lunes, 29 de junio de 2020

Críticas 129: Algara, Cold Meat, Powerplant

Inmersos ya en la “nueva normalidad” (a ver cómo acaba todo esto), se me vuelven a acumular los discos. He hecho un par de pedidos grandes de discos nuevos de este mismo año y alguno del año anterior que se me había pasado. Así que espero actualizar el blog más a menudo y con cierta regularidad.

Eso sí, mientras siga sin haber conciertos y mientras eso de viajar a una ciudad extranjera (y visitar todas las tiendas de discos) siga siendo una incógnita, tendré que seguir tirando únicamente de pedidos por internet y de tiendas locales. Pero bueno, por suerte o por desgracia, discogs es una fuente inagotable, aunque te prive del placer de ensuciarte los dedos (que, por otro lado, con esto del Coronavirus, pues quizás sea mejor, ¿no?).





Algara: “Enamorados del control total” (7”, La Vida Es Un Mus)

Empezamos con una de esas sorpresas agradables que te encuentras muy de tarde en tarde. Se trata de la primera referencia de este ¿dúo? de ¿Barcelona? Lo cierto es que un halo de misterio (imagino que premeditado) acompaña a este lanzamiento que carece incluso de texto promocional en la web de LVEUM. Según se puede leer por ahí están preparando un LP ya en formación cuarteto. Si es cierto, esperemos que no la caguen, porque la verdad es que este 7” está de puta madre.

Ochenterismo oscuro a tope en esta obra en la que es difícil no mencionar a Aviador Dro como referencia. Ya no solo porque el disco es un manifiesto andante de la lucha obrera (especializada o no), si no porque la aguja tiene que hacer un esfuerzo por romper el hielo de los surcos. La frialdad es tal que se puede hablar de figuras de hielo más que de canciones. Y lo consiguen gracias al minimalismo reinante durante las cuatro canciones del 7” y a esa caja de ritmos machacona y ultra simple (para mí lo mejor del disco, sobre todo cuando meten esos golpes secos y estridentes).

Pero son figuras de hielo que se empiezan a derretir según llegan a nuestro oídos. Hay una parte “orgánica”, con un sonido más cálido, que a golpe de bajo y a pinceladas de guitarra aportan el calor suficiente para ello.
Una guitarra y un bajo que apestan a After Punk (o Post Punk si lo prefieres) por los cuatro costados y que tienen una líneas melódicas tan oscuras como deliciosas. Igual aquí toca mencionar a Décima Víctima…

Por último, encima de todo, una voz bastante chulesca que recita consignas políticas y que combina esa frialdad imperante con unas mínimas y tímidas melodías que consiguen que no se escarchen por completo las palabras.

Genial.

Mgrtn.





Cold Meat: “Hot and Flustered” (LP, Satic Shock Records / Helta Skelta Records)

El año pasado descubrí, comprando solo por la portada (y fiándome de la etiqueta SSR, je), su 7” del 2018  (tienen un par de ellos más y una casete) y la verdad es que me flipó. Así que en cuanto vi que este año sacaban LP, no lo dudé ni un segundo.

Los australianos siguen fieles a su sonido Post Punk agresivo y a su querencia por la nueva escena Riot Grrrl inglesa. Y es que la voz de la cantante es de esas afónicas que molan mogollón. Se encuentra a medio camino entra la voz de Efialtis y la de Runt: áspera y concisa, contenida y salvaje. Una auténtica pasada.
La música que acompaña tan deliciosas afonías es machacona como una serie de martillazos en la cabeza recién levantado y tan enervante y rítmica como una gota de agua calentorra cayendo constantemente cada segundo sobre la frente.

Se nota cierta evolución, eso sí. El sonido es bastante mejor y más “controlado” como corresponde a un LP. Pierden algo en velocidad y sobre todo en locura y agudos, pero ganan en firmeza y en oscuridad. Es más “amable”, sí, pero, a cambio, tiene esa contención añadida que lo hace desquiciante.

En definitiva: 10 pedradas muy pulidas pero igual de asesinas.

Creo que el resultado es impecable y que podemos estar hablando desde ya de uno de los discos Punk de este maldito 2020. Te será difícil sacarlo del plato, créeme.

Sobresaliente alto.

Mgrtn.





Powerplant: “People in the sun” (LP, Erste Theke Tonträger / Dreamland Syndicate)

Este disco se editó el año pasado y, tras agotarse, se ha vuelto a reeditar (creo que también el año pasado). La verdad es que lo llevaba viendo en tiendas de discos (Berlín, Tokyo, Madrid…) durante un tiempo y siempre reparaba en la portada y pensaba “esto puede ser una mierda horrible o algo maravilloso”. Un día me decidí a escuchar algo y debí escuchar una canción de las lentas y se me quitaron las ganas.
Luego, cuando empezó a sonar el nombre más de la cuenta por algunos sitios, les cogí un poco de manía por eso mismo (así de snob soy). Me parecía que iban a hacer del grupo algo así como los nuevos Coneheads a los que también he cogido algo de manía porque son muy “populares” y le gustan a un montón de gente que ni siquiera está metida en el mundillo (a garajeros por ejemplo, jeje).
No obstante, decidí darles una nueva oportunidad por si me estaba perdiendo algo y esta vez sí me gustaron. Debí escoger una canción de las rapiditas. Así que, como iban a tocar en Barcelona le pedí a un amigo que iba a ir que me pillase una copia. Pero llegó la pandemia y se suspendió todo. Y, ahora que he vuelto a hacer pedidos, pues al final me lo he acabado pillando. Supongo que todo esto es suda la polla, pero ahí queda y os lo habéis tragado entero.

Bueno pues los nuevos Coneheads no son otros que un tal Theo Zhykharyev tocándolo y cantándolo casi todo, con algún colega colaborando en cosas puntuales en canciones sueltas.
Y cuando digo “nuevos Coneheads” no me refiero a que suene como ellos (para eso están ya Prison Affair, cuyo disco comenté en la entrada anterior). Me refiero a que también hace Synth Punk (aunque con otros sonidos y otros modos) y a que también empieza a ganar cierta popularidad entre sectores que están un poco alejados del “rollo” actual. Porque, de hecho, sonar, suena más a Ausmuteans que a Coneheads.
Podría hablar de “los nuevos Ausmuteans” entonces, porque también ellos se han hecho populares fuera del circuito (bastante más, de hecho)… Pero es verdad que siempre han estado con un pie fuera y han “aspirado” a más desde el minuto cero. Vamos que en su caso sí me parece normal (y no me da rabia) que la gente les adore fuera de la escena porque su música va más allá.

Como ya he dicho, este LP salió en 2019 tras una casete y un puñadito de 7”s previos y, este año, acaba de salir un 7” para Static Shock (casi nada).

