sábado, 5 de mayo de 2018

Críticas 189: La Urss, Warm Bodies, Snor


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La Urss: “Nuevo Testamento” (LP, Humo)

Mucho ha llovido desde que en Hillside Strangler quedamos alucinados con un puñadito de canciones que nos pasó Áfrico de su nuevo proyecto con Jorge y que decidimos sacar en un split junto a otro de los grupos que nos flipaba entonces: Coprolitos. Evolución, cambios de formación y, por supuesto, siempre han ido a mejor. No hay duda de que son muchos años juntos ya, muchas tablas, y que eso se nota, pese a que vivan en distintas ciudades. Se nota en que cada disco nuevo es superior al anterior con mejores temas y con mejor sonido. Y este disco no iba a ser menos. No acepte imitaciones.

Lo primero que llama la atención es la portada. Me gusta y creo que con una idea tan simple y limpia representan perfectamente, de un plumazo, el título. Hay mucha gente a la que no le ha gustado porque, y eso es cierto, no tiene nada que ver con la línea estética seguida por el grupo. Sin duda es un cambio y muy radical. Pero ¿desde cuándo eso es malo? Renovarse o morir. Y creo que por ahí van los tiros. No solo la portada lo apunta, también el título. Y es que podemos dividir perfectamente la trayectoria del grupo en Antiguo Testamento (los discos anteriores) y Nuevo Testamento, que comienza con este disco.

Lo segundo que llama la atención es que no solo abandonan la línea gráfica que les definía, también abandonan la autoedición. Tras unas primerizas referencias en sellos, la banda decidió editar sus propios vinilos y autogestionarlo todo, y eso es algo que les honra. Como también les honra el cambiar ahora de idea y formar parte de la escudería de una discográfica. Aunque claro, corren el riesgo de ser tachados de “vendidos” por los talibanes del rollo. Es lo malo de meterse tan hasta el fondo en el charco, que cuando te sales, surgen las críticas. Pero creo que es un gesto valiente y acertado en este, su Nuevo testamento, su nueva etapa. De nuevo: renovarse o morir. Y la verdad es que de haber seguido con los dos pies dentro del charco no les quedaba otra que morir, en una escena que está más muerta que viva. Una escena moribunda que, por un lado, el menos politizado, cada vez es más escasa sin ese necesario relevo generacional y, por el otro lado, tiene demasiados dogmas que cumplir que acaban asfixiando a cualquier grupo que no esté 100% metido en el panfleto.

Y quizás fichar por Humo signifique salir del charco en parte, pero al tratarse de un sello “amigo” de la escena, la salida no es de cuerpo entero. Aunque supongo que para algunos sí lo es, ya que Humo ya no es Discos Humeantes. El sello también se ha dado un lavado de cara y ha salido de su charco particular. Se han abierto a grupos más heterogéneos, a estilos más comerciales y así lo demuestran el que apuesten por salas más grandes como El Sol, salas a las que La Urss no podría aspirar. Y no ser por malos, que son los mejores en lo suyo, si no por estar encerrados, como ya he dicho, en una escena moribunda y con demasiadas reglas. Así que creo que han huido hacia delante dando un valiente salto. O quizás solo sea un paja mental mía y no hay que darle tantas vueltas.
Eso sí, pagar 15 euros (también en un concierto) por un LP de un grupo nacional del rollo creo que es subirse un poco a la parra, cuando estamos acostumbrados a pagar entre 9 y 12.

E, inmerso, como está este nuevo disco, este Nuevo testamento, en tantas novedades, el contenido del mismo no iba a estar libre de ellas. Y es que por primera vez nos enfrentamos a un disco de La Urss en donde el Punk se encuentra en segundo plano. Se trata de una evolución perfectamente lógica si echamos un vistazo a su carrera: de su pasión por grupos andaluces como TNT o KGB, pasaron a adorar a destajo a Dead Kennedys, para después empezar a darle un toque más personal, más suyo y con más raíces de su tierra, a la par que iban oscureciendo su sonido hacia el After Punk. Y el resultado es este nuevo disco, del que ya había ecos en su anterior trabajo, en el que están completamente sumergidos en el After Punk, con un sonido mucho más intimista, más Pop, con coros incluso muy melódicos (y melancólicos), sin abandonar por supuesto todo lo aprendido por el camino, su sello personal y el toque de la tierra. Tanto es así, que nos encontramos casi-casi ante un disco de Pop, con algún pildorazo aún de Punk más enérgico, pero que abunda en temas más calmados, cada vez menos veloces y más sensibles.

Como pega no me gusta algún tema que es demasiado Parálisis Permanente, demasiado obvio. Incluso un vídeo que eligieron para presentar un adelanto tiene demasiados ecos del de Autosuficiencia. Creo que tienen mucho más que aportar cuando dan rienda suelta a lo suyo, a lo original.

Si fuese un disco de Punk diría que está demasiado pulido, que le faltan aristas, que no raspa, que no hace daño al oído, pero evidentemente estamos ante un disco de Pop o de After Punk o de Post Punk o de cómo quieras llamarlo. Un disco con canciones muy buenas, muy cuidadas y que, como todo lo que han hecho, supera la media y la mediocridad con mucho.
Ahora solo queda comprobar la reacción del público. De los talibanes del Punk (entre los que me encuentro, por supuesto: yo seré siempre del primer disco, jeje), de los talibanes del panfleto de turno y de los no talibanes, aquellos que (qué suerte) tienen la mente más abierta. Y, por supuesto un nuevo público al que sin duda llegaran con su Nuevo Testamento y que seguramente acaben rindiéndose a la calidad de la propuesta.


