde.

Los dos singles son temas extraídos del LP, como se hacía antiguamente, con una cara B con una canción inédita. Vamos que pagas 5 euros solo por una canción si ya tienes el disco grande. Vamos que si llego a mirarlo bien en vez de comprar compulsivamente a ciegas, igual no me los pillo. Grrrr.

Still Searching, no cabe duda, es un temón, de esos quizás un poquito más lentos, pero con mucha intensidad.
La cara B es una canción en sueco, una versión de sus compatriotas ochenteros Garbochock. Suena más vacilona y peligrosa que el original pero quizás no se desprende del tufillo clásico como para que me diga realmente algo distinto.

Things I can see es también una canción muy buena, también de las que no son super rápidas, pero bastante potente y enérgica. El toque melancólico está muy presente también, pero en este tema en concreto compite con un aire más pop, más alegre, que la verdad es que combina, curiosamente, bastante bien.
La cara B es directamente una puta mierda, que no les pega nada y que llega a ser más aburrida que la original. Se trata del I’m wating for the man de la Velvet. Como digo más coñazo aún y la voz además se encuentra a años luz…

En resumen: pasa de los 7”s y céntrate en el LP que está de puta madre.

P.D.
Colgaré una crítica del concierto que dieron en Madrid el otro día en 1 Minuto de Gloria.
Mgrtn.




The Smiths: “The Queen is dead” (5LP, Box set Deluxe Edition, Warner Bros)

A priori estoy a favor de que cualquier sello/grupo saque lo que le de la gana al mercado. Quien quiere lo compra y quien no, pues no. Pero claro, cuando sale un artículo así, que evidentemente tiene un precio muy elevado, me crean una necesidad que no existía y me veo en la obligación de desembolsar la pasta. Diferente es la típica reedición, de vez en cuando, del Never mind the bollocks, (que se compone del LP y, como mucho del 7”) que me la compro  sin pestañear por 20 euros y listo. Pero esto de lanzar un articulo tan goloso y tan caro…

Realmente mi disco favorito de los Smiths es el primero. Y estaba contento con tener una copia del The Queen is dead en vinilo y otra en CD, pese a existir más de 100 ediciones diferentes del disco. Pero hay que reconocer que este disco es su obra maestra (me guste más el primero o no). Entiendo que se hayan volcado con esta edición y que piensen que la gente va a responder mejor a este que a cualquiera de los otros LPs o  incluso a un recopilatorio a todo lujo. Y realmente me la pela el formato con caja de lujo y todo la pesca, porque lo que lo hace especial es el material extra que incluye. Mi afán completista me obliga a tenerlo. Total que he puesto 85 eurazos sobre la mesa, previo encargo a la tienda para que lo pidan, claro, y lo he pagado a tocateja. Me lo estuve pensando unas semanas, pero piqué…

Prefiero pillarme 5 vinilos de 5 grupos diferentes y pagar lo mismo o más, que pillar las dichosas cajitas de un mismo grupo. Me he gastado mucho más dinero este verano, por ejemplo, en cualquier tienda de discos de Japón, pero en discos de distintos grupos, que parece que te compras más cosas… Parece como que gastarte este pastón en un solo artículo (aunque incluya 5 LPs) es demasiado. Y más cuando lo abres y ves que en la mayoría de las caras de los vinilos vienen tres canciones solo. Joder, aprentándolo un poco hubiese cabido en cuatro vinilos, puede que hasta en tres… Bueno la cosa es que este capricho de las cajitas lo suelo hacer solo con grupos que me molan muchísimo. Ya tenía la caja de 7”s de los Smiths, la de los Cramps, la de Dangerhouse, Sex Pitols, Hombres G…. Y poco más. También es verdad que este tipo de artículos solo salen cuando el grupo es superventas, porque si no no sale rentable. Y es que si se empezasen a sacar cajas de grupos en plan The Vicious, Rip Offs, Gorilla Angreb, Teengenerate… al final sería mi ruina más absoluta. Vamos, lo que decía al principio: me crea una necesidad y lo tengo que comprar. Una puta mierda, joder. Soy una víctima del capitalismo más salvaje.