Se trata de un LP bastante correcto plagado de líneas de sintetizadores que tiene momentos apoteósicos y alguno un poco más calmado y coñazo. Pero en líneas generales la mayoría de las canciones son bastante buenas.
A veces son temas muy Punk, muy salvajes que podrían emparentarse con grupos de la escudería Lumpy Records y otras veces (la mayoría) desarrolla unas melodías más clásicas y dulces con ecos 80’s que recuerdan también mucho a los temas más “de estadio” de los Ausmuteans. A veces también se me viene a la mente Digital Leather (es inevitable con tanta carga de sintes).  
Eso sí, según va avanzado el disco, y sobre todo en la cara B, todo se vuelve más frío y británico (la tierra tira), tanto que en algún momento nos viene a la memoria Joy Division.

Le haya cogido manía o no (creo que se me ha pasado), es  un disco muy disfrutable, de estos de ponerlo vuelta y vuelta una mañana entera. Y, la verdad, recapacitando, creo que es bastante comprensible que guste fuera del “rollo” porque, igual que pasa con Ausmuteans, su música trasciende el pequeño circuito al que va destinado un sello como E.T.T. Etiqueta magistral, sin duda, pero dedicada a un público minoritario.
No me extrañaría, de hecho, que el fulano acabase fichando por algún sello más grande.

Mgrtn.

miércoles, 10 de junio de 2020

Críticas 128: Alien Nosejob, Voidiots, Co-Beat 20




Alien Nosejob: “Suddlenly everything is twice as loud” (LP, Anti Fade /Drunken Sailor)

Si en la entrada anterior hablábamos de Cereal Killer, banda paralela de Billy Gadner de Ausmuteans, hoy nos toca hablar del proyecto en solitario de su compañero de banda Jake Robertson. Se trata de uno más de sus múltiples proyectos como Hierophants, Teather Towel, Drug  Sweat y un puñadito más.

Este es el segundo LP del grupo que, desde 2017, ha cosechado también cuatro singles.
Es un grupo que suele gustar a la gente por lo inmediato, colorido y melódico del asunto. Vamos, al menos yo veo a cantidad de peña que suele compartirlo en redes sociales diciendo aquello de “menudo temazo” o “mola mazo”. Y me lo han recomendado por varias vías. Algunos temas me han gustado mucho y otros los he visto demasiado “tradicionales”. Pero me han insistido tanto, que al final me he pillado el disco.

El disco es lo que esperaba, lo verdad. Suena bastante popero en todo momento, pero es cierto que tiene tres o cuatro tipos de canción. Las que suenan más a Ausmuteans (sin duda uno de los más grandes grupos de la década pasada), donde suele meter un sintetizador y las que son algo más agresivas y tienen toques raritos son las que más me gustan. No descubre la pólvora, pero hay temas de Synth Punk, Weird Punk o de Punk a secas bastante redondos y contundentes.

Cuando se pone más ramoniano y más clasicote me aburre un poco. Aunque le salva cierta impertinencia vocal en algunas. Pero cuando las canciones se vuelven excesivamente blanditas (alguna incluso en plan balada) y demasiado 60’s (con cierto tufillo hippy), no me gusta nada.

Un disco variadito, pues, con unos cuantos hits muy aprovechables y con otros temas que se los dejo a los fans incondicionales.

Mgrtn.





Voidiots: “1982” (7”, Disco Banana)

Discos Banana, tras ofrecernos joyas como el tercer volumen de Matado por la Muerte y el debut de Campamento Rumano (son miembros de este grupo también) vuelve a la carga con este vinilo que nos ofrece el regreso de Mikel Biffs con su nueva banda.
El que tuviese su momento de gloria en los 90 con bandas como Pop Crash Colapso y Safety Pins regresa, tras varios proyectos salteados de apenas una referencia cada uno, con este nuevo grupo. Le acompaña Iñaki, otro clásico de aquella época que también tocó en Safety Pins y otros grupos populares como Señor No, Lobo Eléctrico, Teen Dogs…

Se trata del segundo 7” de Voidiots. Desconocía que existiese uno previo, que al parecer salió en 2017 en UK y según Discogs se etiqueta como “electronic” y “minimal”. Intrigado quedo.
Pero vayamos con este disco. Biffs vuelve a hacer gala de sus conocimientos de Punk KBD y nos ofrece 4 temas bastante variaditos en donde se dan cita el Punk clásico, sin etiquetas, con el Post Punk, la Nueva Ola y un montón de etiquetas “wave” más.

Tras una primera canción de Punk del de toda la vida, bastante caliente, el disco se empieza a tornar más frío y aséptico, con otros tres temas que abundan en teclados de un rollo  más ochentero y oscuro, llegando incluso a sonar Coldwave y, en algún momento, se puede apreciar ese toque electrónico del que hablábamos antes. Vamos que lo de “1982” no es solo un número. El disco podría perfectamente haberse grabado en Inglaterra en esa fecha.

Cuatro canciones bastante redondas y muy cuidadas. Calidad y nostalgia a partes iguales.

Muy bueno.

Mgrtn.







VVAA: Co-Beat 20 (Uña Negra Records / F.A.P.U.R )


No comento nunca discos que no tienen formato físico, más que nada porque no son “discos” y porque no suelo escuchar cosas en el ordenador. De hecho comento casi única y exclusivamente vinilos; rara vez hago una crítica de un CD o de una cinta. Pero creo que con este recopilatorio merece la pena que haga una excepción porque tiene algunos temazos cojonudos. Además me lo he grabado en CD-R, con su carátula y todo, para que sea un “disco”, jeje.

Se trata de una recopilación de 31 “bandas” (creo que todas de la Rioja y alrededores). La mayoría meten dos temas, algunas solo uno. Y pongo “bandas” entres comillas porque realmente no son grupos al uso. Son grupos que se han creado durante el confinamiento y sospecho que, la mayoría de ellos, sin visos de continuidad. Además son “autobandas” como  reza el texto promocional. Es decir, grupos de una persona o dos, que han grabado desde sus casas como han podido. Así que no esperes calidad sonora. Tampoco esperes calidad de la otra, jeje, porque como también dice el mismo texto se trata de “aberraciones musicales”. “Música de mierda para andar por casa” como pone en la portada, vamos.