Mgrtn.





Snor: “Scandinavian heartbreaker” (7”, Adult Crash)


Hace poco nos visitó esta banda de Malmö (Suecia) y no pudimos disfrutar a gusto de ellos por el pésimo sonido y ridículo volumen con el que sonaron. Podéis leer mi crítica en 1 Minuto de Gloria

Se trata del segundo single de la banda que salió el año pasado y que se ha reeditado este mismo año en vinilo rosa (el primero es de 2016).

4 temas de Hard Core Punk, veloz en ocasiones y muy ruidoso todo el rato. Con un sonido muy gordo, mucha distorsión y mucha suciedad corrompiéndolo todo. Me encanta que los punteos de la guitarra consistan en pasar la púa  trasversalmente por las cuerdas más finas sin ningún tipo de técnica ni de control. Y también que las baterías a veces parezcan tambores de guerra indios.

Pero sin duda lo que más me gusta es la voz de la cantante. La tía se deja la garganta pero no deja de marcar los agudos sin perderse en la guturalidad absoluta. Tiene un tono de voz con un color entre feo, desagradable y que recuerda un poco, en las partes más afónicas, a ciertos grupos del Riot Grrrl noventero. Mola mucho.

Mgrtn.





Warm Bodies: “S/T” (LP, Lumpy Records)

Los había escuchado antes por internet y en su momento decidí no comprarme sus singles. Cada vez los discos son más caros y hay tantos que comprar que prefería no comprarme algo que no me convencía al 100%. Pero después de verles en directo y FLIPAR, no me pude resistir y decidí comprar su LP de debut, porque además lo traían baratito. A 10 euros, como debe ser en un concierto; y no como esos hijos de puta que lo ponen a 15 o a 20 euros.

Esta banda de Kansas lleva rodando desde el 2016 y forma parte activa de la super interesante escena Punk que se está cociendo desde hace unos años en la zona de Missouri (ya sabes rollito Lumpy/St. Louis…). En sus filas hay miembros de mil grupos: BB Eye, Alert! Alert!, Inquisition, Peace Warrior, Metatone, Natural Man & Miss Lady, Shapeshifter… y solo he mencionado unos pocos, porque podría llenar media página si los pongo todos. Actualmente también comparten un miembro con Lumpy and the Dumpers, al menos en directo.

Como he dicho, no me convencían del todo (y siguen sin hacerlo) en disco, pero en directo nos dejaron a todos con las bragas empapadas y en el suelo. Para mí el mejor concierto en lo que va de año (en unos días colgaré una crítica del show en 1 Minuto de Gloria). La banda toca bien, suenan muy locos y caóticos, pero a la vez firmes, contundentes y perfectamente engrasados. Aunque, sin duda, la magia de sus directos la acaba de conseguir Olivia Gibb con su actitud de loca agresiva y esa voz alucinante, tan Punk, con esos gritos agudos flipantes. Podría competir perfectamente con la cantante de Cocaine Piss, pero se nota que Olivia no está loca de verdad y no llega a ser fagocitada por su papel del todo. Pero sin duda es una front woman de primerísima primera división.

En el disco, por supuesto, la voz sigue siendo protagonista. Usa el mismo tono infantil y repelente que en BB EYE (el grupo que tiene junto a Martin de Lumpy, y que si no lo conoces no debes perderte por nada del mundo), pero va más allá y adopta unos modos más Punk, más histéricos y unas afonías, a veces, que vuelven a comprarla de nuevo con la cantante de Cocaine Piss.  y, de hecho, gracias a ella, a la voz, puedo afirmar que me gusta bastante el LP. Aunque, como también he adelantado antes, no acaba de convencerme al 100%. Pero no por la voz, si no por la puta guitarrita de los cojones.
Y es que esa es la gran pega del disco. Me da igual que el bajista y el batería sean buenos músicos y se empeñen en demostrarlo, pero no puedo con la guitarra cuando se pone en plan súper rockoso. Me da mucha grima y además hace que suenen a “rock clásico” algunos pasajes, cuando precisamente el estilo de la banda huye de ello y se adentra más en terrenos rarunos, experimentales y jazzísticos. Free Jazz Weird Punk creo que he leído en algún sitio y me parece bastante acertado. Hay momentos de locura totales, en los que siguen sonando compactos pese a ir cada uno por su lado, que son una pasada. Pero es que se empeñan en meter unos punteos que suenan mucho a “guitarra rock”, que me parecen terribles. Aún así, si logras abstraerte (muchas veces es imposible), el resto me parece de sobresaliente alto. Dios mío, qué a gusto le cortaría las cuerdas al guitarrista…

No sé, si al menos hubiesen tenido otra producción, con la guitarra más en tercer plano… En el concierto no molestaba tanto el guitarrista, al menos en primera fila (no sé atrás). De hecho, como ya he dicho, el concierto fue increíblemente Punk y me flipó muchísimo.
En cualquier caso, me reitero un disco muy bueno en un 75%.

Mgrtn.