Ahora que me he desahogado un poco (y no me ha servido de nada llegar a la conclusión de que soy un borrego que compra lo que le echan), vamos con lo que contiene la dichosa cajita: Se trata de 5 LPs dentro de una lujosa caja en riguroso blanco y negro (queda mejor que en el verde oscuro original), distribuidos en 3 carpetas dobles. Por supuesto todos los vinilos con un gramaje de este gordo que te cagas. Ah, también existe una versión caja con CDs para los “pobres”. Y no, no quiero saber lo que tiene porque no quiero crearme esa necesidad también.

La primera carpeta, que aunque sea abierta tienen cerrada una de las ventanitas contiene solo un vinilo que es, como no podía ser de otro modo, una reedición remasterizada del LP original del 86 (vamos que llegan tarde un año para eso del 30 aniversario). Mejor sonido y esas cosas con las que algunos no comulgaran (para eso tienes el disco original, si lo querías igual) y bla bla bla. Ninguna sorpresa.

La segunda carpeta es la que han llamado Adiotinal Recordings y sin duda es el plato fuerte. Me encanta escuchar otras versiones de los temas míticos de mis grupos favoritos. Se trata de las demos de 8 de los 10 temas del disco (falta The Queen is dead y Vicar in a tutu), en su inmensa mayoría casi idénticas a los temas finales que se plastificaron, pero con algunas variantes curiosas. Curiosas solo para los muy fans, claro. Si no eres ultrafan, he de reconocer que son totalmente prescindibles. De hecho ninguna de las demos supera a los temas definitivos (por eso son demos, no?).
Eso sí, el sonido y la voz son magistrales en todo momento. Vamos que podrían ser artes finales, como quien dice. De hecho el There is a light that never goes out debía ser ya una toma final, ya que en lugar de “demo” lo llaman “take 1”. La versión no difiere en exceso de la que todos conocemos; si eso lo más diferente es el pasaje final como más orquestado y presente.
Los temas que más se alejan de los originales son Never had no one ever, con pasajes un poco coñazos Y el siempre genial Bigmouth strikes back, con unos arreglos mas feos y grises, pero interesantes.
The Queen is dead no aparece como demo, pero si como versión extendida de 6 minutos y medio.
Y el bloque se completa con 4 caras B de los singles. Vamos que ya las tenía.

Sensación un poco de cabreo al llegar este punto porque realmente no hay grandes diferencias con los temas que vieron la luz en el 86 y ya que pagas tanta pasta te esperas poder disfrutarlo un poco más. Pero que las demos iban a ser muy parecidas ya lo sabía, porque tengo un par de piratas con demos y realmente todas son casi como los temas acabados ya. Lo que me ha hecho levantarme a buscar esos discos y descubrir que tres de los temas aquí incluidos ya los tenía en aquellos discos. Creo que son los mismos por la descripción y fechas, vamos. Y no me voy a poner a escucharlos con lupa tampoco. Al menos estos tienen un mejor sonido y un remasterizado y esas cosas oficiales que no tienen los discos piratas. Porque eso sí, del sonido y la calidad no me puedo quejar ni un pelo. Todo suena de lujo y está cuidado al detalle.

Vamos con la tercera carpeta, a ver si no encontramos otra vez las mismas canciones casi idénticas. Aunque en los directos suelen clavar también mucho los temas, pero siempre se despegan más del original. Y, más o menos así es.
Bajo el título de Live in Boston nos encontramos con un directo del 86 con un repertorio de 13 temas que abundan en las canciones del The Queen is dead con algunas concesiones anteriores.
Sonido casi perfecto, pero con un toque más incisivo que los vinilos anteriores. El repertorio no se presta a momentos de aceleración ni de excesivas variaciones, pero encontramos  grandes pasajes como en Rubber Ring/ What she said o  The Queen is dead en donde se muestran bastante más enérgicos que en estudio y siempre te topas con alguna parte en que le dan un aire diferente a las canciones. Echo en falta, eso sí, una toma en directo del Some girls y del Frankly Mr. Shankly. Me imagino que las 13 seleccionadas eran las mejores tomas y han desechado las que les saldrían algo regular o tuviesen algún fallo.
Por otra parte, Morrisey apenas habla entre tema  y tema, pero oírle, tan distante, a medio camino entre la timidez y la soberbia, felicitar al público por “tener buen gusto” cuando le aplauden hace que se te escape una sonrisita.