A ver, hay de todo, pero me ha sorprendido gratamente el alto nivel de aberración y de frikismo. Creo que el hecho de contar con pocos medios o con ninguno (a veces ni los instrumentos) es lo que ha despertado el ingenio de los participantes y, una vez abandonado el pudor inicial, se han tirado a la piscina y han creado en el más amplio sentido de la palabra.
Creo que lo que le falta a toda la música del siglo XXI es precisamente eso. Desde los 90 no hay una revolución musical importante ni nada excesivamente creativo. Nos hemos anquilosado y nos limitamos a copiar estructuras, riffs, estilos, ideas… y lo hacemos con los mismos instrumentos, con las misma técnicas de grabación (más o menos digitales y modernas, pero las mismas)… No se pude producir un ruptura total si no partes de cero. Y esto de empezar en tu casa, sin poder salir, sin nadie más que tú en el grupo, esto de renunciar a todas las comodidades y cachivaches ya establecidos por real decreto en los grupos de Punk (o de cualquier estilo), es lo que al final acaba arrojando resultados sorprendentes. O, si os da reparo ese adjetivo al hablar de estas cagarrutas porque no consideráis que sean “canciones”, cambiadlo por  inesperados. Resultados inesperados.

A veces muy logrados e imaginativos y otras veces menos. No cabe duda de que la gente con más medios (de los tradicionales) en su casa y con más reparos a la hora de aberrar, al final no se despegan tanto de lo que sería una canción de un grupo “normal”. Pero sí hay unas cuantas maravillas que realmente me han llegado. Y lo han hecho porque, independientemente de las guitarritas y todo eso, este es el espíritu que debería guiar siempre al Punk. Ese “no saber hacer” y a la vez ese “pero me la pela”.

De hecho, me ha recordado bastante al recopilatorio “Vaya Mierda” que sacamos en Hillside hace unos años  con 13 grupos en un 7” a cual más aberrante e insufrible (aún me quedan copias de la segunda edición si alguien quiere). A un buen puñado de los grupos que aparecen aquí les hubiese fichado para aquella compilación con los ojos cerrados, y alguno sobrepasa con creces mis expectativas y merecerían estar en otro disco titulado “Mucho más mierda todavía”.

Mi primera sensación al escucharlo fue: “joder, esto es la polla”. Y la segunda fue: “pero vamos a ver, si es que no conozco ni un nombre. Es imposible. No puedo estar tan desconectado. No puede existir esta escena subterránea en mi propio país y que no me haya enterado". Luego empecé a leer que eran grupos formados durante el confinamiento y me relajé un poco. Eso sí, seguí disfrutando y alucinando con los temas que más me han taladrado el cerebro. Pero vamos con los grupos, ya.

La película empieza con un temazo de PAYASA. Electro Punk entre Sigue Sigue Sputnik y Chute de Esperma.

Luego tenemos dos temas de CHORIZO, que se marca un par de temas clásicos de Punk veloz pero en el que las baterías se sustituyen por panderetas, la guitarra es de las “españolas” (creo) y  un sinte da por culo haciendo sus pinitos “dance” de vez en cuando, mientras la voz hace el mongolo de una manera tan desinhibida como hijoputesca.

SEXO DE JARDÍN de repente, se marcan un tema de pop bastante cachondo (en ambos sentidos) que me ha recordado a un cruce entre Yo y Mi Circunstancia con Ojete Calor.

MIERDA LENTA se ponen muy densos y pesados a la vez que industriales pero sin quitarse las zapatillas de estar en casa. Una especie de Throbbing Gristle One Man Band dentro de una hormigonera.

DISKILLO es uno de mis favoritos. Lo que empieza como una romería nos acaba sumergiendo en un caos de estilos de corta y pega en el que se dan cita samplers de El Coche fantástico, Cantores de Hispalis o Expediente X, acoples y bases a lo Esplendor Geométrico, baterías que deben ser cajas de zapatos, algún cencerro y una voz arrítmica cagándose en Cristo y otras lindezas. Una maravilla estos dos temazos.

ENEMIGO DE LA HIGIENE es Punk agropecuario con punteillos de esos de jevi épico. Creo que triunfarían en el Viña Rock. Definitivamente no es lo mío. Aunque el primer tema tiene un toquecillo a lo Pignoise que no me disgusta.

CALVONSO también es de mi preferidos. Me recuerda mucho a dos proyectos míos de hace años: Kostratu y Tochotronic. Uno era punk calimotxero y otro bacalao muy chungo y muy mal hecho. Esta canción me recuerda a ambos juntos. Reconozco la caradura y la desfachatez desde el primer segundo. Sobre una base tan veloz como cutre, mete unos guitarrazos y canta de una forma tan arrítmica como maravillosa. Además la letra es muy buena. La frase “Soy roller derby” me parece que ha marcado un hito. Hay un antes y un después de esto.

THE TOXIC ROCKER se marca un tema de Rockabilly muy rollo Cramps pero con una voz más barriobajera y un estilo más cañí.

1.1.1.11.1 es bastante experimental. Ruidos de diverso pelaje, una especie de chelo tocado al revés y unas bases muy sucias con un toque industrial muy guapo. Me mola bastante. Aunque igual el latido de corazón final no lo hubiese hecho tan largo.

CLARA PINYA rompe con todo lo anterior. Clara canta (los demás berrean o recitan), se defiende tocando y lo suyo es el Punk Pop. El primer tema es una versión en castellano de un tema de Green Day. Vamos que no te lo esperas para nada.

ASSEATER es otro proyecto de los que me molan mazo. Dos temas de 29 y 19 segundos respectivamente de ruido y cachondeo. En el primer tema me recuerdan a Esplendor Geométrico, con ese toque experimental/industrial, pero quizás con una mano ocupada para comerse un bocadillo de chorizo. El segundo es más gamberro aún y predominan el ruido y los gritos.

ELQUENO QUENO (gracias por pasarme esta joya) son un dúo que se marcan un par de temas de Punk con mucha mala leche. La voz en el primer tema es un poco Manolo Kabezabolo y en el segundo es más personal y mola bastante la manera que tiene de recitar tan rápido, casi sin despeinarse.

MORCILLA TERRORÍFICA también se marcan dos temas muy cortitos como los de Asseater. Es un rollo cantautor Punk con voz y guitarra sin distorsión.  Me gusta bastante la flauta que mete en el segundo tema y cómo lo corta a los 11 segundos tras equivocarse y cagarse en dios.

FETVM se nota que tenía(n) medios porque es lo que mejor suena y no falta ningún instrumento. Lleva(n) un rollo After Punk tipo Paralíticos pero con un sonido bastante más duro.

POTORRE DE PERRE se ve que han escuchado muchos discos de La Trinca, jajaja. Lo cierto es que es difícil encasillarles en un estilo. Imaginad el taller de Gepeto (no sé porque me ha venido esa imagen) con varios relojes de cuco sonando por ahí, alguien cortando remolacha, un borracho con una armónica y una voz todo el rato soltando chorradas.

HOMELESS BLOWJOB es uno de los platos fuertes. Un par de canciones, más curradas que la mayoría, con unas bases electrónicas que se mueven entre el tecno oscuro y la horterada, muy del rollo Luis Miguelez. Las voces muy Almodóvar y McNamara.

