jueves, 7 de junio de 2018

Críticas 191: Kleenex/Lilliput, Sial, Tendido Cero




Kleenex / Liliput : “First songs” (2xLP, Kill Rock Star, Water Music, Mississippi Records)

Vale, este disco es de 2016, pero es que no me lo pillé en su momento porque me parecía carísimo. Ya sabéis: doble LP, importación… Hace unos meses lo encontré barato en Londres (tampoco tanto) y por fin me lo he pillado y creo que merece la pena hacer una reseña, aunque no sea algo súper nuevo, porque sí, porque fueron una de las bandas más grandes del Punk y a menudo nunca son mencionadas, ni reconocida su importancia e influencia.

Quienes sí han reconocido su importancia han sido Kill Rock Stars por publicar en su sello esta recopilación y por haber publicado previamente el recopilatorio anterior (2001) en doble CD, bastante más completo al caber más material, y un CD /DVD con directos y videoclips de la banda en el 2010. Supongo que es algo que les debían, ya que Bikini Kill, su buque insignia, y gran parte de los grupos de su escudería han bebido directamente de esa fuente.  Y es que es más que patente la influencia que esta banda, junto a otras pioneras del Art Punk europeo como Slits o Raincoats, tuvieron en la escena de Olimpia de los primeros 90 que posteriormente se extendió por todo el país e Inglaterra creando el movimiento Riot Grrrl que aunaba Punk y feminismo, dando lugar a bandas del calibre de Bikini Kill, Huggy Bear, Bratmobile, Red Aunts, Slant 6, Raooul o Skinned Teen. Y, no cabe ninguna duda,  estos grupos también fueron parte del germen que hizo que estallase la última gran revolución que ha habido en el RNR: el grunge. No solo influyeron (tanto Kleenex como los nuevos grupos) a Kurt Cobain, si no que bandas como Babes in Toyland o Hole ocuparon papeles protagonista dentro de aquella escena íntimamente ligada con el Riot Grrrl en sus inicios.

Supongo que a estas alturas cualquier lector de mi blog conoce perfectamente quienes eran estas chicas de Zurich, porque me imagino que compartimos gustos musicales y por la cantidad de veces que las menciono en mis críticas. Para algún despistado explicar la anécdota de su nombre, que tras ser demandadas por la multinacional Kleenex por usar su nombre tuvieron que cambiar a Lilliput.

Su Punk naif  y minimalista con ese ramalazo de pop artie sorprende aún hoy por su creatividad y simpleza. Se pueden hacer cosas diferentes (o se podía en los 70, que ahora está casi todo inventado) sin tener que ser un músico profesional y sin tener ni idea de tocar. De hecho yo siempre he defendido que es así como surgen las mejores ideas. Ideas frescas, no viciadas. Usando de una forma creativa los escasos recursos y conocimientos es como surgen estas maravillas. Aunque no os vayáis a creer que se trataba de una banda que tocaba como el culo (que también las hay y también me flipan). Ellas, aunque un músico de conservatorio no reconozca sus temas como propiamente “canciones” y se atreva a hablar de infantilismo, lo que tocaban lo clavaban, sonaban bien y las voces (tanto la de Regula como la de Astrid, que la sustituyó) son muy notables, además de poseer ese deje tan personal que tantas veces ha sido imitado después por muchas cantantes de Punk  desde los 80 hasta nuestros días.

En este doble vinilo podemos descubrir que estas chicas fueron  algo más que las autoras del mítico Heidi’s Head. Vamos que no son un one hit wonder de esos que llaman. Podemos descubrir sus primeras grabaciones, que si bien están cortadas por el mismo patrón (es su estilo, qué esperabas) y pese a su simplicidad poseen una cantidad extraordinaria de pequeños matices y recursos sorprendentes.

Con Kleenex llegaron a grabar tres 7”. Dos en el 78 (aunque el segundo eran solo dos canciones ya incluidas en el primero que relanzó Rough Trade) y uno en el 79.  Todas las canciones, desordenadas, eso sí, están incluidas en el primer vinilo de este recopilatorio, más alguna que no llegó a salir en vinilo. Supongo que sacadas de una cassette del 79.