En definitiva, el disco es considerado una obra de arte por crítica y público y no seré yo quien les contradiga. De ti depende quedarte con la copia normal, que ya tendrás por ahí, o invertir una pasta en este objeto que musicalmente va dirigido solo a fans muy fans de la banda (o a cumpleañeros muy afortunados: es todo un regalazo), pero que estéticamente es además un objeto decorativo y una preciosidad para enseñar a las visitas,. Una preciosidad que suena y todo (eso no lo hace un jarrón) y suena de lujo, además.
La verdad es que se me cae la babilla cada vez que lo veo colocado en la estantería.


Mgrtn.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Críticas 177: Acrylics, Krimewatch, Shopping




Acrylics: S/T (12”, Neck Chop Records) / “Structure” (7”, Drunken Sailor Records)

Sin duda alguna uno de los conciertos del año en Madrid (a la altura del de Cocaine Piss y el de Lumpy and The Dumpers) fue el de Acrylics un domingo cualquiera para cuatro gatos en el Wharf. Salimos flipando de la caña, volumen y fuerza desplegados y con las orejas sangrando. Puedes leer mi crítica aquí.

Neck Chop ha convertido en vinilo su cuarta cassette (2016) de seis temas y aquí tenemos este 12” a una sola cara de esta banda californiana de Hard Core ruidoso y cacofónico que empezó si singladura allá por el 2014. Piruetas compositivas, contraritmos, disonancias y todo tipo de barrabasadas metidas a capón dentro de una corriente torrencial de barro denso en forma Hard Core Punk feista e incendiario.

Muy en la línea de Lumpy, de Mystic Inane o de Institute, por citar algunas bandas de ahora embarcadas en esto de darle una vueltecilla de tuerca al asunto a base de sonar incómodos al oído. Eso sí, Acrylics meten muchas más caña que la mayoría de estos grupos tocando a toda velocidad y a tope de ruido y distorsión, aún a riesgo de que se pierdan los detalles. Y en directo, además, doblaron las dosis de velocidad y ruido para deleite de nuestra orejitas.

El 7” posee únicamente dos temas que siguen, sin sorpresas, la misma línea que el 12”. No hay hits, no hay temas que destaquen, en ninguno de los dos artefactos, porque todos están a la misma altura y la ausencia de melodías reconocibles, ese esfuerzo por incordiar y sonar incómodos, ese gritar hasta desgañitarse, evitan que se pueda sacar algo mínimamente tarareable.

Dos pepinazos de los buenos.
Mgrtn.




Krimewatch: “Demo” (7” Static Shock records) / “Promo” (7” Flexi, Flexipunk/ Boss Tuneage)

Fue ver un vídeo en youtube de un directo de esta banda de NY con cantante asiática y quedar completamente enamorado. Me puse a buscar algún disco para comprarlo y no recuerdo si aún no había sacado Lookin’ Out records el vinilo o ya estaba agotado, la cosa es que solo quedaban putas k7, total que lo deje pasar. Pero este año Static Shock se ha encargado de reeditar esta puta maravilla en 7”, así que, zas! me lo pillé sin pensarlo. Encima descubrí que FlexiPunk había sacado también un nuevo 7”, en formato flexi, claro, y me lo pillé también.

Se trata de dos discazos flipantes, amiguitos . Dos discazos que no deberíais dejar pasar. Especialmente el primero que tiene 6 temas. El flexi tiene solo dos temas, pero son también canela fina y está a muy buen precio.

Hard Core clásico con esa voz femenina grave, algo impostada, que mola todo. Quizás es lo que más llama la atención, la voz femenina, ya que este estilo por desgracia siempre ha sido muy de machitos. De hecho en la banda las ¾ son mujeres.