FUEGO EN LA SANGRE ni se molestan en recortar los 20 segundos que tardan hasta que arranca la primera canción. Por las voces que se oyen parecen ser dos. Batería bastante destartalada en algunas ocasiones que suena a cajas de zapatos, cacerolas y un globo desinflado como bombo. Y una voz gritando por ahí de fondo. Me encanta que no tengan guitarra. Punk, sin lugar a dudas.

JiMMY MUELAS graba con mejores medios y con todos los instrumentos; bastante completito. Punk veloz y contundente, con un mensaje serio que entre tanto “voy en patines y hago croquetas” o “asturiano, fabada en tu ano” queda un poco fuera de lugar, jeje.

LAS CASTAÑAS DE JOSE LUIS es otro experimento con samplers de películas de navajeros y trozos de Grind Core cortados con una voz haciendo el subnormal que pasa por la fase gutural hasta llegar al falsete incluso.

MUERTOS EN CONTAINERS ENTERTAIMENT son los más jeviatas y suenan relativamente bien a la par que usan estructuras lógicas y todo bastante standard. No es mi rollo para nada, aunque no les falta una dosis de cachondeo importante.

POTA DE MARMOTA creo que ya debía tener pensado el nombre desde hace tiempo. Aunque lo cierto es que te esperas algo muy calimotxero y luego, tras el sonido de un rebaño de ovejas, te encuentras con un proyecto de electrónica con ramalazos muy ochenteros y dejes oscuros con una voz soltando lindezas. En el segundo tema el registro cambia bastante y se vuelve más Punk. Desaparece cualquier tipo de percusión y usa una guitarra con una distorsión chatarrera mientras entre sonidos guturales una voz “canta” la letra.

JUANKAR BOKAKOSTRA parece el único que se ha atrevido a cantar  sobre la cuarentena. El hecho de que use un tema de los Ramones para empezar y esa base de casiotone me recuerda mucho a Nazis from Mars. Aunque, cuando te esperas que aparezca una voz femenina y relativamente dulce, te encuentras con una voz de maromo bastante macarra. La segunda canción ni la acaba. Me gusta que se publiquen tantas canciones así, cortadas de un tajo.

FREE TANGAX IN THE KITCHEN IN DA JAUS es, sin duda, uno de los proyectos más ocurrentes y ganadores. “El sonido de los espárragos al freír” es, eso mismo, unos espárragos friéndose. Luego con una cuchara y un vaso hace una pequeña base rítmica mientras una voz femenina nos va recordando eso de “el sonido de los espárragos al freír”. En el segundo tema la cosa no cambia demasiado, esta vez se trata del sonido de las patatas al freír. Me quito el sombrero. Aunque es cierto que no son las típicas canciones que quieras volver a oír muchas veces. Pero solo la desfachatez de enviar esto me parece magistral.

RENNETAZO EN EL OJO interpreta su tema con una trompetilla de juguete alternada con la voz que muestra su asco por los policías de balcón. Muy a lo Manolo Kabezabolo al principio del tema.

ROLL directamente ni te lo esperas. Ya no solo la canción es en “inglés” si no que tiene un deje nirvanero cosa fina. Toca con todos los instrumentos.

LA NANA CRAZY canta sobre pañales repletos de mierda que hay que cambiar ya, mientras se acompaña de un sonajero. Sospecho que la situación debía ser real con bebé incluido.

FERNANDO POR CIERTO hace hip hop.

KOLO APOYPAIO le dan al metal ruidoso. Se ve que tenían de todo en casa o un programa de esos que lo simulan. Ojo porque en el bandcamp aparece también como un tema de Fernando Por Cierto.

CULO DE RATA te conquista llamado a sus canciones “primera” y “segunda”. El sonido es el más pobre porque suena muy bajito. Hay una batería de fondo y una guitarra por ahí. Instrumentales, sin mucho más. Estos salen en el bandcamp pero no en la contra del supuesto CD para construirte tu mismo.

PAULALÍTIKA Y LA FLAUTA MÁGICA. No esperes la ópera de Mozart del mismo nombre, se trata más bien de una chica tocando el Resistiré del Dúo Dinámico con la flauta. Así a modo de ensayo, como cuando te estás aprendiendo la canción para la clase de música del cole, con paradas y errores y esas cosas. Muy vecinita de 6 años dando por culo a todo el edificio a la hora de la siesta.

Y todo acaba con un Bonus Track en donde alguien canta una especie de nana porno sobre una base que incluye latigazos y el sonido falso de cascos de caballos. Al dejar de cantar suena una flauta dulce.

Pues como veis, aberración de la buena. Gracias por ofrecernos estas cosas.


Mgrtn.







viernes, 22 de mayo de 2020

Críticas 127: Egg Punk, Prison Affair, Cereal Killer

Entre pitos y flautas, este año voy lento con el blog. Estamos ya a finales de mayo y esta es solo la segunda entrada.
Ya decidí antes del confinamiento que iba a estar un tiempo sin comprar discos para poder escuchar todos los que tenía aún por escuchar de años anteriores (y por tanto no reseñables aquí, que esto es un blog de “actualidad”). La cosa se ha alargado porque eran muchos discos (de hecho aún me queda un taquito).

Al final, con los deberes casi acabados y con un mono del copón me he decidido a hacer un primer pedido a La Negra. Tengo pendiente el segundo y también otro a Flexi Discos. Discos nuevos que ya me están llegando y por tanto puedo avanzar con el blog.

Vamos hoy con dos discos que más de uno calificaría, sin pestañear, de Egg Punk. De hecho, el de Prison Affair se anuncia desde su sello con esa etiqueta sin ningún reparo.
Pero, ¿existe realmente el Egg Punk? Permitidme antes de pasar a las críticas una…


REFLEXIÓN SOBRE ESO DEL EGG PUNK




Pongamos un poco en antecedentes a los que no saben de qué estoy hablando o a los que no están muy seguros. De hecho, dudo mucho que alguien pueda estar seguro al 100% de este asunto.
Lo cierto es que los grupos que se supone que son los pioneros de este “nuevo” Punk llevaban ya casi una década en el panorama musical funcionando sin necesidad de la etiqueta cuando, en 2017, surge el meme que comenzó con esta movida.



Un meme que hace referencia a la nueva estética gráfica usada por algunos grupos Punk del momento en contraposición a la tradicional de tachuelas, cadenas y riguroso blanco y negro, que se ha venido usando desde el siglo pasado y que continúa usándose. La cadena contra el huevo. Hasta ahí todo bien.

Posteriormente aparecerán más memes, todos bastante cómicos, en donde se vuelve a incidir en la parte  estética, esta vez haciendo alusión al tipo de persona y/o a la vestimenta que llevarían los Egg Punks (más nerd) en contraposición a la más clásica y macarra de los Chain Punks. Si buscáis en google os saldrán unos cuantos. Más o menos son del estilo del que he creado yo con Urkel y Mr.T para ilustrar esta reflexión.