El segundo vinilo y dos surcos también de la cara B del primero son ya canciones de Lilliput. Están íntegros los dos singles de 1980 y algo de material extra previo a sus LPs (82 y 83) y a su último single (83). Aunque el estilo sigue siendo el mismo se notan cierta evolución por el cambio de vocalista y por incluir un saxofón. Las melodías vocales cada vez se torna más dulces y poperas y es patente que el grupo ha aprendido a tocar sus instrumentos mejor, pero siguen sin renunciar al minimalismo como bandera, pese a que en algún tema aislado se acercan un poco, de refilón, a estilos algo más complejos como el de Essential Logic.

En definitiva, un recopilatorio esencial de una de las bandas de culto del Punk que aunque nunca saldrá en los libros porque no fueron excesivamente importantes en la escena de los 70 son, en parte, responsables de que el Punk, el Post Punk, el Art Punk o como quieras llamarlo volviese a brillar con fuerza en los 90.

Mgrtn.



Sial: S/T (12", La Vida Es Un Mus)

Tremendo disco de 7 canciones que pasa en un suspiro, la verdad. 

Últimamente LVEUM cada vez saca más discos en 12" de estos tan cortitos que cabrían en un 7" (o casi). Aunque es cierto que a 45 RPM suena mejor y que un 12" viste más. Lo malo es que es más caro... Aunque es cierto que si lo pillas directamente en su catálogo es más barato que un LP al uso. Pero, claro, el precio final no se puede controlar fuera y muchos vendedores te lo acaban inflando a precio de LP. 
Lo cierto es que mola mogollón y merece la pena pillárselo.

Desde Singapur nos llega este grupo que tras sacar una demo en cassette en 2017, inmediatamente después son fichados por LVEUM para este brillantísimo 12" de debut.

Hardcore muy ruidoso, muy distorsionado, tremendamente arrollador y con mucho sentido del ritmo, lo que hace que el caos generado esté perfectamente controlado desde el minuto cero. Vamos que es un delicia escucharlo y no es el clásico disco caótico que pone todo patas arriba. Pese a que da igual qué notas toque la guitarra, ya que está tan distorsionada que se la podrían haber ahorrado por una batidora eléctrica pulverizando ladrillos (jeje). 

Y también es una delicia por la voz femenina, que grita de lo lindo, pero tiene un estilazo que no se puede aguantar. Además tiene una musicalidad especial ya que está cantado en malayo. Lógicamente no se entiende una mierda, pero no es un idioma que sea tampoco raro al oído en este estilo de música, acostumbrados al portugueses, japonés o finlandés...

En serio, una pasada. Disco muy muy grande.

Mgrtn.





Tendido Cero: “Que pague Puigdemont” (7”, Discos de Mierda, Mama Vynila, Sweet Grooves Records, Monasterio de Cultura)

Lejos de comentar un disco en el que participo, me limito a publicar la info promocional. Y aprovecho para deciros que el viernes 15 de junio lo presentamos en Madrid en Wharf 73 y que por seis euros que cuesta la entrada te ves a tres grupos y te llevas el disco gratis a casa.

Mgrtn.

“Que pague Puigdemont” es el segundo EP de Tendido Cero, un trío madrileño con miembros de Webelos, Muerte Mortal, Lukas, Grupo Sub-1, Las Cruces… Practican un Punk veloz sin aditivos ni colorantes, simple y al grano, sin virtuosismos de ningún tipo, ni punteos ni distorsiones de Heavy Metal. Pasión por el ruido y mucho sentido del humor se dan la mano en un producto “100% ibérico”.

Tendido Cero recuperan el espíritu provocador del Punk dentro de una escena plagada de jipis con riñoneras que se autodenominan punks y que están atados por la corrección política y la censura que se autoimponen ellos mismos. En una escena plagada de grupos muy pintones, con muchas tachuelitas en el chalequito, que cantan consignas veganas, animalistas y anarquistas, Tendido Cero llevan la contraria caricaturizando en sus letras al típico cuñado españolazo defensor a ultranza de las corridas de toros, la bandera, el himno, la selección y la unidad de España.

La reconquista de Gibraltar, las cañas, las tapas, la siesta, la tortilla de patatas, las películas de Pajares y Esteso, el carro de Manolo Escobar, el 12-1 frente a Malta… se dan cita en este EP anti independentista que parodia en su portada la ya clásica cubierta de L’odi Social colándose en el Metro de Barcelona al grito de “que pague Pujol”.

Se trata de una edición limitada a 200 copias con tres portadas diferentes. Portada 1 (125 copias), portada 2 (50 copias), portada 3 (25 copias).