No descubren nada nuevo, de hecho suenan “antiguos”, pero vas a flipar con la energía, la actitud, la velocidad justa (sin pasarse), esos cambios de ritmo de zapatilla-tupa-tupa a interludio denso, el sonido de los dedos deslizándose por el mástil, la baterías taladrantes y sobre todo esa puta voz… La mayoría de los temas, de un minuto escaso, están en inglés (en el flexi todos), pero hay también alguno en japonés que molan tanto o más que los otros.

Corto, rabioso, simple, directo, como siempre debió ser el Hard Core. En una palabra: Punk rápido.
Matrícula de honor.

Mgrtn.




Shopping: “The Official Body” (LP, Fatcat Records)

No recuerdo cómo descubrí a la banda, posiblemente alguien me la recomendaría, la escuché en internet y me gustó, puse en búsqueda los discos en Discogs, dispuesto a comprármelos cuando encontrase algún vendedor que tuviese más cosas de mi interés, por aquello de aprovechar los gastos de envío y me olvidé de ellos. Hasta el otro día que me dice mi amigo Juancho que tocan unos tal Shopping en el Funhouse, así por sorpresa, yo no lo había visto anunciado en ningún sitio… Coño, los Shopping, de puta madre me apunto, mira así ya me pillo los discos en el concierto. Y en efecto, tras el conciertazo (publicaré una crítica en 1 minuto de Gloria cuando acabe el otoño), pude comprarme los dos primeros discos que tenía en búsqueda y además el tercero que acaba de salir y que es el que comento aquí por aquello de la actualidad y esas cosas…

Shopping son un trío británico formado por dos chicas (bajo y guitarra+voz) y un chico a la batería. Practican un estilo que recuerda mucho (se puede decir que a veces se trata casi de un plagio) a los B-52, en la voz, en la guitarra, en las bases rítmicas…, pero lo pasan por un filtro de Post Punk muy al estilo de bandas de finales de los 70 con chicas al frente como Essential Logic y sobre todo Delta 5. Crean así un cocktail bastante atractivo que combina ritmos bailables y matemáticas puras, jugando sobre todo con números quebrados, que es más difícil. Lo cierto es que tocan de la hostia, tienen un sentido del ritmo excepcional y la cantante tiene una voz privilegiada. Cuando tuve que explicarle a un colega qué música hacían para ver si se apuntaba o no al concierto le dije que Post Punk, pero temiendo que se fuese a imaginar otra cosa, más seria, más oscura, tuve que añadir “alegre”. Post Punk alegre. Creo que es bastante acertado.

El primer disco (2013) es toda una declaración de intenciones y define desde el minuto cero el estilo del grupo y su pasión por los B-52. Quizás las canciones no tienen tanta profundidad, pero (y creo que esto es mejor) son más ligeras y espontáneas, más saltarinas. Pese a que en disco siempre se muestran más comedidos y menos vigorosos que en directo (al menos en el directo que vimos).

El segundo LP (2015) puede que tenga canciones de mayor profundidad, algo más serias y definitivamente menos alegres. Además como novedad el batería se canta un par de temas y mete coros también en otras. No está mal su voz, pero creo que una voz femenina (y sobre todo tan buena como la de la guitarrista) encaja mucho mejor en su música. Por lo demás es bastante parecido al primer disco y en la cara B vuelven a alegrarse en muchas canciones, algunas de las cuales podrían clasificarse de gloria bendita.

Y por fin su tercer largo (2017), en donde continúan con su fórmula estrella y el batería sigue metiendo su voz combinada con la de la guitarrista, aunque no toma el protagonismo absoluto en ningún tema como en el segundo disco, pese a que no se queda manco. De hecho logran unos juegos de voces bastante brillantes entre los dos. Las canciones son todas bastante “maduras”, como en el segundo LP pero recuperando la alegría del primer disco. Precisión exquisita composiciones un poco más enrevesadas (recuerdan a veces a unas Erase Errata haciendo melodías árabes, de hecho hay mucho de ese toque arabesco en toda su música), pero ejecutadas de tal forma que parecen sencillas. Eso es lo que más me gusta, que hacen que desde fuera parezca todo fácil. El secreto está en que las notas que no tocan (la guitarra sobre todo), son muchas veces más importante que las que tocan. Menos es más, pero no es que hagan poco, porque realmente hacen mucho, pero de esa forma que parece ultra sencillo.
Preciosismo naif, ritmos muy bailables, números primos saltando de un lado a otro en un sudoku de Post Punk  inteligente, divertido y refrescante.
Además casi todos los temas son muy buenos y algunos brillan más de la cuenta. Yo no me lo perdería.