Creo que hasta aquí podemos estar todos de acuerdo, ¿no? Si no lo habéis visto aún en vuestra ciudad basta con echar un vistazo a los grupos que vienen de fuera.
Unos cuantos Punks prefieren seguir fieles a la tradición (qué poco Punk, por cierto, seguir una tradición) y llevar el uniforme de chalequitos de pinchos (hasta en verano) mientras continúan con sus portadas y carteles llenos de calaveras y demás tópicos.
Otros optan por llevar un estilo más “moderno”, de pantalones altos, aspecto nerd y prefieren una imagen gráfica más en sintonía con las últimas tendencias de este siglo (apuntarse a las modas también es bastante poco Punk, pero al menos no llevan aún un uniforme único y hay más variedad).

A partir de aquí, la cosa se complica. Entre medias de todos estos memes de cachondeo, a mediados del 2018, surge el famoso gráfico con los espectros entre Chain Punk y Egg Punk, ilustrado con nombres de bandas.





Un gráfico que si lo analizamos según el criterio estético que acabamos de mencionar podría ser casi valido. Y digo “casi” porque hay determinados grupos con una estética demasiado Chain para estar en la zona Egg (por ejemplo). No obstante hay una clara intención de llevar la división también al terreno musical. Al final es cierto que estética y música tienden a converger…
La cosa es que cuando surge este croquis la gente empieza a preguntarse qué cojones es eso del Egg Punk. Y, en internet, comienzan a correr ríos y ríos de “tinta” para intentar buscar una explicación.

A ver, se trata de una clasificación que ha hecho un tío normal que está al día del Punk que se hace últimamente, nada más. No lo ha redactado Darby Crash desde el infierno ni ningún otro dios del Punk (que por otro lado no dejan de ser tíos normales también). No hay que tomarlo como dogma de fe. Pero parece que así se lo han tomado unos cuantos. Ni siquiera está impreso, es un puto gráfico hecho con rotulador, Jajaja. ¿En serio somos tan gilipollas de empezar a buscarle a esto una explicación? Parece que sí.

Personalmente, cuando lo vi, intenté buscarle una explicación, sí. Me apasiona el Punk y muchos de los grupos mencionados allí e intenté buscarle un significado.
Estéticas a un lado de momento, analizando desde el punto de vista musical el espectro propuesto está claro que a la derecha se sitúa a los grupos más “suaves” y a la izquierda a los más “extremos”. Cuanto más a la izquierda más HC y más distorsionado y más extremo. Lo que no queda tan claro es el límite propuesto para separar ambos “estilos”. Hay grupos Egg que son musicalmente mucho más extremos que otros Chain. Y, decididamente, la mayor parte de los grupos que aparecen (ya sean Egg o Chain) son grupos ya bastante “hardcorizados”. Prácticamente todos menos los últimos del extremo izquierdo.

Si abordamos el análisis fijándonos ya no en la distorsión y/o velocidad y sí en el estilo más o menos tradicional o más o menos “arty”, sí que observamos que los grupos Egg tienen ese toque raruno casi todos, mientras que los Chain son fieles a un sonido más clásico. Pero no es el nivel de rareza el que manda a la hora de fijar quién es más Egg o más Chain. Los grupos parecen colocados más a la izquierda cuanto menos es su nivel de nivel de brutalidad. Vamos que se está jugando con dos parámetros en un gráfico lineal cuando necesitaríamos claramente un gráfico con un eje de abscisas y otro de coordenadas. Y aún así no sería nada sencillo. He visto algún intento y es un despropósito total.

En cualquier caso, como ya he dicho, se la ha dado demasiadas vueltas a una cosa que hizo un tío con un rotulador. Tiene su lógica, pero falla en algunos puntos.
No obstante parece que el nombre de Egg Punk ha calado. Así que ahora toca plantearse la siguiente cuestión.


¿Tiene razón de ser esta etiqueta?

Vale, quedamos en que cuanto más serio, más bestia y más distorsionado sea el grupo, es Cadena, siempre que siga un estilo tradicional. Si mete sintetizadores, es algo mongoloide y/o bumorístico y un poco arty o raro, estamos hablando de Huevo.
Pero, ¿esto es suficiente para que el Egg sea un estilo musical o un sub estilo del Punk?

Musicalmente yo no creo que exista el Egg Punk como estilo. Es más bien un adjetivo, como pude ser goofy, que también se suele aplicar bastante a estos grupos.
Aunque exista un denominador común, esa intención de romper un poco con los riffs tradicionales, estamos hablando de bandas que practican distintos estilos de Punk que ya existían desde hace mucho. Y tanto ese toque raro como ese toque goofy ya lo tenían muchos grupos Punk a finales de los 70.
Estamos hablando de grupos que hacen (o que mezclan) Synth Punk, Art Punk, Post Punk, No Wave, Avant Punk, HC Punk, HC...

Vamos que no inventan nada nuevo. No hay estilo que valga.
Y más si tenemos en cuenta que, aunque podemos agrupar a determinadas bandas que llevan un rollo parecido, estamos hablando de cuatro o cinco (tirando por la bajo) estilos diferentes.


Si no es un estilo, ¿podría ser una escena?

Es verdad que durante la década que acabamos de finiquitar se ha ido desarrollando un “nuevo” Punk. Han surgido pequeñas escenas locales en USA (Indiana, Missouri…) y en Australia y, posteriormente, se ha extendido a todo el globo. Un “nuevo” Punk que surge con esa premeditación de sonar “raro” y distinto y que supone una ruptura con respecto al rollo más revival y conformista que le precede. Unos componentes estéticos, unos dejes y unas maneras en común que hace que podamos hablar de “escena”. Una escena con distintos estilos musicales, eso sí.

Una escena en donde se impone una estética más nerd que rompe claramente con la de chalequitos con tachuelas y modas del siglo pasado. Una escena articulada desde el ya mítico canal de Jimmy (hoy Anti) y gracias a la difusión de sellos como Lumpy Records. Una escena con una parte gráfica muy definida por el duotono y los dibujos infantiloides, deformes, aberrantes…
Y es verdad que esta escena necesitaba un nombre y al final parece que en algunos círculos se impone este.
Un nombre, eso sí, con mucho más gancho, qué duda cabe, que “nuevo Punk” (de hecho, de nuevo tiene poco), “Punk del siglo XXI” o “Jimmy’s Generation”, por ejemplo.

Quizás la etiqueta Devo Core, usada también por muchos, puede competir con la de Egg Punk en cuanto a tener gancho se refiere. Aunque yo no acabo de verlo. Lo cierto es que siempre he protestado de que a cualquier grupo un poco rarito con un sinte se le asocie al instante con Devo cuando, muchas veces, no se parece en nada. Y, de hecho, en esta escena, si bien hay unos cuantos grupos que podría llevar un rollo tipo Devo, creo que no son suficientes como adoptar el término. Además los que más se parecen a nuestros mongoloides favoritos quizás sean los menos "core" de todos...

