domingo, 28 de octubre de 2018

Críticas 196: Runt, Escape-Ism, LCDD




Escape-Ism: "The lost record" (LP, Merge Records)

Y pensar que a punto estuve de no ir al concierto porque llevaba desde el miércoles de concierto en concierto, de doblete en doblete y este era el domingo, cuando estaba ya hecho una mierda. Pero menos mal que fui.

Tras años de deleitar a la peña con grupazos como Chain and the Gang o The Make Up, que la verdad a mí tampoco me entusiasman, o Nation of Ulysses (estos sí que me flipan), Mr. Ian Svenonius se descuelga con este proyecto en solitario que la verdad creo que es la polla. Reconozco que es posible (o no) que hace unos años lo hubiese descartado igual que otros proyectos suyos, pero lo cierto es que a día de hoy puedo afirmar que Escape-Ism me han flipado. ¿Qué decís ahora todos los que me dijisteis que mi gusto era infantil y que nunca maduraría? 

The lost record (2018) es el segundo disco que saca como Escape-Ism. No me pude pillar el primero (2017) también porque se agotó delante de mis narices, cómo me jode eso... Así que comentaré solo este, que al menos es de este año. 

Este tío, además de un frontman increíble, es un genio y creo que eso lo sabe todo el mundo que le haya visto actuar. En este proyecto en solitario (aunque con algunas colaboraciones) se reinventa una vez más y consigue, desde el minimalismo más absoluto una calidez que parece imposible. Caja de ritmos ultra sencilla, algún teclado ocasional, un punteillo de guitarra tan simple como efectivo, que jamás coincide con la voz y, por supuesto, su voz. Creo que están fuera de discusión las cualidades vocales de este señor. Te seduce, te arropa, te traga y te regurgita. 

Desde luego, con su voz, es imposible no sonar un poco a Chain and the Gang por ejemplo, pero aquí abandona por completo la formación clásica de bajo-guitarra-batería del RNR para, increíblemente, seguir sonando RNR, igual pero totalmente distinto. ¿Quién dijo que era imposible hacer algo distinto a día de hoy? En ocasiones me suena a unos Suicide menos ruidosos y desde luego el tío refleja en su música cantidad de influencias que ha ido mamando a lo largo de los años y usos y abusos que ha ido acumulando, pero desde luego se aprecia un esfuerzo por desmarcarse por sonar distinto, pero sin dejar de ser a él. Tiene su sello, pero derrumba barreras. Usa estructuras clásicas y después las mutila sin piedad. Y lo hace todo desde la simplicidad y la sinceridad y eso se nota. 

Me flipa. Dadle una oportunidad.

Mgrtn.  





LCDD: "A todas revoluciones" (7", Discos Alehop!)

Los Caballos de Dusseldorf, tras 3 LPs, llevaban sin dar señales de vida en vinilo desde el 2012 y el año pasado se descolgaron con este 7" que me había pasado desapercibido hasta que el otro se lo pillé en un concierto. 

Como siempre Olaf se corona con uno de sus brillantes dibujos que aparecen sellados uno por uno en las carpetas de este single. Pero, sin duda, lo que hace especial a este artefacto ya aparece sugerido en el título: "A todas revoluciones". Este disco se puede oír tanto a 33 como a 45PM (y me imagino que a 78 también si tu tocadiscos es de esos antiguos).

Qué duda cabe de que su música, que no tiene voz, y que está hecha íntegramente con los Doo Rags que se fabrican a partir de juguetitos y otros artilugios electrónicos, admite la aceleración sin perder solvencia alguna. De hecho, cuanto más rápido más divertido.

Pero no se vayan todavía, aún hay más. Porque además de eso, y esto es lo más especial y lo que hace único a este vinilo, es que tiene dos agujeros. El central de toda la vida y otro, perforado unos milímetros más allá que hace que el disco no giré sobre su centro y el sonido se torne en una hipnótica psicodelia electrónica que te deja el culo torcido. Flipas.

Así, puedes escuchar este disco de cuatro maneras diferentes: agujero 1 a 33, agujero 1 a 45, agujero 2 a 33 y agujero 2 a 45. 

Golosina que debes tener obligatoriamente en casa y enseñar siempre a las visitas.

Mgrtn.







Runt: "Position of power" (LP, La vida es un mus)

Tremendo discazo el debut en vinilo (tenían una maqueta anterior) de esta banda londinense. Pelos como escarpias, en serio.

Practican un Post Punk oscuro y vigoroso que en cuanto te descuidas tira hacia el HC como la cabra tira al monte. Pero, tranquilo, no es el típico grupo que se limita a hacer un ejercicio de estilo (o dos), de esos "de libro". Estos van un poco más allá e intentan retorcer el clasicismo que se autoimponen otros. 
Es casi imposible hacer algo nuevo a día de hoy y más sin salirte de la etiqueta de marras, pero aún así, como una parte de los grupos de Punk actuales (aquellos que no se han quedado estáticos mirando hacia el 77, el 82 o el 93, y se han quedado en el mero revival) Runt intentan aportar algo distinto, algo más disonante, menos sobado. 
Algo que, la verdad, también estaba inventado a finales de los 70, pero al menos permite jugar un poco más con las notas y los ritmos que el clasicismo inamovible que te impone que nota tiene que ser la siguiente casi a punta de pistola. Aunque es cierto que cada vez suena menos original, pero definitivamente es más fresco, más revoltoso y una vía de escape (por desgracia parece que la única).

Lo cierto es que LVEUM lleva un tiempo sacando grupazos con voces femeninas a cuál mejor (Exotica, Efialtis, Woolf, Sial...) pero creo que con este hemos tocado techo, porque lo tiene todo. Tiene la rabia de la cantante de Sial y la de Exotica, pero perfilada por las más malévolas intenciones (y mejor hacer, todo hay que decirlo) de Woolf o Efialtis. 
La voz, auténtica protagonista del disco, combina ambos estilos, los gritos rabiosos de las primeras con ese delicioso tono al borde de la afonía de las segundas. 
De hecho, iba a decir que la voz recuerda bastante a Frau o Good Throb, pero la verdad es que la cantante debe ser la misma ya que acabo de ver que comparten miembros con esas dos super bandas. 

Podemos decir que la banda mezcla una pizquita del estilo más raruno de Good Throb o Woolf con unas pinceladas oscuras de brocha gorda sobre una base de Punk veloz y agresivo más al uso.
La verdad es que es para quitarse el sombrero. Poder escuchar esa voz sobre una instrumentación menos anárquica resulta igualmente delicioso que escuchar a Good Throb.

Tendría que revisar mis críticas de este año, pero creo que tenemos candidato a discazo número 1 del año. Matrícula de honor.

Mgrtn.




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