Me gustó más el directo, porque transmitieron mucha energía y ver a la cantante en calcetines dando brincos hace mucho, pero el disco está también de puta madre. Un disco para recomendar a todo el mundo., en serio.

Mgrtn.




Comentar también que la demo de Satélite que salió hace un poco más de un año en k7 ha sido trasladada a un LP, editada por Discos Enfermos y No Thanx. Así que me remito a la crítica que hice entonces: http://soloespunk.blogspot.com.es/2016/06/criticas-147.html

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Críticas 176: Haram, Lumpy and the Dumpers, Patsy

Vamos hoy con un monográfico de LA VIDA ES UN MUS. Sin lugar a dudas uno de los sellos más activos e importantes del Punk actual, un sello que ayuda a mantener viva una escena cada vez más rica e interesante a nivel mundial.

Para mi gusto comparte podio de mejor sello del mundo junto a Lumpy Records y a Total Punk. De hecho es bastante curioso (o pensándolo bien, es perfectamente lógico) que los tres sellos compartan (o se roben) grupos los unos a los otros. Lumpy and The Dumpers tienen referencias en los tres sellos, Patsy se estrenan en LVEUM con este LP (que comento más abajo) después de un par de singles en Total Punk…

Eso sí, LVEUM creo que ofrece más variedad de estilos que la competencia, y tan pronto se marca un disco de Post Punk oscuro a lo Belgrado como uno de Oi! a lo Rixe, como algo de Hard Core extremo o de Punk vanguardista, o como algo del rollo Riot Grrrl o revival de Punk ibérico. Y lo cierto es que, pese a la amplitud de miras, muy pocas veces se equivoca y casi todo lo que saca últimamente me parece magistral

Y después de este rato de peloteo, vamos con las críticas de tres de sus recientes referencias:







Haram: “When you have won, you have lost” (LP, LVEUM)

Banda residente en New York que nos visitó hace poco para deleitarnos con su rabia y crudeza (puedes leer mi crítica para un Minuto de Gloria aquí).

Tras un single el año pasado para Toxic State y tras las, hoy en día, inevitables cassettes pertinentes, fichan por LVEUM en Europa para estrenarse con este gran LP de 10 canciones. La edición en USA corre a cargo de Toxic State también.

Desde luego lo más llamativo de la banda es que cantan todas las letras en árabe y lo cierto es que fonéticamente encaja a la perfección con su estilo inmediato y grosero. Practican un Hard Core bastante directo en donde predominan la simplicidad y una continua sensación de suciedad que entra a empujones por tus oídos hasta llegar a mancharte el cerebro. Quizás no sea la banda más rápida del género (tampoco es que vayan lentos), pero gracias a eso sus canciones pueden deleitarse un poco más en reptar por el suelo y en masticar un poquito la rabia, que siempre es más afectivo que tragársela sin masticar.

En ocasiones suenan más clásicos, más 80’s, y en otras se les puede emparentar con el Punk feista actual de Lumpy o de Mystic Inane, sobre todo por ese sonido sucio que arrastra mogollón de mierda y pelusas; pero sin duda la fonética árabe consigue que tengan un estilo propio bastante distintivo, aunque no descubran nada nuevo.

En definitiva, es que es un discazo que puedes escucharlo una tarde entera sin parar. Pocas veces se puede saborear tanto un producto tan sucio y aparentemente carente de melodía, pero lo cierto es que las guitarras consiguen cierto aire melódico que no tienen las voces y eso hace que te enganche. En ese sentido, y también por cierta sonoridad francesa en el acento, me recuerdan un poco a Rixe.

Muy molón, sí señor.

Mgrtn.
  