¿Podríamos, entonces, quedarnos con Huevo para referirnos a esta escena? Podríamos, aunque es cierto que si le preguntas a tres personas distintas, posiblemente obtengas tres respuestas distintas. Y es que, aceptar una nomenclatura que intenta englobar a grupos musicalmente demasiado dispersos entre sí, podría ser un problema a la hora de entendernos.
Por eso se está tendiendo a denominar Egg solo a los grupos situados más a la izquierda en el gráfico y a desvincular a aquellos que suenan más HC y se van acercando a la línea divisoria con el Chain. 
Vamos, que parece que lo del huevo está más claro con los grupos con ese toque más robótico, más synth, por así decirlo. Que suelen ser también los grupos menos serios y más coloridos. Más "Devo", sí, pero menos "Core". 
En este terreno acotado no hay tantas dudas y es más fácil entendernos si hablamos de Egg Punk.






Egg Punk is dead.

Por desgracia, como ha ocurrido siempre en todas las manifestaciones artísticas, una escena muy diversa, al final tiende a homogeneizarse. Y es lo que está ocurriendo ya con esta. Últimamente surgen cada vez más grupos en este rollo que suenan mucho a otros grupos, digamos cabeza de cartel o digamos directamente a grupos de Andy Peterson o de Mark Winters, por citar dos de los más prolíficos e influyentes gurús del “movimiento”. De hecho los dos discos que comento más abajo van por este camino.

Ojo, tampoco estoy diciendo que los pioneros de esta movida hayan sido tremendamente originales. Ya lo he dicho antes: son todo estilos que ya existían. Puedes encontrar a cantidad de bandas de finales de los 70 que ya sonaban así o muy parecido. Y lo mismo en los 80 o a principios de los 90. Incluso en los primeros años de este siglo. Vamos, que en este caso, igual la gallina sí fue antes que el “huevo”, je.
Eso sí, las producciones de cada época, las tendencias, los dejes, la estética de las portadas, la influencia del vecino y la copia por la cara llevan a crear un determinado sonido, si no “original”, sí representativo de cada escena.

En cualquier caso, independiente de si existe o no un nombre, no cabe duda de que se ha creado una escena con determinada identidad en la que lo más importante era la espontaneidad y eso creo que se está empezando a perder. La creatividad va desapareciendo poco a poco, pero, por suerte, aún existen bandas geniales en esta escena. Bandas, algunas, que corren el riesgo (o tendrán la suerte) de quedar fuera de la escena como no empiecen a ajustarse a los grilletes que ya se han fraguado.

Así que, visto de esta manera, paradójicamente, creo que la aceptación del término Egg Punk para englobar todo esto no es más que el principio del final, o directamente el final.
Ha pasado como con la La Movida: cuando se empezó a llamar Movida, es cuando se acabó.

Igual me equivoco y aún le quedan muchos años a esto. Pero ¿a costa de qué? ¿De fotocopiar la fotocopia de la fotocopia de la fotocopia? Veremos…


Conclusión: Ninguna.

Al final se trata de entendernos entre todos y si se adopta el nombre, habrá que hacerlo de modo unánime. Cosa que, de momento, aún no se ha conseguido, ya que, solo lo han adoptado unos cuantos. Y, entre los que usan el término, pese a que hay cierto consenso entorno a determinados grupos y sonidos, se sigue discrepando a la hora de incluir a esta o aquella banda. Por no hablar de las personas que no saben de qué cojones estamos hablando aquí…

Yo, personalmente, me quedaría solo con la parte estética en donde la clasificación es más clara. Y seguiría llamando a las cosas por su nombre, ya sea Synth/Post Punk, No Wave/Hard Core o lo que sea.

Y después de esta chapa, vamos con estos dos discos que paso a criticar mientras aún sea algo fresco. (je).


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Cereal Killer: “Beginning and end of Cereal Killer” (LP, Drunken Sailor)

No, no se trata del último disco de los Dumpers, ni tampoco es un disco de la escudería de Lumpy Records. Pero, no cabe duda, de que la portada no solo está en esa línea si no que copia descaradamente aquella estética. Tampoco es algo de ahora, los Cereal Killer comenzaron su carrera en el 2015 y tras un single con una portada de otro rollo, han adoptado a este bicharraco y esta estética en sus posteriores trabaos (otro 7” y un par de casetes).

Parece que el nombre del disco da a entender que este, su primer LP, será también el último. Cosa bastante probable si tenemos en cuenta que la grabación data del 2017. Y aunque el vinilo salió el año pasado no parece que la banda haya tenido más actividad desde hace tres años.

Pero, ¿quién se oculta tras este artefacto? ¿Unos jovencitos australianos flipados con los Lumpy? Sí y no.
Sí están totalmente fascinados por ellos ya que la música, como era de esperar, practica ese HC arrastrado y perruno con ciertas dosis de rareza a lo Void que tanto les mola a los de Saint Louis. Y, por si había alguna duda, encima sale el cantante con una camiseta de Lumpy and the Dumpers en una foto interior…
Pero tampoco son unos advenedizos cualquiera. En el grupo tenemos, nada más y nada menos, que a Billy Gardner de Ausmuteans. Uno de los grupos clave de la década pasada y con una trayectoria tan antigua (2012) como la de los Dumpers.

Bien, pues aquí, Billy deja a un lado el Synth Punk agridulce de Ausmuteans para centrarse en el HC. Comparte grupo con Zane Gardner (supongo que  su hermano) con el que también tocaba en Vertigo.
Cuando escucho este tipo de grupos siempre se me viene a la cabeza una enorme pelusa que el cantante acaba tragándose por arrastrase tanto por el suelo. No me preguntéis por qué.

Está clara, como ya he dicho, la influencia (o copia) de los Lumpy y es algo que no acaba de gustarme del todo (como ya he explicado en el texto anterior a las críticas). No me gusta que se fijen tanto en ellos pero, lógicamente, la música me encanta.
Aunque por otro lado también suenan más personales en algunos momentos. Y tienen algunos pasajes realmente magistrales con sello propio. Pero, sin duda, lo que menos me gusta es cuando en un par de canciones se van un poquito a terrenos más heavy/pesados. No demasiado, no os alarméis.

En cualquier caso es un disco bastante compacto lleno de trallazos. Muy gamberro y a la vez muy serio. Vamos que mola bastante.

Mgrtn.