Lumpy and the Dumpers: “…Those pikled fuckers” (LP, LVEUM) / (LP, Lumpy Records)

Cuando creías que este grupo (uno de los más grandes del momento, si no el más grande con permiso de Cocaine Piss) no podía darte más alegrías, después de un LP genial y un puñado de singles magistrales, y después de un directo alucinante en el que flipamos todos (puedes leer mi crítica para un Minuto de Gloria aquí), los de St. Louis se descuelgan con este segundo LP que pasa automáticamente a situarse en el puto Top 1 de todas las listas.

Es más de lo mismo (punk a destajo), pero además es algo nuevo. Lejos de quedarse anclados en su estilo de Punk ultra bestia con toques rarunos, dan un paso más y convierten esos toques rarunos en algo más marciano, más Post Punk / No Wave, más experimental (sin pasarse, eso sí), con la ayuda de maquinitas que hacen ruiditos locos del espacio exterior.  Vamos, que sin abandonar el Punk sucio, le dan también al rollito de bandas como The Wad, Janitor Scum, BB Eye o Mr. Wax, por citar bandas actuales (y geniales) del sello del propio Lumpy.

Y, por supuesto, el plato fuerte sigue siendo la genial voz de siempre, que se arrastra reptando como una tenia solitaria por la garganta para acabar regurgitando una papilla de caracoles sobre tus oídos. Pura delicia.

¿Disco del año? Posiblemente. Creo que no se le puede pedir más. Bueno, igual alguna canción más, que son solo 7 y algo más cortas de lo habitual. Aunque, por otro lado, lo bueno, si breve…

Mgrtn.




Patsy: “L.A. Woman” (LP, LVEUM)

Que no te engañe el título, que este disco no tiene nada ver con los Doors, pese al claro guiño, supongo que irónico. La banda de New Orleans se viste de largo para ofrecernos un LP (o quizás deberíamos decir un 12” EP, ya que, como el de Lumpy, son solo siete temas) tras sus dos gloriosos singles anteriores, que me fliparon, la verdad.

El disco empieza con la fuerza que se espera si has escuchado sus trabajos anteriores, Punk gritón a saco, pero te vas dando cuenta de qué hay cierta evolución en la banda desde la primera canción. Un sonido más limpio, más ordenado y el pie ligeramente levantado del acelerador, para ofrecernos una apertura hacia determinados elementos un poco más “vanguardistas”. Vamos, que fueron vanguardistas en el siglo pasado. Con un ojo puesto en la Olympia de los 90 y bandas de la época tipo Slant 6 o Red Aunts y el otro en la era Post Punk de finales de los 70 y primeros 80 dominada por bandas como Kleenex o Slits. Acercándose, por tanto, también a grupos Riot Grrrl británicos de ahora como Frau, Good Throb o Woolf, pero definitivamente sonando bastante más americanas y sin abandonarse por completo al desorden cacofónico de aquellas.

De hecho, según avanza el disco, te vas dando cuenta de que van dejando bastante atrás sus singles de Punk más directo y trepidante, que gritan menos, para ir centrándose cada vez más en este nuevo estilo, que según pasan las canciones las emparenta con grupos como Coathangers. Puede que todos estos elementos ya estuviesen presentes en los 7”s, pero ahora, al tocar algo más lento y más limpio, destacan más. Y definitivamente hay una vena pop, un poco a lo Chin Chin, que antes no tenían y que empieza a salir a flote, hasta que, en ocasiones, toma el protagonismo absoluto.

No sé si es un disco de transición o no, pero desde luego me gusta. Tiene un encanto naif muy disfrutable, bordeando tímidamente el precipicio, sin llegar a caer de lleno en ninguno los posibles escenarios que esbozan las canciones. Vamos, que no sabes si te encuentras ante un disco “de género” o no, y según el surco que escuchas te llegas a plantear, “¿y qué género”? Me gusta esa sensación que crea el LP de ingenuidad y desconcierto a la vez. Y desde luego es bastante adictivo y pegadizo.

¿Qué prefiero lo que hacían en los singles para Total Punk? Pues, sinceramente, sí. Pero este 12” está bastante bien también y es de los que se quedan un buen rato en el plato, cosa que no se puede decir de un disco con un estilo más sucio y agresivo, que enseguida te ensucia los oídos y te obliga a descansar.


Mgrtn.