Prison Affair: “S/T” (7”, Cuerdas Fuera)

Bueno pues ya tengo en mis manos el 7” de moda del confinamiento. Lo que empezó siendo una “demo” en casete de tres temas, Cuerdas Fuera lo ha convertido en un E.P. de cuatro temas.
Al principio, desde Tremendo Garaje (un saludo), se “fantaseó” medio en broma con la idea de que Mat Williams (Liquids, Coneheads, Dagger, The Fritz…) se había venido a vivir a Barcelona y había montado este grupo. Y realmente la idea no era demasiado absurda ya que el artefacto en sí suena 100% al Punk que se hace en Indiana desde hace ya unos añitos. Especialmente al rollito Coneheads, que parece que es lo que más ha calado por estos andurriales ibéricos. Y, aunque no llega a ser una fotocopia, es evidente que la influencia es mucha.

Por un lado me congratula ver que los grupos españoles se empiezan a hacer eco del la escena “Egg Punk”, exista o no la etiqueta. Aunque también es verdad que grupos “raritos”, con o sin sintetizadores hemos tenido desde siempre. Pero es cierto que, ahora, en vez de fijarse en grupos del siglo pasado se empiezan a fijar en los grupos actuales americanos.
Hay bandas como Sandré que, sin ninguna intencionalidad de mirar hacia el extranjero, pueden sonar perfectamente a huevo (imagina simplemente que son de Indiana). Hay otras que incluso han salido en el canal de Jimmy como Triple Ente o Sistema de Entretenimiento, aunque carecen del toque raruno pertinente. Y también hay bandas como Finale que no se molestan en ocultar que les mola Uranium Club.
Y, ahora, tenemos este disco, que no solo suena a aquello si no que se promociona desde Cuerdas Fuera como “Egg Punk”. Incluso la gráfica de la portada nos sitúa deliberadamente en territorio huevo. Eso sí, según fuentes del propio grupo, ellos odian esa etiqueta.

Por otro lado, me gusta menos que el disco suene demasiado a grupo de Mark Winters: hay una intención clara de sonar así, eso es un hecho.
Aunque, tampoco nos flipemos, son miles los grupos que han copiado a los Ramones y ni se acaba el mundo ni por ello dejan de molar (algunos).
No olvidemos que todos los grupos del mundo han copiado a alguno anterior. Desde Little Richard (desde aquí mi homenaje al único Dios que ha tenido la música “moderna”), todos los grupos han copiado a alguien. De hecho, incluso el propio Richard tenía sus “influencias”, ¿no?

Pajas mentales aparte, sigamos con el 7” que nos ocupa. Sí, ya hemos quedado en que suenan a Coneheads (y satélites). Cualquiera un poco “enterado” puede verlo y creo que desde que salió la demo ya se ha dicho muchas veces.
Practican pues ese Synth Punk mongólico y engañosamente pueril de los de Indiana, pero le dan un toque más cacharrero y Lo Fi. En la cara B la voz cambia y se vuelve más robótica y fría, menos de dibujos animados (como sucede en la cara A) y es aquí quizás donde vemos  más el sello personal del genial Stephen Hawking Experience (cuyo responsable forma parte del grupo).

Cuatro temas en total bastante divertidos y ágiles que parecen creados por robots disfuncionales que van soltando tuercas pero que consiguen sostener la canción hasta el final de un modo milagroso. Cuatro canciones ideales para saltar y para pasar un rato de desenfreno juvenil.

En definitiva, muy sanos, muy directos y muy disfrutables. Se lo recomiendo a todo el mundo, a ver si se empezamos a darnos cuenta de que el Punk puede (y debe) ser mucho más que guitarritas con sonidos duros.

Muy bueno.

Mgrtn.

martes, 17 de marzo de 2020

Críticas 126: Sandré, Super Busty Samurai Monkey, X2000

Llevo dos meses y medio sin actualizar el blog porque he procurado no comprarme discos nuevos hasta que acabe de escuchar todos los que tengo en lista de espera (generalmente dejo en lista de espera los discos que no son novedades y por tanto no los publico en el blog). Voy muy lentamente con esta labor (tengo discos comprados hace dos años sin abrir...), pero poco a poco voy avanzando algo. De todos modos alguno he comprado recientemente en conciertos y aquí los reseño.
La verdad es que tengo mono de discos nuevos y de seguir con las críticas. Espero que esto del coronavirus acabe pronto y pueda seguir comprando. Así soy de consumista...



Sandré: “Ave muñón” (LP, Mama Vynila, B-Core, Snap! Clap! Recs)

Desde que hace unos meses la gente empezó a brasear en Facebook con el vídeo de “No”, y tras comprobar que pese al nombre no era otro grupo de pop de moda, me enfrenté a un gran dilema: ¿molan o no molan? No cabe ninguna duda de que este tema en cuestión es un pepinazo incontestable, pero ¿son solo un grupo con un temazo o hay algo más que rascar? En un primer momento no investigué demasiado porque tienen algo que hace que me caigan mal de entrada. No sé si es algo relacionado con la música o si es algo extramusical, no he conseguido saber aún qué es. Posiblemente sea algo de la voz que resulta antipática de entrada, pero la verdad es que me suelen gustar las voces antipáticas y el descaro. La cosa es que tardé unas semanas aún en escuchar más canciones. Cuando por fin me metí en su bandcamp, porque la gente seguía dando la brasa, descubrí que el resto de las canciones no tenían esa urgencia y ritmo frenético, pero tenían otras cosas bastante interesantes. Eso sí, me seguían cayendo igual de mal.

Así que cuando vinieron a tocar a Madrid decidí ir a verles para salir de dudas. El concierto no me disgustó pero no pude evitar tener la misma sensación de que me caían gordos. No obstante me fijé más en las canciones (en el bandcamp paso de una a otra sin dejar que acaben) y me convenció bastante la excelente labor del batería y así como sus composiciones obtusas acompañadas de letras que en ocasiones rozan el surrealismo. Así que me llevé el disco a casa, previo pago, para darle unas escuchas en profundidad.

Ya en casa el disco me gustó bastante de primeras. Me parece bastante original, fresco y descarado. Me gusta sobre todo ese aire destartalado de algunos pasajes y, en general, la sensación de estar pisando un terreno extraño, casi alienígena, pero familiar a la vez. Se muestran en ocasiones bastante infantiles, incluso mongólicos y otras veces se tornan más sesudos, aunque sin abandonar casi nunca esa pose naif impostada y el sentido el humor.

No sé si es premeditado o no pero algo hay del Punk que se hace ahora con toques arties y/o rarunos, pero no llegan a emparentarse ni con Uraniun Club ni con Cruelster ni con BB Eye ni con Sauna Youth… Vamos que no copian descaradamente (como hacen otros y luego van de originales, je). Y no digo que no copien (que no lo sé), digo que al menos no se les nota o al menos no conozco o no he caído en a quién copian. Y digo que no llegan a emparentarse con ningún grupo del “Egg Punk” raruno y alrededores porque tienen ramalazos también del pop actual y de otros estilos. Pero sobre todo porque tienen personalidad propia, que eso es lo más importante.

La voz me gusta, pero no siempre. Aunque hay que reconocer que la mete muchas veces en sitios impensables y que frasea de formas muy imaginativas que solo se le ocurren a alguien sin mucha experiencia. Y eso está de puta madre porque la gente que sabe música y esas cosas ya viene con el defecto de serie y no se atreven a hacer ciertas cosas por no ser “académicas”.

Con las letras me pasa lo mismo: a veces se me atojan algo vulgares, pero otras veces alcanzan niveles sublimes.

Eso sí, en disco el tema estrella “No”, no me ha impactado tanto como en el vídeo. No sé si se trata de otra toma u otra mezcla distinta (o que ya me lo conozco y ha perdido el factor sorpresa), pero suena menos potente y agresivo. No obstante, al ser algo más agudo y destartalado, suena más uniforme con el resto de las canciones. Y, ojo, no deja de ser un hit.

En definitiva: me siguen cayendo mal por algo que aún se me escapa, pero el disco me gusta bastante y os lo recomiendo a todos los que busquéis algo diferente más allá de lo de puto-siempre. Tampoco inventan nada, pero al menos lo que hacen no está tan sobado y no les da miedo construir en terrenos quebradizos.
Mgrtn.




Super Busty Samurai Monkey: “VIII” (8” Autoedición)

¿Conoces esa sensación cuando te compras un disco que parece la hostia, con una portada bonita y además en un formato superchulo y llegas, lo pinchas y te sientes total y absolutamente defraudado porque además te ha costado una puta pasta? Vale, pues multiplícalo ahora por mil.
Así es como te sientes tras “oír” esta nueva entrega (posiblemente la última) de SBMS.

Vale que ya habían hecho experimentos anteriores similares, pero este se lleva la palma porque directamente no es que suene peor, es que “no suena”.

A ver, el disco es, a primera vista, una golosina. Limitado a 20 o 30 copias, ahora no recuerdo. Es además un 8” y en formato cuadrado. Está “impreso” sobre un trozo de plástico blanco a una cara. En la otra cara se han dedicado a “serigrafiar” su logo con spray rosa. La portada está muy bien y no solo porque salgan tetas. Aunque es cierto que vuelven a recurrir a lo del casco y la tía en pelotas, pero bueno, puede entenderse como una seña de identidad del grupo. ¿No hacen Pennywise siempre la misma portada? Pues eso. Además, la carpeta está manufacturada a mano, válgame la redundancia. Vamos que está impresa en un cartón fino y la han pegado ellos mismos con pegamento. DIY por un tubo. Eso sí, prepara 20 euros, que estas cosas limitadas salen caras.

Precioso todo hasta aquí, ¿no? Bien, pues para el carro que ahora viene lo feo. Pones el disco y el sonido es una mierda terrible. Mucho más de lo que cabía esperar ante un proyecto tan casero.
Después de tener que limpiar con alcohol los pegotes de pintura rosa que han caído en la cara en donde están los surcos toca la tarea de disponerte a “escucharlo”. Hay que subir el equipo mucho para poder oír algo por lo bajito que suena, pero eso supone que los petardazos que pega el artefacto de vez en cuando (cada 3 segundos) se amplifiquen y sea prácticamente imposible escuchar decentemente las canciones. Súmale que encima la producción es muy casera también y que además meten mucha suciedad añadida. Y mira que me gustan los discos de noise aberrantes, pero esto no hay por donde cogerlo, en serio…

Por un lado: de puta madre, porque es una pieza casi exquisita y tiene su encanto que sea además un timo. Pero por otro lado: es una pena no poder escuchar estas canciones como dios manda porque molan. He tenido que irme al bandcamp para poder escucharlas, con lo poco que me gusta eso. Para colmo lo tienen programado para que después de X escuchas no puedas seguir adelante sin pagar. Llamo desde aquí a que al menos a los pringados que les hemos comprado el disco (por fetichismo, sí,  pero por apoyarles también, je) nos den una descarga gratuita con los temas en mp3.

Vamos ahora con las canciones.
Si tuviese que hacer la crítica solo con el disco podría decir que son ruidos molestos sin ton ni son, que en ocasiones parece que son cañeros y en otras parece que han grabado una copla antigua debajo de un montón de mierda.
Oyéndolo en internet puedo profundizar un poco más: son 6 temas de electro punk bastante variaditos en donde el minimalismo, las maquinitas, el ruido y el folklore tradicional se pelean dentro de una batidora estropeada.
Las letras como siempre: escasas (generalmente es solo una frase repetida), pero muy acertadas e hijoputescas.
Aunque aprecio los temas más saltarines y locatis, creo que tienen más fuerza los temas más oscuros y calmados. De hecho “No” me parece una genialidad. Rompen completamente con su rollo para hacer un tema muy de principio del siglo pasado, así como en plan piano de cine mudo. Sin duda, mi favorito.

Para mí puede que sea su mejor trabajo. Molaría una edición en vinilo en condiciones.

Mgrtn.






X2000: S/T (7”, Byllepest Distro)

En el bandcamp del sello pone que son suecos y en discogs pone que noruegos. Podría decir que son escandinavos y evitar problemas, pero teniendo en cuenta que Göteborg está en Suecia nos vamos a quedar con esto, ¿no? Posiblemente el error venga de que la distri que mueve el disco es noruega.

Me pillé el 7” tras el concierto que dieron en Leganés en un gran recital de Punk de seis bandas, no carente de problemas de sonido, pero eso es otra historia. Mi agradecimiento desde aquí a la organización por traernos grupos como este.

X2000 nos presentan su primera referencia recién sacada del horno con nada menos que 8 canciones. Practican un HC urgente y descarnado que abunda en sonidos macabros y desangelados. Lo cierto es que tienen mucho estilo, muy en la línea de Institute o Kaleidoscope si atendemos a esa sensación incomoda que provocan en el oído, pero definitivamente bastante más veloces, brutos y podridos.

Destaca sobre todo el sonido de la guitarra con un pedal excesivo que “cristaliza” los riffs y consigue crear una atmósfera bastante fantasmagórica que sobrevuela como un manto de niebla sobre una base de caos controlado y primitivismo.

Aunque no acaban de lograr del todo que las canciones se diferencien. Suena un poco a la misma canción todo el rato. Eso sí, mola mucho el sonido y en un disco tan corto no se hace pesado. Habrá que ver cómo funcionan en un LP…

También me flipa la voz, ”fea” pero alucinante, al estilo Institute también, pero tirando más de garganta. Además las letras están en castellano ya que el cantante es sudamericano. Vienen las letras en el insert por si aún así no las entiendes, jeje.

Excelente y terrorífico debut.
Mgrtn.